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Análisis Noticiosos

El farmaco universo Ozempic se expande y sirve para tratar el hígado graso

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Un ensayo demuestra que la semaglutida detiene la acumulación de grasa y la fibrosis hepática en una enfermedad asociada a la disfunción metabólica

El universo Ozempic se expande sin techo a la vista. Estos innovadores fármacos, que ayudan a perder alrededor del 15% del peso del paciente, ya han revolucionado el abordaje de la diabetes y la obesidad y siguen ampliando su rango de acción: según una nueva investigación publicada este miércoles en la revista The New England Journal of Medicine (NEJM), también tienen un efecto positivo para tratar estadios avanzados de la enfermedad por hígado graso vinculada a una disfunción metabólica. Esta dolencia, que afecta a uno de cada tres adultos, se caracteriza por una acumulación de grasa en el hígado y, en sus formas más graves, también presenta unos niveles de fibrosis e inflamación capaces de desencadenar cirrosis o cáncer. El nuevo estudio revela que la semaglutida (principio activo de esta primera generación de fármacos antiobesidad) es capaz de detener, e incluso revertir, esa compleja enfermedad.

En dos tercios de los pacientes tratados en el ensayo clínico, explican los autores de la investigación, estos medicamentos, conocidos también como agonistas del receptor GLP-1 (porque imitan las hormonas que de forma natural generan la sensación de saciedad), son capaces de reducir la inflamación que causa ese depósito de grasa en el hígado. Y también la fibrosis mejoró en el 37% de los participantes. El hallazgo, explican los investigadores, abre la puerta a un nuevo escenario terapéutico en una peligrosa dolencia para la que no había, hasta ahora, gran arsenal farmacológico.

La semaglutida, comercializada bajo el nombre de Ozempic o Wegovy, emula el papel de unos péptidos que hay en el organismo para regular, entre otras cosas, la saciedad: la molécula actúa en el intestino y manda una señal al cerebro para hacernos sentir llenos. Pero los expertos consultados explican que el péptido al que imita ese medicamento está por todo el organismo y los receptores que se comunican con ellos también. Por eso, el efecto del fármaco puede darse a más niveles, aparte de la disminución de grasa. “[Con estos fármacos] se reduce la grasa visceral, pero los receptores de estas moléculas los tenemos en casi todos los órganos y también tendrá su efecto. Sabemos que hay 230 complicaciones directas de la obesidad. El adipocito disfuncional crea el caldo de cultivo para muchas enfermedades. Solo queda hacer los ensayos [para comprobar el impacto de los fármacos a esos niveles]”, reflexiona Andreea Ciudin, jefa de la Unidad de Tratamiento Integral de la Obesidad del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona y miembro de la junta directiva de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad.

La investigación publicada en NEJM es un ejemplo de ello. La enfermedad por hígado graso está muy vinculada a un grupo de trastornos metabólicos (presión sanguínea alta, niveles de azúcar elevados, obesidad y colesterol y triglicéridos disparados) que elevan el riesgo de problemas cardiovasculares, ictus y diabetes. Alrededor del 30% de la población mundial la padece el hígado graso asociado a disfunción metabólica y, aunque en la mayoría puede desarrollarse de forma asintomática, los expertos calculan que entre un 25% y un 30% de los afectados sufrirán el grado más avanzado de la enfermedad. Esto es, una cadena de daños hepáticos que pueden poner en riesgo la vida del paciente: la acumulación excesiva de grasa en el hígado impide al órgano almacenarla y metabolizarla de forma adecuada, y las células hepáticas empiezan a sufrir y mueren, lo que acaba provocando inflamación; para combatir esas lesiones, el hígado genera mecanismos de cicatrización (fibrosis), pero ese tejido cicatrizado no puede hacer las mismas funciones que el órgano sano y el hígado empieza a fallar.

El artículo que este miércoles se presenta en NEJM es un análisis provisional de un ensayo clínico internacional (fase 3) dirigido por investigadores del King’s College de Londres y la Universidad Virginia Commonwealth y financiado por Novo Nordisk (la farmacéutica que comercializa el Ozempic). Los científicos reclutaron a 800 personas con fases avanzadas de la enfermedad por hígado graso asociado a disfunción metabólica y las dividieron en dos grupos: a uno le administraron semaglutida y al otro placebo. Los resultados a las 72 semanas de tratamiento muestran que en casi el 63% de los pacientes medicados con los fármacos innovadores, la inflamación a causa de la acumulación de grasa se resolvió y la fibrosis no empeoró; en el brazo del placebo, esa mejoría solo la logró el 34%.

El estudio mostró también que en el 37% de los tratados con semaglutida, esas cicatrices del hígado mejoraron (fue el 22,4% en el grupo de placebo). Y se vio, además, que los fármacos restablecieron otros marcadores hepáticos y redujeron el peso un 10,5% (un 2% en el otro grupo). Philip Newsome, director del Instituto Roger Williams de Estudios Hepáticos del King’s College y autor del estudio, ha asegurado en un comunicado que los resultados son “sumamente prometedores”. El científico ha recordado que la enfermedad por hígado graso asociado a una disfunción metabólica es un problema creciente a nivel mundial y este ensayo clínico, ha apuntado, arroja “una esperanza real” para los pacientes en los estadios más avanzados de esta dolencia. “Si bien estos resultados deben interpretarse con cautela, el análisis demuestra que la semaglutida puede ser una herramienta eficaz para tratar esta enfermedad hepática avanzada”, agregó.

Sabemos que hay 230 complicaciones directas de la obesidad. El adipocito disfuncional crea el caldo de cultivo para muchas enfermedades»

Andreea Ciudin, endocrinóloga de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad

En una respuesta por correo electrónico, Newsome profundiza en los mecanismos que explican por qué funciona el Ozempic en estos contextos: “Es probable que la semaglutida tenga efectos dependientes del peso (a través del impacto en la saciedad), así como efectos independientes de la pérdida de peso (acción sobre la sensibilidad a la insulina y la inflamación)”. Más de la mitad de los pacientes reclutados en el ensayo tenía también diabetes tipo 2 y tres de cada cuatro sufrían obesidad.

Sobre los pacientes que no respondieron de forma tan contundente en este análisis provisional, el investigador señala: “Es importante tener en cuenta que estos datos corresponden solo a 72 semanas, por lo que es posible que con un tratamiento más prolongado, más pacientes puedan observar beneficios”.

Vanesa Bernal, vocal de la junta directiva de la Asociación Española para el Estudio del Hígado, cuenta que los hepatólogos estaban siguiendo de cerca esta investigación. Se esperaban estos resultados, dice, porque fases previas del ensayo ya arrojaron “datos espectaculares”. “Y además, los hepatólogos sabemos que corrigiendo las condiciones metabólicas y perdiendo peso [algo que la semaglutida suele lograr], el hígado mejora muchísimo”, abunda.

Combatir la fibrosis

A Ciudin tampoco le sorprenden los resultados: “Era algo que estábamos esperando”. La endocrinóloga admite que, hasta ahora, los estudios hechos con semaglutida en esta enfermedad no habían mostrado impacto en la fibrosis, pero sí en la acumulación de grasa en el hígado. Y eso suponía ya un hilo de optimismo para los científicos. “Lo que más nos preocupa es la fibrosis, pero, con la misma molécula, en un ensayo en fase 2, no salió, quizás por el diseño del estudio o el tiempo de tratamiento. Así que, ver, con este ensayo, que sí se puede revertir la fibrosis, da esperanza”, reflexiona.

Con todo, matiza que esta investigación ha encontrado resultados positivos en pacientes con grados de cicatrización intermedios o avanzados (II y III), pero desconocen si en el estadio más severo de fibrosis (grado IV) o cuando ya hay una cirrosis instaurada estos fármacos tendrían efecto. Los propios autores, en el artículo, abundan también en esta línea y exponen: “Aunque la semaglutida puede usarse con seguridad en pacientes con cirrosis, su eficacia en esta población no se ha establecido”. Bernal, por su parte, recuerda que hay estudios observacionales de pacientes con cirrosis tratados que muestran cierta mejoría: “Cuando la cirrosis está muy establecida, es difícil de revertir. Pero pueden mejorar algunos aspectos, como el riesgo de complicaciones y de cáncer”

El ensayo clínico sigue en marcha: la investigación prevé reclutar un total de 1.200 participantes de 37 países y prolongarse durante cinco años para analizar la supervivencia libre de cirrosis en ese tiempo. Pero el universo Ozempic no acaba aquí.

Hígado graso por alcohol

Newsome señala que también hay ensayos en marcha para estudiar la semaglutida en pacientes con daño hepático asociado al alcohol: “Estamos a la espera de estos datos. Otros estudios han demostrado que los medicamentos semaglutida/GLP-1 pueden alterar o reducir el ansia de alcohol, lo que puede ser útil en este contexto”.

En esta línea, Bernal recuerda que se está investigando el potencial de estos fármacos en pacientes con adicciones: “Estos medicamentos no solo actúan a nivel del páncreas, sino también en el cerebro, en el hipotálamo: disminuyen la saciedad, pero también actúan sobre los mecanismos de recompensa y castigo. Unir estas dos cosas sería maravilloso porque no solo haría que se vaya la grasa del hígado, sino también controlaría el impulso en pacientes con consumo problemático de alcohol”, reflexiona.

elpais.com

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Análisis Noticiosos

Una posible amnistía tiene en vilo a los presos políticos venezolanos tras la salida del poder de Maduro

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Cúcuta / Caracas .-Las últimas 72 horas han sido electrizantes para el mundo entero, especialmente para todos los venezolanos. Pero hay unos que han vivido aún con más intensidad el desarrollo de los acontecimientos desde que un comando de fuerzas especiales detuviera la madrugada del sábado a Nicolás Maduro en Caracas y se lo llevara a Nueva York, donde va a ser procesado ante un tribunal. Los familiares de los presos políticos, e incluso ellos mismos desde la celda, se encuentran esperanzados de que la nueva situación política sirva para conseguir su liberación.

Una amnistía general vuelve a tomar fuerza en este contexto. La sensación es que las cosas no van a volver a ser como apenas hace unos días, cuando el derrocado presidente de Venezuela se encontraba al mando. Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, asegura que su administración se encuentra a “cargo” del país, sin que haya quedado claro de qué forma se traducirá eso en la operatividad del Estado. Por lo pronto, Delcy Rodríguez, la antigua vicepresidente y alguien de la máxima confianza de Maduro, ha juramentado este lunes como presidenta interina.

La situación resulta confusa, pero a la vez esperanzadora. A estas horas se realizan gestiones al más alto nivel para tratar de poner este tema encima de la mesa. Se suceden llamadas de presidentes, ministros, exmandatarios, personas con influencia, según as fuentes consultadas. Las familias de los presos también a su vez contactan con estos para agilizar los trámites. Por un momento, ven que se ha abierto una ventana de oportunidad. El primero en alzar la voz, a las pocas horas de la caída de Maduro, fue Edmundo González, el candidato que, según los observadores electorales y organismos internacionales, ganó las últimas elecciones presidenciales, las de julio de 2024. “La normalización real del país solo será posible cuando se libere a todos los venezolanos privados de libertad por razones políticas, verdaderos rehenes de un sistema de persecución”, dijo Edmundo.

Una de las presas más conocidas es Rocío San Miguel, una prestigiosa analista experta en el ejército bolivariano. Fue detenida en febrero de 2024 acusada de formar parte de un plan para asesinar a Maduro -las organizaciones de derechos humanos consideran que se trata de una acusación falsa-. “Sí, estamos muy esperanzados”, dice al otro lado del teléfono Mini Díaz Paruta, su cuñada. “Esperamos que pronto sea liberada. Todo es un poco confuso, pero creemos que es un buen momento para que ocurra”. La misma ilusión cunde en el entorno de Enrique Márquez, un opositor venezolano, candidato a las presidenciales de julio de 2024, que fue apresado tras negarse a reconocer la victoria en las urnas de Maduro. Con cautela, esperan que este tema tan sensible, en el que suele imperar la discreción, pase a un primer plano con la nueva situación.

Las ONG de derechos humanos contabilizan cerca de 1.000 presos políticos y han exigido la liberación inmediata de todos los detenidos por motivos políticos como un gesto primario para iniciar una transición política. También se ha pedido garantizar la libertad plena de más de 9.000 personas que todavía enfrentan procesos judiciales policiales. Aunque Hugo Chávez tuvo presos políticos, como el comisario Iván Simonovis —exiliado luego de escapar del arresto domiciliario— o la jueza Lourdes Afiuni, los calabozos venezolanos se llenaron de presos políticos en la última década, la de mayores fricciones políticas durante el Gobierno de Maduro. Las grandes oleadas de manifestaciones de 2014, 2017, 2019 y 2024 dejaron centenares de detenidos por protestar, en la más reciente están incluidos adolescentes.

Pero la persecución contra opositores se convirtió en una política represiva, para la que el chavismo más radical ha reforzado los cuerpos de inteligencia y sus formas intimidatorias como la llamada Operación Tun Tun (violentos allanamientos sin órdenes judiciales) o la detención de familiares para presionar a los verdaderos objetivos. Los últimos años, Maduro ha estado soportado por un sistema policial represivo con un aparato judicial alineado. Así ha logrado arrinconar y censurar a la sociedad civil. Los expertos de la Misión Independiente de Determinación de los Hechos de Naciones Unidas han documentado torturas, detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales, persecución y violencia sexual en prisión, casos que también están soportados en la investigación por crímenes de lesa humanidad que adelanta la Corte Penal Internacional, la primera que ocurre en un país de América Latina.

Por ello, tras la captura de Maduro por parte de Estados Unidos para ser juzgado por cargos de narcoterrorismo y conspiración para traficar drogas, el organismo de la ONU ha señalado la necesidad de garantizar la rendición de cuentas por las graves violaciones a los derechos humanos y crímenes cometidos por su Gobierno. En un comunicado difundido el fin de semana advierten que si bien el largo historial de violaciones de Maduro no justifica una intervención militar por parte de Estados Unidos, la ilegalidad de la operación no disminuye su responsabilidad en esos delitos.

Entre los presos de Maduro más emblemáticos está los defensores de derechos humanos Javier Tarazona, Carlos Julio Rojas, Eduardo Torres y Kennedy Tejeda -además de San Miguel-. También figuran políticos como Nicmer Evans, vuelto a encarcelar hace unas semanas. Freddy Superlano y Juan Pablo Guanipa, cercanos colaboradores de María Corina Machado, se encuentran apresados junto a los más de 130 de sus militantes de esa formación. También está el yerno de Edmundo González, Rafael Tudares, apresado a principios de 2025 y condenado a 30 años sin haber recibido visita de sus familias ni asistencia de sus abogados. También 174 son militares, que son una huella de las fisuras en la Fuerza Armada Nacional que ha tenido que contener el chavismo estos años.

La ONG Justicia Encuentro y Perdón ha señalado que ante la coyuntura actual, “que podría abrir paso a un proceso de transición en Venezuela”, un punto de partida para redemocratización del país sería la liberación plena de todas las personas presas por motivos políticos, civiles y militares. Los bombardeos de Estados Unidos del fin de semana tomaron a varias familias de detenidos a la espera de un centenar de excarcelaciones que se concedieron en Navidad y fin de año.

El chavismo ha usado estas medidas de gracia como válvulas para liberar presión. Los defensores lo han llamado “la puerta giratoria”: salen unos, pero siempre entran otros. En las últimas semanas, ha rechazado la selectividad con la que se conceden, siempre a media noche, por goteo y en total incertidumbre para sus familiares.

Desde Provea, una de las ONG con más trayectoria en defensa de derechos humanos en Venezuela, que ha pedido garantías para Nicolás Maduro y Cilia Flores y han condenado los ataques de Estados Unidos, también han señalado que “la única hoja de ruta legítima para superar más de una década de violaciones masivas de derechos humanos y el estrangulamiento de la institucionalidad” debe enmarcarse en un Estado democrático que garantice la vigencia de la justicia. “Un paso importante es proceder a la liberación de los más de 900 presos políticos y garantizar libertad plena a quienes están sometidos a regímenes de presentación”.

elpaos.com

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Análisis Noticiosos

El amor como gancho en las estafas con criptomonedas.

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Madrid.-Cuando Blanca Frías conoció a un hombre en una aplicación de citas en 2014 no se imaginaba que aquel encuentro acabaría en una relación marcada por la manipulación emocional. Él le dedicaba palabras bonitas y afecto, mientras se ganaba su confianza con un objetivo claro: conseguir su dinero y desaparecer. Ella tardó cuatro años en ponerle nombre a lo que le había pasado porque entonces nadie hablaba de “estafas del amor”. Consciente de la existencia de otras víctimas, en 2023 utilizó su experiencia para crear la Asociación Nacional Contra la Estafa con Manipulación Emocional (ANCEME). Desde ahí acompaña a 300 mujeres y hombres que lidian con el silencio por “la vergüenza” y el “juicio social” que rodea a este tipo de engaños.

Lo que apenas se conocía hace una década se ha convertido en un problema creciente. La técnica de los timadores es la misma: seducción, manipulación, aislamiento…, pero han pasado de pedir dinero para responder a falsas urgencias económicas a multiplicarlo sobre el papel, animando a las víctimas a invertir en criptomonedas mediante plataformas supuestamente seguras y rentables. Lo que les interesa realmente es que hagan cada vez más inversiones para engordar los fondos ilícitamente obtenidos. Para ello suelen presentarse con perfiles falsos, utilizando fotografías visualmente atractivas. Como no llegan a quedar físicamente con ellas, les importa proyectar confianza y solvencia.

Las aplicaciones de citas, redes sociales y grupos de inversión en plataformas de mensajería se han convertido en terreno fértil para los timadores financieros. Desde la pandemia “ha aumentado mucho” su uso, explican fuentes de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El supervisor emitió recientemente una advertencia sobre estas estafas tras detectar más consultas de ciudadanos preocupados. “Es un fenómeno del que también nos han informado supervisores de otros países”.

Las cifras aportan una medida de la dimensión del problema. El año pasado se incoaron 22.614 procedimientos por estafas online, lo que supone un 83,43% del total de causas por cualquier clase de ciberdelito, según datos de la Memoria de la Fiscalía General del Estado. El informe llama la atención sobre los fraudes de inversión en monedas virtuales dada su proliferación y “la complejidad que puede entrañar el seguimiento de las operaciones y la identificación de sus autores”. Para dificultar el rastreo, suelen invitar a las víctimas a trasladar las conversaciones de redes sociales a aplicaciones de mensajería encriptada.

La CNMV traza un patrón: “Buscan personas solas”, ya sean hombres o mujeres, “sin muchas relaciones sociales y que pasen tiempo conectadas”, aunque “cualquiera puede ser el objetivo” ya que no existe un perfil único. “Este tipo de estafas no atacan a la inteligencia”, sino a la vulnerabilidad emocional, recalca Frías, cuya formación como economista no la inmunizó frente a su timador. “Hablamos de personas con la mente secuestrada”. En ocasiones han pasado por una separación, un suceso traumático tras enviudar o se enfrentan a la soledad no deseada. Por eso, es necesario que dejen de ser “señaladas y revictimizadas”.

A la hora de actuar, los timadores también se valen de los sesgos cognitivos. Son “atajos mentales que usamos para simplificar decisiones complejas”, como “dar más peso a historias de gente que se hizo rica que a la estadística real, seguir lo que hacen otros sin evaluar riesgos o creer que yo controlo más de lo que realmente sé”, explica Francisco Rodríguez, director de Estudios Financieros de Funcas. El centro de análisis publicó este año una estadística que muestra “el papel crucial” de la educación financiera en la decisión de invertir en monedas digitales. Las personas con alta confianza en sus habilidades, pero con conocimientos reales limitados, tienen un 75,3% más de probabilidad de hacerlo, pudiendo asumir riesgos que no comprenden.

Para hacer frente a este problema, la educación financiera es clave, considera Blanca Narváez, directora general de Fundación Mutualidad. Según varios informes del Observatorio del Ahorro del que forma parte, los hogares españoles presentan un “déficit importante de conocimientos financieros”, tanto en lo que se refiere a conceptos básicos como la inflación o los tipos de interés, como sobre los productos de inversión. Por eso, llama los poderes públicos a “impulsar estos contenidos desde edades tempranas”.

La desregulación en el mundo de los criptoactivos, unida a la falta de alfabetización financiera y de herramientas de los supervisores para actuar sirvieron de catalizador para un cambio regulatorio que entró en vigor hace ahora justo un año: el reglamento MiCA. La Fiscalía señala que ya “está contribuyendo a mejorar las posibilidades de investigación” de los fraudes de inversión. La norma obliga a cualquier empresa o plataforma que preste servicios relacionados con criptoactivos en la Unión Europea a tener “una autorización previa de la CNMV”. También “impone el deber de identificación de los clientes, el registro de las operaciones y el establecimiento de mecanismos de supervisión”, explica la abogada Cristina Sánchez, asociada de Regulación Financiera de Garrigues.

Por eso, antes de invertir en una plataforma recomendada por cualquiera, es importante “verificar” si la misma está autorizada por la CNMV, aconseja el abogado Enrique Nieto, socio de Mercado de Valores de Uría Menéndez. Y ello porque MiCA “no prevé mecanismos específicos de recuperación del dinero en caso de estafa en plataformas no autorizadas”. La víctima deberá acudir a la vía judicial, donde no es fácil obtener reparación a la comisión del delito. En este escenario en el que la manipulación emocional y el fraude financiero convergen, la mejor defensa es una ciudadanía informada y consciente de los riesgos.

Criminales organizados o solos

La Guardia Civil ha destapado el funcionamiento de organizaciones criminales por golpes como la operación Fake James, llevada a cabo este año. Las redes que actúan en España pueden hacerlo también en otros países de Europa o África. La estructura se reparte tareas: unos captan a las víctimas, otros devuelven el dinero estafado al circuito legal. No hay datos oficiales sobre el dinero que se mueve, aunque la operación mencionada es ilustrativa: 21 detenidos por la estafa de 1,5 millones a 70 personas. Individualmente, los agentes detuvieron en abril a una persona en León por un fraude de 350.000 euros.

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Análisis Noticiosos

Años de investigación de una reserva para salvar al loro carirrojo de la extinción

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Tras varios años sin avistamientos, se volvió a registrar la presencia de esta especie en peligro de extinción en la recién creada reserva Ridgely, al sur del país andino

La primera expedición fue en 2022. Visitaron casa por casa en un pueblo de la provincia austral de Loja, al sur del Ecuador. Los científicos cargaban un par de fotografías en busca de un loro con brillantes manchas rojas alrededor del pico. “Preguntamos a los habitantes si lo habían visto”, cuenta Patricio Mena, coordinador de especies de la Fundación Jocotoco. Por aquella época había registros de poco más de 20 ejemplares en la zona. “Muchos respondieron que no, sobre todo los más jóvenes”. Pero, mientras avanzaban por el camino, los habitantes mayores de Selva Alegre confirmaron haber visto y hasta escuchado al ave. “Una persona nos dijo: ‘Sí, ese periquito suele estar ahí”, mientras señalaba un parche de árboles. Aquella pista encendió la esperanza de proteger al loro carirrojo (Hapalopsittaca pyrrhops), tanto así que, tres años después, en marzo de este año, crearon la reserva Ridgely, en el mismo Loja, para cuidar a esta especie, cuya población no supera los 2.400 individuos en el mundo.

Tras aquella primera expedición de 2022, emprendieron nuevos recorridos por las montañas y cordilleras cercanas en busca de más ejemplares. Ornitólogos, observadores de aves y personas de la zona trabajaron para confirmar que Selva Alegre era el lugar indicado para cuidar al loro. Es una especie neotropical muy rara, que habita únicamente en los bosques montanos nublados del sur de Ecuador y el norte de Perú. En los últimos años, su población ha disminuido de manera preocupante. Ha sido catalogado como una especie en peligro de extinción por la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), ya que es muy sensible a las alteraciones en su hábitat. Estudios recientes advierten que su población está experimentando declives rápidos, en gran parte por la pérdida de su entorno.

Recuperar su hábitat

La reserva Ridgely es hoy prácticamente una isla de árboles nativos a más de 2.500 metros de altura. A su alrededor, predominan extensas hectáreas de pino —una especie introducida hace más de un siglo en Ecuador, y que ha desplazado a los árboles y plantas originarias. A esto, se suman actividades ganaderas y agrícolas, que han reducido aún más el hogar del loro, explica David Parra, director de conservación de la Fundación Jocotoco, convirtiendo a la reserva en un sitio clave para la vida de las aves.

José Espinoza es el centinela del loro. Una mochila, unos binoculares y un teléfono son sus herramientas para contabilizarlos y proteger su hábitat. Espinoza fue uno de los primeros en lograr fotografiar al loro carirrojo, pocos meses después de la creación de la reserva. Todos los días patrullaba y abría camino en medio de la maleza. “Trataba de buscarlos y no los encontraba. Ya habían pasado más de dos meses”, dice este joven de 26 años mientras camina por los alrededores de la reserva.

En uno de sus patrullajes, en abril de este año, mientras recorría los senderos, llevaba un parlante que reproducía el canto del loro. “Cuando dejó de sonar, respondieron con el mismo sonido”, relata. Apenas los escuchó, alzó la mirada hacia las copas de los árboles y encontró un grupo de diez ejemplares entre las ramas. “Se quedaron varios minutos perchados, logré tomarles fotos. Estaba muy feliz porque rara vez se los logra ver”, cuenta ilusionado.

El siguiente paso es identificar si anidan o se desplazan en busca de comida en esta zona, explica Leovigildo Cabrera, administrador de las reservas del programa Chocó– Tumbes, una zona que combina las selvas tropicales del Chocó con los bosques secos de Tumbes, entre Ecuador y Perú, y de la que forma parte la reserva Ridgely. “Hay que entender cómo es su comportamiento, sus movimientos” y “para eso son necesarios los recorridos de monitoreo”, agrega. Hay que realizar largas horas de caminatas desde el amanecer, a las seis de la mañana, hasta entrada la tarde. Una tarea que exige paciencia, dedicación y constancia.

Pero el loro carirrojo no es único habitante de estos bosques. A más de 3.600 metros de altura, donde los pajonales y la vegetación de páramo domina el paisaje, vive el colibrí garganta azul (Lampornis clemenciae), en la reserva Cerro de Arcos que, junto con Ridgely, forman un corredor ecológico. “Las especies que habitan esta larga y delgada cordillera son muy móviles”, menciona Parra. Y, añade, estos ecosistemas “se comportan como islas porque guardan a especies únicas”.

Los vigilantes del colibrí son Ángel Macas y Norberto Ordóñez, dedicados a monitorear los nidos de esta especie única. En la aplicación de su celular llevan un registro exacto de cuántos colibríes habitan en la reserva. “Incluso identificamos los nidos con código y placas para diferenciarlos”, comenta Macas. Los recorridos los realizan en solitario por lo sensibles que pueden ser las aves. Pero su trabajo no se termina ahí, también participan en la reforestación con plantas nativas, como la chuquiragua, una especie de arbusto andino, que es el principal alimento del colibrí de garganta azul.

La meta de la nueva reserva Ridgely es aumentar su extensión. “Actualmente, tiene alrededor de 200 hectáreas y en el futuro se espera duplicar el área para crear un hábitat más grande que permita incrementar la población del loro carrirojo”, cuenta Mena. Proteger al loro crea un efecto paraguas: “Al conservar estos bosques, donde habita el loro, protegemos a muchas otras especies. La reserva empieza desde los 2.800 hasta los 3.500 metros, llegando casi el páramo. Al cuidar este ecosistema, preservamos fuentes hídricas y garantizamos la supervivencia de osos y aves, como el tucán andino, las pavas de monte, los colibríes o las ranas”, zanja el investigador.

La historia detrás del loro carirrojo y del colibrí garganta azul en Selva Alegre es también la de las personas que dedican su vida a protegerlos en medio de una región del Ecuador que está cada vez más amenazada por el impacto del cambio climático, además de la nueva presión que ha puesto en jaque a las áreas protegidas del país andino: la minería ilegal. La creación y expansión de la reserva Ridgely no solo busca salvar a una especie, sino preservar un bosque entero, sus ríos, su páramo y la increíble diversidad que habita en este ecosistema único.

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