El secretario de las Fuerzas Armadas acaba de dar una respuesta que no satisface en lo que respecta a lo anunciado por el exjefe policial Rafael Guillermo Guzmán Fermín, en el sentido de que estos veteranos ya son civiles y que en consecuencia tienen derecho a hablar de esa forma.
Rubén Darío Paulino Sem sabe muy bien lo que se mueve en el interior de ese grupo de exgenerales, quienes han dicho que desplegarán unos cinco mil expolicías y exmilitares para defender el voto que se deposite en favor de Leonel Fernández.
Cuando menos en esa declaración hay unas intenciones intimidatorias que persiguen poner en una situación difícil a la Junta Central Electoral.
Sin embargo, se debe reconocer que estos exgenerales pueden participar en política porque ya no son parte de la vida militar, la cuestión es que los vínculos dejados en los cuerpos armados y los compromisos que tienen con los peores intereses que actúan a la sombra del bajo mundo.
No es que ahora no ocurra lo mismo, pero estos exgenerales no tienen ningún derecho a perturbar la paz de los dominicanos, con advertencias que deben estar asociadas más que nada a la conducta exhibida por ellos cuando dirigieron los cuerpos armados del país.
Luce como complaciente y fuera de toda seriedad decir que ellos tienen derechos porque ya no son policías ni militares, cuando todo el mundo sabe que son capaces de cualquier cosa por tener intereses comunes con narcotraficantes y una serie de personajes del bajo mundo.
El país no sale de una imprudencia de todos los que están vinculados al Partido de la Liberación Dominicana, quienes no piensan en los riesgos que corre la democracia.
Todo el mundo sabe en la República Dominicana que estos exoficiales policiales y exmilitares tienen accesos a pertrechos militares e incluso propiedad de los cuerpos castrenses nacionales, además de las armas que portan por su propia condición de exgenerales.
Lo que pasa es que como los cuerpos castrenses en el gobierno de Danilo Medina andan por los mismos caminos que los veteranos que apoyan a Leonel Fernández, conviene entre ellos hacer valer la expresión que dice que entre bomberos no se debe pisar la manguera.
La República Dominicana hoy es conformada por bandas de delincuentes, incluyendo a policías y militares, cuyo único propósito es «quítates tu pa´ ponerme yo».
Pero de cualquier modo la gente debe estar muy atenta con la amenaza de estos veteranos, porque sus vínculos con sectores peligrosos como los que más, porque se trata del bajo mundo de la política nacional, asociada a la función policial y militar.