Bolivia.-Un preso que estuvo 19 años encarcelado por un error administrativo, cuando solo le corresponderían cuatro, salió este lunes de la cárcel en la ciudad boliviana de Santa Cruz, después de que el Gobierno de Bolivia se interesara por su caso a raíz de una información periodística.
«Carlos Peralta Aguilera quien estuvo sin proceso ni sentencia durante más de quince años en el Penal de Palmasola, hoy recobró su libertad», escribió en Twitter el ministro de Justicia de Bolivia, Héctor Arce.
El ministro señaló en su mensaje en la red social que la liberación del recluso fue posible «gracias a la accionar del Ministerio de Justicia, la Dirección Nacional de Defensa Pública y una noticia oportuna del diario» El Deber de Santa Cruz.
El mensaje está acompañado de fotografías en las que este hombre muestra un documento que autoriza su salida del penal, abrazándose a una mujer y acompañado de familiares o amigos ya en libertad.
Arce había informado horas antes de que su departamento instruyó «una profunda investigación sobre este caso en defensa de la libertad y la dignidad de la persona».
«No es admisible que en un Estado de Derecho haya personas por más de una década presas sin condena», aseguró en un mensaje anterior.
La autoridad recordó que Bolivia cuenta desde mayo de este año con una ley que pretende acabar con el retraso crónico de muchos procesos judiciales y con el abuso de la detención preventiva, para garantizar una efectiva tutela judicial de las víctimas y evitar casos como el de este reo.
El Ministerio de Justicia de Bolivia detalló en un comunicado que el reo estaba acusado de haber participado en un robo agravado y fue detenido preventivamente el 7 de octubre de 2000.
El 2 de agosto de 2004 se dictó su mandamiento de libertad por cumplimiento del tiempo de condena que correspondería al delito de robo, pero no pudo aplicarse porque «aparentemente» en su expediente figuraba otro mandamiento de detención, precisó el ministerio.
«Sin embargo, se trataba de la misma causa que había sido aperturada en dos juzgados diferentes», señaló en el comunicado.
«Cumplió su condena de cuatro años, pero tuvo que esperar quince años más para recuperar su libertad. Dejó el recinto penitenciario hoy por la tarde; su padre, su hermano y la abogada (…) lo acompañaron», indicó.
El diario cruceño relata que Carlos Peralta Aguilera, conocido entre los presos con el alias de Canalla, fue detenido por la Policía Boliviana acusado de haber participado en un robo agravado.
El Deber revela que un expediente carcelario refleja que no es un recluso considerado conflictivo, ni le constan sanciones disciplinaria durante estas casi dos décadas encarcelado.
Peralta ya estuvo preso en 1993 acusado de un robo y salió en 1997 en libertad tras cumplir la condena, de acuerdo con este medio.
Este tipo de casos no son inusuales en Palmasola, considerada la prisión más conflictiva de Bolivia, donde el año pasado trascendió, entre otros, el de un recluso que fue liberado tras más de siete años encarcelado cuando solo estaba condenado a tres.
El pasado abril las autoridades bolivianas comenzaron a dejar en libertad a reclusos que siguen encarcelados pese a haber cumplido su condena, tras elaborar un censo para detectar injusticias en las cárceles.
El Gobierno de Bolivia pretende ajustar con esa nueva ley el régimen de medidas cautelares y la práctica de la detención preventiva, para evitar que los acusados alarguen su encarcelamiento en espera de una sentencia que puede ser absolutoria tras mucho tiempo recluidos.
En Bolivia existen unos 19.000 reos, un 330 por ciento por encima de la capacidad de las cárceles, de los que el 68 por ciento son preventivos, con lo que cerca de siete de cada diez está en espera de condena, según datos de un informe parlamentario.
Texas, Estados Unidos.-“Atención: el río es una zona militarizada. Una regla de seguridad, de propiedad de defensa, que prohíbe la entrada por el río. Entrando por esta área constituye una violación de esta regla. Si cruzan el río, estarán entrando ilegalmente y seránenjuiciados”.
La advertencia irrumpe en el silencio del amanecer. Se transmite desde altavoces de alta potencia instalados en puntos estratégicos del Valle del Río Grande, en el sur de Texas. Su alcance es tal que puede escucharse desde territorio mexicano, a varios kilómetros de distancia.
El mensaje se repite cada minuto, sin parar. Su propósito es frenar a quienes intentan cruzar de manera irregular la frontera sur entre Estados Unidos y México.
Decenas de estos altavoces están distribuidos a lo largo de la zona fronteriza. Las autoridades los colocan en puntos considerados vulnerables o de alto flujo migratorio: desde áreas remotas, donde los migrantes avanzan a pie, hasta tramos estratégicos del río Bravo.
Es jueves. Son las 7:11 de la mañana en Granjeno, Texas. El sol aún no sale. Un grupo de periodistas latinoamericanos, acompañado por agentes migratorios, observa uno de estos altavoces durante un recorrido por la frontera sur.
“Por aquí cruzan muchos (migrantes)”, dice la oficial Susana González, especialista de la Oficina Asuntos Públicos de la Patrulla Fronteriza.
Frontera sur de Estados Unidos.Sauro Scalella/ LD
Los altavoces están instalados en torres verticales sobre pequeños remolques.
Además de emitir ese tipo de alertas, las torres también funcionan como sistemas de rescate. Con solo presionar un botón rojo, se activa una señal hacia la Patrulla Fronteriza, mientras una voz automatizada responde en 10 idiomas —entre ellos español, inglés, mandarín y portugués—: “Por favor, mantenga la calma. La ayuda está en camino. Es importante que no se vaya”.
En total, hay 79 torres desplegadas en el sector, según datos oficiales.
El sistema está diseñado para asistir a cualquier persona en peligro, especialmente migrantes que enfrentan situaciones críticas como la deshidratación. En lo que va de 2026, la Patrulla Fronteriza ha encontrado al menos 15 cuerpos a lo largo del valle, una cifra que ya supera la registrada en todo el año fiscal 2025, cuando se localizaron ocho.
El sector del Valle del Río Grande ha sido durante muchos años uno de los principales puntos de entrada para migrantes provenientes de Centroamericana y Sudamérica.
Hace apenas tres o cuatro años, la Patrulla Fronteriza detenía entre 2,000 y 3,000 personas al día en esta zona, explica Rod Kise, portavoz de la Oficina de Asuntos Públicos de la agencia federal en ese sector.
Hoy, el panorama es distinto.
Tras el endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump, el flujo ha disminuido drásticamente.
El muro que construye la gestión del presidente Donald Trump es más alto y robusto que los anterioressauro scalella/ld.
“Ahora estamos viendo entre 50 y 70 migrantes diarios”, señala Kise. “Desde que esta administración comenzó, los números han bajado considerablemente”.
Aun así, el Valle del Río Grande continúa siendo el sector con mayor número de detenciones. En lo que va del año fiscal, las autoridades han arrestado a 5,832 migrantes en esta área, según cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). La mayoría proviene de México.
Entre ellos, también hay dominicanos: al menos 28 han sido detenidos en el año fiscal 2026 tras intentar cruzar ilegalmente las aguas del río Bravo, según Kise.
Los periodistas también recorren un tramo abierto en la ribera del río Bravo, justo debajo del puente internacional McAllen-Hidalgo, que conecta con Reynosa, en Tamaulipas, México.
El paisaje es rural: hierba alta, matorrales y un camino marcado que desemboca en el río por donde migrantes ya han cruzado irregularmente, según las autoridades. En el suelo quedan rastros de ese cruce silencioso.
“Podemos observar aquí un poco de basura. Lo que normalmente las personas cargan: agua, algún tipo de comida, sueros. Esta es basura que queda de toda la actividad (migratoria) que vemos aquí”, explica González, mientras ilumina el área con un foco.
Susana González, especialista de la Oficina Asuntos Públicos de la Patrulla Fronteriza.Sauro Scalella/LD.
Al otro lado de la orilla, ya en territorio mexicano, González señala que, aunque algunas personas aparentan estar pescando o simplemente pasando el rato, en muchos casos “están vigilando el movimiento” de los agentes para “informar si va a cruzar un grupo” de migrantes.
Quienes logran cruzar el río Bravo se enfrentan a otro desafío. Del otro lado les espera un terreno seco y difícil, lleno de plantas con espinas y animales salvajes como víboras, insectos, garrapatas e incluso ocelotes.
En medio de ese entorno, los agentes de la Patrulla Fronteriza buscan señales que indiquen por dónde han pasado los migrantes. González lo explica: “Nos enfocamos en las ramitas de los árboles. Si está rota en una dirección. Son detalles que son parte de nuestro entrenamiento y los vamos mejorando día a día”.
Las huellas también son importantes. Por la forma y lo recientes que se vean, los agentes pueden saber si alguien pasó por algún lado hace poco. Pero muchos migrantes intentan evitar ser detectados colocando cartón en la suela de sus zapatos, para no dejar marcas en el suelo.
El río, sin embargo, cuenta con sensores de movimiento y gran parte del valle está cubierto por cámaras de vigilancia que operan las 24 horas. A esto se suma un sistema de monitoreo constante.
“Desde el primer nivel contamos con sensores a lo largo del monte que mandan la señal (de movimiento). Otro nivel viene siendo el sistema de cámaras ubicadas (por ejemplo) en el puente. También tenemos las torres (de vigilancia). Y también contamos con asistencia de helicópteros”, detalla González.
A nivel general, en todas las zonas fronterizas, las autoridades estadounidenses han detenido 27,879 migrantes durante el presente año fiscal, de los cuales 18,900 son mexicanos.
La visita de los reporteros internacionales formó parte de un programa de cobertura sobre inmigración organizado por el Departamento de Estado estadounidense y la firma de periodismo Inquire First, que se extendió por una semana.
El Ejército de Israel dijo este domingo que lanzó durante la noche una nueva oleada de ataques «a gran escala» en Teherán contra instalaciones de producción de armas, cuarteles generales y una base militar de entrenamiento de soldados.
«Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) continúan intensificando su impacto operativo en los sistemas y capacidades militares del régimen», recoge el comunicado castrense.
El Ejército asegura que, entre las instalaciones atacadas, se encuentra una base militar iraní utilizada para el entrenamiento de soldados; una instalación de producción y almacenamiento de armas del Ministerio de Defensa y al menos un cuartel general del Ministerio de Inteligencia iraní.
Impacto de los ataques en Tel Aviv
En lo que va de domingo, Irán ha lanzado al menos siete oleadas de ataques con misiles que han afectado sobre todo el área metropolitana de Tel Aviv (centro del país), con la caída de fragmentos y munición de racimo en carreteras, un edificio residencial y un coche, confirmó el Ejército a EFE e informaron los equipos de emergencias.
Estos ataques han causado un herido moderado y otros 14 leves, según informó el Magen David Adom, el servicio de Emergencias de Israel (MDA).
Teherán, Irán.-El ejército de Irán amenazó el domingo con cerrar por completo el estratégico estrecho de Ormuz si el presidente estadounidense Donald Trump ataca las plantas eléctricas del país.
«Si se llevan a cabo las amenazas de Estados Unidos respecto a las plantas eléctricas de Irán (…) el estrecho de Ormuz quedará completamente cerrado y no volverá a abrirse hasta que nuestras plantas eléctricas destruidas hayan sido reconstruidas«, afirmó el mando operativo del ejército Jatam Al Anbiya en un comunicado difundido por la televisión estatal.
Irán prácticamente ya ha cerrado esta estratégica vía marítima, pero un número relativamente reducido de buques ha podido transitar por allí, alrededor de un 5% de su volumen previo a la guerra, según la empresa de análisis Kpler.