Por Polón Vásquez
PENNSAUKEN, NJ—Los padres de dos jóvenes que fueron sentenciados a 29 y 24 anos de cárcel respectivamente por la fiscalía de Camden County, solicitaron hoy a las autoridades judiciales de allí, la revisión de la sentencia condenatoria a sus vástagos.
Manuel y Rosina Torres, padres de Esterlyn Torres de 27 años de edad y Jonathan Torres de 26, consideraron que sus dos hijos no merecían tantos años de cárcel porque según afirmaron “ni mataron, ni robaron, ni vendieron drogas”.
La fiscalia de Camden, Nueva Jersey acusa a Esterlyn y a su hermano Jonathan de supuestamente secuestrar al mexicano Fabían Núnez en el 2007, un expediente que estuvo mal instrumentado al acusarlos injustamente de secuestro.
Para ventilar el caso, la Fiscal Victoria Shilton y el Honorable Juez Anthony M. Pugliese de la Corte Superior de Camden, integraron un jurado de 15 personas, 13 de la raza blanca, 1 hispano y 1 afroamericano.
Desde el ano 2007, Esterlyn y Jonathan Torres guardan prision en la carcel de East Jersey del 1100 Woodbrige Road, Rahway, Nueva Jersey. La sentencia condenatoria se produjo el 16 de abril del 2010.
“El juez Anthony Pugliese y la Fiscal Victoria Shildon no hicieron un juicio justo con mis hijos y en este caso hubo perfil racial, por el hecho de ser hispanos”, indico Rosina Torres visiblemente conmovida por la severa condena a sus parientes.
“El Juez y la Fiscal fueron muy racistas, cogieron ese caso muy personal y por tanto no hicieron un juicio justo. Solicito que se haga una revisión del caso porque fueron demasiado anos que le dieron a mis hijos y ellos no mataron a nadie”, reitero Rosina.
Dijo que en la revisión del caso, la Corte de Justicia (Camden County Courthouse Hall Of Justice, por sus siglas en ingles), debería nombrar un juez independiente, menos parcializado y mas consciente.
“Ese jurado integrado en su mayoría por gente blanco, con poca información sobre el caso, hicieron con mis hijos lo que le dio sus ganas”, preciso Rosina.
Rosina dijo tener pruebas de que el Juez Anthony Pugliese se comunicaba constantemente con los miembros del jurado, ordenándole a través de notas escritas, lo que tenían que hacer en este caso.
“Yo pido a las autoridades que revisen el expediente porque debe haber algo mejor para mis dos hijos. Han cometido una injusticia. Yo veo que aquí hay gente que matan y a pocos anos están en las calles”, manifestó Manuel Torres, padre de los dos presidiarios.
“Estos muchachos míos, ni han matado, no los han cogido con drogas, ni con armas de fuego”, dijo y seguida pregunto, por que les cantaron una sentencia condenatoria tan alta?