Conecta con nosotros

Análisis Noticiosos

¿Dónde está el milagro económico de Leonel Fernández?

Published

on

Por Ramón Ceballo

El ex-presidente de la República Dominicana, Dr. Leonel Fernández Reyna, hizo del Estado lo que podríamos llamar “Un Cartel Morado”, usando la corrupción como instrumento de poder.

Este “Cartel Morado” con los recursos públicos compró una parte del Partido Reformista, pero eso no fue todo, pues el ex gobernante corrompió además, una parte de los periodistas y medios de comunicación, así como a miembros de la cúpula de la Iglesia Católica, y por si fuera poco, sobornó a militares de altos rangos, y como para ponerle la tapa al pomo, usando el mismo sistema “ de intercambio de valores” se hizo de una parte del partido de oposición más fuerte, el PRD.

Pero la desfachatez de Fernández Reyna no terminó cuando socavó los principales estamentos de la sociedad dominicana, no, pues todavía le faltaba algo, así que legitimó la composición de la mayoría de los jueces y el Ministerio Público, con el interés de que le sirvieran de soporte al esquema fraudulento del cartel.

El “Cartel Morado”, lógicamente encabezado por su líder y guía Leonel Fernández, se adueñó a punta de lisonjas del Congreso y todavía no contento con todo lo que había logrado con el uso y abuso del dinero del Estado se apoderó de su propio partido mediante el otorgamiento de cargos públicos, puestos en el exterior y nominillas.

Desde entonces en el PLD se hace lo que diga Leonel como jefe de “El cartel”.

Fernández Reyna fue, el Presidente que más viajó por el mundo. Y en cada viaje gastó una fortuna, por supuesto, dinero de los contribuyentes.

El Ex mandatario, puso el Estado a beneficio de su Fundación Global.

Nuestro País es hoy todo un desastre y ésto es un legado o logro exclusivo de “el jefe del cartel”. La gente es asaltada, robada, violada o asesinada en cualquier lugar. El narcotráfico y el lavado aportan más de mil millones de dólares a la estabilidad cambiaria.

Mientras tanto, la educación pública, no sirve. La salud pública, no funciona, el sistema eléctrico es un caos.

En los períodos de gobierno de Fernández nuestra Nación ha retrocedido décadas en la lucha contra la pobreza y revela que el 42.2% de los dominicanos es pobre y un 27.5% está en la indigencia. Lo que indica, que más de la mitad de la población sufre los embates de la pobreza y pobreza extrema. Cada vez tenemos que pagar más impuestos para cubrir las necesidades de este grupo de malhechores.

Pero como si faltara algo más y para dejar claro quién era el dueño del país, gastó miles de millones de pesos en las elecciones.

Con el despilfarro de los recursos del Estado creó el déficit fiscal que ahora quieren los peledeístas y su gobierno que nosotros, paguemos.

El también líder peledeísta entrega la presidencia, se va del país y nos deja a todos con el lío.

No tiene forma de justificar su imaginario crecimiento económico a base de falsear los datos ¡Ahora los responsables de la crisis quieren que les paguemos nosotros ese 45% de la población que él dejó en la pobreza. Y no pasa nada!

Es una desgracia nacional y es una realidad que las obras monumentales y suntuosas hechas con el objetivo de captar votos ha generado la pobreza actual, la cual especialmente en la parte rural, donde viven 3.5 millones de personas, registra un índice de indigencia de un 81%.

El “Cartel Morado’’, encabezado por Leonel Fernández, estructuró un modelo excluyente, el cual hizo énfasis en crear y pagar a un personal supernumerario, donde la mayoría no cumple ninguna función en las instituciones a las cuales estaban asignados.

Este modelo excluyente, convirtió a sus integrantes en una estructura mercantilista donde sus socios hicieron grandes negocios con la importación de alimentos, materias primas y tráfico de influencias.

 

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Análisis Noticiosos

Santiago en vez de “Ciudad Corazón”, debía bautizarse “la Ciudad Colapsada”.

Published

on

Por José Cabral

No es por accidente que los hechos más violentos y repugnantes del territorio nacional tienen lugar en la ciudad de Santiago, segunda en importancia del país.

Y no es para menos, porque aparte del crecimiento exponencial de la población en Santiago, también se producen una serie de hechos que marcan un curso preocupante de la llamada “Ciudad Corazón”.

El asunto, según puedo observar, es que Santiago no sólo ocupa un lugar primordial en crímenes y sicariatos, sino que la violencia generalizada parece apropiarse de la que otrora fuera un lugar atractivo para vivir en familia.

Pero ése no es sólo el problema, sino que Santiago es lo que muy bien se puede definir como una ciudad colapsada, donde no existen autoridades o si existen no están en capacidad de imponer el orden y el respeto entre las personas.

Sin embargo, lo peor y más doloroso es que los servicios públicos no es que son un desastre, sino que no existen, que son cosas del pasado.

Un aceptable servicio de agua potable ya ha pasado a ser una aspiración que no hay forma de que se logre y peor aún el de energía eléctrica.

Los propios funcionarios del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN) dicen que esta institución está quebrada y luce con pocas posibilidades de sobrevivir.

Los hogares y negocios de Santiago reciben agua potable una vez cada 20 días y sólo por una media hora, lo que provoca que los baños de viviendas y empresas estén llenos de bacterias.

Eso sí, las facturas siempre hay que pagarlas, porque de no ser así no habría forma de cumplir con la gran cantidad de vagos colocados en empleos en la administración pública.

Es decir, que el ciudadano no tiene derecho para reclamar un buen servicio de agua potable, pero si no paga lo cortan, pese a que de cualquiera manera no recibe nada cambio.

Por eso pienso que Santiago en vez de “Ciudad Corazón” debería bautizarse como la “Ciudad Colapsada”, donde vivir es un suplicio y donde la violencia se apropia de ella cada día como resultado de la gran deuda social con sus munícipes y las tensiones e insatisfacciones generadas por quienes tienen la responsabilidad de llevarla a otro sitial.

 

 

 

 

 

Continue Reading

Análisis Noticiosos

La falta de conciencia social.

Published

on

Por José Cabral

Los estudios de los fenómenos sociales ocurridos en la sociedad dominicana indican con toda claridad que adoleció del desarrollo de la fuerza productiva, lo que, naturalmente, genera una falta de conciencia social.

Este el fundamento de los que muchos sostienen, incluido yo, de que el sector empresarial amuela cuchillos para su propia garganta, porque no representa un foco de presión para que las cosas se hagan con el propósito de preservar sus intereses.

Pero es que esa conducta se deriva del hecho de que los que se suponen que deben procurar fortalecer el Estado mediante el combate de todas las distorsiones que sufre el sistema, lo que hacen es sumarse a las acciones que le quitan legalidad y legitimidad.

Yo he dicho y lo reitero en este artículo que el sector empresarial se ha sumado a la cadena de complicidad que comienza en el Palacio Nacional, entra a los medios de comunicación social y luego se convierta en un cometa, porque nadie sabe dónde termina, ya que todo el que se hace llamar inversionista no busca otra cosa que mediante una vocación mafiosa acumular fortunas sobre la base de la sombra del Estado.

Lo que pasa, según entiendo, es que ellos como son parte de lo que en sociología política se le llama clase social entre sí, les importa poco la desnaturalización del rol del Estado, aunque al final de la jornada sean los principales afectados porque son los que más tienen que perder frente a una revolución social.

El problema tiene una grave complejidad, ya que al no existir una clase social para sí, consciente de su papel, difícilmente tengan la iniciativa de exigir controles, como por ejemplo, del gasto público, sobre todo si el sector empresarial se suma en  complicidad a la corrupción que se promueve o es auspiciada por el sector oficial.

De manera, que resulta un problema con raíces muy profundos que solucionarlo resulta bastante difícil, porque además no se entiende la explicación del fenómeno.

En países pobres y con bajos niveles de institucionalidad, como el dominicano, el llamado empresario se suma a la fiesta de la corrupción, lo que constituye una razón para crear disgusto social y las condiciones para que se produzca una explosión social.

El llamado empresario dominicano, tanto el colocado en la pequeña, mediana o grandes empresas persigue más que seguridad jurídica y paz social y la  satisfacción de necesidades sociales,  que se le incorpore al contrabando, que se le entregue propiedades públicas y ser favorecidos por todas las travesuras del que tiene el control del Estado.

Sin embargo, la pregunta que me hago es si ciertamente en el país existe alguna propuesta para institucionalizar la nación, al margen del amor por el dinero y las cosas materiales, no importa su procedencia, pues penosamente tengo que decir que ese es un sueño utópico por el momento.

Sigo pensando que sólo un Estado que promueva valores más que antivalores podría ser la panacea a un mal integral que no permite que la gente haga una reflexión profunda y realista y actúe de modo diferente frente a un fenómeno que puede llevar al abismo a la sociedad dominicana.

Continue Reading

Análisis Noticiosos

El afán por el poder.

Published

on

Por José Cabral

Observo con mucha preocupación el afán desmedido del Partido Revolucionario Moderno (PRM) por mantenerse en el poder cuando su obra de gobierno es tan pobre que no es comparable con ningún otro por malo que haya sido.

Lo digo por lo que veo que ocurre en Santiago y en todo el territorio nacional, donde el deterioro de los servicios públicos es tan preocupante que cualquiera se larga del país para no volver jamás.

No hay prácticamente servicio de agua potable, ni siquiera para descargar los baños de las casas y los negocios, lo que llena de bacterias los hogares y se propagan las enfermedades, sobre todo las infecto-contagiosas.

El servicio de energía eléctrica no puede ser peor, cuya distribuidora del Norte, EDENORTE y las demás Edes, se la pasan en confabulación con PROTECOM estafando a los usuarios con facturaciones falsas, inventadas y con medidores “arreglados” para buscar cubrir sus déficits con el engaño al ciudadano.

Ahora también se agrega que la recogida de basura en el municipio de Santiago es prácticamente nula, entonces, repito la pregunta, para qué el PRM quiere preservar el poder.

El gran problema de este partido es que no entiende de planificación ni de programar una gestión pública a corto, mediano y largo plazo.

No es que los demás partidos del sistema no tengan la misma visión y comportamiento, pero pienso que lo que ocurre con el PRM ya llega al colmo de la incapacidad para dirigir el país.

El sufrimiento de los dominicanos por la irresponsabilidad de los que van al Estado, principalmente a resolver sus problemas personales, no parece tener fin, ya que aquellos que ya pasaron por la administración pública tienen ojos para ver la irresponsabilidad y la vocación por la corrupción de los que ostentan hoy el poder, pero al final de cuentas todo se trata de una doble moral.

Sin embargo, creo que lo del PRM ya no tiene madre, para utilizar una expresión muy popular de la República Dominicana, por lo que cuando llegue al final de su gobierno es muy poco lo que va a quedar.

En conclusión, el PRM es una verdadera desgracia nacional, máxime porque ahora los dominicanos no tienen derechos ni para disfrutar de un buen servicio de agua potable y energía eléctrica, pero la incapacidad abarca todo lo demás, porque se trata de una deficiencia integral, general.

¡Qué desastre!.

Continue Reading

Edificio La República: Restauración No. 138, cuarta planta, Santiago, República Dominicana. Teléfono: 809-247-3606. Fax: 809-581-0030.
www.larepublicaonline.com  / Email: periodico@larepublicaonline.com
Copyright © 2021 Blue National Group