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Ven economías en el mundo pueden tener mejores resultados
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14 años agoon
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LA REDACCIÓN
Ginebra.- un nuevo informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo (UNCTAD), las crecientes brechas en el ingreso y la riqueza en el mundo no son un resultado inevitable de la globalización y el cambio tecnológico.
Sostiene que el aumento de la concentración de los ingresos en unas pocas manos limita el potencial económico de las naciones al debilitar la demanda de bienes y servicios y reducir las posibilidades de educación y movilidad social de muchas personas, con lo que se estarían infrautilizando sus aptitudes y los posibles adelantos económicos.
El estudio afirma que esas tendencias pueden y deben revertirse mediante una intervención del Estado basada en las políticas fiscal y laboral.
El documento…
El texto del documento es el siguiente:
«SEGÚN UN INFORME, EL AUMENTO DE LA DESIGUALDAD
NO ES INEVITABLE Y LAS ECONOMÍAS PODRÍAN OBTENER
MEJORES RESULTADOS CON UNA DISTRIBUCIÓN
MÁS EQUITATIVADE LOS INGRESOS
En el Informe sobre el Comercio y el Desarrollo se afirma que las causas de la creciente desigualdad pueden variar, pero es posible revertir la tendencia utilizando las políticas públicas en materia de fiscalidad y mercados laborales
Según un nuevo informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo (UNCTAD), las crecientes brechas en el ingreso y la riqueza en el mundo no son un resultado inevitable de la globalización y el cambio tecnológico.
En el estudio se sostiene que el aumento de la concentración de los ingresos en unas pocas manos limita el potencial económico de las naciones al debilitar la demanda de bienes y servicios y reducir las posibilidades de educación y movilidad social de muchas personas, con lo que se estarían infrautilizando sus aptitudes y los posibles adelantos económicos.
El informe afirma que esas tendencias pueden y deben revertirse mediante una intervención del Estado basada en las políticas fiscal y laboral.
Hoy se ha publicado el Informe sobre el Comercio y el Desarrollo de 2012[1], subtitulado «Políticas para un crecimiento incluyente y equilibrado».
Las tendencias de los tres últimos decenios muestran un aumento de la desigualdad del ingreso entre países y dentro de estos. La parte del ingreso total correspondiente a los salarios se ha reducido en la mayoría de los países desarrollados y en muchos países en desarrollo. Por ejemplo, se contrajo 5 puntos porcentuales o más en Australia, los Estados Unidos de América y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, y en 10 puntos porcentuales o más en Alemania, Francia e Irlanda. En varios países, actualmente entre el 10% y el 20% de la riqueza nacional se concentra en el 1% más acaudalado de la población.
Se ha producido un cambio general similar entre los países. Si bien en 1980 el ingreso per capita de las 15 naciones más ricas era 44 veces el de las 15 más pobres, para el año 2000 esa proporción se había incrementado a 62. Sin embargo, en el informe se matiza que en 2009, esa proporción se había reducido a 56 gracias a la mejora de los resultados económicos en varios países en desarrollo o en transición.
En el informe se señala que, puesto que la globalización ha avanzado notablemente en ese mismo período de 30 años, varios economistas sostienen que el aumento de la desigualdad del ingreso es un resultado necesario de la dinámica expansión del comercio internacional y los flujos financieros, y los rápidos avances tecnológicos.
Ahora bien, según el informe este resultado no es inevitable y los gobiernos pueden recurrir a las políticas fiscales y laborales para reducir la desigualdad del ingreso.
Se afirma que este objetivo está justificado no solo por razones de equidad y bienestar social, sino también porque mejoraría los resultados económicos. Las familias de renta media y baja destinan una mayor proporción de sus ingresos al consumo, precisa el informe, y ese consumo genera la demanda que impulsa a las economías modernas. Además se señala que la débil recuperación que se está produciendo tras la recesión de 2009 en las economías desarrolladas obedece directamente a la falta de demanda.
Es incluso probable que la creciente proporción del ingreso acaparada por los ricos haya contribuido a la crisis financiera mundial. En algunos países desarrollados, las pingües primas abonadas a los directivos de empresas, gestores y agentes financieros estaban muchas veces ligadas a la asunción de un riesgo excesivo con el fin de obtener beneficios a corto plazo y dividendos para los accionistas, mientras que los asalariados se veían obligados a contraer deudas para mantener su nivel de vida. Según el informe, «la concentración excesiva de los ingresos fue uno de los factores que condujo a la crisis mundial, ya que estaba vinculada a inventivos perversos para las personas con mayores ingresos y a un alto grado de endeudamiento en los grupos de menores ingresos». El informe prevé que no se producirá una salida significativa de la recesión hasta que los grupos de renta media y baja consigan unos ingresos suficientes para destinarlos al consumo.
El Informe sobre el Comercio y el Desarrollo sostiene que una distribución más equitativa del ingreso resulta también positiva a largo plazo, pues las disparidades acusadas privan a muchas personas de acceso a la educación y al crédito e impiden la expansión de los mercados nacionales. A lo largo de los años y las décadas, ello supone una ingente pérdida en términos de potencial económico de un país. Por lo tanto, una mejor estructura de la distribución del ingreso contribuiría a estimular y sostener el crecimiento económico a corto plazo e incentivaría más la inversión, la innovación y la creación de empleo a largo plazo, según el informe.
En el informe se afirma que en los países desarrollados, el aumento de la desigualdad es en parte atribuible a los cambios de comportamiento que se han producido en el sector empresarial: en lugar de reaccionar a la mayor competencia internacional mediante inversiones para aumentar la productividad, las empresas han buscado beneficios deslocalizando su producción a países con salarios bajos o manteniendo un nivel salarial reducido ante la mera amenaza de una deslocalización. Gran parte de los beneficios resultantes se utilizaron para pagar dividendos y recomprar acciones con el fin de maximizar el valor para los accionistas. En consecuencia, la contención de los salarios a nivel nacional se ha acompañado de una captación de ingresos cada vez mayor por los grupos más adinerados, como los rentistas y los «ricos trabajadores» en cargos de dirección.
En el informe se afirma que, en las economías en desarrollo y en transición, los resultados de la globalización y el cambio tecnológico con respecto a la distribución han dependido de los cambios en las estructuras de producción. El desplazamiento de la mano de obra, que ha abandonado la agricultura en favor de actividades con mayor productividad, como la manufactura, puede haber tenido inicialmente efectos negativos en la distribución de los ingresos, por ejemplo en China; es decir, los trabajadores de las fábricas ganan mucho más que los agricultores, y si bien para todos los trabajadores la situación ha mejorado, algunos están mejor que otros.
Sin embargo, cuando la globalización impulsada por las finanzas da lugar a una desindustrialización prematura y/o inestabilidad y crisis financieras, como ha sucedido en América Latina y las economías en transición, el traspaso de la mano de obra del sector manufacturero a actividades menos productivas (como los servicios en el sector informal o empleos precarios) o el hecho de que los trabajadores simplemente pierdan su empleo contribuye a reducir los niveles salariales y a agravar la brecha de ingresos. Según el informe, las crisis financieras y el amplio proceso de privatizaciones de empresas estatales han alterado también la estructura de la propiedad de las empresas y favorecido la concentración de la riqueza y los ingresos.
Internacionales
Donald Trump no tiene las cartas a su favor en Irán
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2 semanas agoon
mayo 12, 2026Agencia AFP
Washington, Estados Unidos.-Una de las metáforas favoritas del presidente Donald Trump es que tiene las cartas en la mano. O sea que gracias al poder de Estados Unidos y a su propia pericia a menudo logra imponerse a cualquier adversario.
Pero ante Irán parece que no tiene una mano tan buena.
En su viaje de esta semana a China, Trump no proyectará la imagen de un ganador, sino la de un dirigente acosado tanto por la obstinada negativa de Irán a aceptar un acuerdo en sus términos, como por el menguante apoyo de los estadounidenses al conflicto, que ahora pagan más por la gasolina.
Trump se unió a Israel para atacar a Irán el 28 de febrero con bombardeos que mataron al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y a gran parte de la cúpula militar.
Pero Irán respondió con rapidez tomando el control del estrecho de Ormuz, el angosto paso por el que antes transitaba una quinta parte del petróleo mundial. A la vez, ha lanzado misiles y drones contra las monarquías árabes del Golfo, desbaratando la reputación de estabilidad de estos países ricos en petróleo.
El Estado teocrático iraní aplastó sin piedad las protestas de enero y ahora está dominado por la élite de los Guardianes de la Revolución, aún menos dispuestos a transigir con Estados Unidos.
«Creo que el gobierno ha juzgado de manera fundamentalmente errónea el carácter y el enfoque del régimen en Teherán», opinó Yacoubian.
– «Muy desesperado» –
Trump declaró un alto el fuego el 8 de abril y lo ha prorrogado indefinidamente, incluso después de haberse visto obligado dos veces a suspender viajes de altos funcionarios estadounidenses para negociar en Pakistán, luego de que Irán se negara a asistir.
La semana pasada, Trump anunció el «Proyecto Libertad» en el que fuerzas estadounidenses ayudarían a los barcos a atravesar Ormuz, pero suspendió la operación dos días después debido a la preocupación de los países árabes del Golfo de quedar expuestos a nuevos ataques.
«Las acciones de Trump durante el último mes muestran a un líder muy desesperado por poner fin a este conflicto, pero que sigue amenazando con más conflicto si no consigue lo que quiere», dijo Brian Katulis, investigador principal del Instituto de Oriente Medio.
«Eso demuestra que sencillamente no sabe cómo conseguir un mejor acuerdo. Podría haberlo conseguido antes de que comenzara la guerra», dijo.
El año pasado, Trump criticó a predecesores suyos por intervenir en Oriente Medio y describió a China como el principal rival de Estados Unidos.
Pero ahora visita China «con una mano mucho más débil», dijo Katulis.
«Las fuerzas armadas estadounidenses han gastado gran parte de su armamento y arsenal en apenas mes y medio, y China lo sabe», indicó.
– Dar vuelta la página –
La semana pasada, Trump y sus principales asesores dijeron que al menos la parte ofensiva de la guerra había terminado, de lo contrario la administración necesitaría la autorización del Congreso.
Pero el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en una entrevista emitida el domingo en el programa «60 Minutos» de CBS News, dijo que la guerra no había terminado. Según él, aún era necesario incautar uranio del programa nuclear de Irán.
Garret Martin, experto en política exterior de la American University, afirmó que la única salida para Trump podría ser un acuerdo negociado, incluso menos riguroso que el alcanzado sin guerra en 2015 por el expresidente Barack Obama. El mismo que Trump calificó como «el peor acuerdo de la historia».
El efecto final sobre la imagen de Estados Unidos sería el opuesto al de enero, cuando Trump proclamó su triunfo tras una incursión en Venezuela que depuso rápidamente y capturó al líder izquierdista Nicolás Maduro e instaló a una sucesora dócil.
«Nadie está cuestionando que el ejército estadounidense sea más poderoso y más fuerte que el iraní», dijo Martin.
«Pero eso no basta cuando el adversario está librando lo que considera un conflicto existencial».
Internacionales
Trump exige acelerar construcción del salón de baile en la Casa Blanca tras el tiroteo en hotel vecino
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4 semanas agoon
abril 26, 2026«Lo que pasó anoche es exactamente la razón por la que nuestros grandes militares, el Servicio Secreto y las fuerzas del orden han estado exigiendo que se construya un salón de baile grande y seguro en los terrenos de la Casa Blanca», afirmó Trump.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió este domingo la finalización inmediata del polémico salón de baile que ordenó construir en la Casa Blanca, tras haber sido evacuado la noche del sábado de la cena de la Asociación de Corresponsales por la irrupción de un hombre armado.
En un mensaje publicado en su red social, Truth Social, el mandatario insistió en que el incidente, en el que un agente del Servicio Secreto resultó herido, justifica la necesidad de contar con un espacio de alta seguridad dentro del perímetro de la residencia presidencial.
«Lo que pasó anoche es exactamente la razón por la que nuestros grandes militares, el Servicio Secreto y las fuerzas del orden han estado exigiendo que se construya un salón de baile grande y seguro en los terrenos de la Casa Blanca», afirmó Trump.

El mandatario arremetió contra la batalla legal que mantiene suspendidas las obras del proyecto de 400 millones de dólares, el cual supuso la demolición de la histórica Ala Este en octubre de 2025.
«La ridícula demanda contra el salón de baile, interpuesta por una mujer que paseaba a su perro y que no tiene ninguna legitimación, debe ser desestimada de inmediato», sentenció Trump, refiriéndose al proceso judicial que el pasado marzo llevó al juez federal Richard Leon a ordenar la suspensión de las obras por falta de aprobación del Congreso.
El juez de distrito Richard Leon, en Washington, concedió la solicitud de una medida cautelar preliminar presentada por un grupo conservacionista, que detiene temporalmente el proyecto de Trump en la Casa Blanca.
Según el presidente, el nuevo salón, de unos 8.000 metros cuadrados, es una estructura «de alto secreto militar» que cuenta con los niveles más altos de seguridad y que carece de habitaciones superiores por donde «personas no autorizadas puedan filtrarse».
Hizo así referencia al hecho de que el sospechoso del reciente incidente, identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años, que intentó entrar armado al evento de gala, era un huésped del Hotel Washington Hilton, en el que se celebró la cena de corresponsales que presidía Trump.
El sospechoso, que fue neutralizado tras disparar contra el chaleco antibalas de un agente, provocó la evacuación abrupta del presidente; la primera dama, Melania Trump, y el vicepresidente, JD Vance.
«Este evento nunca habría ocurrido con el salón de baile de alto secreto que se construye actualmente en la Casa Blanca. ¡No se puede construir lo suficientemente rápido!», añadió el mandatario, quien aseguró que la obra, pese a los frenos judiciales, se encuentra «por debajo del presupuesto y sustancialmente adelantada a lo previsto».
Internacionales
Lo que se sabe sobre el tiroteo ocurrido en la cena de corresponsales de la Casa Blanca
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4 semanas agoon
abril 26, 2026BBC MundoGlobales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, fueron evacuados de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca el sábado por la noche, tras reportarse disparos en las instalaciones.
El servicio secreto de Estados Unidos confirmó que nadie resultó herido en el incidente y que una persona fue detenida. Posteriormente, el sospechoso fue identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años.
En declaraciones desde la Casa Blanca, el presidente afirmó que «siempre es impactante cuando suceden estas cosas, eso nunca cambia».
Posteriormente publicó un segundo mensaje en el que indicó que las fuerzas del orden les habían solicitado a él y a la primera dama que abandonaran las instalaciones.
¿Qué dijo Trump tras el tiroteo?
Desde la Casa Blanca, aproximadamente una hora después del incidente, el presidente declaró que un hombre había sido detenido tras abalanzarse contra la seguridad del hotel Washington Hilton con un «arma potente».
Asimismo indicó que un agente del servicio secreto recibió un disparo a quemarropa durante el incidente, pero que su chaleco antibalas le salvó la vida.
«Acabo de hablar con el agente y se encuentra muy bien», dijo. «Está muy animado, le dijimos que lo queremos y lo respetamos, y es un hombre muy orgulloso».
El presidente describió una sala «totalmente unida», con una «enorme muestra de cariño y unidad» tras el tiroteo.
Trump recalcó que deseaba que el evento se reanudara tras la detención del sospechoso, pero el protocolo lo impidió.
El evento será reprogramado, dijo Trump, y será «más grande, mejor y aún más espectacular».
El presidente también hizo referencia a los dos intentos de asesinato anteriores, uno durante un mitin en Butler, Pensilvania, y otro mientras jugaba al golf en Palm Beach, Florida.
Afirmó que «siempre es impactante cuando esto sucede, eso nunca cambia», y señaló que la primera dama quedó «bastante traumatizada» por el incidente.
El presidente también agradeció a los medios de comunicación, a quienes calificó de «muy responsables» en su cobertura de la situación en desarrollo.

¿Qué publicó Trump en redes sociales?
Poco antes de dirigirse a los medios, Trump compartió imágenes y un video del presunto sospechoso del tiroteo.
La foto, tomada en primer plano, muestra a un hombre sin camisa en el suelo, con las manos esposadas a la espalda y rodeado por agentes del servicio secreto.
En el video, de baja calidad, se ve a una persona corriendo junto a los agentes de seguridad, quienes luego se dan la vuelta y lo persiguen.
En su comparecencia ante los medios el sábado por la noche, el presidente confirmó que había dado la orden de difundir tanto las imágenes como el video.
¿Quién es el sospechoso y de qué se le acusa?

Las autoridades estadounidenses identificaron al sospechoso como Cole Tomas Allen, residente de Torrance, California.
Según CBS, socio informativo de la BBC en Norteamérica, Allen declaró a las autoridades que su intención era disparar contra funcionarios del gobierno de Trump.
Citando fuentes anónimas, CBS también informó que se efectuaron entre cinco y ocho disparos durante el incidente.
La policía informó que agentes de seguridad y el sospechoso intercambiaron disparos, sin precisar cuántos.
En una rueda de prensa, el jefe interino de policía de Washington D.C., Jeffery Carroll, declaró que el presunto autor de los disparos era huésped del hotel donde se celebraba el evento.
Carroll declaró que el sujeto estaba «armado con una escopeta, una pistola y varios cuchillos».
Posteriormente, aparecieron fotografías que mostraban a agentes del FBI y a la policía registrando una zona en una dirección de California que se cree está vinculada al presunto pistolero.
Trabajaba para una empresa de tutorías en Torrance llamada C2 Education, según confirmaron dos fuentes policiales a CBS. En diciembre de 2024, recibió el premio de «Profesor del Mes» de la empresa.
Se desconoce si aún trabaja para la empresa. El Distrito Escolar Unificado de Torrance declaró a CBS que Allen nunca ha sido empleado de su distrito.
El Instituto Tecnológico de California (Caltech) confirmó a CBS por correo electrónico que Allen se graduó de Caltech en 2017, pero no proporcionó más detalles.
Jeanine Pirro, fiscal federal del estado de Washington, dijo que el sospechoso enfrenta dos cargos por usar un arma de fuego durante un delito violento y por agresión a agentes federales con un arma peligrosa.
Añadió que será acusado formalmente el lunes ante un tribunal federal.
¿Qué ocurrió en la cena?
La cena anual de corresponsales de la Casa Blanca se celebraba en el hotel Washington Hilton, y se esperaba que el presidente pronunciara un discurso allí esa misma noche, cuando se oyeron disparos en las inmediaciones del salón de baile.
Varios corresponsales de la BBC, presentes en el evento, informaron de escenas de gran confusión tras los disparos.
Se vio a agentes del servicio secreto de Estados Unidos escoltando al presidente y a la primera dama fuera de la sala, mientras que altos funcionarios de la administración, como el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, fueron evacuados por sus equipos de seguridad.
Otros asistentes permanecieron en el salón de baile, confinados en sus puestos, y muchos periodistas intentaban informar a sus respectivas organizaciones.
La cena de corresponsales de la Casa Blanca es una tradición de la prensa estadounidense que se remonta a 1921 y a la que históricamente asiste el presidente en ejercicio.
Esta era la primera vez que Trump asistía al evento como presidente en ejercicio; su última asistencia fue en 2011.
