Aspirantes a cargos federales, estatales y judiciales participan este martes 3 de noviembre en los comicios estadounidenses, con una presencia destacada en Nueva York y Colorado.
NUEVA YORK, Estados Unidos. – La comunidad dominicana en Estados Unidos tendrá una participación destacada en las elecciones de medio término de este martes 3 de noviembre, con varios candidatos de ascendencia quisqueyana que aspiran a ocupar o conservar posiciones en el Congreso federal, legislaturas estatales y el sistema judicial.
Los comicios permitirán renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes, además de 35 puestos del Senado, incluidos dos correspondientes a elecciones especiales, así como numerosas posiciones estatales y locales.
Nueva York concentra buena parte de las candidaturas vinculadas a la diáspora dominicana, mientras que Colorado será escenario de una contienda federal en la que también participa un aspirante de raíces dominicanas.
Darializa Ávila Chevalier busca llegar al Congreso
Una de las candidaturas que mayor atención ha generado es la de Darializa Ávila Chevalier, demócrata de 32 años e hija de inmigrantes dominicanos, quien aspira a representar el Distrito Congresional 13 de Nueva York.
Ese territorio comprende sectores de Washington Heights, Harlem y zonas de El Bronx, donde reside una importante población de origen latinoamericano y dominicano.
Ávila Chevalier obtuvo la nominación demócrata tras derrotar en las elecciones primarias al congresista Adriano Espaillat, quien aspiraba a continuar en la Cámara de Representantes.
En las primarias celebradas el 23 de junio, la candidata consiguió aproximadamente el 49.5 % de los votos, frente al 45.7 % alcanzado por Espaillat.
La aspirante, vinculada a la organización comunitaria y a los estudios doctorales, enfrentará al republicano Jomo Williams en las elecciones generales.
Su candidatura representa una nueva etapa en la participación política de los descendientes de dominicanos en Estados Unidos, particularmente de las mujeres que buscan acceder a posiciones de representación federal.
Manny Rutinel participa en disputa congresual de Colorado
Otra candidatura relevante es la de Tonty Enmanuel «Manny» Rutinel, abogado y economista de ascendencia dominicana, quien compite por el Distrito Congresional 8 de Colorado.
Rutinel, candidato del Partido Demócrata, enfrenta al congresista republicano Gabe Evans, quien procura conservar su escaño, y al libertario David Wood.
El político dominicoestadounidense ha desarrollado parte de su trayectoria en la Cámara de Representantes estatal de Colorado y ha participado en iniciativas legislativas relacionadas con asuntos económicos, sociales y ambientales.
La contienda ocurre en un distrito donde el electorado latino representa una proporción significativa de los votantes y donde los resultados de las elecciones anteriores fueron estrechos.
La participación de Rutinel coloca nuevamente a un descendiente de dominicanos en una competencia por representación federal fuera de los tradicionales centros de concentración de la diáspora caribeña.
Cinco legisladores dominicanos buscan continuar en la Asamblea de Nueva York
La presencia dominicana también se manifiesta en las elecciones para la Asamblea Estatal de Nueva York, donde cinco legisladores de ese origen procuran renovar sus mandatos.
Entre ellos figura Manny de los Santos, representante demócrata del Distrito 72, que incluye sectores como Washington Heights, Inwood y Marble Hill. El legislador cuenta con experiencia profesional en trabajo social y aparece sin oposición en la boleta electoral.
También busca mantenerse en su posición George Álvarez, representante del Distrito 78, que comprende comunidades de El Bronx, entre ellas Fordham, Bedford Park y Belmont.
En el Distrito 84 participa Amanda Séptimo, quien compite frente a Tyreek Goodman, mientras que Karines Reyes procura conservar su representación por el Distrito 87, en una contienda que incluye a otros aspirantes.
Por su parte, Yudelka Tapia busca la reelección en el Distrito 86, que comprende sectores como University Heights y Morris Heights.
Estas candidaturas reflejan la participación sostenida de dirigentes de origen dominicano en el sistema legislativo neoyorquino, particularmente en comunidades con una elevada presencia de inmigrantes y sus descendientes.
Otras aspiraciones amplían la presencia de la diáspora
La participación electoral vinculada a la comunidad dominicana se extiende a otras posiciones.
Entre los nombres mencionados en el escenario político figura Antonio Reynoso, dirigente de ascendencia dominicana que ha desarrollado su trayectoria en Nueva York.
También se destaca el magistrado Manuel J. Méndez, candidato a una posición judicial en la Corte Suprema del estado de Nueva York, cuya denominación corresponde a un tribunal estatal y no a la Suprema Corte federal estadounidense.
Estas aspiraciones evidencian la diversidad de espacios en los que participan profesionales y dirigentes de origen dominicano, desde la elaboración de leyes hasta la administración de justicia.
Una comunidad con creciente presencia en la vida pública
La participación de candidatos de ascendencia dominicana en los procesos electorales estadounidenses refleja la evolución de una comunidad que, durante décadas, ha incrementado su presencia en distintos sectores de la sociedad norteamericana.
Nueva York continúa siendo uno de los principales centros de asentamiento de dominicanos y sus descendientes, especialmente en zonas como Washington Heights y El Bronx.
La experiencia política de Adriano Espaillat, quien se convirtió en el primer dominicano elegido al Congreso de Estados Unidos, constituye uno de los antecedentes de esta participación.
Las nuevas candidaturas incluyen a profesionales de distintas generaciones que buscan representar comunidades con intereses relacionados con la vivienda, la educación, la seguridad, la economía y los servicios públicos.
Expectativas ante la jornada electoral
Las elecciones de medio término constituyen una oportunidad para evaluar la composición del Congreso estadounidense y definir la representación política de numerosos estados y distritos.
En el caso de la comunidad dominicana, la jornada permitirá conocer cuántos aspirantes de ese origen obtendrán o conservarán posiciones de representación.
Los resultados también ofrecerán una visión más precisa sobre la participación electoral de las comunidades de inmigrantes y sus descendientes en distintas regiones del país.
Más allá de los resultados individuales, las candidaturas de origen dominicano constituyen una expresión de la presencia de esta comunidad en la vida institucional estadounidense y de su participación en los procesos democráticos de la nación norteamericana.