
La espuma de poliretano es un material altamente inflamable (Foto: EFE)
La Policía Civil de Brasil informó este jueves que “la espuma de poliuretano usada para revestir el techo del local” fue el principal causante del incendio registrado en una discoteca al sur del país en la madrugada del domingo pasado, ya que se trata de un “material altamente inflamable” que habría entrado en contacto con los juegos pirotécnicos utilizados por la banda que brindaba un espectáculo musical esa noche.
Según las autoridades, dicho material era utilizado como aislante acústico y es también responsable de la formación de una nube tóxica que, además, terminó afectando las vías respiratorias de muchas de las personas que salvaron sus vidas.
«Si no hubiera estado allí (la espuma de poliuretano), probablemente habríamos tenido apenas un pequeño incendio», reseñó un comunicado oficial de la Policía.
Los encargados de la investigación también denuncian que la falta de rociadores en el lugar, además de la mala calidad de los existentes, influyó en gran medida en la expansión del fuego.
Los sobrevivientes del incendio han dicho que los extintores que había en el club no funcionaron en los primeros intentos por combatir el fuego. Según la ley estatal, cada extintor debe tener un recibo que muestre que fue inspeccionado, de forma independiente, dentro de un año antes, a fin de garantizar su confiabilidad.
Sobre este particular, el inspector que lleva el caso, Marcelo Arigony, reiteró que los extintores no fueron inspeccionados y eran “claramente modelos baratos, nada confiables en cualquier lugar”.
La investigación también determinó que hubo violaciones a las normas por parte de la banda que contrató la discoteca, cuya pirotecnia habría iniciado el fuego. Los inspectores policiales han dicho que cualquiera de estas violaciones era motivo suficiente para cerrar el club.
La agencia estadounidense Associated Press (AP) acotó que, según el parte de los bomberos, este organismo ya había detectado que el club tenía un riesgo «medio» de incendio. En ese sentido, se requería que la discoteca se sometiera a revisiones anuales, pero los registros indican que la última inspección fue en agosto de 2011.
El inspector Arigony añadió que la banda compró bengalas que sólo debían utilizarse al aire libre, pues sólo costaban 1,25 dólares por unidad, mientras que los productos diseñados para interiores tienen un valor de 35 dólares cada uno.
«La luz de bengala era para usarse sólo en exteriores, y la gente que las encendió lo sabía», afirmó Arigony, quien añadió que los miembros del grupo han reconocido que solían optar por las bengalas más baratas.
Según el último balance oficial, el incendio registrado en la discoteca Kiss de Santa María, en el estado de Río Grande do Sul (sur) ha dejado un saldo de 236 fallecidos, tras la muerte, este jueves, de un estudiante de 20 años de edad que permanecía en condición crítica.
El Ministerio de Salud informó de que un total de 568 personas han sido atendidas en centros sanitarios, a causa del incendio, de las cuales al menos 86 siguen ingresadas en las unidades de cuidados intensivos.