Opinión
Años atrás fue anunciado el “deterioro irreversible del capitalismo”
Published
6 años agoon
Por Narciso isa Conde
No es simplemente que llegó el COVID 19 a China y de allí se expandió hacia otros países, incluyendo el nuestro, generando de paso una crisis de salud “temporal” a la que se le suma un desplome “episódico” de la economía global que podría ser reparada por los gestores del sistema o sus relevos.
No, no hay peor sordo-ciego que quien no quiso escuchar ni leer.
Esta crisis, en verdad, viene de años atrás y lo que acontece en estos días en las entrañas podridas del capitalismo fue vaticinado con bastante antelación y mucha agudeza.
Miren, por ejemplo, esta cita de una de las obras del inolvidable camarada y pensador argentino, Jorge Beinstein, con quien compartimos militancia común en el Movimiento Continental Bolivariano-MCB.
Beinstein, militante marxista, académico de alto vuelo, estudioso de la cadena de crisis del sistema capitalista y experto en prospectiva (que equivale a emplear el arsenal científico disponible para ver más allá de la curva, para vislumbrar el futuro de un sistema en decadencia), efectivamente captó anticipadamente lo que hoy es mucho más evidente.
¡Miren!:
“La “crisis global” (todavía se la sigue llamando así) sigue su curso, se va profundizando con el correr de los años, deteriora las instituciones de las potencias centrales, quiebra las tramas económicas y culturales que cohesionaban a esas sociedades, queda al descubierto como decadencia; es decir, como proceso de deterioro general irreversible. También va llegando a los denominados “países emergentes” derrumbando el mito del rejuvenecimiento capitalista desde la periferia, de la superación burguesa del neoliberalismo occidental gracias a la intervención del estado.
…….“La despolarización no instaura una suerte de capitalismo global democratizado, con menos imperialismo, con más autonomías nacionales o regionales articuladas expandiendo sus fuerzas productivas, la ilusión de la despolarización progresista no es menos irreal que la de la multipolaridad ordenada. La realidad presenta al sistema marchando hacia convulsiones cada vez mayores, hacia la generalización del desorden, la autodestrucción ambiental, la reproducción ampliada de la economía tendiendo a cero y anunciando convertirse en negativa. Es el capitalismo en vía de agotamiento que al despolarizarse se desarticula presentando horizontes futuros de barbarie pero también de insurgencias portadoras de utopías liberadoras.”
(Annus horribilis (mirabilis) 2013: punto de inflexión en la larga decadencia occidental .COMUNISMO O NADA, Editorial Trinchera, Caracas, marzo 2014).
La crisis no es el COVID 19. El capitalismo es la crisis- Los virus, como los huracanes y terremotos son solo un elemento catalizador de sus lacras acumuladas Y si no lo creen pregúntenselo a Puerto Rico que ha sufrido recientemente estas tres injerencias.
GRAN DEPRESIÓN EN TIEMPO DE DECADENCIA
Ahora estamos en el vórtice de una convulsión mayor que la del 2008 y 2013, camino a una Gran Depresión, superior a la iniciada en 1929, y a los compases de la decadencia progresiva de todo el sistema.
La crisis se profundiza provocando el desplome de economías capitalistas otroras poderosas, “altamente desarrolladas” y aparentemente inexpugnables; entrando en la ruta de la tragedia social y humana más grave en la historia del capitalismo.
Esta caída brutal del imperialismo occidental es consecuencia de un dominio que persistentemente súper-enriquece al 1% de la población y empobrece dramáticamente la naturaleza humana y no humana en gran parte del planeta y en sus propios predios.
Las instituciones de las potencias centrales se deterioran.
Ni hablar las de los países periféricos.
Impera la tendencia al caos como señal de decadencia, sobre todo cuando su “meta-control” desde el Pentágono, la OTAN, el FMI, el Banco Mundial, el Banco Europeo, las Cumbres del Capital…se evidencia como una gran ilusión. Así lo sentenció J.Beinstein:
“ El gigante imperial busca beneficiarse del caos en su priferia, pero termina por introducir el caos entre sus propias filas, la destrucción deseada de la periferia no es otra cosa que la auto-destrucción del capitalismo como sistema global, su pérdida veloz de racionalidad”. (La Ilusión del Meta-control del Caos”.- Jorge Beinstein, Editorial Trinchera, Caracas 2013)
Al perder el capitalismo su propia racionalidad sistémica respecto a la realidad, producto de su enfermedad senil y su miedo a una decadencia inevitable, tiende a degradarse y “alocarse”; y también no solo a ser más brutal, sino también a “ponerse bruto” y embrutecer a sus mandamases.
La culebra imperialista occidental comenzó comiéndose la cola y siguió subiendo en su rapacidad hasta tender a lo imposible: comerse su cabeza. Y esto es cosa de una “locura sistémica” muy especial, determinada por “una descomposición irreversible”, puesta al desnudo más crudamente por el impacto de un nuevo corona virus.
CRISIS TRAS CRISIS, VIRUS TRAS VIRUS EN MEDIO DE LA PANDEMIA CAPITALISTA
Una crisis sigue a la otra, cada vez más profunda y más global la siguiente; superando todas las anteriores, al adoptar la modalidad de multi-mega-crisis crónica y entrar el sistema en una estremecedora fase de descomposición.
Una pandemia sustituye a la otra, cada vez más contagiosa y mortal.
Pero ninguna es tan destructiva como la “pandemia capitalista”, con su usura expoliadora, su deuda eterna, sus burbujas explosivas empobrecedoras, sus híper-bombas financieras, su gansterización, sus nuevas guerras de conquistas, sus depredaciones y sobre-explotación, sus saqueos, sus golpes duros y “blandos”, sus neo-fascismos e invasiones.
La respuesta del gran capital en la nueva fase de su decadencia inevitable, en el mundo y aquí, no será otra que intentar por cualquier medio concentrar más poder y riquezas por la fuerza, cargando los enormes costos de este desastre sobre las espaldas de los pueblos, de las fuerzas del trabajo y la cultura, de los y las excluidos/as y las capas medias en vía de un empobrecimiento significativo.
Y si se derrumba la economía virtual, irreal –como está aconteciendo- y algunas de la facciones del gran capital optan por volver o poner más énfasis a la economía real, a la producción, será para practicar un guerrerismo, una sobre-explotación humana y un saqueo de la naturaleza no humana (suelo y subsuelo, ríos y mares, como nunca antes se había visto.
Pero nada de eso detendrá la tendencia a la quiebra y declive del sistema.
Sus partidocracias corruptas y corruptoras, cada vez más fundidas o asociadas al capital privado, tampoco tienen posibilidad de salirse de ese carril.
La sordera y la ceguera de los responsables de este cuadro estremecedor a escala nacional, continental y mundial, no debe sorprendernos: son propias de quienes sabiendo que su sistema se hunde, siguen aferrados a él y a su disfrute, y les importa hundir al planeta y a la humanidad.
Tal contubernio no les permite a sus mandatarios admitir la gravedad de lo que acontece para el mundo y para ellos mismos.
Es una falsa ceguera y una falsa sordera, mientras su “locura” no alcanza para inducirlo a comerse su cabeza.
No pueden. No le conviene. Se “pusieron brutos”, pero no tanto como para suicidarse.
El capitalismo imperialista va a defender su cabeza, donde se concentra todo lo robado y saqueado, casi toda la plusvalía, la corrupción y las riquezas acumuladas en su dinámica explotadora y expoliadora.
Va a resistir dando zarpazos a diestra y siniestra.
INSURGENCIA GLOBAL TRANSFORMADORA O PROLONGACIÓN DEL CAOS
A esa culebra venenosa hay que aplastarle la cabeza y eso solo puede hacerlo la insurgencia global de los pueblos.
Quiero insistir: el capitalismo, su sistema imperialista, son como el caimito: no caen solos, no importa lo podrido o seco que estén. Hay que tumbarlos desplegando una fuerza multitudinaria muy superior a la suya.
Mientras eso no se produzca, el capitalismo puede sobrevivir en el curso de una crisis tras otra y cada una peor que la anterior. Puede seguir viviendo incluso en medio de un caos incontrolable, si se lo permitimos.
Que el capitalismo y sus portavoces no admitan su crisis de decadencia y nieguen la necesidad y posibilidad de nuevas revoluciones, nuevas democracias y nuevos socialismos; la necesidad, en fin, de una urgente retoma y reactualización del proyecto de sociedad comunista y sus correspondientes fuerzas de vanguardias, es propio de su naturaleza.
Su renovada y singular brutalidad no llega a admitir que para la salvar a la humanidad y al planeta es preciso poner a volar por los aires su poderosa cabeza.
Cretinismo y tontería política difíciles de entender por muchos/as, son las que exhiben políticos que se asumen de izquierda y hasta se consideran socialistas y comunistas, y se niegan a ver lo que está la vista, conmocionando por demás el Planeta Tierra.
Pertenecen a los que en política, por buscar ventajas dentro de la moda “progresista”, piensan y actúan empecinadamente como factores asociados a facciones sostenedoras de un sistema en franca e irreversible descomposición, proponiendo a la vez, para colmar su degradación, una “unidad nacional “ anti-COVID 19, que incluye al gobierno y a todo el bloque social y político dominante, a todos causantes de la crisis.
La verdad es que realmente no son izquierdistas ni nada de eso y más bien se han abrazado, para detentar cuotas institucionales y acomodamientos, a fomentar la falsa idea de que es posible reformar, despojar de “salvajismo” y “humanizar”, un sistema capitalista que ha entrado en una prolongada y peligrosa agonía.
Al parecer ellos/as tienen sus razones “no tan santas” para no ayudar a los pueblos vejados, y cada vez más indignados, a tumbar el caimito.
En sentido inverso a esa línea conciliadora y conservadora, siempre compartí con Beinstein las siguientes apreciaciones:
- Que esta decadencia general del sistema, el comienzo del fin de su hegemonía cultural,” abre un gigantesco espacio a la creatividad de los oprimidos…La insurgencia es históricamente posible, la compleja articulación global del sistema se deteriora no solo en su periferia sino también en su espacio central, el Primer Mundo”. (COMUNISMO DEL SIGLO XXI.- Herencias y posibilidades, Editorial Trinchera COMUNISMO O NADA Pag 110-117. Caracas 2013)
- Que el sujeto universal del anti-capitalismo “podría ser pensado como un sujeto plural que recupera memorias populares de forma de convivencia igualitarias, solidarias, de resistencia (incorporamos nosotras) al patriarcado y toda forma de discriminación, apoyado en la construcción de una economía socialista desde lo comunitario, respetuosa de los derechos de la Madre Tierra y ofreciéndole al Universo una nueva forma de vivir, de vivir bien, el buen vivir. COMUNISMO DEL SIGLO XXI.- Herencias y posibilidades, Editorial Trinchera COMUNISMO O NADA Pag 110-117. Caracas 2013)
- Que ahora se trata “de afirmar en la construcción de la nueva sociedad la lucha por todas las libertades colectivas o individuales no opresivas: de religión, de género, de comunidad, de etnia, de rechazo a la regimentación capitalista y burocrática”. COMUNISMO DEL SIGLO XXI.- Herencias y posibilidades, Editorial Trinchera COMUNISMO O NADA Pag 110-117. Caracas 2013).
A nuestro entender no hay de otra en medio de esta mega-crisis, si en verdad se opta por un cambio que arranque de raíz las causas de la crisis capitalista y su uso contra la vida del planeta y de la humanidad.
Por Rommel Santos Diaz
Adicionalmente, el Estatuto de Roma prevé la posibilidad de la rehabilitación. Según el artículo 110, la Corte deberá revisar todas las condenas de prisión cuando el recluso haya cumplido las dos terceras partes de la pena o 25 años de prisión en caso de cadena perpetua para determinar si esta puede reducirse.
En el punto anterior la CPI considera estos aspectos como si la persona hubiese asistido a la Corte con la localización de cualquier bien objeto de una multa, decomiso u órdenes de reparación que pudiesen beneficiar a la víctima.
La CPI también podrá tomar en consideración ¨otros factores indicados en las Reglas de Procedimientos y Prueba, que permitan determinar un cambio en las circunstancias suficientemente claro e importante como para justificar la reducción de la pena¨
Por consiguiente una cadena perpetua podría reducirse a 25 años de prisión en algunos casos. Si la CPI decide no reducir la sentencia de la persona después de la primera revisión, volverá a examinar la cuestión con la periodicidad y con arreglo a los criterios indicados en las Reglas de Procedimientos y Prueba.
Durante las negociaciones sobre las penas de la CPI, muchos Estados estuvieron a favor de la aplicación de la pena de muerte en los casos extremos. El numero de Estados con pena de muerte es poco menor que el de aquellos que no tienen pena de muerte.
No existe la oportunidad para rehabilitación alguna cuando se impone la pena de muerte. Por ende la cadena perpetua con la posibilidad de reducirla a 25 años, es un compromiso razonable entre la pena de muerte y la prisión máxima de 30 años.
Los Estados deberán recordar que el artículo 80 del Estatuto de Roma expresamente establece que el Estatuto no afecta la aplicación por parte de los Estados de aquellas penas prescritas por su propio derecho interno , ni afecta la ley de aquellos Estados que no impongan las penas prescritas en el Estatuto de Roma.
Los Estados Partes no deben imponer las mismas penas por los mismos delitos en su jurisdicción, ni deberán aplicar las condenas de prisión a no ser que voluntariamente lo quieran hacer. En este caso, los Estados podrán también especificar las condiciones bajo las cuales aceptarían a las personas condenadas, inclusive la condición de no aplicar la cadena perpetua.
Por consiguiente, los Estados Partes que cuenten con las disposiciones constitucionales que prohíban la imposición de la cadena perpetua solo necesitaran permitir la excepción de entregar a la persona a la CPI, pese a que tal persona pueda ser condenada a cadena perpetua.
Los Estados Partes del Estatuto de Roma deberán entregar a la persona acusada a la CPI cuando ésta así lo solicite, aún si existe la posibilidad de que dicha persona sea condenada a cadena perpetua.
En el caso de muchos Estados, la potestad de la CPI para imponer la cadena perpetua no necesitará la aplicación de medidas legislativas particulares. Sin embargo, en algunos Estados la constitución explícitamente prohíbe la extradición de una persona a un Estado donde se aplica esta pena , o que declara la cadena perpetua como un castigo cruel. Estos Estados cuentan con dos opciones:
- a) Establecer claramente, en la norma que implemente el Estatuto, la distinción entre la extradición de una persona a otro Estado y la entrega de una persona a la Corte Penal Internacional.
Algunos Estados podrán realizar esta distinción en su legislación, lo cual les permitiría entregar personas a la CPI aunque exista una restricción a la ¨extradicion¨de personas a tribunales que impongan la pena de cadena perpetua. Esto les permitiría mantenerla prohibición de extraditar a una persona a un tribunal extranjero, sin interferir con la habilidad de cooperar plenamente con la CPI.
- b) La reforma a la Constitución podría ser mínima, dirigida solo a la introducción de una excepción al principio. Podría especificarse que la cadena perpetua impuesta por la CPI de conformidad con el Estatuto de Roma para algunos de los crímenes allí enumerados no viola la Constitución.
Debería también mencionarse que el Estado puede entregar a la persona acusada a la CPI a pesar de que exista la posibilidad de la cadena perpetua. La enmienda constitucional podría también mencionar que la CPI puede reducir la condena después de 25 años, existiendo así la posibilidad de la rehabilitación.
Finalmente, la ventaja de una reforma constitucional que elimina cualquier posibilidad de un conflicto normativo, garantiza que los tribunales nacionales dicten sus fallos de conformidad con sus obligaciones legales establecidas en el Estatuto de Roma.
Luis Abinader enfrenta críticas por su incapacidad para frenar las ejecuciones extrajudiciales de la Policía Nacional, reflejando un temor a su poder.
- El texto denuncia ocho muertes de un tirón y 40 en un mes.
- Se acusa al presidente de conminar entregas, avalando de hecho ejecuciones extrajudiciales.
- La supuesta reforma policial es calificada de farsa para entretener y engañar.
Por Narciso Isa Conde
Ahora las ejecuciones judiciales o asesinatos policiales son por paquetes o ramilletes: ocho de un tirón… 40 en un mes y unos días.
El nuevo jefe, o da la orden, o la banda criminal interna tiene luz verde para tirar los cadáveres en las narices de los pobladores donde acribillan a los condenados ilegalmente a pena de muerte.
Abinader los conmina a entregarse para evitar que le vaya peor, autorizando en los hechos su ejecución.
Dicen, con razón, que Luis Abinader le tiene miedo a todo.
A Donald Trump, a Marco Rubio, a la CIA, a la DEA, a Netanyahu, al Mossad, al Comando Sur…
A los Vicini, los Rainieri, los Risek… a los bancos y las bancas, a sus ARS y AFP, y a todos los oligarcas más ricos que él…
A los granceros… a los magnates depredadores y explotadores y a los influencers de diferentes calibres y calañas…
A los López Pilarte y Miguel Gutiérrez.
A Hipólito, a Leonel y hasta el semi-acosado Danilo.
En este delicado tema de la perversión de la P.N. de sus matanzas, de sus prácticas y asociaciones mafiosas recurrentes… su estructura criminal y sus asesores israelí, estadounidense, chilenos, colombianos y españoles saben muy bien que Abinader le tiene miedo, y que la reforma es una farsa para entretener y un cuento para engañar.
En verdad, no le temen a ese allante.
Por ese miedo, Abinader es incapaz de dar una orden para cerrar categóricamente el tenebroso capítulo de las ejecuciones extrajudiciales.
Es incapaz de dar un zapatazo, de emplazar a los jefes policiales, de amenazarlos con castigos severos, para que detengan su horrible carrera delictiva. Carece de energía y valor para ponerlos en su sitio, aunque sea solo en ese punto.
Por el contrario, perdió autoridad y continúa apoyando y modernizando un cuerpo policial criminal, integrado por bandas especializadas en todos los delitos; dotándolo de nuevos equipos que mal usan, deterioran o se roban.
Esa cobardía permisiva y su ideología convierten al mandatario en cómplice de una institución cuyas entrañas están podridas.
El mal es estructural, sistémico, crónico. No cede con cirugía extirpadora de tumores. Desde hace décadas hizo metástasis.
Luis Abinader lo sabe y alimenta sus tumores y metástasis. Cada cambio de jefatura y cada reforma y cada plan de seguridad ciudadana, es eso.
La cultura despótica, criminal, delictiva… resiste “depuraciones” parciales. Ella se recompone fácilmente y se retroalimenta, siempre asociada a otras variantes de la corrupción de Estado, ya sea política, empresarial o narco-criminal.
En el interior de la Policía Nacional se recicla también la ideología autoritaria-neoliberal rodeada de un Estado y una sociedad civil en los que domina el criterio de que la gente vale por lo que consume, por las banalidades que disfruta y el dinero que posee.
Rebrota fácilmente en su seno el viejo caudillismo (Trujillo, Balaguer…), reencarnado y estimulado por los presidentes más recientes: Leonel Fernández, Hipólito Mejía, Danilo Medina y el propio Luis Abinader, el actual.
La P.N.es un cuerpo militar y se auto-protege con el manto del autoritarismo y el secretismo castrense.
Un cuerpo acostumbrado al abuso, la crueldad y el robo.
Más que interrogar, tortura; física y mentalmente.
Los mayores ingresos personales a nivel de alta oficialidad provienen de lo ilícito, sin que nadie los fiscalice: extorsión, soborno empresarial, complicidad con bandas civiles, protección de delincuentes de todas las calañas, narco-corrupción.
La policía no previene ni persuade, sino que mete miedo y reprime, y hasta le hace la guerra al pueblo, maltratando a civiles.
Atemoriza a presidentes cobardes y a congresistas perversos que la exhortan a ser más duros y más criminales.
Importantes sectores de la P.N. son insaciablemente adictos a esas inconductas inducidas por sus jefes y estimuladas por el modelo de actuación de la clase dominante-gobernante.
Por Oscar López Reyes
En su fuero eminentemente profesional, el periodista labora para empresas periodísticas, instituciones estatales y organizaciones de otras índoles, con la ética “como el zumbido al moscardón” y la dignidad sobre la mesa. En cualesquiera de esas órbitas, diáfanamente ha de mantener su compromiso con la libertad, la democracia y el bien común, sin manipular la verdad ni inquirir ventajas personales; sin erosionar confianzas ni confabularse con pestañas tenebrosas del poder político-económico.
Con unos y otros presidentes de la República he interactuado en 50 años, ya en entrevistas, tertulias y otros encuentros periodísticos y en quehaceres oficiales. Incumbentes de todos los gobiernos han requerido los servicios profesionales independientes de quien escribe, sin condicionamientos políticos en un clima de respeto. En todos he aceptado las propuestas de trabajo, menos en una regencia de ocho años.
7.- JOAQUÍN BALAGUER RICARDO (1 de septiembre de 1906, Bisonó, Santiago-14 de julio de 2002, Santo Domingo). Mandatos presidenciales: 1960-1962, 1966-1978 y 1986-1996. Durante su administración 1966-1978, varios periodistas cayeron abatidos a balazos, y para abordarlo había que aprovechar circunstancias especiales, como su llegada al salón de Embajadores del Palacio Nacional para encabezar las reuniones de cada miércoles de la Comisión Nacional de Desarrollo, y al término tanto de las misas dominicales de la capilla de la Casa de Gobierno como en las inauguraciones de obras públicas.
En 1973 decidió presidir una rueda de prensa, en la mañana de cada jueves, y por lo general se exigía que, con antelación, presentaran las preguntas a ser formuladas que eran punzantes y con frecuencia respondía exaltado. Singularizó por la anarquía, por cuyas razones fue suspendida sin retorno. En su nuevo gobierno de 10 años (1986-1996), Joaquín Balaguer se mostró más receptivo con los periodistas. Por lo menos una vez a la semana yo lo entrevistaba durante sus caminatas, a las 6 de la tarde, por el parque Mirador Sur. Me entregó el Premio de los Jayces ‘72 como joven sobresaliente de 1992, en un acto en el Palacio Nacional, y en ese período laboré como encargado de relaciones públicas del Instituto para el Desarrollo del Suroeste (Indesur), con sede en Azua.
8.- ANTONIO GUZMÁN FERNÁNDEZ (12 de febrero de 1911, La Vega- 4 de julio de 1982, Santo Domingo). Administración gubernamental: 16 de agosto de 1978 – 4 de julio de 1982. A este modelo de accionar democrático y cambios, había que sacarle los datos con preguntas directas, durante inauguraciones y otras actividades, y sus informaciones más relevantes provenían de sus discursos.
Guzmán Fernández respondía con un lenguaje campechano, y se coronó con la gloria de que en su gestión se instalaron y desarrollaron las principales unidades de relaciones públicas gubernamentales. En el citado cuatrienio, conversé con él cuando yo fungía como encargado de relaciones públicas del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI). Y en El Nuevo Diario profundicé en un análisis sobre las razones de su suicidio en su despacho del Palacio Nacional, el 4 de julio de 1982, entre la medianoche y la madrugada.
9.- JACOBO MAJLUTA AZAR (9 de octubre de 1934, Santo Domingo-2 de marzo de 1996, Tampa, Florida, Estados Unidos. Jefe de Estado en funciones: 4 de julio de 1982-16 de agosto de 1982, 43 días. Como vicepresidente constitucional, el 4 de julio de 1982 asumió la presidencia de la República tras el fallecimiento del presidente Antonio Guzmán Fernández, ambos electos para el período 1978-1982.
Platicamos periodísticamente en encuentros en su vieja residencia de la avenida Independencia número 555 (entre las calles Benito Monción y Socorro Sánchez) y su nueva residencia de Arroyo Hondo, con el auxilio y la compañía de Rafael Gamundi Cordero. Sobresalió por su afectividad y franqueza con los periodistas.
10.- SALVADOR JORGE BLANCO (5 de julio de 1926 -Santiago-26 de diciembre de 2010, Santo Domingo). Ciclo de su autoridad presidencial: 16 de agosto de 1982 y 16 de agosto de 1986. Este tercer presidente de la República del PRD tomaba asiento en su despacho del Palacio Nacional a las 7 de la mañana, a la misma hora en que este servidor comenzaba a laborar como periodista del Departamento de Prensa de la sede presidencial. En esa condición asiduamente tomaba notas de declaraciones oficiales en actos a los que no tenían acceso los periodistas que cubrían la fuente palaciega. Luego me designaron director de relaciones públicas de los ministerios de Relaciones Exteriores e Industria y Comercio.
Jorge Blanco contestaba preguntas de los reporteros en actos especiales, como en la presentación de credenciales de diplomáticos y encuentros sociales. Cada jueves conversaba con ellos al término de las Audiencias Populares, organizadas en el hoy salón Hermanas Mirabal de la primera planta del Palacio Nacional y en gobernaciones de distintos pueblos. Dos veces lo visité cuando estuvo recluido –en un ambiente cuasi solitario- en la desaparecida cárcel preventiva del ensanche La Fe y publiqué crónicas sobre su internamiento en la clínica Gómez Patiño y su salida del país con fines de salud.
11.- LEONEL FERNÁNDEZ REYNA (26 de diciembre de 1953, Santo Domingo). Lapsos como regente del Poder Ejecutivo: 1996-2000 y 2004-2012. Catedrático y filosófico de la comunicación en las aulas universitarias y en el diario existir, resaltaba que no se peleaba con sacerdotes ni periodistas. En esa línea, confraternizó y ayudó a una legión de estos últimos.
Compañeros en la escuela de comunicación social de la Universidad Dominicana O&M y los encuentros con el teórico Jimmy Sierra, solidarios en los avatares del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) y cercanos de oficinas en la calle El Conde, Fernández Reyna me llamó como asesor de comunicación de los consejos consultivos de los dominicanos en el exterior, con asiento en el Palacio Nacional, y luego como secretario del consejo de administración de Certv/RTVD, honoríficamente durante tres años, cuando presenté renuncia.
12.- HIPÓLITO MEJÍA DOMÍNGUEZ (22 de febrero de 1941, Gurabo, Santiago). Mandato presidencial: 2000-2004. Hablaba con franqueza y sin contención con los periodistas hasta tres veces en un solo día. Responsable y valiente, se caracterizó por ser locuaz y jocoso, y espontáneamente me otorgó -el 5 de abril de 2003- la condecoración de la Medalla Presidencial al Mérito Civil, en una ceremonia celebrada en el Palacio Nacional.
Tras ser designados por Hipólito Mejía, Manuel (Chiqui) Troncoso Cuesta, presidente y gerente general, y Luis Martínez como subgerente del Banco Nacional de la Vivienda (BNV), me encargaron de las relaciones públicas de esa institución, en el 2001.
13.- DANILO MEDINA SÁNCHEZ (10 de noviembre de 1951, Arroyo Cano, San Juan). Mandato presidencial: 2012-2020. Ha sido el más huidizo, apagado e insulso de los presidentes de la República, y apenas abrió los brazos para hacer buenas migas e intimar con una camada de buenos allegados redactores élites y comentaristas. Mis relaciones en la gobernanza de Medina Sánchez no pasaron de un simple saludo y una mirada furtiva.
Cinco viejos camaradas del Partido Comunista de la República Dominicana (Pacoredo), entre ellos dos sometidos actualmente a la Justicia por corrupción, no pudieron convencerme para que junto a ellos me integrara a la campaña electoral de Medina Sánchez, y no acepté trabajar en el gobierno durante su mandato de ocho años. ¡Presidente, la afectividad, presidente!, encabezaban los artículos publicados en el vespertino El Nacional, como advertencia.
14.- LUIS ABINADER CORONA (12 de julio de 1967, en Santo Domingo). Mandatos presidenciales: 2020-2024 y 2024-2028. En el 2020 innovó con un nuevo estilo de suministrar informaciones: el Twitter, ahora X. Prosiguió, desde el 28 de agosto de 2023, con LA Semanal con la Prensa, en el salón de las Cariátides del Palacio Nacional, transmitida en vivo por la plataforma de streaming YouTube. Se enquistó en el espacio de diálogo gubernamental más innovador, abierto entre formalidades protocolares y bromas, así como dinámico en la generación de noticias preeminentes.
Con Abinader Corona he mantenido nexos académicos y familiares por cuatro décadas, y en estos 6 años de su gobierno he sido director de comunicación de la Dirección General de Contabilidad Gubernamental (Digecog) y la Contraloría General de la República, para sumar 42 años de servicios a instituciones del Estado.
Sinopsis. En el Palacio Nacional (dos veces) y en un palacio judicial, en la Cancillería, un banco estatal, Radiotelevisión Dominicana, Industria y Comercio, en la Contraloría, el Indrhi, el Consejo Nacional de Fronteras, Indesur y Digecog conocí y platiqué con jefes de Estado y estas instituciones me obsequiaron múltiples ofrendas: vida, participación en eventos históricos, tener acceso a informaciones privilegiadas, aprendizajes y experiencias para el crecimiento personal, amistades, honores y agasajos. Y me abrieron pétalos para escribir sobre políticas públicas, transformaciones en el Estado y memoriales históricos.
……………………………………………
El autor: Periodista, mercadólogo, catedrático y escritor.
………………………………………….
