Erasmo Chalas Tejeda
NUEVA YORK.- Regularmente cuando la persona muere solo se le hace honor o se le menciona los primeros nueve días. En ese lapso de tiempo, los familiares, vecinos y amigos se ocupan de recordar al fallecido por sus cosas buenas, las malas muy pocas veces salen a relucir, aunque comúnmente son los hechos positivos los que prevalecen, como debe de ser. Igualmente escuchamos expresiones como estas «Todo el que se muere era bueno, ahora después de muerto fulano o zutano es serio y buena gente, nadie que se muere es malo, siempre es bueno». Esas expresiones, en la mayoría de las veces son muy ciertas, sin embargo, sí existen personas que en la vida fueron excelentes seres humanos y como tal deben de ser memorizados. Hace casi dos semanas en Baní, República Dominicana, mi pueblo natal murió un joven, oriundo de mi campo, La Montería, de nombre Elvin Villar Pérez, cuya muerte, debo confesar me afecto mucho emocionalmente por varias razones.
Este hombre joven a quien conocí personalmente junto a su tío Mello Pérez, yo tuvo el placer de introducirlo a la política y a la vez recomendarlo para que trabajara en la seguridad del hoy Síndico de Nizao, licenciado Glovis Reyes Aglón, convirtiéndose después en uno de sus hombres de confianza, al igual que yo para ese entonces, llegando a asistente personal del ex diputado por Peravia. Nunca recibí de ese político una queja negativa de mi primo Elvin Villar Pérez, al contrario muy buenos elogios,.sobretodo, en el orden de su disciplina y su honradez. Conmigo fue sumamente honrado y serio. El siempre tuvo acceso a mi intimidad con dinero, documentos incluso mi arma de fuego pasaron por sus manos cuando salía del país, o bien cuando estaba en la Capital o en cualquier lugar de Baní y no podía ocuparme de esas cosas. Lo mismo me dijo el colega, licenciado Radhamés Villar cuando tuvo la gentileza para comunicarme sobre el deceso del amigo y primo Elvin Villar Pérez. Yo se que a él, a Glovis al igual que a mi esa muerte nos dio duro. Porque las ayudas y aportes que Elvin hizo a nuestras vidas fueron y son invalorables. Ese legado de sinceridad, honradez y vocación de servicios que él tuvo con nosotros no solo en la política donde no abunda mucho estas cosas, sino en nuestras vidas privadas son dignas de reconocerse y destacarse, ya que muy pocas veces uno se tropieza con personas de esa valía. Quise reponerme de los efectos de su muerte para decir estas pequeñas cosas que fueron las que hicieron grande a Elvin Villar Pérez. Ese Don de gente, hombre con gratitud y reservado. Solo decía lo necesario. Recuerdo un vez que me dijo «primo usted no sabe lo que yo estoy sufriendo ese trato que le da a usted el diputado, la gente le pregunta por tí cuando no lo ve a su lado y no me gusta la respuesta que él da, a mi que usted sabe como soy yo, no me gusta hablar, pero no me siento bien con eso». «Yo le contesté yo lo se lo mal que debe sentirte, tú las que nadie sabes lo que hizo para que ese hombre llegara, pero no me digas nada, porque esas son cosas de la política y tú debes de seguir en tu trabajo como siempre con lealtad y honradez, porque de mi parte tú sigues siendo mi familia y un compañero leal.
Elvin Villar Pérez, a quien nunca le conocí estudios, era una persona, además de ordenado y disciplinado, muy inteligente, que siempre supo manejarse con los demás. A todos los dejaba conformes. Cuando sabías que alguien estaba inconforme con él, buscaba la forma de que lo entendiera o lo halagaba con algo para tener a su favor o por lo menos no tenerlo en contra. Era un mediador excelente, buena persona, servicial, amistoso, la gustaba mucho la política solía decir que era la única manera que un pobre podía ayudar a los demás. Nosotros los políticos siempre lo utilizamos para hacer llegar las ayudas a la gente necesitada y nunca hubo comentarios negativos para su persona. Fue honrado hasta el final de sus días, y eso debemos copiar de Elvin, ya que pocos somos honrados en el ejercicio de la política, casi todos tenemos doble moral, para Elvin no existió eso, hizo la política como un sacerdocio y con mucha ética y pulcritud. ?Cuándo yo volveré a encontrar otro hombre como Elvin Villar Pérez o como Sonia Nova, otra compañera honesta y que nunca cobró por su trabajo en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), ojalá y no me equivoque pero creo que nunca jamás.
Pido que Dios le de mucha paz al alma de mi amigo y familia Elvin Villar Pérez. Hermano mío descansa en paz
Elvin Villar Pérez, activista del PRD en Baní.
Miembro del Comité Ejecutivo Nacional.
Asistente personal de quien suscribe, Glovis y Radhames Villar.