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Agoniza Yaque del Norte y su muerte sería como una bomba atómica en contra de los dominicanos.
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6 años agoon
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Elba GarcíaPor Elba García
La herencia cultural de países colonizados por España son un ejemplo de la mayor improvisación y falta de planificación.
La conducta proveniente de la cultura católica, apostólica y romana no tiene prácticamente ninguna similitud con la anglo protestante en la que la planificación y la vida a futuro es una de su localización y principales características, aunque no sean las únicas
En cualquier país anglo protestante hay diferencias de fondo con aquellos que fueron colonizados por España, la cual fue la propietaria de prácticamente todas las riquezas en América, pero que como resultado del sub-desarrollo también estableció su forma improvisada y poco planificada de sobrellevar su vida.
Todo esto tiene su origen en el fenómeno que se diferenció de los demás países de Europa, donde el capitalismo naciente fue derrotado por los que se conocían como los moros, una representación del faudalismo.
Esa cultura católica, apostólica y romana ha impactado de tal manera a las naciones llamadas en vía de desarrollo o sencillamente como países del tercer mundo que les ha sido muy difícil avanzar en términos institucionales y en políticas anti-corrupción.
La República Dominicana como país colonizado por el España ha sufrido la cultura de la improvisación y la falta de planificación de tal manera que podría llevarla hacia su propia destrucción.
En términos de políticas medioambientales, la República Dominicana tiene déficit tan peligrosos que podría quedarse sin recurso hídrico, tanto así que se advierte que el país podría llegar a padecer una gran escasez del preciado liquido.
Un ejemplo de la carencia de una seria política de conservación del medio ambiente, entre los que están los recursos hídricos, es el hecho de que pueblos enclavados en el mismo corazón de la Cordillera Central con una diversidad de ríos, tanto superficiales como subterráneos, así como lagos, entre otros, no disfrutan de un buen servicio de agua potable, como por ejemplo el municipio de Baitoa, sin que nadie pueda tener una explicación lógica del problema.
Lo otro es que prácticamente todos los recursos hídricos están contaminados y en vía de desaparición, entre los que se encuentra el principal suplidor de agua de todo el territorio nacional, como lo es el Yaque del Norte.
Las amenazas están muy cerca de cumplirse porque las autoridades nacionales amagan y no dan en lo que respecta a hacer las inversiones económicas que demanda el problema.
De acuerdo a un informe publicado por el periódico Listín Diario, calzado con la firma de Luis Trinidad, el Yaque del Norte no tiene suficiente agua para suplir la demanda que se presenta para el próximo año 2020.
Y agrega el trabajo que en el 2006, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) presentó en el Plan Hidrológico Nacional, una serie de estudios sobre los recursos hídricos del país, y proyecciones sobre la disponibilidad y demanda de agua.
Según dicho plan, en el 2005, la presión hídrica de la cuenca Yaque del Norte, indicador usado por organismos internacionales que se establece entre la relación de la disponibilidad de agua de una cuenca y la demanda total de los usuarios, era de un 93.19%, y para el 2020 se estimaba que rondaría 103.43%, es decir la demanda superaría la disponibilidad de agua en esta zona del país.
“Lo que se avecina (respecto al suministro de agua) pasa de ser una crisis latente, a una inminente”, indicó José Raúl Pérez, asesor técnico de cooperación internacional del Indrhi y gerente de planificación de la institución del 2009 al 2013. Pérez afirma que las industrias y la población crecen y desde la publicación de este estudio se han realizado pocas iniciativas para evitar una escasez de agua en esta zona del país.
La cuenca Yaque del Norte es más importente del país, con una extensión de 7,053 kilómetros cuadrados, lo que representa el 14.6% del territorio nacional, con una incidencia directa en 40 municipios dentro de seis provincias en la región Cibao Central y Cibao Noroeste.
El río Yaque del Norte alimenta los dos distritos de riego más extensos del país, ellos son el Bajo Yaque del Norte, que comprende una superficie de 40,646 hectáreas (638,254 tareas), y que se extiende por las localidades de Las Matas de Santa Cruz, Villa Vásquez y Dajabón, y el Alto Yaque del Norte, con 37,232 hectáreas (561,946 tareas), y que provee de agua a las plantaciones localizadas en Santiago, Mao, Esperanza e Isabela.
El Plan Hidrológico Nacional establece, siempre con el trabajo periodistico del Listin Diario, que en el país existe una desproporcionalidad en el uso del agua que producen sus cauces, por lo que este recurso no es utilizado con sentido de economía, con visión de largo plazo. Basados en datos publicados por la Organización de la Naciones Unidades para la Alimentación (FAO), República Dominicana es el país que consume la mayor cantidad de agua per cápita de Centro América y El Caribe, con 700 metros cúbicos por año, y junto con Haití, los que más destinan agua al sector agrícola, el 80 % de su producción hídrica.
Aquí radica uno de los grandes retos del país: reducir el consumo de agua en el campo. Según explica Pérez, el Indrhi ha realizado varios proyectos para tratar de mejorar el uso del agua de parte de los productores, a través de sistemas de agua presurizada eficientes. Aunque dichas acciones han ofrecido resultados positivos en la reducción del consumo, les ha resultado difícil que los agricultores asuman la tecnología.
Por otra parte, Pérez también reconoce que no han contado con el acompañamiento técnico requerido.
Simpre de acuerdo con el técnico consultado por el trabajo del diario de circulación nacional, contar con sistemas de información para el pronóstico y estudio de las lluvias es parte esencial, no sólo para el uso adecuado del agua, sino también para gestión de embalses y para emitir alertas tempranas en casos de inundaciones, explica el ingeniero Israel Acosta, encargado del departamento de Hidrología del Indhri, quien también consultado al respecto.
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Posición de R.D. sobre Venezuela es acomodamiento a su condición de sometida a nuevos requerimientos de Trump.
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2 días agoon
enero 8, 2026
Lo planteado por el Gobierno de Luis Abinader de que no comparte la elección de Delcy Rodríguez como presidenta transitoria de Venezuela tras el apresamiento de Nicolás Maduro, revela que República Dominicana quiere incluso superar lo impuesto por Estados Unidos, pero siempre ajustada a los intereses de la potencia del norte.
La realidad es que la pregunta que se impone es y hasta dónde y quién ha dicho que el país tiene la facultad de objetar a una mandataria provisional escogida por el órgano competente y supuestamente sugerida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), aunque el restablecimiento de relaciones comerciales y diplomáticas conlleve algunos requerimientos democráticos.
Sin embargo, la posición dominicana implica la violación del derecho internacional, entre los que se encuentran el de soberanía y autodeterminación de los pueblos, así como la Carta de la ONU.
Evidentemente que el ingrediente introducido por el Gobierno dominicano resulta gracioso para los intereses foráneos que convergen en Venezuela, máxime los que están asociados a los Estados Unidos.
La contradicción dominicana con lo planteado en la Organización de Estados Americanos (OEA) y su práctica en política exterior, ya que el presente Gobierno siempre se inclina por la intromisión en los asuntos internos de otros países, no deja la naci0n buen parada en la comunidad internacional.
Resulta poco entendible que la República Dominicana no haya apoyado abiertamente la incursión ilegal de Estados Unidos en Venezuela, pero que preste su territorio para el apoyo logístico de la acción.
Es una especie de doble moral, pese a que en su lugar debió mantener una posición aparentemente neutral, aunque de cualquiera manera ya estaba involucrada en una intervención armada que viola los principios fundamentales del derecho internacional
De lo que no queda ninguna duda es que el crédito internacional en política exterior del país ha quedado seriamente comprometido con una causa de la que ha sido una víctima en una diversidad de ocasiones como en el 1916 y el 1965.
La verdad que pretender una conducta diferente de la nación frente a la irracionalidad de Trump sería mucho pedir, sobre todo cuando otros países pertenecientes a la Unión Europea y otras superpotencias como Rusia y China también son tolerantes con la agresividad e intromisión del principal imperio del mundo.
No obstante, desde cualquier perspectiva que sea vea el asunto la conclusión no puede ser otra que en la situación pesa más el miedo que la vergüenza y la dignidad del pueblo dominicano.
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La República Dominicana inhabilitada en política exterior en el nuevo escenario imperial de Trump
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4 días agoon
enero 6, 2026
La República Dominicana con una ocupación militar parcial de Estados Unidos, se proyecta como una presa sin libertad para expresarse libremente en política exterior.
La ocupación militar, aunque sólo se observa en el Aeropuerto Internacional de las Américas, abarca otros entornos que no son necesariamente visibles.
Pero la agresividad o poco disimulada intervención, deja el país y de igual modo a prácticamente toda Latinoamérica, a merced del capricho y la voluntad de los intereses de la nueva cara del imperio.
La República Dominicana ni por asomo se atreve a pronunciarse libremente sobre política exterior sin que esté a tono con la linea trazada o impuesto por la administración Trump.
La pregunta que subyace es si ese nuevo cuadro no implica también un trastorno del régimen legal, porque se podría estar en un escenario en el que los derechos fundamentales pasen a un segundo plano en el que el Estado Social Democrático de Derecho sea una expresión vacía y sin sentido.
Por razones geopolíticas y factores muy particulares, el país se asoma a un resquebrajamiento del proceso de constitucionalización del derecho a nivel interno y retroceder la nación a épocas ya superadas.
La pregunta que se impone es si prevalecerá en el mundo el pregonado derecho internacional cuando las instituciones que lo enarbolan pierden autoridad moral frente a las violaciones provenientes de potencias como los Estados Unidos que ya ni siquiera guarda las apariencias
El problema, que tiene una dimensión mundial, pero impacta más severamente a los países del tercer mundo y que propicia la posibilidad del surgimiento de regímenes de fuerza, aunque con simulaciones democráticas.
La preocupación tiene que ver con el hecho de graves violaciones del derecho internacional en una época en que éste forma parte consustancial del derecho interno y entonces qué se puede esperar como resultado.
El retroceso de la línea trazada por Donald Trump representa una amenaza mundial contra los logros del derecho contemporáneo, no sólo en favor de las personas físicas, sino también de los Estados más pequeños y débiles.
Hay precedentes en esta materia cuando predominaba en el mundo el llamado constitucionalismo clásico, que dio paso a dictaduras como las Adolfo Hitler en Alemania y la de Benito Mussoline en Italia, cuyos resultados fueron realmente catastróficos para la humanidad.
La interrogante que permanece en el nuevo panorama mundial es si va a pesar más el miedo que la vergüenza y la dignidad de los pueblos del mundo.
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Donald Trump cumple su sueño de ser dictador aunque sea por un día.
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7 días agoon
enero 3, 2026Por Elba García
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumple su sueño de ser dictador hemisférico, aunque sea por un día.
La vocación dictatorial de Trump se ha expresado con mayor contundencia tras la entrada ilegal en territorio venezolano y apresar al jefe de Estado de ese país Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Tras este acontecimiento en momentos que se habla de la época del derecho constitucional, el cual incluye el derecho internacional, Trump ha anunciado su pretensión de convertir a Venezuela en una nueva colonia del imperio norteamericano.
El gobernante de los Estados Unidos ha adelantado que busca manejar la riqueza petrolera de Venezuela, una de las principales del mundo.
Pero la violación de Trump llega todavía más lejos al advertir a los demás países latinoamericanos a verse en el espejo de Venezuela.
Tromp hizo una alusión directa contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien dice podría correr la misma suerte de Maduro.
Anteriormente lo hizo con Brasil a propósito de la condena por conspiración del expresidente Bolsonoro.
Pero de igual modo se ha comportado con Honduras, donde en sus recientes elecciones presidenciales auspició uno de los candidatos y presionó con advertencias de actuar duramente contra los que estén en contra de sus designios.
Al fin impuso su voluntad, sin que haya reacción fuerte de rechazo a la vocación imperial del presidente de Estados Unidos.
No sé entiende por qué los países latinoamericanos no se unen en un bloque para rechazar la política de dominación y dictatorial de Donald Trump.
Incluso en el rechazo a la violación del derecho internacional por parte de los Estados Unidos pueden incluirse los países de la Unión Europea, que son permanentemente asediados y amenazados de imponerles aranceles y otros castigos como parte de la vocación dictatorial del mandatario norteamericano.
El chantaje de los Estados Unidos incluye también el otorgamiento de visados para ingresar al territorio de la potencia del norte.
La conducta de Trump es como si su administración haya borrado del mapa la supuesta clase gobernante que existe allí.
El problema se torna tan grave que la violación de derechos no solo se produce en Estados Unidos, sino en todo el mundo que parece haber retornado el derecho constitucional clásico, que fue sustituido por el derecho constitucional moderno en que los Estados grandes aplastan a los pequeños.
La época Trump prácticamente ha borrado el legado establecido por Estados Unidos a través del derecho constitucional difuso y sobre el equilibrio de los poderes.
Lo sorprendente de la era Tromp es que hasta la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos luce sometida a una cierta tolerancia del jefe de Estado de la potencia del norte.
Si la mayoría de los países no reaccionan a la política represiva y de dominación de Trump difícilmente pueda sobrevivir el sistema democrático, lo que puede crear serias tensiones y confrontaciones sociales y políticas en todo el planeta.
