La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo y Desastres (Ungrd), reportó que en lo corrido de este año las llamas se han focalizado en cinco departamentos. En el 100 por ciento de los incendios, las autoridades han identificado causas humanas.

La Gobernación de ese departamento señaló que dispone todos sus esfuerzos para prevenir y controlar estas conflagraciones.(Foto: El Tiempo)
Un total de 110 hectáreas de bosque nativo colombiano han sido afectadas por los intensos incendios forestales que iniciaron a finales del año pasado y pusieron en alerta a 23 departamentos del país suramericano.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo y Desastres (Ungrd), reportó que en lo corrido de este año las llamas se han focalizado en cinco departamentos, entre estos, Cundinamarca (centro) y los cerros orientales de Bogotá (capital).
Según la entidad, más de 400 voluntarios han atendido las emergencias que han empeorado por las sequías en los cerros orientales; y aunque el fuego ha sido extinguido en algunas áreas, persiste en otros lugares.
Las autoridades dijeron a los medios locales que los incendios se han controlado y extinguido en Cajicá y Sutatausa, tras un trabajo conjunto de los organismos de socorro de Cundinamarca.
A su vez, la Gobernación de ese departamento señaló que dispone todos sus esfuerzos para prevenir y controlar estas conflagraciones.
El Ungrd indicó que “la Fuerza Armada Colombiana (FAC) adelantan las labores de extinción con tecnología de punta a bordo de helicópteros con dispositivos denominados Bamby Bucket, los cuales facilitan el control de las llamas”.
En las labores de emergencia, están actuando en esfuerzo mancomunado Bomberos, Defensa Civil, empresas de Acueductos y algunas empresas privadas que Alcantarillado de Cajicá y la colaboración de algunas empresas privadas que aportaron carros-tanques de agua para extinguir las llamas.
Causas humanas
En el 100 por ciento de los incendios que se han presentado hasta la fecha, las autoridades colombianas han identificado causas humanas.
En director de la Corporación Autónoma Regional (CAR), Alfred Ballesteros, dijo a los medios locales que “la sequía de los suelos ha sido un factor que agudiza la situación, pero los incendios han sido causados por personas”.
Según la CAR, el aumento de hectáreas dañadas es del 500 por ciento en relación con el año pasado y los municipios más afectados hasta el momento son Cajicá, Zipaquirá, Sutatusa, La Calera y Nilo, en Cundinamarca.
Según informes oficiales, a la fecha solo se ha judicializado a una persona por su responsabilidad en uno de los incendios en Cundinamarca; los demás responsables se siguen investigando.