Opinión
Ante una invitación a un conversatorio
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13 años agoon
Por considerarlo de interés reproducimos el articulo de un munícipe distinguido de Santiago
Por Ramón Antonio Veras
Hace alrededor de diez días, mi amigo y colega, el Lic. Eduardo Trueba, por vía telefónica me formuló una invitación para que asistiera a un conversatorio con los directivos de la Asociación para el Desarrollo, INC. (APEDI). Le respondí que con mucho gusto aceptaba la invitación.
Posteriormente, le comuniqué al Lic. Trueba que yo no había recibido de APEDI una invitación formal, y él me manifestó que oportunamente se efectuaría.
Precisamente, el día 12 de marzo del año en curso, 2013, con fecha 11 del mismo mes recibí, remitida por el Presidente Ejecutivo de APEDI, Ing. Hendrik Kelner, una comunicación en la cual me convoca a un conversatorio a realizarse el jueves 14 de marzo 2013, a las cinco horas de la tarde, para abordar el tema sobre mis inquietudes del papel de los empresarios de Santiago en el desarrollo.
Conviene precisar que mi preocupación con relación a los empresarios de Santiago la he expuesto, en los últimos meses, por medio de escritos remitidos a distintas personas vía Internet, y recogidos en publicaciones en el periódico La Información.
He aquí los títulos y conclusiones de los textos en los cuales me refiero y tomo en consideración al empresariado de Santiago.
1.- Con el título: MI SANTIAGO QUERIDO: HOY SUCIO Y DESORDENADO. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:
CONCLUSIONES
A.-Este escrito no ha sido elaborado como gimnasia intelectual, sino con sentido cívico y de preocupación para que se corrija la realidad que vive Santiago de los Caballeros en lo que se refiere a sucieza y desorden municipal.
B.- Todo aquella persona, física o moral, que considere que lo expuesto por mí en este trabajo no responde a la verdad, la emplazo para, en forma pública, demostrarle la objetividad de lo denunciado.
C.- Creo que no basta con hacer las críticas, sino buscar soluciones, las cuales deben ser obra, no solamente de las autoridades municipales, sino también de las fuerzas motrices sanas, económicas, políticas y sociales. Santiago es un todo y por él debemos todos sentirnos preocupados.
Santiago de los Caballeros, 3 de diciembre de 2012
2.- Con el título: POR LA LIMPIEZA Y ORDEN MUNICIPAL EN SANTIAGO DE LOS CABALLEROS. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:
CONCLUSIONES
a.- Al transcribir las distintas citas de periódicos, solamente hemos querido poner de manifiesto que existe una preocupación generalizada por el estado que se encuentra la ciudad de Santiago de los Caballeros, en lo que se refiere específicamente a la falta de aseo, tránsito vehicular urbano y medio ambiente.
b.- La reiteración de las denuncias con relación a los mismos temas, pone en evidencia que las dificultades municipales existen y se destacan, no para fastidiar a las autoridades edilicias, sino porque la comunidad está molesta, preocupada, y quiere solución en forma colectiva a las acciones que se han de tomar en el futuro por el bien de todos los que vivimos en Santiago y lo queremos limpio y ordenado.
c.- Ante la realidad de los hechos negativos denunciados, no hacemos nada con limitarnos a señalarlos; debemos de buscar la forma de que las autoridades municipales los solucionen para bien de los que habitamos en Santiago.
d.- En forma aislada nada vamos a lograr, y los problemas van a seguir como hasta ahora. Por tanto, creo que lo más conveniente es que un pequeño grupo de mujeres y hombres de Santiago, constituidos en comisión, comité, junta o voceros, se acerquen a la Sala Capitular y expongan, con altura, respeto y precisión, en forma detallada, los problemas que nos lesionan y cuya solución depende de la alcaldía de Santiago.
e.- Si luego de expuestas a las autoridades municipales las cuestiones que afectan a Santiago, no se solucionan, entonces ese mismo órgano que hizo de intérprete de la comunidad de Santiago, se debe reunir y elaborar un documento de llamado a las fuerzas motrices cívicas para que hagan suyos los reclamos.
f.- La presente coyuntura resulta adecuada para que las asociaciones que en Santiago agrupan a los empresarios, a los profesionales de las distintas áreas, el movimiento obrero y sindical, los clubes culturales y de servicios, las organizaciones estudiantiles, las universidades, en fin, se impone quelevante su voz todo un abanico de fuerzas cívicas, preocupadas por el estado deplorable en que se encuentra nuestro querido Santiago, a nivel de suciedad, agresión al medio ambiente,irrespeto a los espacios públicos y el caos en el tránsito de vehículos.Santiago de los caballeros,30 de enero de 2013.
UNA CARTA POR EL SANTIAGO QUE QUEREMOS.
Santiago de los Caballeros,
4 de febrero de 2013.
Licenciado
Carlos Alfredo Fondeur V.
Presidente del Consejo
Desarrollo Estratégico
De Santiago (CDES)
Ciudad
Distinguido Señor Presidente:
1.- Tomando como fuente de información diferentes medios de comunicación escritos, me he informado de la constitución, en Santiago de los Caballeros, del organismo “Observatorio Santiago 2020”; que tiene dentro de sus objetivos ventilar y buscar soluciones a los principales problemas del municipio y la ciudad de Santiago de los Caballeros.
2.- En el grupo de las personas que figuran firmando el documento que sirve de base al nacimiento del órgano santiaguero, figura usted; aunque mantengo relaciones cordiales y de amistad con la generalidad de los demás firmantes, he optado por dirigirme a usted para, además de hacer de su conocimiento, poner al tanto de los demás suscribientes de “Observatorio Santiago 2020”, lo que le explico a continuación.
3.- En mi condición de santiaguero me he sentido contento con la formación de “Observatorio Santiago 2020”, porque todo aquello que tenga por finalidad hacer la vida de los santigueros y santiagueras más humana, digna, saludable, higiénica, ordenada y vivificante, me llena de alegría.
4.- Estoy verdaderamente gozoso por la presencia del “Observatorio Santiago 2020” porque, al igual que yo, todos sus integrantes conocen la realidad de los problemas que afectan seriamente a nuestro querido Santiago; particularmente en lo que se refiere a suciedad, abuso en la ocupación de los espacios públicos y agresión al medio ambiente.
5.- Debo confesar mi alegría con la existencia de “Observatorio Santiago 2020”, porque en los últimos días he escrito trabajos en los cuales pongo en evidencia el estado de abandono en el que está Santiago por la indiferencia, incuria o dejadez; la falta de visión y comprensión de las autoridades que, en su conjunto, conforman la Alcaldía de Santiago.
6.- El regocijo que siento con la creación de “Observatorio Santiago 2020”, se justifica porque este órgano ha llegado en un momento oportuno; como se comprueba por lo que expuse en mi último trabajo sobre el desastre que hay en Santiago ahora, en el cual dije, entre otras cosas:
8.-Licenciado Fondeur, como santiaguero, creo que “Observatorio Santiago 2020” ha hecho acto de presencia en una coyuntura adecuada porque, si por mi mente había pasado la idea de que Santiago no tiene dolientes, ahora me siento animado. En el recién creado organismo están unificadas las fuerzas motrices que están en el deber, y tienen condiciones, para sacar a Santiago del estado de desastre en que se encuentra, que la ha convertido en una ciudad inútil, inviable para una persona decente y civilizada.
9.- No debemos ignorar que, cuando hablamos de hacer la vida agradable para Santiago, nos estamos refiriendo a lo que es de conveniencia para todos los habitantes de esta ciudad, sin distinción alguna.
10.- Es de suponer que al momento de tomar como identificación inicial la palabra “Observatorio”, de seguro que sus gestores anidaron la idea de que se comprometían, cada uno, a convertir el “Observatorio Santiago 2020” en punto fijo para observar todo lo que es de interés para Santiago.
11.- En el comportamiento de los hombres y mujeres sensibles, y sentido de civismo, no hay ni puede haber indiferencia ante los fenómenos sociales nocivos que, real y efectivamente, llenan de desvergüenza a los seres humanos de bien, como es la gran mayoría de los habitantes de la ciudad de Santiago de los Caballeros.
12.- A lo mejor esté equivocado, pero creo que en el seno de “Observatorio Santiago 2020”, están las fuerzas motrices que la ciudad de Santiago necesita se pongan en tensión;levanten su voz de alerta para ver si así las autoridades municipales, por piedad, compasión o respeto al clamor de las organizaciones cívicas organizadas, deciden honrarel compromiso que tienen de no continuar trillando el camino transitado por gestiones edilicias anteriores, al mantener a nuestro querido Santiago en estado de asquerosidad, porquería, inmundicia y caos.
13.- Tengo la esperanza de que las entidades integrantes del “Observatorio Santiago 2020”, luego de leer con detenimiento el documento que le anexo a la presente, con el títul “POR LA LIMPIEZA Y ORDEN MUNICIPAL EN SANTIAGO DE LOS CABALLEROS”, van a comprender y hacer suyas mis preocupaciones. No hay que hacer mucho esfuerzo para asimilar los problemas que actualmente preocupan y lesionan vivamente a nuestro siempre querido Santiago.
14.- Finalmente, en razón de que no tengo a mi alcance la dirección electrónica de los demás integrantes del “Observatorio Santiago 2020”, aprovecho la ocasión para incluirle con la presente, el escrito al cual ya hice mención; el cual le pido, por favor, tenga la gentileza de hacerlo llegar a cada uno de los demás miembros del indicado organismo. Las gracias anticipadas de mi parte.
4.- Con el títul EL CARNAVAL DE SANTIAGO Y UN MARTIRIO. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:
CONCLUSIONES
a.- La fiesta de carnaval resultaría más fructífera para nuestro pueblo, si las distintas comunidades recibieran el apoyo de sus respectivas alcaldías. Si así se hiciera los habitantes de cada ciudad, municipio o sección, organizarían sus fiestas carnavalescas tomando en consideración sus costumbres, tradiciones históricas y personajes ligados a su folklor. De seguro que en corto tiempo se va apreciar lo conveniente que resulta masificar el carnaval en base a sus costumbres locales.
b.- De efectuarse las fiestas de carnaval por sector territorial, provincial o municipal, esa actividad cultural puede concluir con una gran fiesta regional, en la cual cada parte exhibe sus creaciones de personajes graciosos, con características que reflejan curiosidad en procura de la sonrisa espontánea, generando alboroto y algarabía delirante.
c.- Específicamente en la ciudadde Santiago de los Caballeros, el carnaval puede ser celebrado en cada barrio o urbanización, por ejemplo, El Ejido, La Joya, Baracoa, Los Jardines, Cienfuegos, etc.; y el último domingo del mes de febrero se efectúa un encuentro en un lugar determinado, y ahí desfilan y hacen sus presentaciones las distintas comparsas, grupos artísticos; y mamarrachos haciendo el papel de peleles, idiotas, y cuantas figuras hagan de hazmerreír.
d.- La ciudad de Santiago de los Caballeros, tiene suficiente espacio territorial, amplias avenidas, donde pueden celebrarse unificadas distintas actividades carnavalescas, sin necesidad de cerrar diecinueve (19) calles y avenidas, para impedir el libre tránsito de vehículos de motor y de tracción muscular, de los habitantes de Santiago.
e.- No hay ninguna razón valedera justificativa, para cerrar diecinueve (19) calles y avenidas de Santiago, para la celebración del carnaval, en una especie de circuito cerrado.
f.- En los últimos años, las santiagueras y santiagueros si desean disfrutar su carnaval, tienen que ir al área del Monumento de la Restauración, a la avenida Las Carreras o verlo por televisión como algo monótono, despojado de la parte agradable y entretenida, para convertirlo en aburrido, rutinario y pesado.
g.- Concentrar el carnaval de Santiago, pensando que será para el deleite de una logia, es desnaturalizar la tradición del carnaval en su aspecto histórico. Es de la esencia de las fiestas de carnaval la presencia masiva de multitud; muchedumbre de personas alegres; aglomeración de hombres y mujeres del pueblo en movimiento, cantando, bailando y cuantas cosas salen del alma para alegría propia y contagiar a los demás.
h.- Todo parece indicar que el objetivo de cerrar diecinueve (19) calles y avenidas cercanas o que hacen intersección con la avenida Las Carreras, es para hacer concurrir, a un mismo lugar, a las comparsas, lechones, y a todos aquellos que se disfrazan de mamarrachos.
i.- Al hacer converger a los que dan vida al carnaval al mismo espacio territorial, se condena a los actores de las fiestas carnavalescas a estar concentrados, en una especie de acuartelamiento festivo. El enclaustramiento de los que dan vida al carnaval, priva a amplios sectores del pueblo de Santiago de disfrutar sus ocurrencias, la genialidad de los que hacen de sus disfraces, gestos, chistes, mímicas y gracias sana.
j.- La responsabilidad del cierre de las diecinueve calles de Santiago, cada domingo del mes de febrero es de la Alcaldía Municipal y de nadie más.
k.- Resulta contraproducente la decisión de la Alcaldía de Santiago, proceder al cierre de 19 calles del centro de la ciudad, sin tomar en consideración a amplio sectores de la comunidad que necesariamente tienen que moverse en vehículos por esa zona y, de igual manera, con esa medida trastorna el tránsito vehicular por otras áreas próximas a la avenida Las Carreras.Santiago de los Caballeros, 24 de febrero de 2013.
3.- Con el títul SANTIAGO SIEMPRE; SUS EMPRESARIOS DE AYER Y DE HOY. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:
CONCLUSIONES
Es posible que quien lea este trabajo se haga la pregunta ¿qué ha impulsado a Negro Veras a desarrollar este escrito con relación al sector empresarial de Santiago? He aquí mi respuesta anticipada.
a.- Estoy totalmente convencido de que la sociedad dominicana está deteriorada, agrietada en lo económico y social, de lo que no escapa la ciudad de Santiago de los Caballeros.
b.- El Santiago de hoy no es el de ayer, en población, ni en la conducta de sus habitantes, pero cuenta en su seno con hombres y mujeres de bien, que van desde empresarios hasta chiriperos.
c.- El sector económico y social que puede ejercer mayor influencia en el seno de la ciudad de Santiago, es el de los nuevos empresarios, si así lo deciden.
d.- En razón de que el poder económico genera poder social y político, los jóvenes empresarios de Santiago están en condiciones de incidir con éxito en todas las esferas de la vida de la ciudad.
e.- Mi deseo es que el poder en el país, y en Santiago en particular, estuviera bajo el control de una conjunción de fuerzas motrices económicas, políticas y sociales, con capacidad y posibilidad de administrar la nación en provecho de todos los dominicanos y dominicanas, pero hoy tal cosa no es más que una aspiración.
f.- Los sectores más calificados del empresariado de Santiago, por su juventud, talento y capacidad, así como por el origen social y familiar de la mayoría de ellos, están en condiciones de convertir a nuestra ciudad en modelo del país, y al hacerlo así estarían haciendo un aporte significativo en lo material y espiritual; y asídarían un gran ejemplo a sus descendientes, familiares, y a todos los hombres y mujeres que no quieren que Santiago de los Caballeros siga, como hasta ahora, constituyendo una afrenta como comunidad humana civilizada.
g.- Para cumplir con determinados puntos de interés para la comunidad de Santiago, los empresarios santiagueros no tienen que enfrentarse con el gobierno central ni municipal porque, en todo caso, estarían apoyándose en el pueblo, y por el beneficio del pueblo de Santiago del cual los empresarios también forman parte integral.
h.- Este artículo lo he elaborado teniendo como fuente de información mi propia experiencia de santiaguero; tiene como objetivo que Santiago de los Caballeros pueda recobrar la limpieza y el orden como ciudad de mujeres y hombres decentes y civilizados; y está motivado en el derecho que tenemos santiagueros y santiagueras, los que aquí residimos, de poder vivir y morir tranquilos y dignamente.
i.- Por último, en este escrito cuando me refiero a empresarios lo hago con el criterio dirigido a los hombres y mujeres que en Santiago han levantado, dentro de las reglas normales del sistema social imperante, grandes fortunas económicas, y con los cuales la comunidad de Santiago puede contar para producir cambios positivos para nuestra comunidad.
j.- El concepto empresarios de santiago, no va dirigido, en mi léxico, hacía aquellos que tienen dinero por serones, y los ocultan en “alganas”, porque es un dinero sucio, contaminado. Ellos pueden ser cualquier cosa, desde ricos realengos, hasta “viralatas” de mala muerte.
k.- El presente texto ha sido elaborado, pura y simplemente, por un ciudadano del mundo, nacido en República Dominicana por accidente y que, por voluntad propia, escogió para vivir y desarrollarse, y a lo mejor morir, en la ciudad de Santiago de los Caballeros; libre de prejuicios y sectarismos, sin otros fines que los ya indicados en la letra h); consciente de que el mismo puede dar lugar a debates y contradicciones, para lo cual esperoque cualquier observación, comentario o crítica que se le haga sea formulada con seriedad, altura, respeto y sentido constructivo; y apegada siempre a la decencia y libertad de pensamiento, precisando en cada caso el remitente, el número al cual corresponde el párrafo motivo de su observación. Santiago de los,7 de marzo de 2013.
De la lectura de los citados escritos se advierte con facilidad que en cada uno de ellos procuro llamar la atención de las mujeres y los hombres que en Santiago constituyen, por su posición en los marcos de las fuerzas productivas, un sector determinante en todo lo relacionado con la ciudad de Santiago de los Caballeros.
Debo de reconocer que luego de publicados los citados trabajos, y por conversación con algunos amigos que tuvieron la posibilidad de leer los mismos, mis inquietudes se han convertido en preocupaciones, hasta el punto de que mis observaciones palidecen ante lo que realmente ocurre con el abandono de nuestro querido Santiago.
Por ejemplo, da grima saber que las consecuencias de abandono que ha sido sometida nuestra ciudad han ido llenando al espacio urbano de Santiago a alcanzar los mayores niveles de retraso en todos los órdenes, exhibiendo hoy en día un aspecto horripilante.
Pero algo más. Esos mismos amigos me han hecho saber que es recomendable recordar que el Santiago de ayer tenía problemas sociales, precisamente para decir que es muy lamentable que los mismos aún persisten en la actualidad, sólo que en condiciones aún peores.
La ciudad de hoy tiene cuatro o cinco grados de retraso en su calidad de vida si la comparamos con la ciudad de ayer.
Hoy, ante ustedes, no vengo a reiterar los conceptos vertidos en mis susodichos escritos; lo que sí quiero destacar es que cuando me refiero a los empresarios de Santiago no les veo como un grupo económico clasista homogéneo, sino muy heterogéneo, compuesto por hombres y mujeres, unos con pensamiento en el pasado, y otros en el presente y con visión de futuro.
Real y efectivamente, hacia los que piensan en el porvenir, a los empresarios con sentido de compromiso social, es a los que mentalmente me remito.
Al igual que yo, otras santiagueras y santiagueros, aspiran a que los empresarios con verdadero compromiso social deben estar dispuestos a participar activamente en la palestra pública defendiendo sus convicciones a favor de toda la sociedad como tarea prioritaria y no solo buscando ventajas que beneficien sus propios intereses particulares o grupales, los cuales generalmente se ocultan detrás de una pantalla retórica demagógica, populista o desarrollista.
En esta intervención no pretendo hacer una relación pormenorizada de mis preocupaciones con relación a Santiago, el país y los empresarios de mi ciudad natal, aunque sí quiero hacer algunas precisiones:
a.- Creo que después del encuentro de hoy, si lo considera de lugar, APEDI, puede proceder a organizar, coordinar o impulsar la realización de un seminario o taller, en el cual se discutan temas tales como vigencia pasada y presente de APEDI; su incidencia ayer y hoy partiendo del concepto de desarrollo al momento de su formación, y hasta la década del setenta, y desde esta etapa hasta la actualidad; b.- El papel de los empresarios de Santiago y su compromiso con la ciudad y el país; c.- Comportamiento de los empresarios de Santiago ante el gobierno municipal y central; d.- Actitud de las organizaciones de empresarios, comerciantes y profesionales de Santiago, ante la situación de sucieza y abandono de Santiago;
El encuentro de esta tarde tiene su valor porque demuestra inquietud por parte de los ejecutivos de APEDI.
Espero que las ideas que hoy se expongan sean fructíferas y recogidas para ser examinadas en conjunto, con la finalidad de materializarlas, con el único objetivo de que los empresarios de Santiago que piensan en el porvenir, en alianza sincera con las demás fuerzas motrices, contribuyan a que Santiago no siga siendo, como hasta ahora, una ciudad que luce estancada, sin dolientes, sucia, desorganizada y sin respuesta de civismo.
Quiero hacer constar ante los presentes, que los problemas de Santiago no son de la responsabilidad de un grupo económico, político o social, sino de todos los que habitamos en este pedazo de tierra; y que el sector o clase social que no cumpla con su rol en el ordenamiento social vigente, pasará, en conjunto, a la historia como buenos amigos, excelentes padres de familias y grandes empresarios, pero también como indolentes que nunca debieron haber ocupado un espacio en nuestro Santiago querido.
Por último, no olvidemos que los procesos sociales no se detienen por la voluntad colectiva de una organización, o persona individual. En pocas palabras, por encima de los indiferentes o insensibles, Santiago seguirá siendo, como dijo Eugenio María de Hostos, LA PROVINCIA MÁS PROVINCIA DE TODAS LAS PROVINCIAS.
Santiago de los Caballeros,
14 de febrero de 2013.
Por Oscar López Reyes
Pretendiendo prolongar la creencia de internet del “chivo sin ley” (“fake news” o noticias falsas, desinformación, manipulación, coerción, ciberdelincuencia, etc.), el nuevo Código Penal -estipula condenas hasta de 40 años- ha sido rebautizado como la Ley Mordaza por pseudo-periodistas, “comunicadores” sin títulos universitarios ni otro aval académico o gremial que ejercen el chantaje extorsivo mediático monetario. ¿Acaso asistimos a una revancha en favor de la impunidad de los delitos de palabras (más devastadores que una bala), el aborto, la corrupción y el narcotráfico?
Está en marcha, y crece, la industria de la intimidación, amparados los extorsionadores en el libertinaje digital, la dañina viralidad y la percepción de impunidad por la ausencia de sanción penal. Pululan, especialmente en las redes sociales y la radio, las advertencias de divulgar datos comprometedores o retirar los difundidos si no les efectúan transferencias económicas inmediatas.
Nunca como ahora, malandrines con el antifaz de periodistas presionan y emprenden campañas de descréditos contra figuras públicas, empresarios y políticos con noticias falsas o descontextualizadas, montajes digitales, ediciones tendenciosas, titulares sensacionalistas, perfiles falsos, fotografías e informaciones íntimas y sensibles, rumores espúreos, imágenes o videos manipulados y otros datos personales perjudiciales.
¿Por estos y otros tipos de modus operandi, ha oído usted que condenaron a un director de diario, a un egresado universitario de comunicación social o a otros profesionales del ecosistema informativo?
Sencillamente, “agua pasada no mueve molino”. Más que una persecución contra la libertad de expresión, las campanas repican contra el delito de extorsión mediática, una modalidad delictiva que le está ganando a los abogados extorsionistas.
Categóricamente, ha tomado cuerpo un delito penal grave, que conlleva a penas de cárcel, útil como un mecanismo disuasivo para sujetos con patrones de conductas impulsivas, terroríficas e incontrolables. Ellos están atrapados por trastornos episódicos y sin arrepentimiento, que se vuelven un peligro público, y que ameritan de psicoterapia, como palpablemente se ha visto últimamente. La prisión apuntala como un preferible tono de voz para calmar el dolor de las víctimas y evitar que respondan con el castigo de una paliza o la muerte.
Alégase que el Tribunal Constitucional ha despenalizado delitos de prensa, pero no olvidemos que últimamente esa instancia se ha constituido en una afrenta para la sociedad. Ha estado aplicando el derecho desde la Luna, divorciado de la realidad, y creándole más conflictos al Estado, sancionando sentencias absurdas, que instituciones oficiales no están en capacidad de cumplir, porque de hacerlo dejarían sin presupuesto la salud, la educación, las obras públicas y otros servicios sociales.
Igual de mal andan senadores y diputados, que son marionetas del populismo y que se doblegan en un santiamén, como si asistieran a un convite de comadres. Luego de más de 20 años discutiendo para lograr la aprobación del Código Penal, ahora esos legisladores acceden fácilmente, como si tuvieran en brazos de Morfeo, a dar rienda suelta a la propuesta para modificarlo sin ser sometido a pruebas, porque ni siquiera ha entrado en vigencia.
Valga referir, como aporte adicional a las anotaciones preexistentes, que los más diversos autores doctrinarios internacionales sobre el derecho a la información concuerdan en que la libertad de expresión es un derecho fundamental, pero no absoluto, que precisa de límites para proteger derechos de terceros y garantizar el orden social. Basta citar a Alejandro Fuenmayor E. en El derecho de acceso de los ciudadanos a la información pública, Francisco Morera Alfaro en Los derechos de los ciudadanos frente a las tareas de la información, Enrique Villalobos Quirós en El derecho a la información y Manuel Fernández Areal en Introducción al derecho de la información.
Y, ¿cuál otro? Sí, podemos leer a Carlos Soria en Derecho a la información y derecho a la honra; A. Hugo Osorio Meléndez en Políticas de información y derecho. Estudio comparativo; Eduardo Nova Monreal en Derecho a la vida privada y libertad de información. Un conflicto de derechos; Ernesto Villanueva e Issa Luna Pla en El derecho de acceso a la información, y Orrin E. Klapp en Información y moral. Estrategias de apertura y cierre ante la nueva información.
En esa óptica, ¿qué dice el nuevo Código Penal?
Acerca de la difamación extorsiva, el artículo 209 expresa que “Quien haga imputación pública a una persona, física o jurídica, de un hecho preciso o concreto que le afecta en su honor o en su consideración, buen nombre, imagen, dignidad e integridad familiar, por cualquier forma pública, … le cause un perjuicio, y con ello obligue o procure obligar a la víctima a ceder a sus exigencias, será sancionado con pena de cinco a diez años de prisión mayor y multa de diez a veinte salarios mínimos del sector público”.
En esta circunstancia, más que acudir a la violencia como los iracundos, la alternativa más expedita para los injuriados y acosados está en el sometimiento judicial para que un juez decida, interponiendo las pruebas y colocando otras piezas regidos por los fundamentos del derecho, dictaminen la culpabilidad o inocencia del imputado. Y todavía para las partes queda la opción de apelar la sentencia.
Si el Congreso Nacional y el Tribunal Constitucional modifican el nuevo Código Penal, al unísono tendrán que hacer una revolución, en virtud de que en República Dominicana a través de varias leyes son perseguibles y sancionables con prisión el chantaje, las campañas injuriosas y difamatorias, los rumores falsos, las expresiones ofensivas o despectivas por medios informáticos, telemáticos o audiovisuales (redes sociales, internet, blogs) y prensa escrita.
¿Y cuáles son esas disposiciones legales?
Son la Ley 183-02 Monetaria y Financiera, la Ley 126-02 sobre Comercio Electrónico, Documentos y Firmas Digitales; la Ley 53-07 Contra Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, la Ley 136-03 o Código para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, y otras, que contemplan encierros carcelarios de hasta diez años y multas de hasta dos millones 500 mil pesos o 500 veces el salario mínimo del sector público. ¡Muy bien!
Aunque luzca una irreverencia y un riesgo decirlo, el sometimiento judicial a un periodista por difamación e injuria representa una prueba para demostrar su profesionalidad y apego a las leyes y a los principios y valores éticos en el manejo informativo y el análisis interpretativo. Si así fuere, ¿por qué tanto miedo?
Con frecuencia, ciertas esferas de los diarios exageran y procuran rehuir para no colocarse frente a un crucifijo, por la aversión y el temor traumático, arrastrado por sangrientas experiencias pretéritas. Preservemos el contenido del nuevo Código Penal, y actuemos con la potestad de informar y opinar sin censura ni autocensura, pero ajustados al derecho, y caminando derecho.
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El autor: Periodista, mercadólogo, catedrático, escritor y gremialista.
Por Isaías Ramos
República Dominicana no enfrenta solo un debate salarial. Enfrenta una crisis de arraigo, identidad, soberanía laboral y cumplimiento constitucional. Durante las últimas tres décadas se consolidó un modelo de bajos salarios, débil fiscalización y desorden migratorio-laboral. Pero desde la Constitución de 2010, que consagra el Estado Social y Democrático de Derecho, esa falla dejó de ser solo económica: se convirtió en contradicción frontal con el mandato constitucional. Hoy el problema se ha agudizado. La pregunta es necesaria: ¿para quién funciona realmente este modelo económico?
Según el Informe sobre Democracia y Desarrollo 2026 del PNUD, 39.5% de las personas en República Dominicana contempla irse a vivir o trabajar a otro país, frente a 31.7% en América Latina y el Caribe: 395 de cada 1,000 personas, contra 317 de cada 1,000 del promedio regional. La principal razón para emigrar es la falta de oportunidades económicas: 58.4%.
Ese dato debe estremecer. Los dominicanos no contemplan irse porque no amen su patria. Contemplan irse porque trabajan, luchan, pagan transporte, comida, impuestos y deudas, y aun así sienten que no avanzan. La emigración deseada es un voto de desconfianza contra un modelo que produce crecimiento, pero no suficiente esperanza.
La Constitución no manda una República para administrar resignación. Define al país como Estado Social y Democrático de Derecho, fundado en la dignidad humana, los derechos fundamentales, el trabajo y la soberanía popular. También reconoce que todo trabajador tiene derecho a un salario justo y suficiente para vivir con dignidad, y declara de alto interés la nacionalización del trabajo.
Por eso, el salario justo no es una consigna. Es mandato constitucional.
La evidencia salarial es contundente. En el primer trimestre de 2026, la ONE reportó que el salario mensual promedio por empleado formal fue RD$34,621. Incluso los sectores mejor remunerados —minas y canteras, organismos extraterritoriales y electricidad— promediaron RD$79,724, RD$70,541 y RD$67,246. Si ese es el techo salarial formal, el país debe preocuparse: muchos ingresos permiten consumir, pero no necesariamente progresar, ahorrar, comprar vivienda o construir patrimonio.
La canasta básica familiar nacional llegó en mayo de 2026 a RD$49,268.36; la del primer quintil fue RD$29,489.84 y la del segundo RD$38,441.67. Frente a eso, demasiados salarios formales siguen siendo salarios de supervivencia. Ahí está el corazón del problema: están convirtiendo la pobreza salarial en ventaja competitiva.
El primer deber de los gobiernos debe ser garantizar salarios justos y dignos. El segundo, aplicar la indexación del mínimo exento del impuesto al salario. La DGII reconoce para 2026 una exención contributiva hasta RD$416,220 anuales y, al mismo tiempo, que por la Ley de Presupuesto queda sin efecto el ajuste previsto en el artículo 327 del Código Tributario. En palabras simples: los gobiernos siguen cobrándole inflación al trabajador formal.
La excusa fiscal tampoco basta. Hacienda estima el gasto tributario de 2026 en RD$393,541.54 millones, equivalente a 4.54% del PIB. Entonces la pregunta no es si hay recursos; la pregunta es a quién deciden proteger primero los gobiernos.
Tercer deber: no hay exenciones sin salario digno. Todo régimen con privilegios fiscales debe demostrar retorno social: salario digno, formalidad, transparencia, capacitación y movilidad salarial.
Cuarto deber: hacer cumplir el 80/20 laboral. El Código de Trabajo establece que al menos 80% de los trabajadores de una empresa debe ser dominicano, y que al menos 80% de la nómina debe corresponder a trabajadores dominicanos, con las excepciones previstas por la ley.
La alerta está en los medios. Almomento, citando la Encuesta Sectorial Construcción 2025 del Instituto Nacional de Migración, afirma que la mano de obra haitiana representa 68.3% de los trabajadores de la construcción, frente a 31.1% de locales; en empresas formales, la proporción sería 69.1% haitiana y 30.2% dominicana. Ese dato exige auditoría nacional. Si se confirma, sería una inversión práctica del mandato de nacionalización del trabajo, con consecuencias salariales, demográficas, culturales e identitarias.
Hay que decirlo sin odio ni confusión: el problema no es el inmigrante pobre que busca trabajo. El problema son los gobiernos que han permitido el desorden. No son los extranjeros los culpables de desplazar al trabajador dominicano; los responsables son las autoridades llamadas a cumplir y hacer cumplir la Constitución, el Código de Trabajo, la ley tributaria y el orden migratorio-laboral.
Donde debía haber control, hubo tolerancia. Donde debían estar las fronteras resguardadas, hubo abandono, corrupción sin consecuencias y complicidad con el desorden. Donde debía prevalecer la Constitución, se traicionó el interés nacional. Donde debía haber salario justo, hubo precariedad. Donde debía haber defensa del trabajo dominicano, hubo indiferencia. Y donde debía haber cumplimiento de la ley, hubo gobiernos mirando hacia otro lado.
Ese desorden empuja al dominicano a emigrar y a la nación a perder cohesión, identidad, soberanía laboral y control sobre su destino.
Desde el Frente Cívico y Social sostenemos que la patria no se defiende culpando al inmigrante pobre. Se defiende cumpliendo la Constitución, pagando salarios dignos, indexando el impuesto al salario, ordenando la frontera y haciendo cumplir el 80/20.
República Dominicana no necesita una economía que administre resignación. Necesita una economía que produzca arraigo.
Los dominicanos no quieren irse. Los están empujando.
Ya basta. Llegó la hora de hacer valer la Constitución y activar, de verdad, el Estado Social y Democrático de Derecho: un Estado que no esté de rodillas ante los privilegios, sino de pie junto al pueblo trabajador.
Opinión
Derechos de las personas durante la investigación de la Corte Penal Internacional
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2 días agoon
julio 1, 2026Por Rommel Santos Díaz
En las investigaciones realizadas de conformidad con el Estatuto de la Corte Penal Internacional nadie será obligado a declarar contra sí mismo ni a declararse culpable.
De acuerdo con el Estatuto de Roma nadie será sometido a forma alguna de coacción, intimidación o amenaza, a torturas ni a otros tratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes.
En el proceso de investigación de la Corte Penal Internacional , quien haya de ser interrogado en un idioma que no sea el que comprende y habla perfectamente contará, sin cargo alguno, con los servicios de un intérprete competente y las traducciones que sean necesarias a los efectos de cumplir el requisito de equidad.
De conformidad con el Estatuto de Roma nadie será sometido a arresto o detención arbitrarios ni será privado de su libertad salvo por los motivos previstos en el Estatuto y de conformidad con los procedimientos establecidos en él.
Cuando haya motivos para creer que una persona ha cometido un crimen de la competencia de la Corte Penal Internacional y esa persona haya de ser interrogada por el Fiscal o por las autoridades nacionales, o en cumplimiento de una solicitud hecha de acuerdo las disposiciones del Estatuto de Roma tendrá el derecho a ser informada.
Dentro de los derechos que tiene una persona en el proceso de investigación de la Corte Penal Internacional el Estatuto de Roma señala el de ser informada de que existen motivos para creer que ha cometido un crimen de la competencia de la Corte.
Antes del interrogatorio la persona también deberá ser informada de que tiene derecho a guardar silencio , sin que ello pueda tenerse en cuenta a los efectos de determinar su culpabilidad o inocencia.
Cabe destacar que en el proceso de investigación de la Corte Penal Internacional la persona tiene derecho a ser asistida por un abogado defensor de su elección o, si no lo tuviere, a que se le asigne un defensor de oficio, siempre fuere necesario en interés de la justicia y , en cualquier caso, sin cargo si careciere de medios suficientes.
Finalmente, la persona tendrá el derecho a ser interrogada en presencia de un abogado, a menos que haya renunciado voluntariamente a su derecho a asistencia letrada de conformidad con lo establecido en el Estatuto de Roma.
