
Los mapuches reclaman la libertad de todos los presos políticos de esa comunidad. (Foto: archivo)
Dos reos mapuches de la cárcel de Angol, en la Araucanía chilena, iniciaron una nueva huelga de hambre, ingiriendo solamente líquidos, en reclamo de la libertad de todos los presos políticos de esa comunidad.
Los mapuches Héctor Llaitul y Ramón Llanquileo solicitan, además, rebajas en las condenas, reparación de las sentencias por las que habían sido absueltos y derechos a beneficios carcelarios, entre ellos condiciones dignas y acceso a la salud.
La huelga tiene por objetivo denunciar que producto del conflicto entre «el pueblo Mapuche y el Estado chileno capitalista hemos sido perseguidos y condenados injustamente, a través de la aplicación de la Ley Antiterrorista, utilización de testigos secretos, siendo condenados a ocho y 15 años respectivamente», indica el comunicado.
«A partir del día de hoy miércoles 14 de Noviembre, nuevamente, damos inicio a una huelga de hambre líquida, hasta las últimas consecuencias si fuese necesario», dijeron en una declaración pública difundida en medios locales.
«Hemos sido perseguidos y condenados injustamente a través de la aplicación de la Ley Antiterrorista», agregaron en la declaración, alegando además la violación del principio jurídico del ‘nos bis in idem’, es decir que fueron condenados dos veces por el mismo delito tanto por la justicia civil como militar.
Los mapuche, considerados líderes de la radical Coordinadora Arauco Malleco que lucha por la restitución de tierras ancestrales, también sostuvieron el año pasado una huelga de hambre líquida por 86 días.
Los indígenas estiman que fueron juzgados bajo procedimientos de una ‘ley antiterrorista’, como la utilización de testigos sin rostro, pese a que la justicia no tipificó sus actos como tales.
Los mapuches reivindican la restitución de tierras en el sur de Chile que consideran propias por derechos ancestrales y en ese marco protagonizan frecuentes choques con la Policía.
Primeros habitantes de Chile y parte de Argentina, los mapuches suman hoy unos 700 mil (entre los 16,5 millones de habitantes de Chile), concentrados en una reducida zona del sur chileno, con niveles de pobreza que doblan al resto de la población.