MADRID.- Las imágenes de la final de la Copa Davis en la Caja Mágica en Madrid han quedado grabadas en la mente de los aficionados al deporte y también en las de aquellos que no lo son tanto. Fueron las de la consecución de la sexta Ensaladera por el equipo español y sirvieron para que unos y otros redescubrieran al mejor deportista nacional de la historia: Rafael Nadal.
Fueron momentos comparables en intensidad y emoción a otras gestas del deporte español, como el British Open de Severiano Ballesteros, con aquel famoso putt en el hoyo 18 de St. Andrews en 1984, el exultante “toma, toma, toma” de Fernando Alonso en 2005, tras ganar por primera vez el Mundial de Fórmula Uno en el autódromo José Carlos Pace de Interlagos en Sao Paulo, o el éxtasis del gol de Andrés Iniesta en la Copa del Mundo de fútbol en el estadio Soccer City de Johannesburgo en 2010.
“Ha sido una temporada casi, casi perfecta”, dijo un Nadal comedido tras conseguir por quinta vez la Ensaladera, tras resolver con su aportación eliminatorias épicas, como las disputadas ante Rusia, Argentina y Gran Bretaña, y ganar los ocho partidos en los que participó, cinco individuales (sin ceder un set) y tres de dobles, formando pareja dos veces con Marcel Granollers y una con Feliciano López, dejándose en estos últimos una sola una manga en el camino.
Nadal fue el líder indiscutible del equipo español que sumó la sexta victoria en la competición más importante de tenis por equipos (2000, 2004, 2008, 2009 y 2011) y amplió su récord personal de partidos ganados en este evento a 29 desde la cita de Brno en 2004, cuando debutó y contaba entonces con tan solo 17 años.
En el barrio madrileño de San Fermín, el de Manacor levantó por quinta vez la Ensaladera ocho años después de que el equipo nacional consiguiera la última en el estadio La Cartuja de Sevilla, al vencer en la final a Argentina por 3-1.
El zurdo acabó con 58 victorias y solo siete derrotas este curso. Y con cuatro títulos: su duodécimo Roland Garros y su cuarto US Open -acercándose a uno solo del récord del suizo Roger Federer, con 20 del Grand Slam- y los Masters 1.000 de Roma y Montreal. Quitando las Finales de Copa Davis y la Copa Laver, Nadal solo pudo competir en 13 torneos debido a las lesiones.
Este año, además, acabó por quinta vez como número uno del mundo (2008, 2010, 2013 y 2017), por delante en esta ocasión del serbio Novak Djokovic y de Federer. Su temporada se completó con la final del Abierto de Australia, las semifinales de Wimbledon y Barcelona, y las de los Masters 1.000 de Montecarlo, Madrid e Indian Wells. Todo esto con 33 años.
Su currículo, con 84 títulos individuales, podría haberse ampliado de no haber sufrido inconvenientes físicos, como los problemas en la rodilla derecha que le impidieron disputar las semifinales de Indian Wells contra Federer y que le hicieron borrarse luego de Miami. En la Copa Laver la muñeca izquierda le privó de participar en más partidos (solo jugó uno y ganó al canadiense Milos Raonic) y en en el Masters 1.000 de París no jugó las semifinales contra el canadiense Denis Shapovalov, por una distensión en el recto abdominal derecho.
Nadal rubricó también un acto de gran importancia en su vida al contraer matrimonio en el recinto amurallado de Sa Fortalesa (Pollensa, Mallorca) con Mery Perelló, cinco semanas antes de la final de la Copa Davis.
El Unicaja resolvió en la prórroga un igualado partido de alto voltaje ante el UCAM Murcia (92-88), con 20 puntos del dominicano Chris Duarte, para cerrar la primera vuelta de la Liga Endesa con once victorias, las mismas que el conjunto murciano, dos de los equipos que estarán en la próxima Copa del Rey en Valencia.
Los 20 puntos y 25 de valoración del alero internacional dominicano Chris Duarte y otros 17 de James Webb III dejaron el esfuerzo del UCAM Murcia sin recompensa, pese a que tuvieron en David DeJulius un líder anotador que a punto estuvo de ser el protagonista con sus 25 puntos.
El ritmo alto fue creciente, como acostumbra este clásico de la ACB, de mayor expectación y alicientes desde que coinciden Ibon y Sito en cada banquillo, una rivalidad marcada por los últimos años tanto en la BCL como en ‘play off’ de la Liga Endesa.
Cuajó mejor en el inicio el UCAM, que desde una gran defensa se fue hasta el 7-17 dejando al Unicaja a merced del base David DeJulius, anotador de puro talento.
El cuadro malagueño respondió hacia el final del primer cuarto (20-24) y tuvo posesión para tomar la delantera, pero el equipo pimentonero enlazó varios ataques que cortocircuitaron de nuevo al Unicaja, obligado al tiempo muerto (23-31, minuto 13).
Los de Sito Alonso alcanzaron el 30-43, con un 30% en tiros de campo para los locales y un 64% para el UCAM Murcia, un dato válido para resumir la primera mitad.
Del 37-48 que dejó sabor amargo en los locales se pasó a un punto de inflexión en lo anímico. Ocho puntos consecutivos del dominicano Chris Duarte y un triple del también dominicano Tyson Pérez que volvió a poner el partido apretado (48-53).
La ola cajista amainó por mérito del UCAM y precipitación del Unicaja, que se puso a un punto y acabó el tercer cuarto más lejos de lo que planeaba (62-69), en otra demostración de lo difícil que es hacer tambalear a los universitarios.
En el último cuarto, Duarte encestó otro tiro tras bote desde la línea de tres (69-69, minuto 34), para delirio del público del Martín Carpena, mientras que el Murcia movía piezas y mantenía la iniciativa.
En jugadas alocadas, pérdidas, recuperaciones y balones sueltos, un triple de DeJulius para poner al UCAM seis arriba a falta de 1:42 parecía la puntilla para el Unicaja, pero Perry empató cuando restaban 16.2 segundos y mandó el partido a la prórroga (79-79).
Cuando el balón quemaba, apareció James Webb III con un triple y una bandeja tras reverso que abrió una ventaja para el Unicaja de seis puntos y, aunque luchó el UCAM Murcia, el triunfo fue del conjunto malagueño tras la rúbrica final de Nihad Djedovic.
Árbitros: Carlos Peruga, Sergio Manuel y Guillermo Ríos. Eliminado por faltasAugustine Rubit, del Unicaja.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 17 de la Liga Endesa disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena ante 9.725 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en respeto de las víctimas de la tragedia ferroviaria de Adamuz.
Melbourne, Australia.-La primera cabeza de serie, Aryna Sabalenka, que intenta ganar su tercer título del Abierto de Australia en cuatro años, alcanzó los cuartos de final el domingo con una victoria sobre la número 17, Victoria Mboko de Canadá, por 6-1, 7-6 (1).
Sabalenka, utilizando un potente servicio que produjo tres aces en el primer set, superó a la canadiense de 19 años en solo 31 minutos.
Sabalenka no fue tan dominante en el segundo set, cometiendo algunos errores no forzados contra Mboko, quien jugó lo suficientemente bien como para vencer a muchas jugadoras, pero no a la dos veces campeona del Abierto de Australia.
“Qué jugadora tan increíble para ser tan joven. Es increíble ver a estos chicos subiendo en el Tour. No puedo creer que diga eso. Me siento como si fuera una niña. Me presionó mucho, y estoy feliz de haber pasado”, dijo Sabalenka en su entrevista en la cancha.
Sabalenka lideraba el segundo set 4-1, pero no logró convertir tres puntos de partido mientras lideraba 5-4. Mboko recuperó lentamente el impulso y forzó un desempate solo para que Sabalenka dominara.
Fue la vigésima victoria consecutiva en desempates para Sabalenka.
“Trato de no pensar que es un desempate y jugar punto por punto, y supongo que esa es la clave para la consistencia”, dijo.
Sabalenka ganó este Grand Slam en 2023 y 2024 y fue subcampeona el año pasado contra Madison Keys. La bielorrusa también ha ganado dos títulos del Abierto de Estados Unidos.
En un partido posterior el domingo en el Rod Laver Arena, el hombre mejor clasificado, Carlos Alcaraz de España, se enfrentará al estadounidense número 19, Tommy Paul, por un lugar en los cuartos de final.
Alexander Zverev y Coco Gauff, los terceros cabezas de serie en las categorías masculina y femenina, también jugarán más tarde por un lugar en los cuartos de final.
Melbourne, Australia.-Tan pronto como Carlos Alcaraz avanzó a los cuartos de final del Abierto de Australia con una victoria sobre Tommy Paul, la atención se centró en su servicio.
El español, número uno del mundo, trata de completar en Australia la colección de cuatro trofeos del Grand Slam en su carrera, apenas a los 22 años. Con ese fin, ha tratado de pulir su saque.
Le funcionó bien el domingo en una victoria por 7-6 (6), 6-4, 7-5 sobre Paul (19no preclasificado). No hubo dobles faltas, Alcaraz logró que el 70% de sus primeros servicios entraran en juego y ganó el 79% de esos puntos. También ganó el 68% de los puntos con su segundo saque.
El ajuste en el inicio de su movimiento de servicio tiene un aspecto familiar, y no ha pasado desapercibido para Novak Djokovic. El ganador de 24 títulos de Grand Slam bromeó anteriormente en el torneo diciendo que le había enviado a Alcaraz un mensaje pidiéndole una tarifa por derechos de autor.
A Alcaraz se le preguntó sobre esto en una entrevista televisiva en la cancha en la Rod Laver Arena, y él también siguió la broma.
“Sí. Escuché eso. Tengo el contrato por ahí, ¡pero aún no lo he visto!” dijo el español sobre su intercambio con Djokovic.
Abundó en el tema, al decir que cuando surgieron videos del movimiento de servicio antes de la campaña revisó su teléfono y tenía un mensaje de Djokovic que, más o menos, decía: “¡Está bien, tienes que pagar!”
Alcaraz dijo que las bromas en el vestuario lo mantienen divertido. En busca de un 25º título de Grand Slam, algo sin precedentes, Djokovic ha sido frenado en los últimos dos años por Alcaraz y Jannik Sinner, quienes se han repartido los ocho títulos por igual.
Un elemento que falta en el currículum tenístico de Alcaraz es un trofeo en Melbourne Park. Nunca ha pasado de los cuartos de final. Se enfrentará al local Alex de Miñaur o al número diez Alexander Bublik esta semana en la ronda de los ocho mejores.
Pausa médica
Paul llegó a las semifinales del Abierto de Australia en 2023. Tenía eso a su favor al entrar al partido de cuarta ronda con Alcaraz.
Los rivales estaban intercambiando buenos tiros en el desempate del primer set cuando un episodio médico pausó su partido por más de 14 minutos.
La situación estaba 3-3 cuando la jueza de silla Marija Cicak les informó que un espectador en la Rod Laver Arena necesitaba atención médica urgente.
Esta demora duró tanto que los jugadores pudieron calentar nuevamente durante un par de minutos antes de que se reanudara el juego, y después de que el espectador salió de la arena, ayudado por el personal médico y una ambulancia.
Alcaraz siempre estuvo al frente después de eso. Rompió el servicio en el crucial décimo juego del tercer set y terminó el partido en dos horas y 44 minutos.
Los adversarios se abrazaron en la red, Alcaraz hizo un pequeño movimiento de baile en la cancha para entretener a la multitud, y luego aplaudió al estadounidense de 28 años mientras salía de la cancha.
“En general, un nivel de tenis realmente alto de ambos lados”, dijo Alcaraz. “Realmente feliz de haberlo conseguido en sets corridos”.