María Corina Machado, una luchadora meritoria en contra de Nicolás Maduro, cuya escogencia como Premio Novel de la Paz como que no queda lo suficientemente clara y justificada.
Se puede tener méritos políticos, pero este tipo de premiación debe cuidarse de no adherirse a los propósitos de superpotencias por sacar del poder a personajes odiosos como Maduro sobre la base de mancillar la independencia y la autodeterminación de los pueblos.
Entonces, la escogencia de Machado como que parece un impulso a los esfuerzos de Donald Trump en su afán de sacar del poder a un hombre que debe ser expulsado del control del Estado por acciones rechazables, pero por los venezolanos, no por nadie más.
De manera, que la elección de Machado no parece tener otro fin que apoyar las travesuras del Gobierno de Donal Trump, aunque a éste no le haya caído bien la noticia por asuntos estrictamente personales, de colocar submarinos y todo tipo de armamentos para presionar una salida de la crisis venezolana.
Esta decisión ha sorprendido a muchos sectores de la vida mundial, porque hay cosas que parecen un tanto difícil de entender y de digerir.
De lo que si nadie puede tener dudas es de que el más perjudicado con la decisión es el propio Premio Nobel de la Paz, porque pone en entredicho la transparencia y los propósitos para los que fue creado.
Este periódico no tiene nada en contra de esta valiente mujer venezolana, pero no está claro que el objeto del premio se corresponda con la elección hecha, ya que las razones son políticas, no de logros en términos de paz, lo cual se traduce en una manipulación en favor de una causa no muy santa.
El otorgamiento del Premio Nobel de la Paz en este caso como que envíe la idea de que la razón de la elección es para concretar la expulsión de Maduro del poder mediante una herramienta que no debe jugar ese papel.
Si bien indigna la conducta de Maduro en Venezuela, pero de igual modo también las acciones del Gobierno de Donald Trump, cuya principal especialidad es crear tensión, que es la antítesis de la paz, en prácticamente todo el mundo.
En los actuales momentos no se entiende que las instancias dentro de la nación del norte que están llamadas a parar las travesuras del presidente de los Estados Unidos, toleren la violación de derechos e incluso de personas de toda la unión americana y el mundo, incluido, naturalmente, Latinoamérica, lo cual crea intranquilidad y rompe la paz de ciudadanos, sus familias y la sociedad en general sobre la base de la arbitrariedad.