Economía
Se espera que el oro se eleve de precio, ¿podrá la RD aprovechar eso?
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2 años agoon
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LA REDACCIÓN
El comportamiento del oro en los mercados internacionales sigue captando la atención, no solo por su relevancia como activo refugio, sino también por su impacto directo en economías que dependen de la exportación de este metal.
A partir de los datos recientes, se espera que 2025 sea un año de alza sostenida en los precios del oro, consolidando su posición como uno de los principales bienes de inversión a nivel global.
El precio, medido en dólares estadounidenses por onza troy (31.1 gramos), cerró el 2024 al contado en 2,622.73 dólares, una leve caída respecto al máximo histórico alcanzado en octubre del mismo año, cuando superó los 2,790 dólares.
Las previsiones para 2025 indican una tendencia hacia arriba, con valores proyectados que llegarían hasta los 3,400 dólares en diciembre. Este incremento esperado plantea implicaciones para países exportadores como República Dominicana. El inicio de 2024 vio al oro cotizarse en 2,062.94 dólares, pero el metal experimentó un importante ascenso a lo largo del año. En abril, registró una ganancia mensual del 4.18 %, alcanzando los 2,307 dólares a finales de mes.
Posteriormente, llegó a un máximo histórico en octubre, con un precio de 2,748.23 dólares. Sin embargo, en los últimos meses del año, el mercado mostró cierta corrección: en noviembre se cotizaba en 2,790 dólares, para cerrar el año en los mencionados 2,622.73 dólares.
Las proyecciones del precio del oro para 2025 muestran un crecimiento gradual. En enero, se estima entre 2,810 y 2,862 dólares, mientras que para diciembre podría alcanzar un rango de 3,260 a 3,400 dólares, un incremento significativo respecto al cierre de 2024. Este repunte se debe, en parte según algunos analistas, a una combinación de factores como la posible depreciación del dólar estadounidense y el aumento de la demanda de oro por parte de bancos centrales y sectores industriales.
Mirada local, a tomar en cuenta
Si se habla de oro, a República Dominicana el tema debe interesarle: Tiene y exporta este metal. Es un jugador en el mercado, con exportaciones que “marcan puntos” en la economía. Según datos del Banco Central (BCRD) y la Dirección de Aduanas (DGA), las exportaciones de oro alcanzaron su punto máximo en 2020, con 1,692.1 millones de dólares. Sin embargo, en los años siguientes experimentaron una tendencia a la baja, de esta forma: En 2021 exportaciones por un valor de 1,591.1 millones de dólares, en 2022 un total 1,322.4 millones de dólares y en 2023 por 1,127.6 millones de dólares.
No obstante, en 2024 vistos los números de enero a agosto, se reportó crecimiento, con exportaciones de oro y plata que ascendieron a 899.5 millones de dólares, un aumento del 20.08 % respecto al mismo periodo del año anterior. Este incremento se traduce en una diferencia de 150.43 millones de dólares en comparación con los 749.12 millones de dólares exportados los primeros ocho meses de 2023 (enero-agosto), indican estadísticas colocadas en la Revista Comercio de la DGA.
Este crecimiento de 150.43 millones de dólares destaca el papel clave del oro en la economía dominicana, que representan un 34.42 % de las exportaciones totales de bienes, siempre a partir de los números oficiales.
Los principales destinos del oro dominicano en 2024 fueron India y Suiza, con participaciones de 393.5 millones de dólares y 468.1 millones de dólares, respectivamente. Esto contrasta con 2023, cuando Suiza fue el principal mercado, con 793.8 millones de dólares, seguido por India con 327.8 millones de dólares.
Este cambio en la composición de los destinos refleja la dinámica del comercio internacional y la diversificación de los mercados.
El principal motor de la producción de oro en República Dominicana es la mina de Pueblo Viejo, ubicada en Cotuí, provincia Sánchez Ramírez. Operada por una empresa conjunta entre Barrick Gold (60 %) y Newmont (40 %). Esta mina ha sido importante desde su inicio en 2012. En 2020, completó la conversión de su planta de energía a gas natural, reduciendo significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero.
Además, en junio de 2024, la empresa minera canadiense Precipitate Gold anunció el descubrimiento de nuevas anomalías de oro en el proyecto minero Pueblo Grande, próximo a Pueblo Viejo.
En este caso, anomalías significa identificar áreas o zonas dentro de un proyecto minero que muestran indicios geológicos o químicos de la presencia de oro, pero que aún no han sido completamente exploradas o confirmadas como depósitos económicamente viables.
Este hallazgo podría abrir la puerta a una próxima fase de perforaciones, fortaleciendo aún más la capacidad de producción de oro del país.
El dinamismo del sector minero ha aportado al crecimiento económico dominicano, aunque los últimos tiempos no los ha pasado del todo bien. Según el BCRD, la economía del país creció un 5.6 % en agosto de 2024,con aporte en ese mes de la minería, que creció 8.5 %, con el oro como principal contribuyente.
Este crecimiento se dio en un contexto de estabilidad de precios, con la inflación dentro del rango meta del 4.0 % ± 1.0 %.
Pero en términos amplios, las cosas han sido muy distintas para el segmento de la minería: Mientras el sector construcción creció 4.6 % los primeros siete meses de 2024 y la manufactura de zonas francas se elevó en 6.4%, el sector minero volvió a quedarse abajo, de capa caída, con una merma de 11.3%.
Posteriormente, cuando se midió lo ocurrido en la economía, en general, entre enero y septiembre de recién finalizado año, se verificó una variación negativa en la actividad de explotación de minas y canteras (-6.1 %). Los estadísticas del Banco Central han mostrado un descenso constante en el valor agregado de la minería por varios años, con desplomes que han llegado a preocupar y a generar cuestionamientos.
Cayó en el tramo comprendido entre 2020 y 2023, al registrar su valor agregado variaciones de -12.5%, -0.7%, -7.2% y -16.3%.
Habría que revertir una racha bastante negativa
Economía
DGII advierte a empresas que deberán utilizar exclusivamente facturas electrónicas desde el 1 de noviembre
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2 días agoon
octubre 26, 2026Los grandes contribuyentes locales y medianos tendrán hasta el 31 de octubre para utilizar comprobantes fiscales de la serie “B”. La institución recuerda que los pequeños y microcontribuyentes disponen de plazo hasta el 15 de noviembre.
SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA. – La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) recordó este lunes que, a partir del próximo 1 de noviembre de 2026, las empresas clasificadas como Grandes Contribuyentes Locales y Medianos deberán emitir sus comprobantes fiscales exclusivamente mediante el sistema de facturación electrónica.
La disposición establece que estos contribuyentes estarán obligados a utilizar comprobantes fiscales electrónicos (e-CF), identificados con secuencias tipo “E”, como parte del proceso de transformación tecnológica del sistema tributario dominicano.
La administración tributaria explicó que los comprobantes tradicionales de la serie “B”, previamente autorizados para los contribuyentes comprendidos en esta categoría, solamente conservarán su validez hasta el 31 de octubre.
La medida responde a lo establecido en el artículo 55 del Reglamento núm. 587-24, que regula la aplicación de la facturación electrónica en República Dominicana.
Comprobantes tradicionales dejarán de utilizarse
La DGII precisó que, una vez vencido el plazo, los grandes contribuyentes locales y medianos no podrán continuar utilizando regularmente las secuencias de comprobantes fiscales no electrónicos.
Sin embargo, la normativa contempla situaciones excepcionales en las que podrá recurrirse a procedimientos de contingencia, siempre que se cumplan las condiciones establecidas en el capítulo IX del reglamento correspondiente.
Estas excepciones están destinadas a atender circunstancias que dificulten temporalmente el funcionamiento normal del sistema de facturación electrónica.
La institución exhortó a las empresas a revisar sus procesos administrativos, tecnológicos y contables para evitar inconvenientes al momento de aplicar la nueva disposición.
Empresas deben completar adecuaciones tecnológicas
La implementación del sistema electrónico requiere que los contribuyentes dispongan de herramientas informáticas capaces de generar y gestionar los comprobantes fiscales conforme a los requisitos de la administración tributaria.
En ese sentido, la DGII recordó que existe una red de 195 proveedores autorizados de servicios de facturación electrónica, que ofrecen soluciones tecnológicas para facilitar la incorporación de las empresas.
La entidad considera que esta transformación permitirá agilizar las operaciones comerciales, simplificar los registros contables y reducir los costos asociados a la emisión y conservación de documentos físicos.
Asimismo, contribuirá a fortalecer la trazabilidad de las transacciones y los mecanismos de supervisión tributaria.
Pequeños y microcontribuyentes tienen otro plazo
La administración tributaria aclaró que los contribuyentes clasificados como Pequeños, Micro y No Clasificados cuentan con una prórroga diferente para completar su incorporación al sistema.
Para estos sectores, la fecha límite establecida es el 15 de noviembre de 2026.
Esta distinción resulta importante porque las obligaciones no entran en vigor simultáneamente para todas las categorías de contribuyentes.
Por tanto, cada empresa o persona obligada deberá verificar su clasificación ante la DGII para determinar el plazo que le corresponde.
Facturación electrónica busca fortalecer controles fiscales
La institución destacó que la sustitución progresiva de los comprobantes tradicionales constituye una herramienta para modernizar la administración tributaria.
Entre los beneficios esperados se encuentran una mayor eficiencia en los procesos de facturación, la reducción de trámites administrativos y el fortalecimiento de los controles sobre las operaciones económicas.
El uso de documentos electrónicos también facilitará la conservación y consulta de comprobantes, tanto para las empresas como para la administración tributaria.
DGII exhorta a cumplir antes del vencimiento
Ante la proximidad de las fechas establecidas, la entidad recomendó completar oportunamente los procedimientos necesarios para operar mediante la facturación electrónica.
Las empresas comprendidas en la disposición deberán asegurarse de contar con los sistemas habilitados y las autorizaciones correspondientes para emitir sus comprobantes sin interrupciones.
El incumplimiento de las obligaciones de facturación electrónica puede dar lugar a las consecuencias previstas en la normativa tributaria aplicable.
Con esta disposición, República Dominicana avanza hacia la sustitución de los comprobantes fiscales tradicionales por documentos electrónicos, en un proceso que busca mejorar la eficiencia administrativa, fortalecer la transparencia y facilitar el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
Economía
Advierten que alza del petróleo, sequía y endeudamiento podrían comprometer las finanzas públicas de RD y Centroamérica
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2 días agoon
octubre 26, 2026Un análisis económico alerta sobre el riesgo de mayores déficits fiscales entre 2026 y 2027 y recomienda controlar el gasto, focalizar los subsidios y fortalecer la capacidad de respuesta ante las crisis internacionales.
SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA. – La combinación de elevados precios de los combustibles, amenazas climáticas y condiciones financieras internacionales más restrictivas podría generar nuevas presiones sobre las finanzas públicas de República Dominicana y los países centroamericanos, aumentando los riesgos de endeudamiento y desequilibrios presupuestarios durante los próximos años.
La advertencia fue formulada por el economista Wilfredo Díaz Cruz, especialista de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (SECMCA), quien plantea la necesidad de adoptar políticas fiscales prudentes para enfrentar un escenario internacional caracterizado por múltiples factores de incertidumbre.
En su análisis titulado Una tormenta perfecta: ¿existen posibilidades de una crisis fiscal?, el especialista examina las vulnerabilidades económicas de Centroamérica y República Dominicana, región conocida como CARD, y advierte sobre las consecuencias que podrían provocar varios choques externos simultáneos.
El estudio evalúa el comportamiento de las finanzas públicas hasta junio de 2026 y plantea medidas para evitar que las presiones internacionales deterioren la estabilidad fiscal regional.
Tres amenazas ponen a prueba la economía regional
El economista identifica tres factores que podrían afectar simultáneamente el crecimiento económico, la recaudación tributaria y la capacidad de financiamiento de los gobiernos.
El primero corresponde al encarecimiento del petróleo y otros hidrocarburos, impulsado por las tensiones geopolíticas internacionales.
Esta situación incrementa los costos del transporte, la producción de electricidad y numerosas actividades económicas, además de presionar los presupuestos destinados a subsidios energéticos.
El segundo factor está relacionado con la posibilidad de un episodio intenso del fenómeno climático de El Niño, cuyos efectos podrían reducir la disponibilidad de agua y perjudicar la producción agrícola.
Una disminución de las cosechas tendría consecuencias sobre la oferta de alimentos y podría traducirse en aumentos de precios, afectando especialmente a los hogares de menores ingresos.
La tercera amenaza proviene del endurecimiento de las condiciones financieras internacionales, que encarece el acceso al crédito y aumenta el costo de refinanciar las obligaciones públicas.
Deuda pública podría aumentar nuevamente
Aunque el análisis considera que la situación fiscal regional presenta elementos favorables, Díaz Cruz advierte que las condiciones actuales podrían deteriorarse si las perturbaciones internacionales ocurren de manera simultánea.
Entre los indicadores positivos destaca que los países evaluados registran balances primarios favorables y que la deuda pública regional se encuentra por debajo del 48 % del producto interno bruto (PIB).
Sin embargo, señala que una desaceleración económica acompañada de mayores gastos y financiamiento más costoso podría comprometer la trayectoria de la deuda durante 2026 y 2027.
El especialista recuerda que los períodos de crisis suelen provocar aumentos del endeudamiento cuyos efectos permanecen durante años, debido a las dificultades para recuperar los ingresos tributarios y reducir determinados gastos gubernamentales.
Crisis anteriores dejaron fuertes consecuencias
El estudio examina el comportamiento de las finanzas públicas regionales entre 2001 y 2025 y muestra que las perturbaciones internacionales han contribuido históricamente al deterioro de los balances fiscales.
Durante la crisis financiera de 2008 y 2009, el déficit regional pasó de representar aproximadamente el 0.4 % del PIB en 2007 al 3.4 % en 2009.
Posteriormente, la pandemia de COVID-19 provocó una expansión extraordinaria del gasto público, acompañada de menores ingresos en numerosas actividades económicas.
Como resultado, la deuda del Gobierno central de la región, que representaba el 23.9 % del PIB en 2007, alcanzó el 44 % en 2019 y se elevó al 54 % durante 2020.
El economista advierte que estos antecedentes demuestran cómo una crisis externa puede modificar rápidamente las condiciones fiscales, incluso cuando los gobiernos presentan indicadores relativamente estables.
República Dominicana enfrenta riesgos por financiamiento internacional
Otro aspecto señalado es la creciente utilización de los mercados internacionales de capitales para obtener recursos destinados a financiar las necesidades presupuestarias.
El estudio menciona que República Dominicana realizó en febrero de 2026 una colocación de bonos soberanos por US$2,750 millones, con rendimientos de 5.75 % y 6.15 % en los instrumentos señalados.
También cita operaciones de financiamiento realizadas por Honduras y Costa Rica durante el presente año.
Díaz Cruz advierte que esta estrategia incrementa la exposición de los países a las fluctuaciones internacionales de las tasas de interés, los tipos de cambio y las condiciones de refinanciamiento.
En un escenario de mayores costos financieros, los gobiernos podrían verse obligados a destinar una proporción más elevada de sus ingresos al pago de intereses, reduciendo los recursos disponibles para inversión pública y programas sociales.
Recomiendan revisar subsidios y controlar el gasto
Ante estas amenazas, el especialista considera necesario que los gobiernos adopten medidas preventivas mientras todavía disponen de margen para actuar.
Entre sus principales recomendaciones figuran una administración prudente del endeudamiento, la focalización de los subsidios y la incorporación de los riesgos climáticos en la planificación presupuestaria.
En materia de subsidios, plantea la importancia de dirigir las ayudas hacia los sectores que realmente las necesitan y mantener su carácter temporal cuando respondan a circunstancias extraordinarias.
También considera fundamental fortalecer la capacidad de respuesta ante fenómenos naturales que podrían generar gastos adicionales y pérdidas económicas.
Mayor recaudación no siempre significa fortalecimiento fiscal
El análisis señala que el crecimiento de aproximadamente 6 % en los ingresos tributarios regionales no necesariamente representa una mejora estructural de las finanzas públicas.
Parte de ese aumento podría estar relacionado con las presiones inflacionarias, que elevan nominalmente el valor de las operaciones económicas sujetas a impuestos.
Por tanto, una mayor recaudación no garantiza que los gobiernos hayan fortalecido de manera permanente su capacidad de financiamiento.
El economista considera que la persistencia de gastos rígidos y la ausencia de reformas estructurales pueden limitar las posibilidades de responder a nuevas crisis sin aumentar el endeudamiento.
Posible deterioro fiscal entre 2026 y 2027
Díaz Cruz advierte que la combinación de energía costosa, riesgos de sequía y tasas de interés elevadas podría ocasionar un nuevo incremento de los déficits fiscales regionales.
Este escenario no implica necesariamente que República Dominicana o Centroamérica enfrenten una crisis fiscal inmediata, pero sí evidencia la necesidad de anticipar sus posibles consecuencias.
La experiencia de crisis anteriores demuestra que los gobiernos con mayores márgenes presupuestarios y estrategias de financiamiento sostenibles disponen de mejores condiciones para proteger sus economías durante períodos de inestabilidad.
El principal mensaje del análisis es que la prudencia fiscal debe aplicarse antes de que se materialicen los problemas, porque esperar a que aumenten los déficits y la deuda puede reducir considerablemente las alternativas de respuesta de los gobiernos.
Para República Dominicana, el desafío consiste en preservar la estabilidad económica, proteger a los sectores más vulnerables y garantizar que las decisiones presupuestarias actuales no comprometan la sostenibilidad de las finanzas públicas en los próximos años.
Fuente: Análisis «Una tormenta perfecta: ¿existen posibilidades de una crisis fiscal?», de Wilfredo Díaz Cruz, publicado por la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (SECMCA), y datos difundidos por Listín Diario el 26 de octubre de 2026.
Economía
Alza del dólar encarece alquileres en RD y presiona el presupuesto de familias que ganan en pesos
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1 semana agoon
octubre 21, 2026Expertos advierten que la práctica de pactar rentas en moneda estadounidense, común en zonas exclusivas y turísticas, puede reducir la capacidad de ahorro y afectar otros gastos esenciales de los inquilinos.
Por Angela Martínez
SANTO DOMINGO, República Dominicana. — El aumento del dólar frente al peso dominicano está generando presión económica sobre numerosos inquilinos en el país, especialmente sobre aquellos que deben pagar alquileres fijados en moneda estadounidense mientras perciben sus ingresos en pesos.
La situación impacta con mayor fuerza a quienes residen en inmuebles ubicados en sectores de alta demanda, donde es frecuente que los contratos de arrendamiento se establezcan en dólares como una forma de preservar el valor de la inversión inmobiliaria.
Aunque esta práctica no predomina en todo el mercado, sí es habitual en apartamentos de lujo, torres residenciales modernas, propiedades amuebladas y alojamientos turísticos de corta duración, segmentos en los que la referencia en moneda extranjera suele considerarse parte del modelo de negocio.
Propietarios buscan proteger la rentabilidad de sus inmuebles
Especialistas consultados sobre el tema explican que muchos propietarios fijan los alquileres en dólares para evitar que la depreciación del peso dominicano reduzca el valor real de sus ingresos.
El abogado Francisco Polanco señaló que esta modalidad procura resguardar la rentabilidad del inmueble y proteger al dueño frente a los efectos de la inflación y la volatilidad cambiaria.
En términos similares, Tirso Herrera, vinculado al sector inmobiliario, indicó que la presencia de extranjeros e inversionistas que operan habitualmente en dólares también influye en la expansión de esta práctica.
De acuerdo con su valoración, cuando el inquilino recibe ingresos en una moneda distinta a la pactada en el contrato, la tasa de cambio pasa a tener un efecto directo sobre su presupuesto mensual.
Cada alza del dólar implica más pesos para pagar la misma renta
El efecto es sencillo pero significativo: si el alquiler está fijado en dólares y la moneda estadounidense sube frente al peso, el inquilino necesita más dinero en moneda local para cumplir con la misma obligación.
Eso significa que una renta que aparentemente no ha cambiado en términos nominales puede encarecerse para quien cobra en pesos.
En sentido contrario, una reducción en la tasa de cambio podría aliviar temporalmente el gasto, pero mientras el dólar se mantenga al alza, el impacto inmediato recae sobre el costo de la vivienda.
Esta dinámica convierte al alquiler en una carga más pesada para familias y profesionales cuyos ingresos no aumentan al mismo ritmo que la moneda estadounidense.
Zonas donde predominan los alquileres en dólares
La fijación de rentas en moneda extranjera es más visible en áreas de alta plusvalía del Distrito Nacional y en enclaves turísticos del país.
Entre los sectores señalados por los expertos figuran Piantini, Naco, Evaristo Morales y Bella Vista, donde existe una importante oferta de apartamentos orientados a segmentos de mayores ingresos o a residentes con perfiles internacionales.
Asimismo, esta modalidad se observa en destinos como Punta Cana, Cap Cana, Las Terrenas y Juan Dolio, espacios donde confluyen la inversión inmobiliaria, el turismo y la demanda de extranjeros.
En esos lugares, la cotización en dólares tiende a normalizarse como parte de las condiciones del mercado, lo que deja a muchos inquilinos locales expuestos a la volatilidad cambiaria.
El impacto va más allá del pago mensual de la vivienda
El principal problema surge cuando el incremento del alquiler absorbe una parte mayor de los ingresos del hogar, reduciendo la capacidad de cubrir otros compromisos esenciales.
Francisco Polanco advirtió que el alza del dólar puede disminuir el poder adquisitivo de las familias y limitar su margen de ahorro, al obligarlas a redirigir más recursos al pago del arrendamiento.
Por su parte, Tirso Herrera explicó que el aumento de la carga habitacional termina afectando otros rubros del presupuesto, como la alimentación, el transporte, los servicios básicos y la educación.
En la práctica, esto significa que el encarecimiento del alquiler no se queda en el mercado inmobiliario, sino que repercute en la economía cotidiana de los hogares.
Mercado inmobiliario y desafío cambiario
La realidad descrita por los expertos evidencia cómo la evolución del dólar influye en decisiones que antes parecían exclusivamente inmobiliarias.
La vivienda, especialmente en ciertos segmentos del mercado, ha quedado atada a variables cambiarias que pueden alterar significativamente la estabilidad financiera del inquilino.
Aunque para los propietarios el alquiler en dólares funciona como una herramienta de protección patrimonial, para quienes generan ingresos en pesos representa un riesgo que puede agravarse cada vez que la moneda estadounidense sube.
El comportamiento del tipo de cambio, por tanto, no solo incide en importaciones o costos empresariales, sino también en un aspecto tan sensible como el acceso y la permanencia en una vivienda alquilada.
Un tema que toca a las familias y al mercado de vivienda
La expansión de esta práctica revela una tensión creciente entre la lógica de protección de las inversiones y la capacidad real de pago de los arrendatarios.
Mientras el mercado continúa adaptándose a la presencia de inversionistas, extranjeros y modelos de renta vinculados al turismo, también se profundiza el debate sobre cómo estas modalidades afectan a las familias dominicanas que viven y cobran en moneda local.
En un contexto de aumento del dólar, los alquileres pactados en moneda extranjera se convierten así en un factor adicional de presión para miles de personas que deben reorganizar sus finanzas para poder conservar su vivienda.
