En el día de hoy jueves el Tribunal Superior Electoral se avoca a conocer con un referimiento la entrada al terreno judicial del problema generado por las primarias del Partido de la Liberación Dominicana (PLD)
Por la falta de pruebas se estima que ese recurso podría no tener éxito en esta alta corte en materia electoral, pero nadie duda que cualquier cosa puede ocurrir, porque la contaminación de la justicia con la politiquería es algo innegable.
Pero el grupo de Leonel todavía no ha presentado la primera prueba de su argumento, lo cual en una buena administración de justicia hace prácticamente imposible que pueda tener ganancia de causa.
El referimiento es una figura jurídica que se caracteriza por dos elementos fundamentales que son la urgencia y la celeridad, los cuales están presentes en el caso, pero cualquier decisión de ese tribunal tiene que ser a partir de la aportación de pruebas para que el mismo tenga asidero.
Naturalmente, a partir de esa prueba el Tribunal Superior Electoral no puede ir al fondo del caso, pero para tomar una medida cautelar como la solicitada la misma tiene que estar avalada por pruebas.
Y hasta el momento no se ha aportado ninguna, porque el alegato de algoritmo y el hecho de que no fuera auditado el módulo fuente no implica de ninguna manera una prueba en contra de la votación.
El otro argumento esgrimido fue que el hijo del periodista Guillermo Gómez había contaminado y violentado los resultados de las primarias, pero no hubo ninguna prueba y al final quien hizo la acusación tuvo que retractarse en un programa de radio.
Ese referimiento aunque es de derecho, pero los derechos no son absolutos y el Tribunal Superior Electoral muy bien podría rechazarlo por el hecho de que la Junta Central Electoral acogió el pedido a que haya un reconteo del cien por ciento de los votos físicos emitidos.
Si el tribunal se inclinara por acoger el referimiento de Leonel sobre la base de su pedido de que haya una auditoria forense a los equipos usados, entonces estaríamos en un serio problema frente a las elecciones municipales y nacionales de febrero y mayo del próximo año.
Sin embargo, aunque no se acoja la medida cautelar de Leonel de que no se den los resultados definitivos de las primarias y que no se proclame a Gonzalo Castillo como ganador, lo cual podría ser correcto para enviar un mensaje de credibilidad a la sociedad que ha observado durante décadas como se altera en la Republica Dominicana la voluntad popular.
No se sabe si los abogados de Leonel han incluido en el referimiento la compra de votos, que de acuerdo a lo que está documentado, ambos grupos incurrieron en ese ilícito penal, pero podría ser una causa valedera en virtud de que esa parte si está avalada con pruebas y en consecuencia podría ser una razón para desarrollar cualquier proceso de comprobación y en tal virtud se impondrían las medidas cautelares solicitadas.