Washington, Estados Unidos.-Casi nunca antes en la historia reciente de Estados Unidos, los dos candidatos presidenciales, el actual mandatario demócrata Joe Biden y el expresidente republicano Donald Trump, habían despertado tanto rechazo en los votantes, que en una parte importante votarán por «el mal menor» y siguen engrosando la lista de indecisos.
Según una encuesta publicada este miércoles por el diario The Wall Street Journal (WSJ), una mayoría de los votantes considera que ninguno de los candidatos tiene la capacidad mental o forma para ser presidentes. En el caso de Trump (77 años), el 48 % consideran que sí puede ejercer al nivel mental que se requiere, mientras que solo el 28 % opinan lo mismo de Biden (81 años).
El mismo sondeo revela que el 59 % tiene una opinión desfavorable de Biden, frente al 52 % de Trump.
Según la media de encuestas realizada por el portal especializado FiveThirtyEight con datos desde 1980, la opinión desfavorable hacia los candidatos de este año electoral es solo comparable a la de 2016, cuando se enfrentaron la demócrata Hillary Clinton con Trump.
Este año, Biden acumula 15 puntos de sentimiento negativo sobre la valoración positiva en la media de los sondeos, mientras que la diferencia en el caso de Trump es de 10 puntos de más opiniones desfavorables que favorables.
No obstante, Trump parece operar en su zona de confort pues, además de ser un presidente (2017-2021) que no superó el 50 % de popularidad en los sondeos de Gallup (algo que tampoco ha conseguido Biden) y haber polarizado a los estadounidenses, está acostumbrado a hacer campaña con el rechazo garantizado de una gran parte del electorado estadounidense.
Algunas casas de encuestas, conocedoras del descontento con que llegarán los votantes estadounidenses este año, miden también con cuánto ahínco los estadounidense se oponen a los candidatos.
Según la encuesta de finales de marzo de YouGov, el 48 % de los que rechazan a Trump lo hacen con «con fuerza», mientras que en el caso de Biden el porcentaje es del 45 %.
Conocer el número de «haters» o detractores de los candidatos es clave para saber hasta qué punto podrán convencer a los indecisos, algo que decidirá quién será el presidente de los Estados Unidos hasta 2029.
VENTAJA DE TRUMP EN LOS ESTADOS BISAGRA
Según la encuesta de este miércoles del WSJ, Trump tiene ventaja en seis de siete estados considerados clave para ganar en el sistema de colegio electoral con el que se elige al jefe del Ejecutivo en Estados Unidos, con lo que si esos porcentajes se mantuviera sería presidente por segunda vez.
Trump supera en intención de voto a Biden en Arizona, Míchigan, Nevada, Carolina del Norte y Pensilvania, tiene una ventaja dentro del margen de error en Georgia y está técnicamente empatado en Wisconsin.
«No. No está perdiendo. Se está recuperando o empatado. Cuando la gente empiece a enfocarse (en las elecciones) y vean las dos opciones, es obvio que Joe ganará esta elección», aseguró la primera dama, Jill Biden, en el programa matinal de CBS.
El gran lastre para la popularidad de Biden, según el sondeo del conservador WSJ, es la inmigración y la economía, dos temas en los que parece estar mejor posicionado Trump, quien ha prometido deportaciones masivas y prácticamente cerrar el comercio con China con aranceles del 60 %.
Algunos de los estados clave en los que Biden no consigue remontar han mostrado su rechazo al presidente en el proceso de primarias, con un porcentaje de demócratas mostrando el descontento con su candidato natural en un 13 % en Michigan o un 8 % este martes en Wisconsin.
El rechazo al apoyo estadounidense a Israel en la ofensiva sobre Gaza también ha jugado un papel clave en la debilidad que muestra Biden en este año electoral, que los expertos consideran que se decidirá por los votos de los indecisos.
Si Biden perdiera en noviembre sería el primer presidente que no logra su reelección con la economía creciendo y alejándose de la recesión.
Texas, Estados Unidos.-“Atención: el río es una zona militarizada. Una regla de seguridad, de propiedad de defensa, que prohíbe la entrada por el río. Entrando por esta área constituye una violación de esta regla. Si cruzan el río, estarán entrando ilegalmente y seránenjuiciados”.
La advertencia irrumpe en el silencio del amanecer. Se transmite desde altavoces de alta potencia instalados en puntos estratégicos del Valle del Río Grande, en el sur de Texas. Su alcance es tal que puede escucharse desde territorio mexicano, a varios kilómetros de distancia.
El mensaje se repite cada minuto, sin parar. Su propósito es frenar a quienes intentan cruzar de manera irregular la frontera sur entre Estados Unidos y México.
Decenas de estos altavoces están distribuidos a lo largo de la zona fronteriza. Las autoridades los colocan en puntos considerados vulnerables o de alto flujo migratorio: desde áreas remotas, donde los migrantes avanzan a pie, hasta tramos estratégicos del río Bravo.
Es jueves. Son las 7:11 de la mañana en Granjeno, Texas. El sol aún no sale. Un grupo de periodistas latinoamericanos, acompañado por agentes migratorios, observa uno de estos altavoces durante un recorrido por la frontera sur.
“Por aquí cruzan muchos (migrantes)”, dice la oficial Susana González, especialista de la Oficina Asuntos Públicos de la Patrulla Fronteriza.
Frontera sur de Estados Unidos.Sauro Scalella/ LD
Los altavoces están instalados en torres verticales sobre pequeños remolques.
Además de emitir ese tipo de alertas, las torres también funcionan como sistemas de rescate. Con solo presionar un botón rojo, se activa una señal hacia la Patrulla Fronteriza, mientras una voz automatizada responde en 10 idiomas —entre ellos español, inglés, mandarín y portugués—: “Por favor, mantenga la calma. La ayuda está en camino. Es importante que no se vaya”.
En total, hay 79 torres desplegadas en el sector, según datos oficiales.
El sistema está diseñado para asistir a cualquier persona en peligro, especialmente migrantes que enfrentan situaciones críticas como la deshidratación. En lo que va de 2026, la Patrulla Fronteriza ha encontrado al menos 15 cuerpos a lo largo del valle, una cifra que ya supera la registrada en todo el año fiscal 2025, cuando se localizaron ocho.
El sector del Valle del Río Grande ha sido durante muchos años uno de los principales puntos de entrada para migrantes provenientes de Centroamericana y Sudamérica.
Hace apenas tres o cuatro años, la Patrulla Fronteriza detenía entre 2,000 y 3,000 personas al día en esta zona, explica Rod Kise, portavoz de la Oficina de Asuntos Públicos de la agencia federal en ese sector.
Hoy, el panorama es distinto.
Tras el endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump, el flujo ha disminuido drásticamente.
El muro que construye la gestión del presidente Donald Trump es más alto y robusto que los anterioressauro scalella/ld.
“Ahora estamos viendo entre 50 y 70 migrantes diarios”, señala Kise. “Desde que esta administración comenzó, los números han bajado considerablemente”.
Aun así, el Valle del Río Grande continúa siendo el sector con mayor número de detenciones. En lo que va del año fiscal, las autoridades han arrestado a 5,832 migrantes en esta área, según cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). La mayoría proviene de México.
Entre ellos, también hay dominicanos: al menos 28 han sido detenidos en el año fiscal 2026 tras intentar cruzar ilegalmente las aguas del río Bravo, según Kise.
Los periodistas también recorren un tramo abierto en la ribera del río Bravo, justo debajo del puente internacional McAllen-Hidalgo, que conecta con Reynosa, en Tamaulipas, México.
El paisaje es rural: hierba alta, matorrales y un camino marcado que desemboca en el río por donde migrantes ya han cruzado irregularmente, según las autoridades. En el suelo quedan rastros de ese cruce silencioso.
“Podemos observar aquí un poco de basura. Lo que normalmente las personas cargan: agua, algún tipo de comida, sueros. Esta es basura que queda de toda la actividad (migratoria) que vemos aquí”, explica González, mientras ilumina el área con un foco.
Susana González, especialista de la Oficina Asuntos Públicos de la Patrulla Fronteriza.Sauro Scalella/LD.
Al otro lado de la orilla, ya en territorio mexicano, González señala que, aunque algunas personas aparentan estar pescando o simplemente pasando el rato, en muchos casos “están vigilando el movimiento” de los agentes para “informar si va a cruzar un grupo” de migrantes.
Quienes logran cruzar el río Bravo se enfrentan a otro desafío. Del otro lado les espera un terreno seco y difícil, lleno de plantas con espinas y animales salvajes como víboras, insectos, garrapatas e incluso ocelotes.
En medio de ese entorno, los agentes de la Patrulla Fronteriza buscan señales que indiquen por dónde han pasado los migrantes. González lo explica: “Nos enfocamos en las ramitas de los árboles. Si está rota en una dirección. Son detalles que son parte de nuestro entrenamiento y los vamos mejorando día a día”.
Las huellas también son importantes. Por la forma y lo recientes que se vean, los agentes pueden saber si alguien pasó por algún lado hace poco. Pero muchos migrantes intentan evitar ser detectados colocando cartón en la suela de sus zapatos, para no dejar marcas en el suelo.
El río, sin embargo, cuenta con sensores de movimiento y gran parte del valle está cubierto por cámaras de vigilancia que operan las 24 horas. A esto se suma un sistema de monitoreo constante.
“Desde el primer nivel contamos con sensores a lo largo del monte que mandan la señal (de movimiento). Otro nivel viene siendo el sistema de cámaras ubicadas (por ejemplo) en el puente. También tenemos las torres (de vigilancia). Y también contamos con asistencia de helicópteros”, detalla González.
A nivel general, en todas las zonas fronterizas, las autoridades estadounidenses han detenido 27,879 migrantes durante el presente año fiscal, de los cuales 18,900 son mexicanos.
La visita de los reporteros internacionales formó parte de un programa de cobertura sobre inmigración organizado por el Departamento de Estado estadounidense y la firma de periodismo Inquire First, que se extendió por una semana.
El Ejército de Israel dijo este domingo que lanzó durante la noche una nueva oleada de ataques «a gran escala» en Teherán contra instalaciones de producción de armas, cuarteles generales y una base militar de entrenamiento de soldados.
«Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) continúan intensificando su impacto operativo en los sistemas y capacidades militares del régimen», recoge el comunicado castrense.
El Ejército asegura que, entre las instalaciones atacadas, se encuentra una base militar iraní utilizada para el entrenamiento de soldados; una instalación de producción y almacenamiento de armas del Ministerio de Defensa y al menos un cuartel general del Ministerio de Inteligencia iraní.
Impacto de los ataques en Tel Aviv
En lo que va de domingo, Irán ha lanzado al menos siete oleadas de ataques con misiles que han afectado sobre todo el área metropolitana de Tel Aviv (centro del país), con la caída de fragmentos y munición de racimo en carreteras, un edificio residencial y un coche, confirmó el Ejército a EFE e informaron los equipos de emergencias.
Estos ataques han causado un herido moderado y otros 14 leves, según informó el Magen David Adom, el servicio de Emergencias de Israel (MDA).
Teherán, Irán.-El ejército de Irán amenazó el domingo con cerrar por completo el estratégico estrecho de Ormuz si el presidente estadounidense Donald Trump ataca las plantas eléctricas del país.
«Si se llevan a cabo las amenazas de Estados Unidos respecto a las plantas eléctricas de Irán (…) el estrecho de Ormuz quedará completamente cerrado y no volverá a abrirse hasta que nuestras plantas eléctricas destruidas hayan sido reconstruidas«, afirmó el mando operativo del ejército Jatam Al Anbiya en un comunicado difundido por la televisión estatal.
Irán prácticamente ya ha cerrado esta estratégica vía marítima, pero un número relativamente reducido de buques ha podido transitar por allí, alrededor de un 5% de su volumen previo a la guerra, según la empresa de análisis Kpler.