Santo Domingo, R.D.-Las críticas del presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, a las recientes cancelaciones y movimientos en instituciones públicas, expresadas el pasado viernes, destaparon un debate interno en el Partido Revolucionario Moderno (PRM), que ha puesto en evidencia tensiones sobre la remoción de personal, el manejo de las diferencias y la conducción política del Gobierno.
En una sesión de la Cámara de Diputados el pasado sábado, Pacheco cuestionó los cambios realizados por el presidente Luis Abinader, al advertir que bajo el argumento de nuevas designaciones se estaría afectando a dirigentes y técnicos de base del PRM para favorecer intereses personales y el «ego» de algunos funcionarios.
Paliza defiende los movimientos
Este domingo, en un receso del Consejo de Ministros, el ministro de la Presidencia y presidente del PRM, José Ignacio Paliza, dijo que en ese encuentro se buscaban trazar las principales prioridades en las que el Gobierno se enfocará en este 2026.
«A esto se deben, entre otras cosas, las recientes rotaciones y movimientos gubernamentales; es normal que se den», sostuvo.
Como parte de una nueva etapa de gobierno -como lo ha definido el propio presidente Luis Abinader– se cambiaron los titulares de los ministerios de Agricultura, de la Mujer, de la Vivienda y Edificaciones, y de Industria, Comercio y Mipymes. También de las direcciones de Impuestos Internos, Aduanas, Supérate y del Gabinete de Políticas Sociales. A su vez, se nombró a un nuevo consultor jurídico del Poder Ejecutivo.
Mazara pide manejar las diferencias con cautela
En la misma línea, el presidente del consejo directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), Guido Gómez Mazara, exhortó a los dirigentes del PRM a canalizar cualquier diferencia con la gestión de Gobierno de manera privada.
«El Gobierno está en una fase de definir su política fundamental, y los adversarios naturales del partido siempre están aprovechando cualquier tipo de desaguisado para tomar ventaja electoral», advirtió, al señalar que, aunque la crítica constructiva es válida, debe manejarse con cuidado en el contexto de la organización de las políticas públicas de cara a 2026.
«Tenemos que ser cuidadosos con las críticas legítimas, válidas, ponderadas, inteligentes, que pueden ser usadas por los adversarios naturales del partido», subrayó.
Cedeño critica escenario usado por Pacheco
Las declaraciones del presidente de la Cámara de Diputados también generaron reacciones dentro del Congreso. El diputado del PRM Eugenio Cedeño cuestionó la forma en que Pacheco llevó el debate al hemiciclo, al considerar que el Congreso es un espacio de representación nacional y no un foro para dirimir asuntos internos de partido.
«Usted puede tomar o hacer una rueda de prensa en un local del partido, en el local del partido, que es bien amplio y bien bonito y bien espacioso. Usted puede salir a los pasillos de la Cámara de Diputados y hacer esas declaraciones en la explanada frontal, si quiere, pero el solio presidencial de la Cámara de Diputados es para otros fines», expresó durante una entrevista en el programa radial el Gobierno de la tarde.
Cedeño criticó, además, que se revelaran conversaciones privadas con el presidente de la República en un escenario institucional, al señalar que este tipo de actuaciones «desafinan» el ejercicio de la presidencia de la Cámara.
Hipólito Mejía cuestiona las remociones masivas
Al debate se sumó el expresidente de la República y dirigente del PRM Hipólito Mejía, quien calificó este domingo como incorrecta la práctica de que cada funcionario entrante remueva al personal existente para imponer su propio equipo, aunque reconoció que se trata de una costumbre arraigada en la administración pública.
«Cada vez que llega un nuevo jefe se llevan a todos los que están y traen nuevos. Eso no debe ser», afirmó, tras recordar su experiencia al frente del Ministerio de Agricultura, donde aseguró que respetó a funcionarios de distintos partidos y evitó sustituir de manera masiva al personal.
- A su juicio, este tipo de prácticas no solo afecta el funcionamiento del Estado, sino que también genera malestar dentro del propio partido gobernante.