Nelson Blanco, de 46 años, también fue vinculado a un violento ataque contra dos menores ocurrido en 2003. Las autoridades estadounidenses investigan las circunstancias del nuevo incidente.
PROVIDENCE, Rhode Island, Estados Unidos. – Un ciudadano dominicano identificado como Nelson Blanco, de 46 años, permanece detenido sin derecho a fianza tras ser acusado de atacar con un arma blanca a una mujer y a su hija de apenas dos años en una vía pública de Providence, un hecho que ha vuelto a poner bajo atención de las autoridades estadounidenses sus antecedentes judiciales.
El incidente se produjo en las proximidades de las calles Broad y Public, donde, según las informaciones divulgadas, ambas víctimas resultaron heridas y tuvieron que ser trasladadas a un centro hospitalario.
Blanco enfrenta dos cargos de agresión con intención de cometer asesinato, además de otras imputaciones relacionadas con el uso de un arma peligrosa y presuntas violaciones a la propiedad privada.
Entre los delitos atribuidos figuran agresión con un arma mortal, entrada ilegal a una vivienda ocupada por una persona mayor de 60 años y posesión de un cuchillo durante la comisión de un delito violento.
Declaraciones del acusado agravan preocupación por el ataque
Uno de los aspectos más inquietantes del caso son las declaraciones que, de acuerdo con los reportes periodísticos, Blanco habría ofrecido a los investigadores durante los interrogatorios.
Según esas versiones, el detenido manifestó que interrumpió el ataque debido a que se encontraba en una calle principal, donde otras personas podían observar lo ocurrido.
Incluso, habría afirmado que, si los hechos se hubieran producido en una vía menos transitada, habría causado la muerte de ambas víctimas.
Estas declaraciones forman parte de las informaciones atribuidas a la investigación y deberán ser examinadas dentro del correspondiente proceso judicial.
Hasta el momento, las autoridades no han establecido públicamente el motivo que habría provocado la agresión contra la mujer y su hija.
Nuevo arresto revive ataque ocurrido hace 23 años
La detención de Blanco también ha provocado preocupación entre dos hombres que sobrevivieron a un ataque con arma blanca ocurrido el 27 de septiembre de 2003, cuando todavía eran niños.
Se trata de Andy López y Dave Belony, quienes tenían seis y siete años, respectivamente, cuando fueron agredidos mientras jugaban en el patio trasero de una vivienda junto a Kelvin, hermano de López.
De acuerdo con los testimonios ofrecidos a la cadena estadounidense 12 News, los menores conocían a Blanco porque residía en un cobertizo situado detrás de la propiedad.
Los sobrevivientes relataron que el hombre se aproximó a ellos y posteriormente los atacó con un cuchillo, provocándoles lesiones de consideración.
López recibió dos heridas en uno de sus ojos, lo que le ocasionó la pérdida permanente de la visión de ese lado.
Belony, por su parte, sufrió al menos cinco heridas en distintas partes del cuerpo, incluyendo abdomen, espalda y costillas.
Ambos fueron trasladados al Hospital Infantil Hasbro, donde recibieron atención médica especializada y fueron sometidos a intervenciones quirúrgicas.
Su recuperación se extendió durante aproximadamente tres meses.
Sobrevivientes denuncian secuelas permanentes
Más de dos décadas después, los afectados aseguran que las consecuencias físicas y emocionales del ataque continúan presentes en sus vidas.
López explicó que la pérdida de visión limitó sus oportunidades personales y profesionales, incluyendo aspiraciones que tenía de ingresar a la Policía o trabajar como conductor de camiones.
Belony manifestó que todavía enfrenta dificultades emocionales relacionadas con aquella experiencia.
Ambos expresaron consternación al conocer que el mismo hombre señalado en la agresión de 2003 había sido arrestado nuevamente por un presunto ataque contra una mujer y una niña pequeña.
Los sobrevivientes cuestionaron que, después de tantos años, se produzca una nueva acusación de violencia contra una persona que anteriormente había enfrentado cargos de naturaleza semejante.
No pudo ser juzgado por el caso anterior
Tras el incidente de 2003, Blanco fue detenido por un agente policial que lo encontró caminando por la avenida Elmwood, poco después de que ocurrieran las agresiones.
En aquella ocasión fue acusado de dos cargos de agresión con intención de cometer asesinato.
Sin embargo, según las informaciones difundidas por 12 News, posteriormente fue declarado incompetente para enfrentar un juicio.
Esa determinación judicial impidió que el proceso avanzara hacia un juicio ordinario en aquel momento.
La declaración de incompetencia procesal no equivale a una absolución ni constituye por sí misma una decisión sobre la responsabilidad penal del acusado.
El nuevo arresto ha generado interrogantes entre los sobrevivientes acerca del tratamiento judicial del caso anterior y de las circunstancias que permitieron que Blanco permaneciera fuera de prisión antes de las acusaciones actuales.
En espera de evaluación judicial
Blanco permanece bajo custodia mientras las autoridades judiciales determinan si se encuentra en condiciones de comprender el proceso penal y participar en su defensa.
Se ha previsto una audiencia para finales de octubre destinada a examinar su competencia procesal, un asunto que también fue determinante en las actuaciones judiciales relacionadas con el ataque de 2003.
Las informaciones publicadas presentan diferencias sobre las condiciones de su detención: algunos reportes señalan que permanece sin derecho a fianza, mientras que CBS Boston informó inicialmente de una fianza de 200,000 dólares.
Niña resultó gravemente herida
Informaciones adicionales de medios estadounidenses indican que la agresión ocurrió el miércoles 7 de octubre, cuando la madre esperaba a otro de sus hijos cerca de una parada de autobús escolar.
La niña se encontraba en un coche infantil cuando recibió varias heridas, mientras que su madre fue atacada en un hombro. La menor permanecía en estado crítico, según los reportes médicos difundidos el 8 de octubre, y la madre había recibido el alta hospitalaria.
El caso continúa bajo investigación y las autoridades deberán determinar las responsabilidades penales correspondientes, respetando las garantías del debido proceso.
Mientras tanto, el nuevo episodio ha generado cuestionamientos sobre los mecanismos de evaluación judicial, el seguimiento de personas previamente declaradas incompetentes para enfrentar procesos penales y las medidas destinadas a proteger a la población frente a posibles actos de violencia.
Los sobrevivientes del ataque de 2003 esperan que esta vez el sistema judicial ofrezca respuestas a las víctimas y que se adopten las medidas necesarias para prevenir nuevos hechos semejantes.