Economía
A un año de Amuay, la seguridad de refinerías venezolanas sigue en entredicho
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13 años agoon
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LA REDACCIÓN
CARACAS, (EFE).- Un año después de la explosión en la refinería de Amuay, en el noroeste de Venezuela, las causas del peor accidente de la historia petrolera reciente venezolana aún no se conocen oficialmente, la seguridad de esa industria está en entredicho y el Gobierno insiste en que fue un sabotaje.
La explosión, comparada por el fallecido presidente Hugo Chávez con la caída de una bomba atómica, se debió según las primeras hipótesis manejadas por el Gobierno a una fuga de gas y dejó un saldo preliminar de 42 muertos, 8 desaparecidos, más de un centenar de heridos y millonarios destrozos en casas y comercios cercanos.
Sin embargo, al cumplirse un año aún no hay un número definitivo de víctimas y los sindicatos se encuentran a la espera de un informe oficial que explique las causas de la explosión, que tiñó de rojo el cielo de la ciudad de Punto Fijo en plena madrugada del 25 de agosto del año pasado.
«Fue producto de un sabotaje, así de sencillo, las pruebas se mostrarán en los próximos días», señaló ayer el presidente venezolano, Nicolás Maduro, insistiendo en una tesis que empezó a sugerir hace dos meses responsabilizando del accidente a la oposición.
La oposición ha contraatacado diciendo en un voluminoso informe dado a conocer esta semana que la explosión se debió a una «negligencia gerencial» derivada de la falta de inversión y mantenimiento.
En el medio, los sindicatos y algunos expertos de la industria denuncian que la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) no cumple con las inversiones necesarias para que Amuay, una de las refinerías más grandes del mundo con una capacidad de refinación de 645.000 barriles diarios, recupere plenamente sus operaciones.
Para Jean Paul Leidenz, investigador del Centro de Energía del venezolano Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), ha sido escasa la información de PDVSA sobre Amuay, una refinería que cubre el 67 % de la demanda interna de combustibles.
«Uno de los problemas que hay con el tema de Amuay es que no se ha publicado mucha información oficial», dijo Leidenz a Efe.
Los contrapuntos entre los expertos y el gigante estatal se extienden al nivel de operaciones de la refinería, que forma parte del Centro Refinador de Paraguaná (CRP), uno de los mayores del mundo.
Leidenz sostuvo que Amuay está operando en torno a un 75 % de su capacidad, mientras que PDVSA ha dicho que el CRP se encuentra 100 % operativo y ha defendido el nivel de inversiones ejecutado.
La explosión, que dejó en llamas nueve depósitos de combustible en el patio de tanques de Amuay, puso en alerta también a la industria sobre los niveles de seguridad al interior de las refinerías.
La Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros (FUTEG) ha reportado 20 incidentes en los tres centros refinadores de Venezuela en lo que va del año, entre explosiones de hornos, paradas de emergencia e incendios, mientras que la diputada opositora María Corina Machado sostuvo que desde Amuay el número de accidentes llega a 38.
Las cifras más actuales de PDVSA, correspondientes al año 2012, señalan que la frecuencia neta de incidentes, un indicador sobre la accidentabilidad de la industria que mide la cantidad de lesiones que afectan las operaciones, creció un 3 % frente al 2011.
El ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, ha rechazado desde el mismo momento del accidente que la falta de mantenimiento hubiera sido «de ninguna manera» la causa de la explosión, asegurando que PDVSA invirtió 6.000 millones de dólares en el mantenimiento de sus refinerías entre 2009 y 2012.
Para el consultor en materia energética Enrique Guinand, recientes accidentes evidencian que «los problemas de mantenimiento de las refinerías persisten».
«El CRP no ha recuperado la capacidad operativa completa que tenía antes del accidente. La otra evidencia de los problemas operativos son los volúmenes de importaciones de aditivos para gasolina y de combustibles en general», dijo Guinand a Efe.
Los accidentes han dejado al desnudo además los problemas en la capacidad de refinación de PDVSA, cuyos volúmenes de petróleo procesado cayeron un 5,9 % en el 2012 frente al 2011, acompañados por un descenso del 3 % en la producción petrolera, de acuerdo con su balance financiero del año pasado.
La propia PDVSA reconoció en su balance financiero que «entre los días del siniestro (de Amuay) y la restitución de las operaciones» se realizaron importaciones de aditivos para combustibles por 1.572 millones de dólares, aunque la empresa niega que el país esté importando gasolina terminada.
Los sindicatos denuncian que el incidente en la mayor refinería de América no fue un hecho aislado y afirman que desde entonces «siguen sucediendo los mismos problemas que ocasionaron la tragedia».
«Sigue la misma situación, si acaso no se ha acrecentado, todas las semanas hay por lo menos dos eventos, entre incendios, fugas, fallas en los equipos», dijo a Efe el secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (Futpv), Iván Freites.
PDVSA ha dicho que organismos como la Fiscalía General se encuentran investigando el incidente de Amuay y que no le corresponde pronunciarse sobre los resultados de esa investigación.
Economía
Se ubicó en 55.5 puntos en julio 2026 el Índice Mensual de Actividad Manufacturera.
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15 horas agoon
agosto 11, 2026
Santo Domingo, R.D.-En 55.5 puntos se ubicó en julio el Índice Mensual de Actividad Manufacturera (IMAM), una reducción de 1.9 puntos con respecto al mes de junio en que se ubicó en 57.4 puntos., pero cuyo indicador se mantiene sobre el umbral de 50 correspondiendo a una mayor actividad en relación con el mes anterior.
El IMAM estuvo potencializado por el comportamiento del volumen de ventas que se ubicó en 56.8 puntos; volumen de producción ubicado 59.0; empleo, ubicado en 51.0; inventario de materias primas, ubicado en 51.0; y plazo entregas suplidores ubicado en 54.9.
El siguiente cuadro muestra el comportamiento del IMAM ajustado por factor estacional de julio 2025 a julio 2026.

El IMAM es una adecuación del Índice de los Gerentes de Compras, (PMI por sus siglas en inglés) a la realidad del sector manufacturero dominicano, constituyendo un retrato de la actividad manufacturera de un mes con relación al anterior, de modo rápido y sencillo.
Resultados mayores al umbral de 50 indican un desempeño positivo para la industria y una mayor actividad en comparación con el mes anterior, en cambio, resultados menores a 50 indican una menor actividad.
Debido a la posibilidad de realizar las encuestas y recibir sus respuestas de forma rápida, este indicador permite obtener informaciones de tendencias económicas previo a la publicación de estadísticas oficiales y sirve de referencia para los propios economistas, hacedores de opinión y tomadores de decisiones, previendo las tendencias de la marcha económica del sector.
Economía
Más hogares utilizan las tarjetas de crédito para compensar la brecha salarial
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15 horas agoon
agosto 11, 2026
Santo Domingo, R.D.-La Fundación Juan Bosch (FJB) y el Instituto de Investigación Socioeconómica (INISE) de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FCES) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) presentaron el estudio “La rentabilización de la insuficiencia salarial: endeudamiento y acumulación financiera mediante tarjetas de crédito en República Dominicana”, una investigación que analiza cómo el creciente uso de las tarjetas de crédito se ha convertido en un mecanismo utilizado por miles de hogares para compensar la brecha existente entre los salarios, los ingresos laborales y el costo de la vida.
De acuerdo con el informe, este fenómeno ha dado lugar a un proceso de “rentabilización de la insuficiencia salarial”, mediante el cual las limitaciones de ingresos de una parte importante de la población terminan siendo una fuente de ganancias para el sistema financiero.
El estudio identifica una expansión acelerada del crédito mediante tarjetas en los últimos años, especialmente después de la pandemia.
Asimismo, el informe señala que cerca de la mitad de los tarjetahabientes de menores ingresos financia sus consumos mediante pagos mínimos, mientras más de la mitad presenta niveles importantes de vulnerabilidad financiera al combinar financiamiento recurrente y morosidad.
La investigación concluye que las tarjetas de crédito han dejado de ser un instrumento ocasional de financiamiento para convertirse en una extensión artificial y costosa del poder adquisitivo de los trabajadores, en un contexto donde gran parte de los salarios se sitúa por debajo del costo de la canasta familiar.
La investigación identifica importantes asimetrías de información y una política crediticia que favorece formas de endeudamiento poco productivas, concentradas en segmentos de bajos ingresos, con niveles de interés que cuadruplican los observados en otras modalidades de crédito bancario.
Entre las principales recomendaciones, el estudio plantea la necesidad de impulsar políticas orientadas a mejorar salarios y pensiones, proteger el poder adquisitivo de la población frente al aumento del costo de la vida, fortalecer los servicios públicos de salud y educación para reducir la necesidad de endeudamiento privado y promover una regulación más efectiva de las tasas de interés y del mecanismo de pago mínimo de las tarjetas de crédito.
Además, propone reorientar la política crediticia hacia instrumentos que contribuyan a la acumulación de activos productivos, como vivienda, ahorro y emprendimiento, e incorporar mecanismos de alerta temprana para prevenir situaciones de sobreendeudamiento y deterioro financiero de los hogares.
La Fundación Juan Bosch y el INISE destacaron que esta publicación forma parte de la cooperación técnica y académica sostenida entre ambas instituciones para promover investigación aplicada y espacios de debate sobre políticas públicas para el desarrollo y la justicia socioeconómica.
El informe constituye el undécimo estudio elaborado y publicado conjuntamente en el marco de este convenio de colaboración y fue realizado por los investigadores Francisco A. Tavárez Vásquez, Matías Bosch Carcuro y Stanly Abreu de la Cruz.
Economía
Banco Popular escala 17 posiciones en los mil mejores bancos del mundo
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6 días agoon
agosto 6, 2026
Santo Domingo, R.D.-El Banco Popular Dominicano ascendió 17 posiciones en la clasificación Top 1,000 World Banks 2026, elaborada por la revista financiera The Banker, del grupo Financial Times, al ocupar el puesto 688 entre las mil principales entidades bancarias del mundo.
El avance estuvo impulsado por el crecimiento de su capital primario (Tier 1), principal indicador utilizado por The Banker para evaluar la fortaleza financiera de las instituciones bancarias.
Entre las entidades bancarias dominicanas de capital privado incluidas en la clasificación, el Banco Popular obtuvo la posición más alta, con una ventaja de 247 puestos sobre la siguiente institución de capital privado del país presente en el listado.
El ascenso del Popular en el ranking se sustentó además en el crecimiento de sus activos, una mayor generación de resultados y robustos niveles de rentabilidad y solvencia, factores que respaldan su posición entre las entidades financieras privadas más relevantes de la región.
Al respecto, el presidente ejecutivo del Popular, Christopher Paniagua, valoró el avance alcanzado en la clasificación y destacó que este reconocimiento refleja la confianza de los clientes y el compromiso de los colaboradores.
“Se trata de un logro que demuestra cómo seguimos innovando y construyendo un banco más cercano, ágil y eficiente cada día. Continuaremos impulsando este modelo de banca innovadora y responsable, enfocada en contribuir al desarrollo económico, social y medioambiental de la República Dominicana”, expresó el ejecutivo.
Una trayectoria de crecimiento sostenido
Una trayectoria de crecimiento sostenidoEl listado Top 1,000 World Banks, publicado anualmente desde 1970, es uno de los principales referentes internacionales para evaluar la fortaleza de la industria bancaria.
La evolución del Banco Popular en el Top 1,000 World Banks evidencia una trayectoria de crecimiento sostenido en una de las clasificaciones más reconocidas del sistema financiero internacional.
En 2014, la entidad ocupaba el puesto 906 del ranking mundial. Doce años después, se ubica en la posición 688, tras escalar 218 lugares en ese período.
Este avance ha estado acompañado por una estrategia centrada en la innovación, la transformación digital, la disciplina financiera y la adopción de las mejores prácticas internacionales. Como resultado, el Popular ha fortalecido su competitividad y su posición entre las instituciones financieras privadas de mayor robustez de América Latina y el Caribe.
