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Río Yaque del Norte muere lentamente ante mirada negligente de autoridades, pese a promesas que nunca se cumplen.
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3 meses agoon
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Elba GarcíaPor Elba García
La inversión en corrupción es la principal prioridad de los gobiernos de la República Dominicana, cuya última ha sido en el Seguro Nacional de Salud (SENASA) del que se sustrajeron cantidades asombrosas del patrimonio público.
Se calcula que el robo en la ARS del Estado supera los 100 mil millones de pesos y todo parece indicar que las acciones del Ministerio Público al respecto son prácticamente nulas.
Sin embargo, vienen y pasan años y la recuperación del Yaque del Norte no pasa de una promesa incumplida, mientras perdura una grave amenaza en contra de la sociedad dominicana de no tener para el año 2030 agua dulce ni para tomar y mucho menos para bañarse.
El problema descansa en que este tipo de obra oficial se vuelve prácticamente imposible porque en la sociedad dominicana muy difícilmente este tipo de acciones se realizan sobre la base de un detalle que es vital para que tenga éxito y se trata de una buena planificación y donde todo termina contaminado con la corrupción y la politiquería.
En los actuales momentos el país atraviesa por una de sus peores crisis en términos de suministro de agua potable, lo cual es resultado de los altos niveles de contaminación de todos los recursos acuíferos como ríos superficiales y subterráneos, así como los lagos y arroyos de todo el territorio nacional.
La realidad es que la crisis que afecta a todos los servicios públicos del país tiene su explicación en el hecho de que las autoridades sufren del síndrome de la falta de planificación y su guía principal es la improvisación.
Resulta prácticamente imposible que los gobiernos dominicanos por un asunto cultural desarrollen planes estratégicos a cortos, medianos y largos plazos para evitar lo que ocurre ahora, no sólo con el Yaque del Norte, sino también con los demás recursos acuíferos del país.
Otro detalle importante con este tema es que sectores privados que generalmente son los que captan los recursos económicos para los fines indicados manejan la inversión que se impone de forma antojadiza y caprichosa.
La causa de la prácticamente muerte del Yaque del Norte es una combinación de la contaminación y del abandono de quienes tienen que velar por preservarlo, pero además que este importante recurso acuífero también ha sido impactado por la irresponsabilidad y la impunidad que promueve el propio Gobierno.
El problema del Yaque del Norte confronta serios obstáculos que van desde lo ecológico hasta una grave amenaza a su biodiversidad, lo que pone en peligro a toda la comunidad que depende de él.
Asociaciones empresariales muy tradicionales de Santiago hablan de posibles soluciones, pero que las mismas si se ve el alcance del problema no parecen realmente viables.
Ya se ha comprobado que el problema del Yaque del Norte no se limita a Santiago, sino que se extiende desde el lugar de su nacimiento en el Parque Nacional Armando Bermúdez hasta su desembocadura en Montecristi.
Hasta el momento muchos de los proyectos de saneamiento anunciados no han pasado de promesas incumplidas y lo cual es parte del gran problema nacional de que las autoridades carecen de planes reales para enfrentar el problema en cuestión.
Hay quienes estiman que la inversión de la recuperación del Yaque del Norte supera los 30 mil millones de pesos, pero hay otros que consideran que la suma es sumamente más alta.
A pesar de los supuestos avances de los sectores involucrados en la recuperación del Yaque del Norte mediante iniciativas, principalmente privadas, lo cierto es que los logros al respecto son totalmente nulos, cuyas actuales autoridades no han sido capaces de articular una buen programa de reforestación.
También se ha mencionó un programa municipal en Santiago orientado a la gestión de residuos sólidos con participación comunitaria, pero los resultados nunca llegan.
Pese a los esfuerzos para el saneamiento del Yaque del Norte, el impacto sigue siendo limitado y la recuperación del mismo requiere un plan integral, coordinación y continuidad a largo plazo.
Por su parte, ex-funcionarios del sector agua, como Coraasan, consideran que las inversiones para el saneamiento del río han sido insuficientes frente a la magnitud del problema.
Explican que, aunque durante su los acuerdos de reforestación con el Plan Sierra, han dejado resultados muy precarios o pobres.
Plantearon que un saneamiento integral del Yaque del Norte requeriría una inversión bastante alta, cifra que nadie sabe de dónde va a salir.
Se habla que el Ministerio de Medio Ambiente, la EGHID, así como Coraasan han hecho inversiones en el Yaque del Norte que supuestamente supera los 17 mil millones de pesos, pero las mismas no se observan por ningún lado.
Entre las prioridades para salvar del Yaque del Norte se requiere un trabajo planificado y bien concebido de reforestación en la cuenta alta del rio y de programa de conservación y de igual modo de otro plan de educación ciudadana para evitar que ese recurso acuífero termine en las mismas condiciones en que se encuentra ahora.
En este plan el gobierno muy bien puede involucrar a las instituciones de intermediación financieras y organizaciones internacionales que no tendrán problemas en hacerlo, pero siempre y cuando se elabora un muy bien concebido proyecto para salvar la muerte total del Yaque del Norte.
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Posición de R.D. sobre Venezuela es acomodamiento a su condición de sometida a nuevos requerimientos de Trump.
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3 horas agoon
enero 8, 2026
Lo planteado por el Gobierno de Luis Abinader de que no comparte la elección de Delcy Rodríguez como presidenta transitoria de Venezuela tras el apresamiento de Nicolás Maduro, revela que República Dominicana quiere incluso superar lo impuesto por Estados Unidos, pero siempre ajustada a los intereses de la potencia del norte.
La realidad es que la pregunta que se impone es y hasta dónde y quién ha dicho que el país tiene la facultad de objetar a una mandataria provisional escogida por el órgano competente y supuestamente sugerida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), aunque el restablecimiento de relaciones comerciales y diplomáticas conlleve algunos requerimientos democráticos.
Sin embargo, la posición dominicana implica la violación del derecho internacional, entre los que se encuentran el de soberanía y autodeterminación de los pueblos, así como la Carta de la ONU.
Evidentemente que el ingrediente introducido por el Gobierno dominicano resulta gracioso para los intereses foráneos que convergen en Venezuela, máxime los que están asociados a los Estados Unidos.
La contradicción dominicana con lo planteado en la Organización de Estados Americanos (OEA) y su práctica en política exterior, ya que el presente Gobierno siempre se inclina por la intromisión en los asuntos internos de otros países, no deja la naci0n buen parada en la comunidad internacional.
Resulta poco entendible que la República Dominicana no haya apoyado abiertamente la incursión ilegal de Estados Unidos en Venezuela, pero que preste su territorio para el apoyo logístico de la acción.
Es una especie de doble moral, pese a que en su lugar debió mantener una posición aparentemente neutral, aunque de cualquiera manera ya estaba involucrada en una intervención armada que viola los principios fundamentales del derecho internacional
De lo que no queda ninguna duda es que el crédito internacional en política exterior del país ha quedado seriamente comprometido con una causa de la que ha sido una víctima en una diversidad de ocasiones como en el 1916 y el 1965.
La verdad que pretender una conducta diferente de la nación frente a la irracionalidad de Trump sería mucho pedir, sobre todo cuando otros países pertenecientes a la Unión Europea y otras superpotencias como Rusia y China también son tolerantes con la agresividad e intromisión del principal imperio del mundo.
No obstante, desde cualquier perspectiva que sea vea el asunto la conclusión no puede ser otra que en la situación pesa más el miedo que la vergüenza y la dignidad del pueblo dominicano.
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La República Dominicana inhabilitada en política exterior en el nuevo escenario imperial de Trump
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2 días agoon
enero 6, 2026
La República Dominicana con una ocupación militar parcial de Estados Unidos, se proyecta como una presa sin libertad para expresarse libremente en política exterior.
La ocupación militar, aunque sólo se observa en el Aeropuerto Internacional de las Américas, abarca otros entornos que no son necesariamente visibles.
Pero la agresividad o poco disimulada intervención, deja el país y de igual modo a prácticamente toda Latinoamérica, a merced del capricho y la voluntad de los intereses de la nueva cara del imperio.
La República Dominicana ni por asomo se atreve a pronunciarse libremente sobre política exterior sin que esté a tono con la linea trazada o impuesto por la administración Trump.
La pregunta que subyace es si ese nuevo cuadro no implica también un trastorno del régimen legal, porque se podría estar en un escenario en el que los derechos fundamentales pasen a un segundo plano en el que el Estado Social Democrático de Derecho sea una expresión vacía y sin sentido.
Por razones geopolíticas y factores muy particulares, el país se asoma a un resquebrajamiento del proceso de constitucionalización del derecho a nivel interno y retroceder la nación a épocas ya superadas.
La pregunta que se impone es si prevalecerá en el mundo el pregonado derecho internacional cuando las instituciones que lo enarbolan pierden autoridad moral frente a las violaciones provenientes de potencias como los Estados Unidos que ya ni siquiera guarda las apariencias
El problema, que tiene una dimensión mundial, pero impacta más severamente a los países del tercer mundo y que propicia la posibilidad del surgimiento de regímenes de fuerza, aunque con simulaciones democráticas.
La preocupación tiene que ver con el hecho de graves violaciones del derecho internacional en una época en que éste forma parte consustancial del derecho interno y entonces qué se puede esperar como resultado.
El retroceso de la línea trazada por Donald Trump representa una amenaza mundial contra los logros del derecho contemporáneo, no sólo en favor de las personas físicas, sino también de los Estados más pequeños y débiles.
Hay precedentes en esta materia cuando predominaba en el mundo el llamado constitucionalismo clásico, que dio paso a dictaduras como las Adolfo Hitler en Alemania y la de Benito Mussoline en Italia, cuyos resultados fueron realmente catastróficos para la humanidad.
La interrogante que permanece en el nuevo panorama mundial es si va a pesar más el miedo que la vergüenza y la dignidad de los pueblos del mundo.
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Donald Trump cumple su sueño de ser dictador aunque sea por un día.
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5 días agoon
enero 3, 2026Por Elba García
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumple su sueño de ser dictador hemisférico, aunque sea por un día.
La vocación dictatorial de Trump se ha expresado con mayor contundencia tras la entrada ilegal en territorio venezolano y apresar al jefe de Estado de ese país Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Tras este acontecimiento en momentos que se habla de la época del derecho constitucional, el cual incluye el derecho internacional, Trump ha anunciado su pretensión de convertir a Venezuela en una nueva colonia del imperio norteamericano.
El gobernante de los Estados Unidos ha adelantado que busca manejar la riqueza petrolera de Venezuela, una de las principales del mundo.
Pero la violación de Trump llega todavía más lejos al advertir a los demás países latinoamericanos a verse en el espejo de Venezuela.
Tromp hizo una alusión directa contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien dice podría correr la misma suerte de Maduro.
Anteriormente lo hizo con Brasil a propósito de la condena por conspiración del expresidente Bolsonoro.
Pero de igual modo se ha comportado con Honduras, donde en sus recientes elecciones presidenciales auspició uno de los candidatos y presionó con advertencias de actuar duramente contra los que estén en contra de sus designios.
Al fin impuso su voluntad, sin que haya reacción fuerte de rechazo a la vocación imperial del presidente de Estados Unidos.
No sé entiende por qué los países latinoamericanos no se unen en un bloque para rechazar la política de dominación y dictatorial de Donald Trump.
Incluso en el rechazo a la violación del derecho internacional por parte de los Estados Unidos pueden incluirse los países de la Unión Europea, que son permanentemente asediados y amenazados de imponerles aranceles y otros castigos como parte de la vocación dictatorial del mandatario norteamericano.
El chantaje de los Estados Unidos incluye también el otorgamiento de visados para ingresar al territorio de la potencia del norte.
La conducta de Trump es como si su administración haya borrado del mapa la supuesta clase gobernante que existe allí.
El problema se torna tan grave que la violación de derechos no solo se produce en Estados Unidos, sino en todo el mundo que parece haber retornado el derecho constitucional clásico, que fue sustituido por el derecho constitucional moderno en que los Estados grandes aplastan a los pequeños.
La época Trump prácticamente ha borrado el legado establecido por Estados Unidos a través del derecho constitucional difuso y sobre el equilibrio de los poderes.
Lo sorprendente de la era Tromp es que hasta la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos luce sometida a una cierta tolerancia del jefe de Estado de la potencia del norte.
Si la mayoría de los países no reaccionan a la política represiva y de dominación de Trump difícilmente pueda sobrevivir el sistema democrático, lo que puede crear serias tensiones y confrontaciones sociales y políticas en todo el planeta.
