Análisis Noticiosos
La elección del PRM podría ser definitoria
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11 años agoon
Por Juan Bolívar Díaz
La elección de su candidato presidencial hoy domingo representa un gran desafío para el nuevo Partido Revolucionario Moderno (PRM) cuyo éxito podría representar una nueva ilusión política democrática en un panorama caracterizado por la concentración del poder, crisis del sistema político y la desesperanza de la ciudadanía.
El éxito de su prueba electoral ratificaría la reducción del viejo Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y abriría espacio para un amplio frente de oposición que equilibraría la competencia política, pero su fracaso ratificaría la dominación absoluta del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
En el sendero del éxito. No se le ha reconocido suficientemente, debido a la desilusión en el funcionamiento democrático de los partidos políticos, y porque los usufructuarios del poder y su amplio aparato comunicativo prefieren y alientan la actual dispersión de la oposición política, pero los dirigentes del PRM llegan hoy a su votación primaria transitando un camino exitoso.
Fue en apenas nueve meses, desde que la Alianza Social Dominicana (ASD), nutriéndose de la crisis del PRD, cambió su nombre por el de Partido Revolucionario Moderno el 5 de julio del 2014, que logró establecer estructuras en los 156 municipios y 234 distritos municipales, así como en decenas de zonas en las mayores concentraciones urbanas del país.
Esa amplia organización territorial fue posible porque contó con la integración de miles de militantes y dirigentes perredeístas que abandonaron el más antiguo partido del país, en la peor división de su historia de tres cuartos de siglo. Pero ha sido relevante que el proceso culminó sin mayores escándalos y pocas divergencias por los cargos, con la excepción de Tony Peña Guaba, quien prefirió retornar al PRD, tras no conseguir la secretaría general del nuevo partido.
El éxito se debió a que en la mayoría de los casos, y a todos los niveles, se ratificaron en el PRM los cargos que ostentaban en el viejo partido, pero también a la convicción de que no podían repetir los arrebatos y confrontaciones en que degeneró el perredeísmo, y a que Hipólito Mejía y Luis Abinadcer, quienes obtuvieron el 47 por ciento de los votos encarnando la candidatura presidencial del PRD en el 2012, arrastraron una alta proporción de sus cuadros y se propusieron dar ejemplo de concertación.
Entre Hipólito y Abinader. Aunque también la abogada Geanilda Vásquez y el politólogo Amaury Justo Duarte compiten por la candidatura del PRM, la apuesta es casi absolutamente entre Abinader y Mejía, como lo han mostrado las encuestas del último año, que han otorgado mayores preferencias al economista, aunque ambos han asegurado que saldrán victoriosos, con el primero presentando en público mayores apoyos internos y externos, pero al segundo se le atribuye la ventaja de la experiencia política.
Las últimas seis encuestas Gallup-HOY, desde abril del 2013 a febrero 2015, han otorgado progresiva ventaja a Luis Abinader para la candidatura presidencial, primero por el PRD y luego por el PRM, tanto en el universo de los encuestados como entre quienes se manifestaban simpatizantes o partidarios. En febrero pasado 44.8 a 15.5 en la totalidad y 69 a 28 por ciento entre perremeístas.
Sin embargo, otra encuesta acreditada, la Penn, Schoen Berland, publicada por Noticias SIN en marzo, presentaba un resultado dividido y menos dispar: Abinader preferido 42 a 38 por ciento en el universo, pero Mejía lo superaba 52 a 45 por ciento entre quienes simpatizaban por el PRM. En la Encuesta Greenberg-Diario Libre, entre probables votantes Abinader supera a Leonel Fernández en hipotética segunda vuelta 46 a 43 por ciento, mientras Mejía casi empata 42 a 43 por ciento.
La generalidad de las encuestas ha favorecido las posibilidades de Luis Abinader por la baja tasa de rechazo que registra, sólo comparable con la del presidente Danilo Medina, que ha liderado en todas. En cambio Mejía ha competido con Leonel Fernández en las más altas tasas de rechazo. Y mucho más joven y más cercano a la sociedad civil, Abinader aparece con mayores posibilidades de encarnar un frente opositor, aunque Hipólito es más carismático, lo que lo acerca más a los sectores populares mayoritarios.
Podría definir el panorama. Hay concierto entre analistas en que la convención del PRM este domingo 26 podría definir el panorama electoral de cara a los comicios del año próximo. Si no arroja un claro ganador y hay conflicto, se afianzará la ausencia de expectativa y el pesimismo generalizado de que no hay posibilidad de disputar el poder al PLD y por lo menos equilibrar su dominio legislativo.
Si el resultado de la primaria perremeísta es claro y se cumple de inmediato el compromiso firmado el jueves por los precandidatos de que “el triunfo de cualquiera será el triunfo del partido” y que “primará en sus actuaciones la visión del bien general de la nación y de la democracia dominicana”, quedaría abierto el camino para constituir la anunciada “Convergencia por un mejor país” como alternativa electoral.
Un éxito democrático en el PRM generaría ilusión de oposición y repercutiría en la lucha interna del PLD, acentuando la tendencia de los peledeístas a irse por el “camino seguro” de la reelección, pero al mismo tiempo le haría más difícil conseguir votos para modificar la Constitución entre los 78 diputados perredeístas y perremeistas. También pondría en mayores dificultades al PRD y su candidato, Miguel Vargas Maldonado, ya reducido a preferencias de un solo dígito en las encuestas y hasta a 3-4 por ciento. Incentivaría el trasvase de perredeístas, muchos buscando candidaturas a los 4 mil 100 puestos electivos a disputarse el 15 de mayo del 2016.
Institucionalidad y jubilaciones. El fracaso del PRM facilitaría que parte de sus diputados y los del PRD acepten las ofertas de negociar su apoyo a la reforma constitucional para la reelección, aunque también podría alentar a la tendencia de Leonel Fernández sobre la base de que “no hay oposición que impida el triunfo del PLD”. Quedarían todavía otras opciones emergentes, como la de Guillermo Moreno y su Alianza País, que registra crecimiento en las encuestas, pero aún sin el reconocimiento legal, con poco tiempo para levantar este año una estructura nacional y con ínfimos recursos para competir.
La convención de hoy no sólo podría definir la suerte del PRM, sino también romper el limitado dilema Danilo/Leonel y señalar la suerte inmediata y de mediano plazo de la institucionalidad democrática nacional ahora mismo en ascuas por un nuevo proyecto reeleccionista cuyo éxito parece depender, como siempre en la historia nacional, de la debilidad de las instituciones nacionales, incluyendo los partidos, y de la capacidad para comprar y corromper voluntades políticas y legislativas.
El triunfo de Luis Abinader podría hasta definir también la jubilación de Hipólito Mejía, Miguel Vargas y Leonel Fernández. En cualquier caso el economista, con menos de 50 años, quedaría en el campo de batalla al igual que Guillermo Moreno.-
El desafío del padrón
El expresidente Mejía y el economista Abinader se han disputado con mucha altura la candidatura presidencial perremeísta, cuidándose de aparecer muchas veces juntos, no descalificarse ni ofenderse, preconizando entre sus seguidores que se necesitan mutuamente si quieren recobrar la credibilidad que perdieron por las extremas confrontaciones escenificadas en el partido de donde provienen.
Se vaticinaba que sería imposible que en pocos meses pudieran elaborar un padrón para escoger candidatos para los comicios del año próximo, Rescataron uno de los viejos padrones perredeistas depositados en la Junta Central Electoral, del cual excluyeron los que figuran en los listados de los partidos mayoritarios cruzándolos informáticamente. Y abrieron un período menor de un mes para nuevas inscripciones, que totalizaron unas 300 mil. Cerraron un padrón de 2 millones 100 mil ciudadanos, después de revisiones en municipios, distritos y zonas, sin objeciones ni disensiones significativas. Esperan que entre 500 y 600 mil acudan a las urnas hoy en 2 mil 500 centros de votación.
Pero por encima del optimismo con que se han expresado tanto la Comisión Nacional Organizadora, presidida por Milagros Ortiz Bosch, los dos principales dirigentes del partido, Andrés Bautista y Jesús Vásquez, o los mismos precandidatos, el padrón de electores sigue siendo el talón de Aquiles para el éxito de la convención. Como telón de fondo está la anterior elección primaria del PRD, en el 2011, que constituyó a Hipólito Mejía candidato presidencial para el 2012. El perdedor Miguel Vargas Maldonado aún alega que fue vulnerado por el supuesto voto de entre 200 y 300 mil peledeístas. Una comisión organizadora de tanta credibilidad como la de ahora, entonces presidida por el doctor Enmanuel Esquea, desechó el alegato y aunque pocos le dieron crédito, fue la fuente de la gran división del PRD. Además de la exvicepresidenta Ortiz Bosch, en la organización hay otras personalidades inobjetables como Sonia Guzmán, Hugo Tolentino, José García Ramírez, Antonio Almonte y Antonio Rodríguez.
Análisis Noticiosos
La Pérdida de la Cultura del Trabajo
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6 días agoon
septiembre 17, 2026Por José Cabral
Un fenómeno muy preocupante que se produce en la República Dominicana tiene que ver con la pérdida de la cultura del trabajo.
Aparentemente hay un relativo cumplimiento con las obligaciones laborales cuando se trata de una empresa con altos niveles de organización y supervisión.
La pérdida de la cultura del trabajo puede ser demoledora para la micro, pequeña y mediana empresa, en las que no hay forma de que se respete el contrato laboral entre empleados y empleadores.
La desaparición de la cultura del trabajo en el país representa una crisis muy profunda debido a la precariedad laboral, la informalidad y la pérdida de incentivos para el esfuerzo formal.
La pérdida de la cultura del trabajo está asociada a una serie de factores como los bajos salarios y que un empleo no garantiza la salida de la pobreza, según los estudios económicos al respecto.
Sin embargo, la razón principal, siempre de acuerdo a lo que puedo observar, obedece a la crisis de valores que impacta a la sociedad dominicana.
Hay una tendencia muy acentuada a no cumplir con la responsabilidad asumida, es decir, que se observa una negación de la gente a asumir sus obligaciones.
Inclinarse por la vida fácil es una percepción ciudadana que tiene que ver con la crisis de valores que procura la búsqueda de ingresos sin hacer ningún esfuerzo, cuyo ejemplo más contundente es la famosa “botella” a nivel estatal, la cual es estimulada por el clientelismo que promueven los partidos políticos.
Lo otro que explica el fenómeno es que la gente ha aprendido a reclamar sus derechos sin cumplir con sus deberes.
Es una percepción generalizada, la cual va de lo pequeño a lo grande y lo contrario, pero no parece que haya una respuesta a la vista por tratarse de una realidad en la que el Estado no hace ningún esfuerzo planificado para combatirla.
Análisis Noticiosos
La burocracia vuelve a representar la comedia triste de la entrega.
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2 semanas agoon
septiembre 11, 2026
Asistimos, con el alma acongojada pero erguida en el patriotismo más puro, al espectáculo de unos ministros que celebran como proeza histórica el servilismo diplomático.Análisis Noticiosos
El orgullo de ser dominicano bien valorado, da seguridad y confianza.
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3 semanas agoon
septiembre 5, 2026Por José Cabral
Hace ya muchos años fuí testigo de varios anécdotas que deben servir para algo a cualquier persona, no importa de que país sea.
En un lugar en Nueva York llamado Merchant, donde se vende vinos y cigarros y se toca Jaz, compartía con unos amigos, entre ellos había varias muchachas colombianas y una de ellas me pregunta que si soy dominicano y le responde que sí.
Y de inmediato me narra que su hermana más joven, quien se encontraba también en el lugar, tenía un noviazgo con un joven dominicano, pero que esa relación le había traído muchos problemas a la familia, porque su papá entendía que la misma no debía existir.
Me decía la joven que su papá siempre decía que lo menos que él debía hacer era estrangular a su hija por mantener una relación que podía terminar en procreación con una persona de una baja procedencia.
Pero la historia se repite unos años después en la calle 50 y la quinta avenida de la ciudad de Nueva York cuando me decía otro señor que conoció una muchacha tan hermosa y educada de apellido Trujillo que nadie podía pensar que fuera dominicana.
Evidentemente que ambas narraciones tenían su explicación en que la mayor parte de la inmigración dominicana hacia los Estados Unidos, que es el escenario analizado, procedia en ese momento del campo y cuya formación académica y cultural es muy pobre.
Además, por un asunto cultural, la mayoría de los dominicanos radicados en Nueva York proceden de barrios muy pobres o del campo de la región del Cibao, cuyas características y acento es, podría decirse, la representación de un regionalismo que se expresa a través del uso de la i para hablar.
Naturalmente, las razones que tienen que ver con que mucha de nuestra gente no haya tenido la oportunidad de cursar estudios universitarios y de tener una buena formacion cultural son parte de las deficiencias que se observa en el Estado dominicano.
De cualquier manera, la imagen de cualquier gentilicio se complica o deteriora cuando una buena parte del grupo étnico de que se trate se ve involucrado en actividades que nadie quiere para su familia, aunque, naturalmente, ese no sea el caso de lo planteado en este comentario.
Hay que decir que los propios colombianos se vieron en una situación indeseable cuando la época de Pablo Escobar que un pasaporte de ese país era prácticamente una ofensa a nivel internacional.
La enseñanza que quiero dejar con estas narraciones es que el orgullo de ser dominicano es algo que no se negocia, pero el mismo está determinado por la imagen que se venda en la comunidad internacional.
Y para sentirse orgulloso de la dominicanidad hay que partir, principalmente, de que sea un país en el que la dignidad humana sobresalga sobre la mayoría de los derechos, pero además que quien la representa sea gente con la decencia y un comportamiento acorde con los tiempos de las sociedades civilizadas.
Ciertamente que las democracias han fallado, sobre todo por el comportamiento de los partidos políticos y si bien hay que combatir ese mal y buscar la sustitución ahora y para siempre de esos actores de la vida nacional, pero cualquier solución al respecto no puede ser peor que lo que existe y sobre la base de lesionar el orgullo de ser dominicano.
Con esto quiero decir que en aras de preservar el orgullo nacional, se debe procurar llevar a la direccion del Estado a personas que, no sólo sean éticas y defensoras del interés nacional, sino también que coloquen en la cima, si es posible, la imagen del gentilicio por tener una conducta en el contexto de una sociedad civilizada.
Hay una expresión popular que dice que es muy importante guardar bien las apariencias, lo cual es aplicable en estos momentos en la República Dominicana, pero que ello no sea una causa para dejar de gestionar la salida del poder de los que han dañado gravemente la democracia, aunque, naturalmente, sin apoyarnos en ciudadanos que, aunque tienen el derecho constitucional de elegir y ser elegido, pero que su comportamiento lo descalifica para representar a todos los que tenemos un criterio muy claro del orgullo de ser dominicano y lo que ello implica para la economia y toda la vida nacional.
