El mandatario presenta junto a las patronales un proyecto austero que representa el 1% del PIB y se enfoca principalmente en la construcción
Los empresarios mexicanos han mostrado nuevamente su apoyo a Andrés Manuel López Obrador. Este lunes, han presentado un nuevo plan de infraestructuras para remontar la crisis económica en la que se encuentra México ante el avance de la pandemia del coronavirus. El nuevo proyecto es austero, representa el 1% del PIB, y es apenas una tercera parte del que presentó el Gobierno mexicano en noviembre pasado. Aquel nunca logró despegar del todo y entonces representaba una medida para evitar que el país latinoamericano cayera en recesión. Ahora, la construcción se convierte en una herramienta fundamental para amortiguar la dura caída económica, que se prevé en más del 10% del PIB.
Los empresarios se han comprometido a aportar más del 50% del costo total de los proyectos de infraestructura planteados en el plan de López Obrador e ideado por el jefe de la oficina de la presidencia, Alfonso Romo. El Gobierno estima que para poner en marcha este paquete serán necesarios 297.000 millones de pesos (unos 13.800 millones de dólares) y que buena parte de los proyectos estarían en marcha, a más tardar, en 2021. El portafolio incluye en su mayoría la construcción y reparación de carreteras en todo el país, así como proyectos para el abastecimiento de agua y cinco obras para la modernización de las refinerías de Petróleos Mexicanos (Pemex). “No podríamos solos. No podría el sector público reactivar la economía como se necesita”, ha dicho López Obrador en la presentación en Palacio Nacional, a la que han acudido los representantes de las patronales.
La relación entre el presidente mexicano y los empresarios es un constante tira y afloja desde que en diciembre de 2018 –y a unos días de haber ocupado la presidencia– López Obrador canceló la construcción del aeropuerto de Ciudad de México en Texcoco. Desde entonces, los inversionistas han argumentado que no existen condiciones seguras para emprender proyectos de gran calado en México. La construcción de un acuerdo conjunto para arrancar con las grandes obras ha consumido casi una tercera parte del Gobierno de López Obrador. “No tenemos ningún problema con los empresarios, al contrario tienen nuestro respeto y admiración porque producen empleos y bienestar”, ha insistido este lunes el presidente.
El plan original diseñado por el Gobierno mexicano contemplaba 147 proyectos con un valor de 42.000 millones de dólares en cinco años, y para 2020 se estimaba que 72 estarían en marcha. El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, ha explicado que solo siete de esos proyectos de infraestructura se echaron a andar ante la suspensión de las actividades por la pandemia. La Administración de López Obrador ha estimado que con estas nuevas inversiones se generen unos 185.000 empleos en los próximos meses para palear la pérdida de casi un millón de empleos –registrados ante la seguridad social– que ha provocado la crisis por el coronavirus.
Al lado del presidente estuvieron como representantes de los empresarios Carlos Salazar, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y Antonio del Valle, presidente del Consejo Mexicano de Negocios. Los empresarios usaron mascarilla durante toda la presentación, mientras que los miembros del Gobierno y el presidente evitaron mostrarse con ella. “Queremos tener la certeza y la certidumbre que hemos buscado reiteradamente”, apuntó Salazar para recordar la brecha que todavía existe entre el Gobierno y la iniciativa privada para dar seguridad a las inversiones. La semana pasada, el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, reconocía que ante la crisis del coronavirus ha existido “una importante salida de capitales” de México.
Ante el complejo escenario global, Alfonso Romo ha trazado una ruta en la que la mayoría de las inversiones sean de empresas mexicanas. “La globalización está mutando hacia una regionalización. Todos los países lo están haciendo y es necesario que se contraten empresas mexicanas”, ha dicho durante su intervención en el mismo acto. Romo ha sido el interlocutor de López Obrador ante los empresarios desde que comenzó su Gobierno. Su intervención ha evitado el rompimiento de las relaciones entre ambos, a pesar de que los dueños de las firmas han criticado duramente al presidente por abstenerse de impulsar un plan de ayudas para las empresas afectadas por el cierre de los últimos meses. El plan de infraestructura parece ser un último esfuerzo de los empresarios para trabajar de la mano de López Obrador.
El primer barco con ayuda humanitaria para Cuba del Convoy Nuestra América, una iniciativa solidaria, no atracará hasta este martes en La Habana, después de que se retrasara por segunda vez su llegada.
Los organizadores de la iniciativa, que ha llevado a varios centenares de activistas y políticos en los últimos días a la isla, indicaron que la climatología adversa ha dificultado el trayecto de la embarcación, que partió de Progreso (sureste de México) el viernes pasado.
La embarcación, que será recibida en La Habana por representantes del Gobierno cubano, transporta gran parte del total de 30 toneladas de ayuda, entre alimentos, medicamentos, productos de higiene y paneles solares recolectados por organizaciones de la sociedad civil.
Este barco tenía previsto arribar a La Habana el sábado por la tarde, en el momento álgido de las actividades del Convoy Nuestra América en la capital cubana, que fueron recibidos por el presidente del país, Miguel Díaz-Canel, y visitaron centros hospitalarios y escuelas.
Entre los líderes de izquierdas que han acudido a La Habana destacan el diputado británico Jeremy Corbyn, la senadora colombiana Clara López, el diputado español Gerardo Pisarello, el co-coordinador general de la Internacional Progresista, David Adler, demás de varios eurodiputados.
También este martes podría llegar a La Habana un barco de apoyo logístico de la Armada mexicana con un nuevo paquete de ayuda humanitaria, lo que supondría el cuarto envío del Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Más ayudas en el mar
A la nave principal del Convoy Nuestra América le seguirán dos veleros de esta misma iniciativa que zarparon de Isla Mujeres (sureste de México) este sábado y que aún no tienen fecha de llegada a La Habana, pero que han afrontado asimismo mal tiempo en su ruta hacia Cuba por el mar Caribe.
El Convoy Nuestra América, inspirado en la Flotilla Global Sumud que en 2025 llevó ayuda humanitaria a Gaza, persigue enviar una señal de apoyo político a Cuba, que sufre desde enero un bloqueo petrolero por parte de EE.UU.
Esta medida, que la ONU ha calificado de contraria al derecho internacional, ha llevado a una situación crítica a Cuba, que sufría ya una grave crisis económica desde hacía seis años. Los apagones se encuentran en máximos, el combustible escasea y los precios de productos básicos se han disparado.
Colombia.-La Policía de Colombia lideró en febrero una operación transnacional contra el narcotráfico que dejó 28 toneladas de cocaína incautadas y 38 personas capturadas en operativos simultáneos en diez países de América y Europa, informó este domingo la institución.
La ofensiva, que tuvo lugar entre el 1 y el 25 de febrero, también permitió decomisar más de tres toneladas de marihuana, 1,800 litros de ketamina y 700,000 dólares en efectivo, así como tres vehículos y cuatro embarcaciones utilizadas por redes criminales.
Las acciones se llevaron a cabo de manera coordinada con agencias internacionales como la Administración de Control de Drogas (DEA) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (HSI) de Estados Unidos, además de autoridades de Panamá, Ecuador, España, Francia y Países Bajos, entre otros países.
Según el director de la Policía colombiana, general William Rincón Zambrano, el resultado refleja el trabajo articulado con aliados internacionales para «cerrarles el paso a las redes criminales que amenazan la seguridad de Colombia y del mundo».
En total, los operativos se realizaron en Bélgica, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Francia, Países Bajos, Panamá y República Dominicana, lo que, según la institución, evidencia el alcance global de estas organizaciones ilegales y la necesidad de cooperación internacional para combatirlas.
Caracas, Venezuela.-El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, y el defensor del Pueblo, Alfredo Ruiz, remitieron este miércoles su renuncia a la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) -controlado por el chavismo– en medio del proceso de amnistía para presos políticos desde 1999 y hasta la actualidad.
El presidente del Parlamento, el chavista Jorge Rodríguez, anunció en medio de la sesión, transmitida por el canal estatal ANTV, que recibió «sendas misivas» con la renuncia de ambos funcionarios, que habían sido ratificados en sus cargos en octubre de 2024 para un período de siete años, es decir, hasta 2031.
Asimismo, dijo que actualmente no hay vicefiscal en el Ministerio Público (MP, Fiscalía) que pueda asumir el cargo de forma temporal mientras se activa el proceso de selección del nuevo fiscal por parte de la AN.
Ante esto, indicó que se elegirá a un «encargado» para ambos cargos mientras se activa el Comité de Postulaciones del Parlamento.
Saab, que también ha sido gobernador apoyado por el chavismo, llegó a la Fiscalía en 2017 por designación de la plenipotenciaria Asamblea Nacional Constituyente, un foro integrado exclusivamente por defensores del Gobierno de Nicolás Maduro.
La Cámara también ratificó entonces a Alfredo Ruiz como defensor del pueblo, cargo que ocupó Saab hasta 2017.
El viernes, el ahora exfiscal consideró que la Ley de Amnistía aprobada por el Parlamento cierra «un importante ciclo histórico» en Venezuela.
«Yo diría que la aprobación de la Ley de Amnistía cierra un importante ciclo histórico que es el de sanar heridas, obviamente producto de la disputa y los conflictos, más allá de lo que la propia Ley va narrando», afirmó el funcionario entonces, según una nota de prensa difundida por la Fiscalía.