Latinoamericanas
Venezuela conmemora 11 años del regreso de Chávez al poder tras golpe de Estado
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13 años agoon
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LA REDACCIÓN“Lo que ha ocurrido en Venezuela es en verdad ejemplo en el mundo de un pueblo que ha despertado definitivamente, de una Fuerza Armada consciente de su responsabilidad histórica”, había manifestado Chávez al retornar al poder que la derecha pretendía tomar por la fuerza el 11 de abril de 2002.

Hugo Chávez regresó al poder el 13 de abril de 2002 gracias al amor y lealtad del pueblo venezolano. (Foto: VTV)
El pueblo de Venezuela conmemora 11 años del regreso del Comandante Hugo Chávez al poder, tras haber sido secuestrado en abril de 2002 por un plan de la burguesía nacional, apoyada desde Estados Unidos, que buscaba tomar el poder por la fuerza en la nación suramericana.
El 11 de abril de 2002, sectores empresariales y demás adversos al Gobierno planificaron acciones golpistas para derrocar a Hugo Chávez, electo constitucionalmente en 1998, buscando su salida de forma violenta y apartándolo del Ejecutivo en un lapso de 48 horas.
Luego de tres días de golpe y de manifestaciones del pueblo frente a la sede del gobierno venezolano, el 13 de abril de ese año Chávez fue liberado y retornó al mando de la nación.
“Yo, Hugo Chávez Frías, presidente de la República de Venezuela declaro: No he renunciado al Poder Legítimo que el pueblo me dio”, había expresado en la madrugada de ese 13 de abril el líder revolucionario a su retorno delante de millones de venezolanos, que con su amor y lealtad no permitieron que los actores de la derecha nacional, con órdenes del imperio norteamericano, tomaran las riendas del país.
Ese 13 de abril, pese al poder mediático y golpista, el pueblo venezolano se hizo sentir y se manifestó en combinación con un grupo de oficiales y tropas patriotas para restablecer el sistema democrático y permitir que el Comandante asumiera nuevamente el mando.
“Lo que ha ocurrido en Venezuela en estas últimas horas es en verdad ejemplo en el mundo de un pueblo que ha despertado definitivamente, de una Fuerza Armada consciente de su responsabilidad histórica”, había manifestado el líder revolucionario.
El pasado jueves, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, afirmó que gracias al amor del pueblo las élites burguesas no lograron asesinar al líder bolivariano.
«Ellos (dirigentes opositores) montaron una emboscada. Dijeron que la marcha era sólo en Chuao (este), pero alborotaron a la gente para ir hasta Miraflores (Palacio de Gobierno), querían asaltar el Palacio y asesinar al presidente Chávez», manifestó Maduro durante una entrevista a una televisora regional.
Gracias al pueblo «a su amor y lealtad esto no sucedió» y fue el 13 de abril de 2002 «cuando gracias al pueblo heroico regresó Chávez» y este 14 de abril «vuelve Chávez» a triunfar, destacó.
A pesar de tener que lidiar con una burguesía cuyo poder mediático e influencia política e ideológica permanecen casi intactas, la democrática Revolución Bolivariana se ha afianzado en los últimos 14 años.
La consecuente voluntad política del Comandante Chávez contribuyó a trastocar estructuras intocables y a sabiendas que ganaba muchos y peligrosos adversarios y enemigos, dentro y fuera del país, eso no lo detuvo en su objetivo de liberar a su pueblo del dominio imperialista.
Chávez sabía que su vida corría peligro permanentemente. Y con esos riesgos seguía adelante. La justicia social se convirtió en el lema público. Una lucha contra el poder burgués manipulador, las élites y las transnacionales, así como un debate permanente con el imperio norteamericano y opresor.
Luego de 11 años del fallido golpe y tras su partida física el pasado 5 de marzo, el líder de la Revolución Bolivariana deja una inconmensurable obra política, social y económica, que ha divido la historia de la República en dos partes: antes y después de Chávez. Una obra en donde millones de venezolanos lograron salir de condiciones deplorables de pobreza y abandono.
Latinoamericanas
Fujimori presenta una leve ventaja en la segunda vuelta presidencial en Perú
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16 horas agoon
junio 7, 2026Agencia AFP
Perú.-La derechista Keiko Fujimori aventaja levemente al izquieridista Roberto Sánchez en los sondeos a boca de urna en un reñido balotaje presidencial (segundoa vuelta) este domingo en Perú, marcado por la inestabilidad política y la criminalidad.
Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), se enfrentó en su cuarto intento de llegar a la presidencia a Sánchez, heredero político del exmandatario Pedro Castillo, preso por el fallido autogolpe de Estado de 2022.
Fujimori obtiene 50,7% frente 49,3% de Sánchez, según la encuestadora privada Ipsos; y 50,5% contra 49,5%, de acuerdo con Datum, lo que muestra prácticamente un empate técnico.
Las mesas de votación cerraron a las 17H00 locales (22H00 GMT), tras una jornada sin mayores incidentes a diferencia de la caótica primera ronda plagada de fallos técnicos y denuncias de fraude.
Fujimori, administradora de 51 años, apeló al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía, derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.
Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindicó la herencia campesina de Castillo. Como muestra de lealtad, esperó los resultados a boca de urna en la cárcel donde está recluido su mentor, a quien prometió indultar.
Los dos candidatos no superaron juntos el 30% en una primera vuelta, en abril, empañada por denuncias de fraude que aumentaron la desconfianza en las instituciones peruanas.
– «Comunismo» o «dictadura» –
«Voté por Keiko porque representa estabilidad. Lamentablemente, no le hemos dado oportunidad de gobernar», declaró Luis Bernaola, técnico electrónico de 44 años.
Sánchez moderó su discurso de «cambio radical», se distanció de los ultranacionalistas, y dijo a la AFP que quiere una relación «respetuosa» con Washington.
El izquierdista, que lleva siempre el sombrero que le regaló Castillo, acusa a Fujimori de ser parte de la «dictadura» del poderoso Congreso que derriba presidentes, donde ella tiene influencia.
Sin afectar el balotaje, un juez lo envió a juicio por presuntas anomalías financieras en su partido. Si gana la presidencia tendría inmunidad, aunque es vulnerable ante un parlamento inclinado a la derecha.
Ninguno tiene mayoría legislativa. El futuro presidente deberá tejer alianzas si quiere concluir su mandato, opinó el analista Jeffey Radzinsky.
El ganador sustituirá a partir del 28 de julio al mandatario interino José María Balcázar.
– Extorsiones, lo más crítico –
Pese a la desilusión política, la mayor preocupación de los peruanos es la inseguridad en un país donde proliferan las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentanon nueve veces en cinco años.
«Es lo más crítico. Espero que acaben con la delincuencia», aseguró a la AFP Carlos Altamirano, ingeniero de 49 años, tras votar en el norte de Lima.
Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar -dice- con la «lacra social» con la «misma fuerza» con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.
Sánchez propone encarar la corrupción en la policía y la justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de élites políticas con la criminalidad.
Su base social está en el campo empobrecido y abandonado, donde la inseguridad es menor. Fujimori la tiene en Lima, que de 2020 a 2025 triplicó la tasa de homicidios, para llegar a un índice de 23 por cada 100.000 habitantes.
El ganador recibirá un Perú económicamente estable, con un crecimiento del PIB del 3,4% y baja inflación. Pero siete de cada diez trabajadores están en la economía informal.
Fujimori defiende las propuestas neoliberales, el respeto a la propiedad privada y la atracción de inversiones.
Sánchez ofreció alzas salariales y tratamiento de tranquilizar a los inversionistas al prometer que mantendrá la apertura económica e independencia del banco estratégico central.
Latinoamericanas
Una nueva respuesta humanitaria beneficiará a más 400.000 personas en Haití
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7 días agoon
junio 1, 2026
Ciudad de Panamá, (EFE).- Una nueva respuesta humanitaria abarcará a más de 400.000 personas en Haití afectadas por la prolongada crisis de violencia en el país, donde más de la mitad de la población necesita asistencia alimentaria y sanitaria, informó este lunes la ONG global Plan International.
Esta iniciativa beneficiará a más de 400.000 personas en los departamentos de Ouest, Centre y Artibonite, y contempla la cobertura de sus necesidades más urgentes de alimentación, refugio y artículos esenciales.
«Lo que vemos cada día en Haití exige una respuesta a esta escala. Las familias desplazadas, y las comunidades que las acogen, están cargando con el peso de una crisis que no se detiene», afirmó el director de Plan International Haití, Prospery Raymond, en una comunicado de prensa.
Los servicios de nutrición ampliarán el acceso a prevención, detección y tratamiento de la desnutrición aguda severa en sitios de desplazados y comunidades de acogida, al tiempo que los servicios de protección de la niñez conectarán a niñas y niños afectados por la violencia, el desplazamiento y la separación familiar con servicios esenciales y con especial atención a las niñas y a otros grupos en mayor riesgo.
La ONG global recordó que Haití atraviesa una de las peores emergencias humanitarias de su historia reciente, impulsada por la violencia armada, el desplazamiento masivo, la inseguridad alimentaria severa y el colapso de los servicios esenciales que están dejando a millones de familias sin acceso a necesidades básicas.
«Más de 6,4 millones de personas -más de la mitad de la población- necesitan asistencia humanitaria en Haití. El hambre es una de las caras más severas de esta crisis: la actualización del IPC (Marco Integrado de Clasificación de la Seguridad Alimentaria) publicada en abril de 2026 identifica a 5,8 millones de personas en inseguridad alimentaria aguda y advierte que el 70 % de las personas que viven en sitios de desplazados en Puerto Príncipe enfrenta carencias alimentarias severas», indicó Plan.
La organización recalcó que en Puerto Príncipe y sus alrededores, grupos armados controlan amplias zonas y exponen a la niñez al reclutamiento, la explotación, la violencia sexual y la interrupción de su educación.
Agencia AFP
La Paz, Bolivia.-El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, advirtió el miércoles que la crisis «está llegando al límite», en una nueva jornada de manifestaciones que exigen su renuncia pese a la posibilidad de que declare un estado de excepción para frenar las protestas.
Paz enfrenta desde hace casi un mes una convulsión social, con bloqueos de carreteras por parte de campesinos, obreros y transportistas que pedían medidas contra la crisis económica, la peor en cuatro décadas, y ahora exigen su renuncia.
«El que quiera destruir la patria se las va a ver con este presidente y con toda la fuerza de la Constitución», advirtió, en alusión a los estados de excepción.
Pero las manifestaciones no paran. Con banderas indígenas, miles de campesinos indígenas, la mayoría mujeres, marcharon este miércoles, en el Día de la Madre, por el centro de La Paz.
La marcha de campesinas se unió en una sola protesta con choferes en huelga que han paralizado parcialmente el transporte público.
«La policía boliviana no puede reprimir contra su propio pueblo. Ellos vienen de las mismas comunidades. No pueden enfrentarse contra sus propios hermanos, contra su padre, contra su madre (…) que se repliegue», dijo a la AFP Froylan Choque, en la manifestación.
– «Peor que el covid» –
La Paz, sede del gobierno, y la vecina ciudad de El Alto, son el epicentro de las protestas y bloqueos, que han causado escasez de alimentos, medicinas y combustible. En otras ciudades, como Oruro (oeste), Potosí (suroeste) y Cochabamba (centro) el problema es menor.
Grupos de cientos de vecinos en La Paz también han marchado en estos días en contra de los bloqueos de carreteras, constató la AFP.
Según el presidente, los efectos en la economía llegan a los 600 millones de dólares de pérdidas en un país en severa crisis desde 2023, que agotó sus reservas de dólares y su inflación ronda el 15%.
«Es peor que el covid», manifestó Paz, al hablar de la escasez y la subida de precios provocada por los bloqueos en La Paz y El Alto.
En un intento por bajar las tensiones, Paz, economista de 58 años, anunció esta semana que bajará a la mitad su salario, en una medida casi simbólica pues su ingreso mensual es equivalente a 3,448 dólares.
El anuncio no ha surtido ningún efecto entre los manifestantes.
«Estamos hartos con este presidente (…) Por culpa de él, está sufriendo toda la gente boliviana», expresó este miércoles Delta Salinas, otra de las manifestantes.
El gobierno de Paz denuncia un intento de «alterar el orden democrático» y señala al expresidente socialista Evo Morales (2006-2019), prófugo por un caso de presunta trata de una menor, de impulsar los disturbios en las protestas.
El líder cocalero, refugiado en la zona del Chapare, su bastión político, insta a Paz a que llame a nuevas elecciones en 90 días.
