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Opinión

DEL PARTIDO DEMÓCRATA-PD Y SUS GLOBALISTAS AL TRUMPISMO CON MUSK Y LOS SUYOS

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Por  Narciso Isa Conde

La alianza Trump-Musk ha colocado en una situación difícil a los Soros, Rockefeller, Morgan y hasta el propio Bill Gates.

El imperialismo occidental, tutelado por EEUU, es un imperialismo decadente y en descomposición, que en tiempos recientes ha venido desplegando sus odios y su agresividad guerrerista en loco empeño por recuperar supremacía absoluta.

La guerra global infinita, autocalificada de anti-terrorista, que decretó George W Bush a principio de este siglo, a raíz de derribamiento de las torres gemelas, no es la clásica guerra de rapiña o inter-imperialista por conquista de mercados, con culpas repartidas.

Ella fue diseñada como una multi guerra permanente contra los avances de la autodeterminación y los procesos soberanos que erosionan su supremacía y amenazan su existencia.

Es una multi guerra, en la que la combinación del propósito de recuperar su reinado unipolar (frente a la Federación Rusa y a China) con el gran negocio de las armas de su complejo militar-industrial-financiero e informático -sumada además la desmedida voracidad y el enorme afán de opulencia y dominio mundial de los mega-capitalistas del sistema- la convirtieron en una guerra contra la humanidad y en un gran ecocidio contra la vida en el planeta.

Así, sin proponérselo, agravaron la decadencia y la descomposición del imperialismo occidental en general y de EEUU en particular.

El ascenso en volumen e intensidad destructiva de dos nuevos y peligrosos capítulos, el de la ejecución de la guerra de la OTAN contra la Federación Rusa, iniciada en territorio ucraniano, y del holocausto palestino a cargo de Israel, respaldado por EEUU y la UE, ha resultado un boomerang para ambos componentes de sistema; agravando sus respectivas crisis a niveles insostenibles con sus actuales políticas públicas y fracturado profundamente alianzas y poderes establecidos.

Está realidad ha llevado a sectores de poder en EEUU, a intentar un repliegue negociado y una recomposición de su estrategia de dominación, de sus blancos de ataques y sus alianzas, incluido mayores estímulos al neofascismo integral.

Esa línea fue compartida – por la vía interestatal y vía OTAN- por EEUU y la Unión Europea; y desde el poder estadounidense, por sucesivos gobiernos republicanos y demócratas.

DEL CONSENSO IMPERIALISTA INICIAL A LA RUPTURA

Esto transcurrió así hasta que los reveses e impactos negativos derivados de esas guerras devastadoras en Europa Oriental y Medio Oriente, provocaron una fractura mucho más profunda del poder estadounidense y el consiguiente re-acenso al gobierno estadounidense de Donald Trump.

Trump y el “trumpismo” arroparon al Partido Republicano-PR, con el respaldo activo de Elon Musk y de un gran número de mili-multimillonario, decididos a arrasar en las elecciones, ejercer gobierno, controlar el Estado y convertirse en un instrumento de la “conversión” trumpista del PR.

Musk es el Iceberg de una facción poderosa de las élites multimillonarias, que antes nutrieron al Partido Demócrata (PD) y que recientemente se trasladaron al “trumpismo”, para violentar y relegar una legalidad agotada y tratar de reemplazarla por un Estado esencialmente neofascista.

A Musk, a las claras, les acompañan, sin tener cargos en el gobierno, Jeff Bezos y Mark Zuckerberg. Otros están tras bambalinas.

La imposición de esa facción en entidades del poder permanente (USAID-CIA-FBI, PENTÁGONO, TESORO, DEA, en nombre de la eficiencia, se está llevando a cabo sin reparar en el respeto a sus propias leyes y a la institucionalidad tradicional.

La otra facción -cobijada todavía en el PD y en ciertas áreas del PR y entidades afines- ha sido debilitada y situada a la defensiva, aunque conserva no poca capacidad de resistencia y la está empleando; lo que agrava la división y, junto a numerosos factores (crisis económica, migratoria, ambiental política y social), genera una peligrosa tendencia a la implosión de esa sociedad.

La alianza Trump-Musk ha colocado en una situación difícil a los Soros, Rockefeller, Morgan y hasta el propio Bill Gates.

Todo este fenómeno tiende a fortalecer la ruta hacia la dictadura institucional neofascista y el expansionismo internacional con ínfulas anexionistas; en fin, mezcolanza de proteccionismo con globalismo de vanguardia, en medio de las dificultades del retorno pleno a un desarrollo hacia dentro.

Claro, ni la táctica del parcial repliegue guerrerista implica descartar la ambición de recuperar a EEUU en la primacía mundial, ni las intervenciones de Musk y el trumpismo en los organismos mencionados, implican su disolución; sino el desplazamiento de sus viejos dueños y el control neofascistas de esos instrumentos, con esos o con otros nombres, y otras políticas imperialistas más afines a los designios de la nueva Administración y sus planes continuistas.

IMPLICACIONES DEL AVANCE TRUMP-MUSK.

De avanzar la asociación MUSK-TRUMP y sus respectivos entornos, tanto en el poder interno, como en el poder supranacional de EEUU, las implicaciones más a la vista son:

· La profundización de fractura del poder estadounidense ante el plan de asalto a todas las instituciones y poderes no electivos.

· La reestructuración geopolítica, ruptura de compromisos financieros anteriores y de otras índoles en los organismos supranacionales existentes: OTAN, ONU, alianza EEUU-UE, OMS…

· El énfasis en la recuperación de EEUU como un gran imperio supranacional, en detrimento del ya dividido sistema imperialista occidental.

· La recurrencia a una guerra de aranceles con efectos contradictorios y dudosa efectividad para sus fines particulares de fortalecimiento económico.

· El reconocimiento de Rusia como gran potencia aceptable, coexistencia tolerada y eventual reparto de Ucrania

· La opción por una Europa no protegida militarmente por EEUU y preferiblemente dividida; lo que está generado una incierta bloquificación independiente de Europa Occidental anti-Putin, anti-Rusia; a favor también de un incierto fortalecimiento militar europeo y la continuación de la guerra y del régimen de Zelensky en Ucrania, en medio de la crisis de la OTAN y de los graves problemas políticos y económicos que afectan a sus principales potencias.

· El cese de la guerra en el escenario ucraniano, pactando con Rusia y procurando apoderarse de una parte de sus riquezas; relegando y humillando al Zelensky (prácticamente derrotado) y a las potencias y países europeos que insisten en continuar la guerra.

· En lugar de Rusia, China pasa a ser el gran adversario, con la determinación de contrarrestar su ascenso por todos los medios posibles.

· La intensificación del monroísmo extremo contra el bolivarianismo y de la visión imperial que la considera patio trasero de EEUU a nuestra América, actualmente sujeta a sus contraofensivas fascistoides o ultra conservadoras, a sus injerencias divisionistas, y a sus nuevas intenciones y declaraciones anexionistas (México, Golfo de México y Canal de Panamá, y hacia otros territorios Canadá y Groenlandia).

· La avalancha migratoria es valorada como el gran enemigo y es criminalizada.

· El incremento del rechazo a los BRICS.

· La tendencia amistosa hacia la India, procurando dividir los BRIC.

· Una débil definición política del trumpismo respecto al continente africano.- África todavía no aparece como prioridad, porque al parecer su rebeldía afecta sobre todo a Europa.

· Alianza carnal con el Israel sionista… considerado como “el pequeño EU” en el Oriente Medio

· Irán y alianza islámica considerados como principales enemigos a agredir y contener en el Medio Oriente.

· Preferencia por un orden geopolítico mundial capitalista-imperialista dividido en varios imperialismos de grandes potencias y apoyados en sus propios estados nacionales; sin auspiciar bloques regionales ni mecanismos supraestatales globales bajo su dependencia. En fin, globalización mucho más fracturada: el gran capital transnacionalizado con diversos sellos chauvinistas de gran potencia.

· La pretensión de ser el más poderoso de todos.

· Activa promoción de la Internacional neofascista y/o ultraconservadora, y las nuevas derechas.

REALIDADES Y FANTASÍAS DEL TRUMPISMO.

EEUU está estremecido por una profunda y prolongada crisis, desigualdades brutales, carencias, procesos de empobrecimiento de los sectores más vulnerables de su sociedad, fuertes pugnas internas, descrédito del establecimiento político tradicional y declinación global, difíciles de revertir.

· Significativa debilidad de los Estado Nación incluido el propio, dado el alto grado de Internacionalización de los capitales más allá de su matriz nacional, y la conformación de poderosas redes empresariales transnacionales entremezcladas.

· Conformación de un poder transnacional resistente a desmontar estructuras supranacionales.

· Tendencia, aún con muchas dificultades, a la formación nuevos bloques regionales con cierta autonomía: en Europa, nuestra América y África.

· La Unión Europea, aún muy debilitada por su subordinación fallida a EEUU, y ahora despreciada y empantanada en una guerra fracasada, se resiste a dispersarse frente al abandono de EEUU, que la usó y el trumpismo la sacrificó.

· Existencia de los BRICS como fuerte polo fuera de su control.

· Incierto todavía el reparto de Ucrania. Trump pretende arbitrar la paz con reparto favorable a su favor, sin contar con todo el poder necesario para imponer una fórmula favorable a su plan y a su estrategia, e incluso con enormes dificultades para lograrlo.

· Rusia sigue avanzando militarmente en Ucrania frente a un adversario cada vez más débil y, en general, se ha fortalecido relativamente frente al PENTÁGONO y la OTAN en medio del conflicto.

· China sigue avanzando integralmente como súper potencia difícil de contener y tiende a ocupar la cima en un mundo cada vez más multipolar y multilateral.

· TRUMP-MUSK dan señales de encabezar un poder alucinado y en pos de una grandeza y una superioridad fantasiosas.

CONFLUENCIA CONTRA UN SISTEMA IMPERIALISTA OCCIDENTAL EN CRISIS, EN DECADENCIA Y FRACTURADO.

Así se ha venido conformando una confluencia de contradicciones y actores político-sociales con un denominador común: autodeterminación y luchas por la soberanía desde una gran diversidad política-ideológica y variadas cosmovisiones.

Eso no implica necesariamente subordinarse las izquierdas transformadoras a CHINA o al FEDERACIÓN RUSA, ni identificarse con sus propósitos de grandes potencias, ni defender las bases capitalistas en que se sustentan los regímenes económico-sociales de ambas súper naciones, Rusia totalmente (aunque con la tradición soviética detrás de las orejas) y China parcialmente (con sus dos sistemas en coexistencia y en disputa).

Putin es una especie de Zar Moderno, con un paquete de ideas conservadoras, pero con el valioso mérito, el talento, las convicciones y el hábil accionar que le ha posibilitado, desde el nacionalismo de gran potencia, conducir las fuerzas que le han permitido a Rusia derrotar el intento del sistema imperialista occidental, encabezado por EEUU, de dominarla (post derrumbe del socialismo estatal) y enfrentar exitosamente sus pretensiones de cercarla, asaltarla y desintegrarla.

Incluso Putin fue de los dirigentes que optó contra la URSS y respaldó la restauración capitalista en las repúblicas que la integraron. Putin no es socialista, no es comunista, no es de izquierda,

Su postura no es para hacerse ilusiones revolucionarias, pero tampoco para no entender que esa gran potencia, coyunturalmente, ha sido –y puede seguir siendo- un factor para vencer o debilitar sustancialmente el dominio centenario del imperialismo occidental y su decadente civilización burguesa; algo de extraordinaria importancia para abrirle nuevos cauces a lucha por la soberanía, la libertad y el socialismo

Vale también la cautela frente al curso del proceso en China y su rol como superpotencia mundial, exportadora de capital y con tendencia a la primacía en el mercado mundial. Pero procede la solidaridad mutua frente a la agresividad imperialista estadounidense y sus nefastos designios a escala mundial, antes de Trump y ahora con Trump.

También vale la cautela respeto al régimen de Irán, sin dejar de valorar su papel antiimperialista de primer orden en el Oriente Medio y en el mundo islámico, y sin dejar de saludar su inmenso respaldo a la causa Palestina, a Venezuela, a Cuba…

Atentos a sus reacciones ante a las maniobras de la Administración Trump, de frente al neofascismo y sin tirar la toalla a la cruel conducta de la cúpula del PD estadounidense y sus globalistas.

En esta situación mundial es necesario confluir tácticamente con ese arcoíris político social diverso, con todo el torrente contrario al sistema imperialista que por siglos ha dominado a África, Asia y Nuestra América. Pero hacerlo sin aceptar centros hegemónicos, sin seguidismos, sin dependencias. !Con autodeterminación de las fuerzas revolucionarias (anticapitalistas, socialistas, comunistas e incluso de la teología de la liberación y los pueblos que también libramos esta lucha trascendente

Reitero: lo que acontece no es una guerra inter imperialista, es una reacción brutal de un sistema imperialista agónico a cargo de su decadente potencia hegemónica. Son los más diversos zarpazos de un monstruo herido de muerte.

Ni Rusia, ni China, ni Irán han desatado esta multi-guerra.

Rusia se ha visto forzada a librarla, después de iniciada por Occidente en Ucrania en el 2014 y de confirmarse el plan de la OTAN, dominada por el Pentágono y la enorme hostilidad de Europa Occidental contra Rusia, y la determinación de cercarla y usar a Ucrania, con el nazi-fascista Zelenski al frente, como escenario y factor de guerra en su contra.

La decisión de desplazar tropas rusas bajo el mando de Putin a Ucrania fue eminentemente defensiva.

Irán, por igual, se ha visto forzada como nación a respaldar militarmente a la resistencia palestina, algo de extraordinario valor antiimperialista, amén de las agresiones sufridas.

En esta confrontación, ni China, ni Irán, ni Rusia son equiparables a EEUU y a la Unión Europea.

Ni la intervención militar de Rusia en Ucrania debe compararse con la intervención militar soviética y del Pacto de Varsovia contra la renovación del socialismo en Checoslovaquia.

Todas las guerras son dolorosas, toda invasión a otro país debería evitarse. Pero no siempre es posible evadir, sin costos mayores, ciertas guerras desatadas por otros o evitar respuestas militares provocadas por agresiones mayores de los adversarios, como es el plan instrumentado desde la OTAN contra Rusia.

Putin es a mi entender lo que sinceramente he dicho, pero en esta confrontación es incomparable con Zelensky y con el propio TRUMP.

Rusia merece triunfar en esa pelea y está triunfando. Eso es lo justo y lo necesario.

El régimen de Zelensky y la agresión de la OTAN, primero con el concurso de EEUU y ahora sin él, casi derrotado, merecen ser derrotados – y lo están siendo- en ese capítulo fallido de la ya debilitada guerra global infinita emprendida por EEUU con el concurso de la Unión Europea, Israel y todos los miembros de la OTAN.

Eso favorece a las izquierdas continentales y mundiales, en tanto tiende a establecer con más firmeza una multipolaridad mundial con un imperialismo occidental semi derrotado y EEUU más debilitado.

Eso lo digo de corazón y por convicción, porque me parece necesario hacerlo de cara al país y al mundo; pero también porque entiendo inoportuno y erróneo el enfoque de este tema expuesto por el compañero Manuel Salazar, Secretario General del Partido Comunista del trabajo-PCT en su artículo titulado: NO DEBE HABER CONFUSIÓN: NI TRUMP, NI ZELENSKY, NI PUTIN.

Posiciones no idénticas, pero parecidas han sido también lamentablemente asumidas por varios grupos de filiación trotskistas aquí y en el exterior.

Es importante reflexionar a fondo sobre estos, corregir equívocos y valorar la trascendencia de ese torrente diverso que ya está debilitando un sistema de dominación que le ha acarreado tantos males a una gran parte de la humanidad y a nuestro planeta, hasta poner en riesgo su existencia.

El déficit de esa gran avalancha, que en los hechos ha actuado como contrapartida que debilita persistentemente el imperialismo occidental, está en la evidente ausencia o acentuadas debilidades de las nuevas vanguardias y de sus propuestas transformadoras; todavía carentes de energías, fuerza y definiciones necesarias para construir alternativas anticapitalistas y pro-socialistas.

Hay amplitud y diversidad en el polo que tiende a desarrollarse como avalancha contra un imperialismo en decadencia. Pero le falta profundidad anti sistémica. El necesario proceso de creación de las nuevas vanguardias revolucionarias se ha dilatado demasiado.

Estas luchas, desde actores tan disimiles, son reacciones importantes, pero todavía insuficientes, frente los efectos desgarradores de la enfermedad senil de esta dominación, que platea retos de gran envergadura, todavía no debidamente asumidos por el conjunto agredido.

Urge superar, a los compases de las rebeldías creadoras, esas carencias.

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La  rehabilitación en el Estatuto de Roma

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Por Rommel Santos Diaz

Adicionalmente, el Estatuto de Roma prevé la posibilidad de la rehabilitación. Según el artículo 110, la Corte deberá  revisar todas las condenas de prisión cuando el recluso  haya cumplido las dos terceras partes  de la pena o 25 años de prisión en caso de cadena perpetua para determinar si esta puede reducirse.

En el punto anterior la CPI  considera estos aspectos como si la persona hubiese asistido  a la Corte con la localización de cualquier bien objeto de una multa, decomiso u órdenes de reparación que pudiesen beneficiar a la víctima.

La CPI también podrá tomar en consideración  ¨otros factores indicados en las Reglas de Procedimientos y Prueba, que permitan determinar un cambio en las circunstancias suficientemente claro  e importante como para justificar la reducción de la pena¨

Por consiguiente una cadena perpetua  podría reducirse  a 25 años de prisión en algunos casos. Si la CPI decide no reducir la sentencia de la persona después de la primera revisión, volverá a examinar la cuestión con la periodicidad y con arreglo  a los criterios indicados en las Reglas de Procedimientos y Prueba.

Durante las negociaciones sobre las penas de la CPI, muchos Estados estuvieron a favor de la aplicación de la pena de muerte en los casos extremos. El numero de Estados con pena de muerte  es poco menor que el de aquellos que no tienen pena de muerte.

No existe la oportunidad  para rehabilitación alguna cuando se impone la pena de muerte. Por ende la cadena perpetua con la posibilidad de reducirla a 25 años, es un compromiso  razonable entre la pena de muerte y la prisión máxima de 30 años.

Los Estados deberán recordar que el artículo 80 del Estatuto de Roma expresamente establece que el Estatuto no afecta la aplicación por parte de los Estados de aquellas penas prescritas por su propio derecho interno , ni afecta la ley de aquellos Estados  que no impongan las penas prescritas en el Estatuto de Roma.

Los Estados Partes no deben imponer las mismas penas por los mismos delitos en su jurisdicción, ni deberán aplicar las condenas de prisión  a no ser que voluntariamente lo quieran hacer. En este caso, los Estados podrán también especificar las condiciones bajo las cuales  aceptarían a las personas condenadas, inclusive la condición de no aplicar la cadena perpetua.

Por consiguiente, los Estados Partes que cuenten con las disposiciones constitucionales que prohíban la imposición de la cadena perpetua  solo necesitaran permitir la excepción de entregar a la persona a la CPI, pese a que tal persona pueda ser condenada a cadena perpetua.

Los Estados Partes del Estatuto de Roma deberán entregar a la persona acusada a la CPI cuando ésta así lo solicite, aún si existe la posibilidad de que dicha persona sea condenada a cadena perpetua.

En el caso de muchos Estados, la potestad de la CPI para imponer la cadena perpetua no necesitará la aplicación de medidas legislativas particulares. Sin embargo, en algunos Estados la constitución explícitamente prohíbe la extradición de una persona a un Estado  donde se aplica esta pena , o que declara la cadena perpetua como un castigo cruel. Estos Estados cuentan con dos opciones:

  1. a) Establecer claramente, en la norma que implemente el Estatuto, la distinción entre la extradición de una persona a otro Estado y la  entrega de una persona a la Corte Penal Internacional.

Algunos Estados podrán realizar esta distinción en su legislación, lo cual les permitiría entregar personas a la CPI aunque exista una restricción  a la ¨extradicion¨de personas a tribunales que impongan la pena de cadena perpetua. Esto les permitiría mantenerla prohibición de extraditar a una persona a un tribunal extranjero, sin interferir con la habilidad de cooperar plenamente con la CPI.

  1. b) La reforma a la Constitución podría ser mínima, dirigida solo a la introducción de una excepción al principio. Podría especificarse que la cadena perpetua impuesta por la CPI de conformidad con el Estatuto de Roma para algunos de los crímenes allí enumerados no viola la Constitución.

Debería también mencionarse  que el Estado puede entregar a la persona acusada a la CPI a pesar de que exista la posibilidad de la cadena perpetua. La enmienda constitucional  podría también mencionar que la CPI puede reducir la condena  después de 25 años, existiendo así la posibilidad de la rehabilitación.

Finalmente, la ventaja de una  reforma constitucional que elimina cualquier posibilidad de un conflicto normativo, garantiza que los tribunales nacionales dicten sus fallos de conformidad con sus obligaciones legales establecidas en el Estatuto de Roma.

Rommelsntosdiaz@gmail.com

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La P.N. y los miedos de Abinader

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Luis Abinader enfrenta críticas por su incapacidad para frenar las ejecuciones extrajudiciales de la Policía Nacional, reflejando un temor a su poder.

  • El texto denuncia ocho muertes de un tirón y 40 en un mes.
  • Se acusa al presidente de conminar entregas, avalando de hecho ejecuciones extrajudiciales.
  • La supuesta reforma policial es calificada de farsa para entretener y engañar.

Por Narciso Isa Conde

Ahora las ejecuciones judiciales o asesinatos policiales son por paquetes o ramilletes: ocho de un tirón… 40 en un mes y unos días.

El nuevo jefe, o da la orden, o la banda criminal interna tiene luz verde para tirar los cadáveres en las narices de los pobladores donde acribillan a los condenados ilegalmente a pena de muerte.

Abinader los conmina a entregarse para evitar que le vaya peor, autorizando en los hechos su ejecución.

Dicen, con razón, que Luis Abinader le tiene miedo a todo.

A Donald Trump, a Marco Rubio, a la CIA, a la DEA, a Netanyahu, al Mossad, al Comando Sur…

A los Vicini, los Rainieri, los Risek… a los bancos y las bancas, a sus ARS y AFP, y a todos los oligarcas más ricos que él…

A los granceros… a los magnates depredadores y explotadores y a los influencers de diferentes calibres y calañas…

A los López Pilarte y Miguel Gutiérrez.

 A Hipólito, a Leonel y hasta el semi-acosado Danilo.

En este delicado tema de la perversión de la P.N. de sus matanzas, de sus prácticas y asociaciones mafiosas recurrentes… su estructura criminal y sus asesores israelí, estadounidense, chilenos, colombianos y españoles saben muy bien que Abinader le tiene miedo, y que la reforma es una farsa para entretener y un cuento para engañar.

En verdad, no le temen a ese allante.

Por ese miedo, Abinader es incapaz de dar una orden para cerrar categóricamente el tenebroso capítulo de las ejecuciones extrajudiciales.

 Es incapaz de dar un zapatazo, de emplazar a los jefes policiales, de amenazarlos con castigos severos, para que detengan su horrible carrera delictiva. Carece de energía y valor para ponerlos en su sitio, aunque sea solo en ese punto.

 Por el contrario, perdió autoridad y continúa apoyando y modernizando un cuerpo policial criminal, integrado por bandas especializadas en todos los delitos; dotándolo de nuevos equipos que mal usan, deterioran o se roban.

Esa cobardía permisiva y su ideología convierten al mandatario en cómplice de una institución cuyas entrañas están podridas.

El mal es estructural, sistémico, crónico. No cede con cirugía extirpadora de tumores. Desde hace décadas hizo metástasis.

Luis Abinader lo sabe y alimenta sus tumores y metástasis. Cada cambio de jefatura y cada reforma y cada plan de seguridad ciudadana, es eso.

La cultura despótica, criminal, delictiva… resiste “depuraciones” parciales. Ella se recompone fácilmente y se retroalimenta, siempre asociada a otras variantes de la corrupción de Estado, ya sea política, empresarial o narco-criminal.

En el interior de la Policía Nacional se recicla también la ideología autoritaria-neoliberal rodeada de un Estado y una sociedad civil en los que domina el criterio de que la gente vale por lo que consume, por las banalidades que disfruta y el dinero que posee.

Rebrota fácilmente en su seno el viejo caudillismo (Trujillo, Balaguer…), reencarnado y estimulado por los presidentes más recientes: Leonel Fernández, Hipólito Mejía, Danilo Medina y el propio Luis Abinader, el actual.

La P.N.es un cuerpo militar y se auto-protege con el manto del autoritarismo y el secretismo castrense.

Un cuerpo acostumbrado al abuso, la crueldad y el robo.

Más que interrogar, tortura; física y mentalmente.

Los mayores ingresos personales a nivel de alta oficialidad provienen de lo ilícito, sin que nadie los fiscalice: extorsión, soborno empresarial, complicidad con bandas civiles, protección de delincuentes de todas las calañas, narco-corrupción.

La policía no previene ni persuade, sino que mete miedo y reprime, y hasta le hace la guerra al pueblo, maltratando a civiles.

Atemoriza a presidentes cobardes y a congresistas perversos que la exhortan a ser más duros y más criminales.

Importantes sectores de la P.N. son insaciablemente adictos a esas inconductas inducidas por sus jefes y estimuladas por el modelo de actuación de la clase dominante-gobernante.

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Opinión

Experiencias con 14 presidentes (2 de 2)

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Por Oscar López Reyes

En su fuero eminentemente profesional, el periodista labora para empresas periodísticas, instituciones estatales y organizaciones de otras índoles, con la ética “como el zumbido al moscardón” y la dignidad sobre la mesa. En cualesquiera de esas órbitas, diáfanamente ha de mantener su compromiso con la libertad, la democracia y el bien común, sin manipular la verdad ni inquirir ventajas personales; sin erosionar confianzas ni confabularse con pestañas tenebrosas del poder político-económico.

Con unos y otros presidentes de la República he interactuado en 50 años, ya en entrevistas, tertulias y otros encuentros periodísticos y en quehaceres oficiales. Incumbentes de todos los gobiernos han requerido los servicios profesionales independientes de quien escribe, sin condicionamientos políticos en un clima de respeto. En todos he aceptado las propuestas de trabajo, menos en una regencia de ocho años.

7.- JOAQUÍN BALAGUER RICARDO (1 de septiembre de 1906, Bisonó, Santiago-14 de julio de 2002, Santo Domingo). Mandatos presidenciales: 1960-1962, 1966-1978 y 1986-1996. Durante su administración 1966-1978, varios periodistas cayeron abatidos a balazos, y para abordarlo había que aprovechar circunstancias especiales, como su llegada al salón de Embajadores del Palacio Nacional para encabezar las reuniones de cada miércoles de la Comisión Nacional de Desarrollo, y al término tanto de las misas dominicales de la capilla de la Casa de Gobierno como en las inauguraciones de obras públicas.

En 1973 decidió presidir una rueda de prensa, en la mañana de cada jueves, y por lo general se exigía que, con antelación, presentaran las preguntas a ser formuladas que eran punzantes y con frecuencia respondía exaltado. Singularizó por la anarquía, por cuyas razones fue suspendida sin retorno. En su nuevo gobierno de 10 años (1986-1996), Joaquín Balaguer se mostró más receptivo con los periodistas. Por lo menos una vez a la semana yo lo entrevistaba durante sus caminatas, a las 6 de la tarde, por el parque Mirador Sur. Me entregó el Premio de los Jayces ‘72 como joven sobresaliente de 1992, en un acto en el Palacio Nacional, y en ese período laboré como encargado de relaciones públicas del Instituto para el Desarrollo del Suroeste (Indesur), con sede en Azua.

8.- ANTONIO GUZMÁN FERNÁNDEZ (12 de febrero de 1911, La Vega- 4 de julio de 1982, Santo Domingo). Administración gubernamental: 16 de agosto de 1978 – 4 de julio de 1982. A este modelo de accionar democrático y cambios, había que sacarle los datos con preguntas directas, durante inauguraciones y otras actividades, y sus informaciones más relevantes provenían de sus discursos.

Guzmán Fernández respondía con un lenguaje campechano, y se coronó con la gloria de que en su gestión se instalaron y desarrollaron las principales unidades de relaciones públicas gubernamentales. En el citado cuatrienio, conversé con él cuando yo fungía como encargado de relaciones públicas del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI). Y en El Nuevo Diario profundicé en un análisis sobre las razones de su suicidio en su despacho del Palacio Nacional, el 4 de julio de 1982, entre la medianoche y la madrugada.

9.- JACOBO MAJLUTA AZAR (9 de octubre de 1934, Santo Domingo-2 de marzo de 1996, Tampa, Florida, Estados Unidos. Jefe de Estado en funciones: 4 de julio de 1982-16 de agosto de 1982, 43 días. Como vicepresidente constitucional, el 4 de julio de 1982 asumió la presidencia de la República tras el fallecimiento del presidente Antonio Guzmán Fernández, ambos electos para el período 1978-1982.

Platicamos periodísticamente en encuentros en su vieja residencia de la avenida Independencia número 555 (entre las calles Benito Monción y Socorro Sánchez) y su nueva residencia de Arroyo Hondo, con el auxilio y la compañía de Rafael Gamundi Cordero. Sobresalió por su afectividad y franqueza con los periodistas.

10.- SALVADOR JORGE BLANCO (5 de julio de 1926 -Santiago-26 de diciembre de 2010, Santo Domingo). Ciclo de su autoridad presidencial: 16 de agosto de 1982 y 16 de agosto de 1986. Este tercer presidente de la República del PRD tomaba asiento en su despacho del Palacio Nacional a las 7 de la mañana, a la misma hora en que este servidor comenzaba a laborar como periodista del Departamento de Prensa de la sede presidencial. En esa condición asiduamente tomaba notas de declaraciones oficiales en actos a los que no tenían acceso los periodistas que cubrían la fuente palaciega. Luego me designaron director de relaciones públicas de los ministerios de Relaciones Exteriores e Industria y Comercio.

Jorge Blanco contestaba preguntas de los reporteros en actos especiales, como en la presentación de credenciales de diplomáticos y encuentros sociales. Cada jueves conversaba con ellos al término de las Audiencias Populares, organizadas en el hoy salón Hermanas Mirabal de la primera planta del Palacio Nacional y en gobernaciones de distintos pueblos. Dos veces lo visité cuando estuvo recluido –en un ambiente cuasi solitario- en la desaparecida cárcel preventiva del ensanche La Fe y publiqué crónicas sobre su internamiento en la clínica Gómez Patiño y su salida del país con fines de salud.

11.- LEONEL FERNÁNDEZ REYNA (26 de diciembre de 1953, Santo Domingo). Lapsos como regente del Poder Ejecutivo: 1996-2000 y 2004-2012. Catedrático y filosófico de la comunicación en las aulas universitarias y en el diario existir, resaltaba que no se peleaba con sacerdotes ni periodistas. En esa línea, confraternizó y ayudó a una legión de estos últimos.

Compañeros en la escuela de comunicación social de la Universidad Dominicana O&M y los encuentros con el teórico Jimmy Sierra, solidarios en los avatares del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) y cercanos de oficinas en la calle El Conde, Fernández Reyna me llamó como asesor de comunicación de los consejos consultivos de los dominicanos en el exterior, con asiento en el Palacio Nacional, y luego como secretario del consejo de administración de Certv/RTVD, honoríficamente durante tres años, cuando presenté renuncia.

12.- HIPÓLITO MEJÍA DOMÍNGUEZ (22 de febrero de 1941, Gurabo, Santiago). Mandato presidencial: 2000-2004. Hablaba con franqueza y sin contención con los periodistas hasta tres veces en un solo día. Responsable y valiente, se caracterizó por ser locuaz y jocoso, y espontáneamente me otorgó -el 5 de abril de 2003- la condecoración de la Medalla Presidencial al Mérito Civil, en una ceremonia celebrada en el Palacio Nacional.

Tras ser designados por Hipólito Mejía, Manuel (Chiqui) Troncoso Cuesta, presidente y gerente general, y Luis Martínez como subgerente del Banco Nacional de la Vivienda (BNV), me encargaron de las relaciones públicas de esa institución, en el 2001.

13.- DANILO MEDINA SÁNCHEZ (10 de noviembre de 1951, Arroyo Cano, San Juan). Mandato presidencial: 2012-2020. Ha sido el más huidizo, apagado e insulso de los presidentes de la República, y apenas abrió los brazos para hacer buenas migas e intimar con una camada de buenos allegados redactores élites y comentaristas. Mis relaciones en la gobernanza de Medina Sánchez no pasaron de un simple saludo y una mirada furtiva.

Cinco viejos camaradas del Partido Comunista de la República Dominicana (Pacoredo), entre ellos dos sometidos actualmente a la Justicia por corrupción, no pudieron convencerme para que junto a ellos me integrara a la campaña electoral de Medina Sánchez, y no acepté trabajar en el gobierno durante su mandato de ocho años. ¡Presidente, la afectividad, presidente!, encabezaban los artículos publicados en el vespertino El Nacional, como advertencia.

14.- LUIS ABINADER CORONA (12 de julio de 1967, en Santo Domingo). Mandatos presidenciales: 2020-2024 y 2024-2028. En el 2020 innovó con un nuevo estilo de suministrar informaciones: el Twitter, ahora X. Prosiguió, desde el 28 de agosto de 2023, con LA Semanal con la Prensa, en el salón de las Cariátides del Palacio Nacional, transmitida en vivo por la plataforma de streaming YouTube. Se enquistó en el espacio de diálogo gubernamental más innovador, abierto entre formalidades protocolares y bromas, así como dinámico en la generación de noticias preeminentes.

Con Abinader Corona he mantenido nexos académicos y familiares por cuatro décadas, y en estos 6 años de su gobierno he sido director de comunicación de la Dirección General de Contabilidad Gubernamental (Digecog) y la Contraloría General de la República, para sumar 42 años de servicios a instituciones del Estado.

Sinopsis. En el Palacio Nacional (dos veces) y en un palacio judicial, en la Cancillería, un banco estatal, Radiotelevisión Dominicana, Industria y Comercio, en la Contraloría, el Indrhi, el Consejo Nacional de Fronteras, Indesur y Digecog conocí y platiqué con jefes de Estado y estas instituciones me obsequiaron múltiples ofrendas: vida, participación en eventos históricos, tener acceso a informaciones privilegiadas, aprendizajes y experiencias para el crecimiento personal, amistades, honores y agasajos. Y me abrieron pétalos para escribir sobre políticas públicas, transformaciones en el Estado y memoriales históricos.

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El autor: Periodista, mercadólogo, catedrático y escritor.

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