Conecta con nosotros

Editorial

Las Comunidades del Exterior: Un Verdadero Capital Social, Político y Económico del País.

Published

on

La falta de oportunidades que tienen los jóvenes y las mujeres, así como la población en general, alimenta las aspiraciones del dominicano a buscar suerte en otras tierras, muchas veces con la adversidad del idioma y otras barreras culturales.

Es impresionante la cantidad de criollos que ya han perdido la esperanza de mejorar sus condiciones de vida en el territorio nacional por el manejo inadecuado de las riquezas nacionales y cuyo último propósito es irse del país, tal vez para nunca más volver.

Todo joven que termina una carrera universitaria no ve otro sendero que la emigración para poder garantizar una vida digna junto con sus familiares.

Ahí está la razón de que en los últimos años la emigración de dominicanos hacia el exterior sea realmente impresionante, muchos de ellos inmersos en esfuerzos extraordinarios para insertarse en el mercado de los Estados Unidos y Europa y cuyo principal escollo lo constituye el idioma.

Sin embargo, cuando el dominicano logra superar esa barrera se convierte en un elemento de primer orden para evitar que la República Dominicana reviente por los cuatro puntos cardinales por el desempleo,  los altos precios de la canasta familiar y los bajos salarios que se pagan en la industria nacional.

La suma del que logra superarse académica y tecnológicamente con el que va al exterior a ser un simple trabajador de una  factoría,  constituyen una fuerza económica que prácticamente lleva sobre sus  hombros la pesada carga de mantener a segmentos muy importantes del país.

El asunto reviste tanta importancia desde la perspectiva de la sociología, que los dominicanos se iban al extranjero con la aspiración de regresar años después para con sus ahorros iniciar algún tipo de negocio en el entorno del calor familiar.

Pero hasta eso murió, ya que el llamado síndrome del regreso ha desaparecido porque los dominicanos del exterior se han convencido de que ello no es posible, porque el mismo generalmente se convierte en una pesadilla.

Ahora ocurre lo contrario, porque el dominicano cuando recibe una visa para irse a vivir al exterior no quiere volver, aunque nunca reniegue de sus vínculos con las tierras que le vio nacer y a partir de esta realidad lo más importante es determinar en qué medida el Estado dominicano puede desarrollar políticas públicas que impacten al criollo que vive fuera y que de esa menara  sienta el peso de las autoridades del  lar nativo.

Pero el asunto es tan complejo que las falencias del Estado dominicano impactan de muy mala manera a los que han huido del  país como resultado del mal manejo de las riquezas nacionales y cuyo lastre lo persigue cuando  las autoridades  envían a los consulados, como el de New York,  a burócratas que sólo buscan enriquecerse a la sombra del poder  con la imposición de tarifas abusivas en contra de los que se han ido del país como resultado de la vocación mafiosa en el manejo de la administración de la cosa pública.

Le sacan hasta la sangre a su gente con tarifas tan altas que rayan en abusivas con el fin de enriquecer a un burócrata enviado desde el país a hacerse millonario con el esfuerzo de los que se han ido a trabajar duro para protegerse a sí mismos y a sus familiares que quedan en el territorio nacional.

En virtud de este complejo problema y que está asociado al mismo comportamiento de los partidos tradicionales que tienen el control del Estado dominicano, se impone que esta situación sea sometida al escrutinio público para por lo menos reflexionar sobre el tema.

Por tanto, el periódico La República entra en el escenario de representar y  tratar con justicia a los hombres y mujeres de la llamada diáspora, que llevan sobre sus hombros la manutención de sus familiares sin empleos o con empleos de mala calidad, pero además de todo el mal comportamiento del Estado, el cual no se corresponde con la buenas y desinteresadas intenciones del dominicano del exterior que sólo da a cambio de prácticamente nada.

Gobiernos vienen y gobiernos van a hacer promesas en el exterior que nunca cumplen y que ha llevado incluso al cansancio a gente que aporta tanto a la economía y la democracia  dominicanas.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Editorial

La amenaza trumpista a las democracias del hemisferio y de todo el planeta.

Published

on

El año que recién se ha iniciado tiene serias implicaciones para el sistema democrático por la vocación dictatorial de Donald Trump.

En la medida de que el mandatario de los Estados Unidos toma impulso mayores son los peligros para las democracias más liberales de Latinoamérica y el mundo.

Estos bríos antidemocráticos han salido más a la superficie a propósito del cerco marítimo y finalmente con la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.

Este acontecimiento ha dejado claro la pretensión con todo el que él considere que no tolera las travesuras de su administración.

Trump ha advertido a los países latinoamericanos que se vean en el espejo de Venezuela, cuyo mensaje lo envió de forma directa al presidente de Colombia,  Gustavo Petro.

Pero igual lo ha hecho contra Brasil y Honduras, donde auspició un candidato presidencial que resultó triunfador en las recién pasadas elecciones.

Es decir que se trata de una política de dominación sin disimulo, sino avasalladora y atropellante.

Tras el apresamiento de Maduro Tromp no ha escondido sus pretensiones de convertir a Venezuela en Colonia como en los pasados siglos.

Dice Trump que quiere controlar la riqueza petrolera de Venezuela, lo que plantea un serio reto para las democracias, no sólo latinoamericanas, sino de todo el mundo.

Resulta preocupante la tolerancia de los países del hemisferio e incluso del continente europeo con la vocación dictatorial de Donal Trump.

La advertencia está hecha y si no se ofrece una respuesta contundente al respecto el mundo podría estar ante otro Adolfo Hitler.

Continue Reading

Editorial

Un año nuevo que llega lleno de preocupaciones.

Published

on

El discurrir nacional constituye una repetición de los problemas que arrastra el país desde antes de su nacimiento como república.

Nos asaltan las mismas deficiencias de hace por lo menos medio siglo, falta de un servicio de agua potable eficiente y lo propio hay que decir de la energía eléctrica, pese a que van y vienen préstamos que comprometen la capacidad crediticia per cápita de los dominicanos.

Este fenómeno tiene el agravante de que hace entrada un año que es la antesala de un proceso electoral que, si bien es para escoger a las autoridades nacionales, es una vía también para medir el desempeño de la democracia, la cual luce muy resquebrajada y débil.

El comportamiento ciudadano deja más preguntas que respuestas frente a un panorama tétrica, porque se observan muchos problemas tanto en el gobernante como en el gobernado.

De lo que si se puede estar seguro es que queda muy poco margen para evitar que la democracia entre en una crisis de proporciones insospechadas, dado que no es mucha la posibilidad para contrarrestarla, la cual se podría profundizar en un sistema sin ninguna credibilidad.

El soporte de la democracia nacional cada día sufre un mayor deterioro como consecuencia de que su herramienta principal, que no es otra que los partidos políticos, se mueve sobre la base de repetir una conducta desde el poder de lo mismo que se han pasado criticando a su contrincante cuando están en el gobierno.

Un buen ejemplo al respecto es PRM que fue un crítico en contra del PLD y ahora tras su llegada al control de la cosa publica repite la misma conducta de los morados.

Ello es así, por ejemplo,  en política exterior y endeudamiento público, así como en corrupción,  no  hay forma de saber cuál es peor, pero lo propio hay que decir de Leonel Fernández y su llamada Fuerza del Pueblo.

Sin embargo, se advierte que a pesar del descredito de todos los partidos políticos, todavía no ha surgido en el escenario nacional ninguna propuesta que garantice una mejora del deterioro de la credibilidad de la llamada democracia representativa.

En lo que respecta al año que prácticamente hace su entrada, hay que decir, que si en los primeros seis meses del 2026 en el país no surge una propuesta innovadora, entraríamos en una curva de un retroceso peligroso para la democracia, porque se trata de un enfermo que podría resultar difícil, sino imposible, su sanación.

Continue Reading

Editorial

La solemnidad de una justicia con pies de barro.

Published

on

La promoción de la vía de hecho por la ineficacia de la justicia nacional, son muy pocos los quieren verla, unos por su baja formación y su pensamiento no profundo y otros porque son parte del mal.

Pero lo cierto es que el fenómeno constituye un problema de una magnitud insospechada y de una peligrosidad que amenaza las propias entrañas de la fallida democracia nacional.

El asunto no parece tener una solución fácil en razón de que tiene un componente profundamente político y cultural.

Los debilidad y la vocación de violar la ley suprema y las adjetivas de la noción puede echarlo todo a perder, sobre todo porque no se trata de un mal a nivel de una sola instancia publica, sino de todo el tejido social e institucional.

El nivel de la problemática del sistema de justicia nacional se podría convertir en una falta que también comprometa la responsabilidad civil y penal del Estado porque se trata de la violación de derechos humanos fundamentales protegidos por el derecho internacional,

Son múltiples y variadas las violaciones de los derechos fundamentales en que incurren los tribunales nacionales a través del no respeto de los plazos razonables y en consecuencia de la tutela judicial efectiva, el debido proceso y el derecho a la defensa.

Otros principios constitucionales violados por los actores del sistema de justicia son el de celeridad, economía procesal y el de analogía, así como el del juez natural y el de estatuir ante pruebas aportadas por las partes,

En realidad se trata de un asunto de una dimensión inmedible, cuya solución no parece tan simple y sencilla.

Ahora mismo puede decirse  con toda seguridad que la ineficacia y contaminación politiquera del sistema de justicia produce en la nación un efecto que lo daña todo, absolutamente todo.

Es un verdadero cáncer que impacta todo el cuerpo social de la Republica Dominicana

Continue Reading

Edificio La República: Restauración No. 138, cuarta planta, Santiago, República Dominicana. Teléfono: 809-247-3606. Fax: 809-581-0030.
www.larepublicaonline.com  / Email: periodico@larepublicaonline.com
Copyright © 2021 Blue National Group