FILADELFIA, PA—Con la asistencia de delegaciones políticas de algunos condados de Pennsylvania, el Estado de Delaware y el Sur de Nueva Jersey, la seccional del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), comenzó a aceitar la maquinaria política con miras a las elecciones generales de mayo.
José Joaquín Mota presidente de la seccional peledeista, presentó a (RCM-Noticias) las delegaciones de Hazleton, Reading, Allentown, Lancaster y Filadelfia, Pennsylvania, Atlantic City, Camden y Vineland, Nueva Jersey y Wilmington, Delaware.
Luego de anunciar las delegaciones, José Mota dijo que el pueblo dominicano quiere sangre nueva en la administración pública y aseguró que el *Penco* está metido en el corazón del pueblo y la conciencia de los dominicanos.
“La palabra *Penco* se ha pegado fuertemente en el corazón y la conciencia del pueblo dominicano y por esa aceptación que profesan a Gonzalo Castillo, estamos trabajando para elegirlo presidente del país”, manifestó Mota.
José Mota, motivó abiertamente la candidatura presidencial de Gonzalo Castillo, diciendo que éste ha sido un hombre dinámico y emprendedor que ha triunfado en cada uno de los proyectos empresariales que ha encabezado.
“El pueblo dominicano ahora mismo, no puede caer en manos inexpertas e improvisadas. La rienda del Estado Dominicano debe estar en manos de un gerente administrativo y una persona organizada como Gonzalo Castillo”, preciso José Mota.
“Éste trabajo político en la seccional de Pennsylvania, se viene haciendo de manera oculto, tocando puertas y hoy lo estamos haciendo público, porque vamos a ganar de forma convincente, las elecciones generales previstas a efectuarse el 17 de mayo”, puntualizó el dirigente político.
“Estamos aceitando la maquinaria política que va a dar al traste con el triunfo de la candidatura presidencial de Gonzalo Castillo en todo Pennsylvania”, aseguró José Joaquín Mota.
“Los trabajos políticos en Vineland van muy bien, después que estamos reorganizando el (PLD), los compañeros son muy halagadores porque estamos apoyando la obra del gobierno de Danilo Medina y las personas que vivimos en República Dominicana y el exterior debemos respaldar al partido para que continúe beneficiando a los más necesitados y gente humildes del país”, dijo Antonio Sosa.
De igual manera se expresaron los líderes políticos; Nelson Rodríguez, Alfida de la Rosa, Duglas Nin, Roberto de los Santos y Máximo Vélez, quienes encabezan las delegaciones y comisiones de trabajo en sus respectivas jurisdicciones.
NUEVA JERSEY.- El congresista Adriano Espaillat (NY-13), presidente del Caucus Hispano del Congreso (CHC), accedió este jueves al centro de detención de inmigrantes en Newark, Delaney Hall, y exigió su clausura.
La visita de supervisión se produjo un día después de que agentes de ICE rociaran gas pimienta a defensores de inmigrantes fuera del centro. El senador de Nueva Jersey Andy Kim (D) estaba en el lugar y resultó afectado.
“Hoy vimos condiciones deplorables en Delaney, incluida una huelga de hambre activa. Muchos detenidos están bajo intimidación y temor a represalias. La comida es mala, los servicios médicos son horribles y hay hacinamiento. Las condiciones son crueles, inhumanas e intolerables”, dijo Espaillat.
Espaillat ingresó por una orden judicial que obliga a ICE a permitir visitas de supervisión congresual sin vigilancia en centros con inmigrantes detenidos.
A la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, se le negó el acceso.
Unos 300 detenidos mantienen una huelga de hambre por las condiciones del centro.
Espaillat anunció que presentará la Ley del Derecho de los Gobernadores a Inspeccionar para eliminar el vacío legal que impide a los gobernadores inspeccionar instalaciones en sus jurisdicciones.
NUEVA YORK.- La dominicana María Castro, de 86 años, y su hijo José, de 65, murieron en un incendio que consumió el apartamento donde residían en el vecindario Flatbush, de Brooklyn.
El fuego se desató alrededor de las 6:15 de la mañana en un edificio de la avenida Nostrand, cerca de Cortelyou Road, y fue controlado a las 7:38.
Los Bomberos y la Policía investigan las causas del fuego.
Residentes del edificio aseguraron haber escuchado una fuerte discusión en español minutos antes de que iniciara el incendio.
Edwin Savaille, vecino del edificio contiguo, relató al New York Post que lo despertó una pelea alrededor de las 5:45 de la mañana. “Era en español, así que no entendí lo que decían, pero las voces eran muy fuertes. Definitivamente estaban discutiendo”, dijo.
Explicó que volvió a acostarse, pero media hora después lo despertaron gritos alertando del incendio. “Miré por la ventana y vi enormes llamas. Inmediatamente saqué a mi familia, a mis mascotas y a todos los que estaban en casa”, declaró.
DOS MUJERES HERIDAS
Además de las dos víctimas mortales, otras dos mujeres, de 82 y 40 años, resultaron gravemente heridas y fueron trasladadas al Hospital Universitario Downstate.
Vecinos describieron a María como una excosturera que llevaba cerca de 20 años postrada en cama por problemas de salud. José, su hijo, se dedicó a cuidarla a tiempo completo durante ese período.
Jonathan Ortiz, empleado de una tienda cercana, recordó que José acudía a diario a comprar alimentos. “Venía todos los días a buscar sopas y comida que ella pudiera comer. Él la cuidaba constantemente”, afirmó.
“Todo el vecindario los quería. La gente está devastada y muy triste por lo ocurrido”, añadió.
Durante décadas, el dominicano que llegaba a Nueva York temía al frío, al idioma, a no conseguir trabajo. Temía fracasar y tener que volver con las manos vacías. Hoy el miedo es otro: que te toquen la puerta a las 5 de la mañana y te arranquen de tu casa, de tus hijos, de 30 años de vida en este país. La peor amenaza para los dominicanos en Nueva York ya no es la nostalgia ni la discriminación laboral. Es el Estado. Es ICE.
Con más de 700,000 dominicanos, somos la comunidad inmigrante más grande de Nueva York. Eso nos hace visibles. También vulnerables. Cuando Washington quiere números de deportación, sabe dónde buscar. Washington Heights, El Bronx, Corona, Haverstraw. Barrios enteros construidos con remesas, bodegas y sacrificio, ahora viven con la maleta emocional hecha.
Nos vendieron que la Green Card era seguridad. Mentira. Hoy un dominicano con 25 años de residente, con hijos ciudadanos, con casa y negocio, puede terminar esposado por una condena de posesión de marihuana de 1998. Una falta que en República Dominicana ni multa da. Aquí te cuesta la vida que construiste. Eso no es justicia. Es cacería retroactiva.
DE LA CALLE A LA CORTE
Antes ICE buscaba criminales violentos. Hoy busca excusas. Una parada de tránsito. Una cita en corte de familia. Una renovación de licencia. Cualquier contacto con el Estado puede activar el grillete electrónico. El mensaje es claro: aunque tengas papeles, no estás seguro. Y si no estás seguro, no protestas, no exiges, no votas. Te callas.
Cada deportación no saca a un “criminal”. Desbarata una familia. Deja niños ciudadanos al cuidado del Estado. Cierra una bodega que pagaba impuestos. Corta una remesa que mantenía a tres hogares en San Juan o Baní. El costo humano no entra en el informe de ICE. Pero sí entra en el barrio, en la escuela 132, en la iglesia de la 204.
DÓNDE ESTÁN LOS LÍDERES
Concejales, asambleístas, congresistas dominicanos. Muchos llegaron al poder con el voto de esos mismos que hoy tienen miedo. ¿Y dónde están cuando ICE se lleva al papá de tu vecino? Comunicados tibios. Fotos en la iglesia. Pero poca presión real para frenar la colaboración de la ciudad con el gobierno federal. El “santuario” en Nueva York es de papel.
Se agradece la unidad legal. Pero llegar después del arresto es llegar tarde. Necesitamos prevención, educación masiva, abogados en los barrios, no solo en la oficina de la 150. Necesitamos que el gobierno dominicano deje el miedo diplomático y diga en Washington: están rompiendo familias dominicanas que aportan US$3,200 millones al año a la economía de República Dominicana.
REMESES BAJO ATAQUE
Nueva York es la capital de la remesa dominicana. Cada deportado es una línea de vida menos para un pueblo en el Cibao o el Sur. Si esto sigue, no solo pierden las familias aquí. Pierde el colmado en Moca, la farmacia en Azua, la universidad del muchacho en Santiago. El golpe migratorio en NY es un golpe directo al PIB de República Dominicana.
¿Quién limpia los hospitales a las 11 de la noche? ¿Quién maneja los taxis a las 3 de la madrugada? ¿Quién levanta los edificios? Dominicanos. Muchos con procesos migratorios abiertos. Deportarlos no es “hacer cumplir la ley”. Es desangrar la economía de Nueva York y dejar huecos que nadie quiere llenar.
NO ES LEY, ES POLÍTICA
Nos dicen que “es la ley”. Pero las leyes cambian según el gobierno de turno. Lo que era prioridad en 2023, dejó de serlo en 2025. Lo que era perdonable, ahora es deportable. Cuando la aplicación de la ley depende del humor político, deja de ser justicia y se convierte en arma.
Y esa arma hoy apunta al dominicano. Porque somos muchos, porque somos organizados, porque empezamos a tener poder político. Y el poder incómoda.
QUÉ HACER ANTES DE QUE SEA TARDE
Cada cuadra debe tener un plan. Saber qué hacer si llega ICE. Tener el número de un abogado en la nevera. Fondos comunitarios para fianzas. No esperar al concejal. El barrio salva al barrio.
Los políticos dominicanos en Nueva York tienen que elegir: o defienden a su gente o defienden su acceso a Washington. No se puede las dos cosas. Hay que exigir que la ciudad corte toda colaboración con ICE. Que el estado limpie condenas menores. Que el consulado pague abogados, no solo ruedas de prensa.
El peor error es esconderse. El inmigrante que no va al médico, que no lleva al niño a la escuela, que no reporta un crimen por miedo, ya está deportado en vida. Hay que vivir, trabajar y pelear con la ley en la mano.
LA VERDAD INCÓMODA
La peor amenaza para los dominicanos en Nueva York no cruzó la frontera. Nació aquí, en oficinas con aire acondicionado, firmada por gente que nunca ha pisado un sótano en El Bronx. Es una amenaza con placa, con presupuesto y con calendario electoral.
Y si no la enfrentamos juntos, como comunidad, no quedará nadie para contar cómo era Washington Heights cuando todavía sonaba bachata en cada esquina.
Porque al final, el sueño americano no puede ser que te despierten a patadas para quitártelo.