Andrew Cuomo, mientras habla durante una rueda de prensa sobre los últimos detalles y decisiones sobre el coronavirus celebrada en Albany, Nueva York, (EE.UU.). (EFE/MIKE GROLL/GOBERNACIÓN DE NUEVA YORK)
Efe
El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, anunció este viernes 777 muertes más en el estado por coronavirus en las últimas 24 horas, elevando la cifra de fallecidos en la región a 7.844, si bien advirtió de los peligros de una segunda oleada de la pandemia, que aseguró se podría evitar llevando a cabo millones de pruebas sobre los ciudadanos.
‘Lo que está pasando no es fácil de aceptar’, dijo Cuomo, que explicó que el elevado número de fallecidos, que se suma a la cifra récord de 799 que se anunció ayer, se debe a que la mayoría de las personas que fueron ingresadas con síntomas y que han necesitado de respiradores durante estas últimas dos semanas están perdiendo la vida.
Un dato esperanzador es que por primera vez hay un leve descenso de ingresos en unidades de cuidados intensivos, concretamente 17 personas. En las últimas 24 horas hubo 4.908 ingresos en UCI frente a los 4.925 ayer.
‘La gente que vino hace dos semanas, o les dieron el tratamiento y mejoraron, o se quedaron en el hospital con un ventilador. Y cuanto más estás con un ventilador, menos posibilidades tienes de salir. Esa es la gente que estamos perdiendo’, afirmó.
Cuomo también insistió en advertir de los peligros de una segunda oleada de la enfermedad, y pidió que, a diferencia de lo que ha sucedido en las últimas semanas en EE.UU., se aprenda de lo que sucede en otros países.
‘¿Va a haber una segunda oleada? Miremos a los países que ya han pasado por este proceso y aprendamos de ellos. Lo que han hecho, lo que funciona y lo que no funciona’, agregó el gobernador.
Puso como ejemplo a Hong Kong, que ‘parecía tenerlo bajo control relajó las medidas y tuvo una segunda ola de infecciones. Italia también ha visto una subida en el número de casos’.
Por ello, afirmó, antes de tomar una decisión sobre la vuelta al trabajo y a la actividad normal en el estado de Nueva York, se deberían hacer ‘millones’ de pruebas, tanto a personas con síntomas de COVID-19 como a las personas que creen haberlo pasado para confirmar la presencia de anticuerpos.
‘La clave para poder reiniciar (las actividades) van a ser los test’, que dijo tendrán que hacerse a una escala ‘nunca antes vista’, a la vez que informó de que el laboratorio estatal de Nueva York está manufacturando 300 pruebas no invasivas de anticuerpos al día, cifra que vaticinó para el viernes que viene se situaría en los 1.000, y una semana más tarde en los 2.000.
‘Pero aun así es un grano de arena en el desierto’, dijo Cuomo, que pidió la ayuda del sector privado para el desarrollo de los millones de pruebas que a su juicio se necesita para la vuelta ‘gradual’ a la normalidad.
El gobernador se mostró sin embargo ‘cautelosamente optimista’ por lo que consideró una disminución en las tasas de ingresos hospitalarios, así como las admisiones en las unidades de cuidados intensivos que se ha producido en los últimos 3 días.
‘Estamos en total control de nuestro destino. Lo que hagamos significará literalmente la vida o la muerte para las personas. Tenemos que seguir en casa, porque eso funciona’, urgió Cuomo ante las festividades de la Semana Santa y la Pascua Judía que se celebran estos días. ‘Lo que hagamos hoy determinará la tasa de infección en dos o tres días’, agregó.
Sobre el material de protección médico y ventiladores con los que cuentan los hospitales de Nueva York, afirmó sentirse ‘cómodo en estos momentos’ y que en la actualidad se dispone del material suficiente, ‘si es que seguimos disminuyendo las infecciones’.
En la actualidad, el estado de Nueva York registra más de 160.000 infecciones, más que cualquier otro país del mundo fuera de Estados Unidos.
Texas, Estados Unidos.-“Atención: el río es una zona militarizada. Una regla de seguridad, de propiedad de defensa, que prohíbe la entrada por el río. Entrando por esta área constituye una violación de esta regla. Si cruzan el río, estarán entrando ilegalmente y seránenjuiciados”.
La advertencia irrumpe en el silencio del amanecer. Se transmite desde altavoces de alta potencia instalados en puntos estratégicos del Valle del Río Grande, en el sur de Texas. Su alcance es tal que puede escucharse desde territorio mexicano, a varios kilómetros de distancia.
El mensaje se repite cada minuto, sin parar. Su propósito es frenar a quienes intentan cruzar de manera irregular la frontera sur entre Estados Unidos y México.
Decenas de estos altavoces están distribuidos a lo largo de la zona fronteriza. Las autoridades los colocan en puntos considerados vulnerables o de alto flujo migratorio: desde áreas remotas, donde los migrantes avanzan a pie, hasta tramos estratégicos del río Bravo.
Es jueves. Son las 7:11 de la mañana en Granjeno, Texas. El sol aún no sale. Un grupo de periodistas latinoamericanos, acompañado por agentes migratorios, observa uno de estos altavoces durante un recorrido por la frontera sur.
“Por aquí cruzan muchos (migrantes)”, dice la oficial Susana González, especialista de la Oficina Asuntos Públicos de la Patrulla Fronteriza.
Frontera sur de Estados Unidos.Sauro Scalella/ LD
Los altavoces están instalados en torres verticales sobre pequeños remolques.
Además de emitir ese tipo de alertas, las torres también funcionan como sistemas de rescate. Con solo presionar un botón rojo, se activa una señal hacia la Patrulla Fronteriza, mientras una voz automatizada responde en 10 idiomas —entre ellos español, inglés, mandarín y portugués—: “Por favor, mantenga la calma. La ayuda está en camino. Es importante que no se vaya”.
En total, hay 79 torres desplegadas en el sector, según datos oficiales.
El sistema está diseñado para asistir a cualquier persona en peligro, especialmente migrantes que enfrentan situaciones críticas como la deshidratación. En lo que va de 2026, la Patrulla Fronteriza ha encontrado al menos 15 cuerpos a lo largo del valle, una cifra que ya supera la registrada en todo el año fiscal 2025, cuando se localizaron ocho.
El sector del Valle del Río Grande ha sido durante muchos años uno de los principales puntos de entrada para migrantes provenientes de Centroamericana y Sudamérica.
Hace apenas tres o cuatro años, la Patrulla Fronteriza detenía entre 2,000 y 3,000 personas al día en esta zona, explica Rod Kise, portavoz de la Oficina de Asuntos Públicos de la agencia federal en ese sector.
Hoy, el panorama es distinto.
Tras el endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump, el flujo ha disminuido drásticamente.
El muro que construye la gestión del presidente Donald Trump es más alto y robusto que los anterioressauro scalella/ld.
“Ahora estamos viendo entre 50 y 70 migrantes diarios”, señala Kise. “Desde que esta administración comenzó, los números han bajado considerablemente”.
Aun así, el Valle del Río Grande continúa siendo el sector con mayor número de detenciones. En lo que va del año fiscal, las autoridades han arrestado a 5,832 migrantes en esta área, según cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). La mayoría proviene de México.
Entre ellos, también hay dominicanos: al menos 28 han sido detenidos en el año fiscal 2026 tras intentar cruzar ilegalmente las aguas del río Bravo, según Kise.
Los periodistas también recorren un tramo abierto en la ribera del río Bravo, justo debajo del puente internacional McAllen-Hidalgo, que conecta con Reynosa, en Tamaulipas, México.
El paisaje es rural: hierba alta, matorrales y un camino marcado que desemboca en el río por donde migrantes ya han cruzado irregularmente, según las autoridades. En el suelo quedan rastros de ese cruce silencioso.
“Podemos observar aquí un poco de basura. Lo que normalmente las personas cargan: agua, algún tipo de comida, sueros. Esta es basura que queda de toda la actividad (migratoria) que vemos aquí”, explica González, mientras ilumina el área con un foco.
Susana González, especialista de la Oficina Asuntos Públicos de la Patrulla Fronteriza.Sauro Scalella/LD.
Al otro lado de la orilla, ya en territorio mexicano, González señala que, aunque algunas personas aparentan estar pescando o simplemente pasando el rato, en muchos casos “están vigilando el movimiento” de los agentes para “informar si va a cruzar un grupo” de migrantes.
Quienes logran cruzar el río Bravo se enfrentan a otro desafío. Del otro lado les espera un terreno seco y difícil, lleno de plantas con espinas y animales salvajes como víboras, insectos, garrapatas e incluso ocelotes.
En medio de ese entorno, los agentes de la Patrulla Fronteriza buscan señales que indiquen por dónde han pasado los migrantes. González lo explica: “Nos enfocamos en las ramitas de los árboles. Si está rota en una dirección. Son detalles que son parte de nuestro entrenamiento y los vamos mejorando día a día”.
Las huellas también son importantes. Por la forma y lo recientes que se vean, los agentes pueden saber si alguien pasó por algún lado hace poco. Pero muchos migrantes intentan evitar ser detectados colocando cartón en la suela de sus zapatos, para no dejar marcas en el suelo.
El río, sin embargo, cuenta con sensores de movimiento y gran parte del valle está cubierto por cámaras de vigilancia que operan las 24 horas. A esto se suma un sistema de monitoreo constante.
“Desde el primer nivel contamos con sensores a lo largo del monte que mandan la señal (de movimiento). Otro nivel viene siendo el sistema de cámaras ubicadas (por ejemplo) en el puente. También tenemos las torres (de vigilancia). Y también contamos con asistencia de helicópteros”, detalla González.
A nivel general, en todas las zonas fronterizas, las autoridades estadounidenses han detenido 27,879 migrantes durante el presente año fiscal, de los cuales 18,900 son mexicanos.
La visita de los reporteros internacionales formó parte de un programa de cobertura sobre inmigración organizado por el Departamento de Estado estadounidense y la firma de periodismo Inquire First, que se extendió por una semana.
El Ejército de Israel dijo este domingo que lanzó durante la noche una nueva oleada de ataques «a gran escala» en Teherán contra instalaciones de producción de armas, cuarteles generales y una base militar de entrenamiento de soldados.
«Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) continúan intensificando su impacto operativo en los sistemas y capacidades militares del régimen», recoge el comunicado castrense.
El Ejército asegura que, entre las instalaciones atacadas, se encuentra una base militar iraní utilizada para el entrenamiento de soldados; una instalación de producción y almacenamiento de armas del Ministerio de Defensa y al menos un cuartel general del Ministerio de Inteligencia iraní.
Impacto de los ataques en Tel Aviv
En lo que va de domingo, Irán ha lanzado al menos siete oleadas de ataques con misiles que han afectado sobre todo el área metropolitana de Tel Aviv (centro del país), con la caída de fragmentos y munición de racimo en carreteras, un edificio residencial y un coche, confirmó el Ejército a EFE e informaron los equipos de emergencias.
Estos ataques han causado un herido moderado y otros 14 leves, según informó el Magen David Adom, el servicio de Emergencias de Israel (MDA).
Teherán, Irán.-El ejército de Irán amenazó el domingo con cerrar por completo el estratégico estrecho de Ormuz si el presidente estadounidense Donald Trump ataca las plantas eléctricas del país.
«Si se llevan a cabo las amenazas de Estados Unidos respecto a las plantas eléctricas de Irán (…) el estrecho de Ormuz quedará completamente cerrado y no volverá a abrirse hasta que nuestras plantas eléctricas destruidas hayan sido reconstruidas«, afirmó el mando operativo del ejército Jatam Al Anbiya en un comunicado difundido por la televisión estatal.
Irán prácticamente ya ha cerrado esta estratégica vía marítima, pero un número relativamente reducido de buques ha podido transitar por allí, alrededor de un 5% de su volumen previo a la guerra, según la empresa de análisis Kpler.