«No hay más ciego que el no quiere ver», es una famosa expresión popular dominicana que de alguna manera identifica aquellas situaciones en las que las autoridades se hacen de la vista gordo para no ver el crimen y el delito que cometen delincuentes confesos.
Esa situación es propia de autoridades como el Ministerio Público de la República Dominicana, cuya deficiencia puede ser atribuible a una de tres cuestiones, negligencia, ineptitud o complicidad, pero en el presente caso se puede colegir que hay más de lo tercero que de lo primero y lo segundo.
Las andanzas de César Peralta, mejor conocido como el abusador, eran conocidas por voz pópuli en el país y no han sido pocos los casos en que se ha visto envuelto este rufián del bajo mundo, a quien se le atribuye vínculos muy fuertes a nivel de las altas esferas del Gobierno.
Vista así las cosas no se puede entender como las autoridades de la Dirección Nacional de Control de Drogas y el propio Ministerio Público permanecían ignorantes de la conducta de un narcotraficante evidentemente muy peligroso, no sólo porque vende estupefacientes, sino también porque es extremadamente violento, lo cual permite deducir que son muchos los asesinatos y la comisión de otros tipos de crímenes que provienen de este consumado delincuente.
Lo extraño es que en este caso también se presenta un comportamiento sospechoso del Ministerio Público en las diversas ocasiones en que este señor, César el Abusador, ha caído preso, incluso se destaca la defensa hecha en su favor por un fiscal de la provincia de San Cristóbal.
¿Cómo se podría explicar que Cesar el Abusador transite por las calles de la ciudad con toda la tranquilidad del mundo, porque no había quién lo persiguiera y que nadie se enterara de sus travesuras?.
Tuvieron que intervenir las autoridades de los Estados Unidos para declararle la guerra a este narcotraficante que parece tener, sino más, por lo menos igual poder que el presidente de la República.
Es más que sorprendente que hasta algunos personajes de los Estados Unidos, como el detective privado Ángel Martínez, quien por las redes sociales han lanzado serias acusaciones en contra del gobierno de Danilo Medina por sus vínculos con ese narcotraficante, tuviera más conocimiento de causa que las autoridades dominicanas
Incluso llegó a decir Martínez que César el Abusador llegaba con sacos de dinero al antedespacho presidencial, pero esto que no era creíble, porque hay que entender que aún sea verdad lo que dice este detective , lo cierto es que Danilo y su gente no tenían necesidad de exponerse de esa manera.
Sin embargo, frente a las denuncias del detective Martínez habría que preguntarse y si él no decía la verdad por qué el Gobierno no procedió legalmente en su contra, lo cual genera muchas dudas y suspicacias.
Los operativos encabezados por los Estados Unidos no han permitido apresar a este narcotraficante, lo cual envía un mensaje muy preocupante, porque tal vez podría estarse confirmando lo denunciado por Martínez.
Quién puede dudar que la imposibilidad de arrestarlo sea el resultado de los contactos que tiene este narcotraficante en la Dirección Nacional de Control de Drogas o en las altas esferas del Gobierno?
Esta preocupante situación deja muy mal parada a las autoridades de la República Dominicana, donde ocurren cosas que sólo son propias de los narco-Estados, donde se observa que es como si nada fuera que capos de las drogas premian todos los años con yipetas a comandantes de diferentes jurisdicciones del territorio nacional
La fuga de este narcotraficante de las autoridades, no sólo de la República Dominicana, sino tambien de los Estados Unidos, deja mucho que decir y nos envía el mensaje de si ciertamente se está frente a un Estado que no sólo promueve impunidad, sino también que ha sido permeado por el narcotráfico.