Opinión
Ante una invitación a un conversatorio
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13 años agoon
Por considerarlo de interés reproducimos el articulo de un munícipe distinguido de Santiago
Por Ramón Antonio Veras
Hace alrededor de diez días, mi amigo y colega, el Lic. Eduardo Trueba, por vía telefónica me formuló una invitación para que asistiera a un conversatorio con los directivos de la Asociación para el Desarrollo, INC. (APEDI). Le respondí que con mucho gusto aceptaba la invitación.
Posteriormente, le comuniqué al Lic. Trueba que yo no había recibido de APEDI una invitación formal, y él me manifestó que oportunamente se efectuaría.
Precisamente, el día 12 de marzo del año en curso, 2013, con fecha 11 del mismo mes recibí, remitida por el Presidente Ejecutivo de APEDI, Ing. Hendrik Kelner, una comunicación en la cual me convoca a un conversatorio a realizarse el jueves 14 de marzo 2013, a las cinco horas de la tarde, para abordar el tema sobre mis inquietudes del papel de los empresarios de Santiago en el desarrollo.
Conviene precisar que mi preocupación con relación a los empresarios de Santiago la he expuesto, en los últimos meses, por medio de escritos remitidos a distintas personas vía Internet, y recogidos en publicaciones en el periódico La Información.
He aquí los títulos y conclusiones de los textos en los cuales me refiero y tomo en consideración al empresariado de Santiago.
1.- Con el título: MI SANTIAGO QUERIDO: HOY SUCIO Y DESORDENADO. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:
CONCLUSIONES
A.-Este escrito no ha sido elaborado como gimnasia intelectual, sino con sentido cívico y de preocupación para que se corrija la realidad que vive Santiago de los Caballeros en lo que se refiere a sucieza y desorden municipal.
B.- Todo aquella persona, física o moral, que considere que lo expuesto por mí en este trabajo no responde a la verdad, la emplazo para, en forma pública, demostrarle la objetividad de lo denunciado.
C.- Creo que no basta con hacer las críticas, sino buscar soluciones, las cuales deben ser obra, no solamente de las autoridades municipales, sino también de las fuerzas motrices sanas, económicas, políticas y sociales. Santiago es un todo y por él debemos todos sentirnos preocupados.
Santiago de los Caballeros, 3 de diciembre de 2012
2.- Con el título: POR LA LIMPIEZA Y ORDEN MUNICIPAL EN SANTIAGO DE LOS CABALLEROS. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:
CONCLUSIONES
a.- Al transcribir las distintas citas de periódicos, solamente hemos querido poner de manifiesto que existe una preocupación generalizada por el estado que se encuentra la ciudad de Santiago de los Caballeros, en lo que se refiere específicamente a la falta de aseo, tránsito vehicular urbano y medio ambiente.
b.- La reiteración de las denuncias con relación a los mismos temas, pone en evidencia que las dificultades municipales existen y se destacan, no para fastidiar a las autoridades edilicias, sino porque la comunidad está molesta, preocupada, y quiere solución en forma colectiva a las acciones que se han de tomar en el futuro por el bien de todos los que vivimos en Santiago y lo queremos limpio y ordenado.
c.- Ante la realidad de los hechos negativos denunciados, no hacemos nada con limitarnos a señalarlos; debemos de buscar la forma de que las autoridades municipales los solucionen para bien de los que habitamos en Santiago.
d.- En forma aislada nada vamos a lograr, y los problemas van a seguir como hasta ahora. Por tanto, creo que lo más conveniente es que un pequeño grupo de mujeres y hombres de Santiago, constituidos en comisión, comité, junta o voceros, se acerquen a la Sala Capitular y expongan, con altura, respeto y precisión, en forma detallada, los problemas que nos lesionan y cuya solución depende de la alcaldía de Santiago.
e.- Si luego de expuestas a las autoridades municipales las cuestiones que afectan a Santiago, no se solucionan, entonces ese mismo órgano que hizo de intérprete de la comunidad de Santiago, se debe reunir y elaborar un documento de llamado a las fuerzas motrices cívicas para que hagan suyos los reclamos.
f.- La presente coyuntura resulta adecuada para que las asociaciones que en Santiago agrupan a los empresarios, a los profesionales de las distintas áreas, el movimiento obrero y sindical, los clubes culturales y de servicios, las organizaciones estudiantiles, las universidades, en fin, se impone quelevante su voz todo un abanico de fuerzas cívicas, preocupadas por el estado deplorable en que se encuentra nuestro querido Santiago, a nivel de suciedad, agresión al medio ambiente,irrespeto a los espacios públicos y el caos en el tránsito de vehículos.Santiago de los caballeros,30 de enero de 2013.
UNA CARTA POR EL SANTIAGO QUE QUEREMOS.
Santiago de los Caballeros,
4 de febrero de 2013.
Licenciado
Carlos Alfredo Fondeur V.
Presidente del Consejo
Desarrollo Estratégico
De Santiago (CDES)
Ciudad
Distinguido Señor Presidente:
1.- Tomando como fuente de información diferentes medios de comunicación escritos, me he informado de la constitución, en Santiago de los Caballeros, del organismo “Observatorio Santiago 2020”; que tiene dentro de sus objetivos ventilar y buscar soluciones a los principales problemas del municipio y la ciudad de Santiago de los Caballeros.
2.- En el grupo de las personas que figuran firmando el documento que sirve de base al nacimiento del órgano santiaguero, figura usted; aunque mantengo relaciones cordiales y de amistad con la generalidad de los demás firmantes, he optado por dirigirme a usted para, además de hacer de su conocimiento, poner al tanto de los demás suscribientes de “Observatorio Santiago 2020”, lo que le explico a continuación.
3.- En mi condición de santiaguero me he sentido contento con la formación de “Observatorio Santiago 2020”, porque todo aquello que tenga por finalidad hacer la vida de los santigueros y santiagueras más humana, digna, saludable, higiénica, ordenada y vivificante, me llena de alegría.
4.- Estoy verdaderamente gozoso por la presencia del “Observatorio Santiago 2020” porque, al igual que yo, todos sus integrantes conocen la realidad de los problemas que afectan seriamente a nuestro querido Santiago; particularmente en lo que se refiere a suciedad, abuso en la ocupación de los espacios públicos y agresión al medio ambiente.
5.- Debo confesar mi alegría con la existencia de “Observatorio Santiago 2020”, porque en los últimos días he escrito trabajos en los cuales pongo en evidencia el estado de abandono en el que está Santiago por la indiferencia, incuria o dejadez; la falta de visión y comprensión de las autoridades que, en su conjunto, conforman la Alcaldía de Santiago.
6.- El regocijo que siento con la creación de “Observatorio Santiago 2020”, se justifica porque este órgano ha llegado en un momento oportuno; como se comprueba por lo que expuse en mi último trabajo sobre el desastre que hay en Santiago ahora, en el cual dije, entre otras cosas:
8.-Licenciado Fondeur, como santiaguero, creo que “Observatorio Santiago 2020” ha hecho acto de presencia en una coyuntura adecuada porque, si por mi mente había pasado la idea de que Santiago no tiene dolientes, ahora me siento animado. En el recién creado organismo están unificadas las fuerzas motrices que están en el deber, y tienen condiciones, para sacar a Santiago del estado de desastre en que se encuentra, que la ha convertido en una ciudad inútil, inviable para una persona decente y civilizada.
9.- No debemos ignorar que, cuando hablamos de hacer la vida agradable para Santiago, nos estamos refiriendo a lo que es de conveniencia para todos los habitantes de esta ciudad, sin distinción alguna.
10.- Es de suponer que al momento de tomar como identificación inicial la palabra “Observatorio”, de seguro que sus gestores anidaron la idea de que se comprometían, cada uno, a convertir el “Observatorio Santiago 2020” en punto fijo para observar todo lo que es de interés para Santiago.
11.- En el comportamiento de los hombres y mujeres sensibles, y sentido de civismo, no hay ni puede haber indiferencia ante los fenómenos sociales nocivos que, real y efectivamente, llenan de desvergüenza a los seres humanos de bien, como es la gran mayoría de los habitantes de la ciudad de Santiago de los Caballeros.
12.- A lo mejor esté equivocado, pero creo que en el seno de “Observatorio Santiago 2020”, están las fuerzas motrices que la ciudad de Santiago necesita se pongan en tensión;levanten su voz de alerta para ver si así las autoridades municipales, por piedad, compasión o respeto al clamor de las organizaciones cívicas organizadas, deciden honrarel compromiso que tienen de no continuar trillando el camino transitado por gestiones edilicias anteriores, al mantener a nuestro querido Santiago en estado de asquerosidad, porquería, inmundicia y caos.
13.- Tengo la esperanza de que las entidades integrantes del “Observatorio Santiago 2020”, luego de leer con detenimiento el documento que le anexo a la presente, con el títul “POR LA LIMPIEZA Y ORDEN MUNICIPAL EN SANTIAGO DE LOS CABALLEROS”, van a comprender y hacer suyas mis preocupaciones. No hay que hacer mucho esfuerzo para asimilar los problemas que actualmente preocupan y lesionan vivamente a nuestro siempre querido Santiago.
14.- Finalmente, en razón de que no tengo a mi alcance la dirección electrónica de los demás integrantes del “Observatorio Santiago 2020”, aprovecho la ocasión para incluirle con la presente, el escrito al cual ya hice mención; el cual le pido, por favor, tenga la gentileza de hacerlo llegar a cada uno de los demás miembros del indicado organismo. Las gracias anticipadas de mi parte.
4.- Con el títul EL CARNAVAL DE SANTIAGO Y UN MARTIRIO. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:
CONCLUSIONES
a.- La fiesta de carnaval resultaría más fructífera para nuestro pueblo, si las distintas comunidades recibieran el apoyo de sus respectivas alcaldías. Si así se hiciera los habitantes de cada ciudad, municipio o sección, organizarían sus fiestas carnavalescas tomando en consideración sus costumbres, tradiciones históricas y personajes ligados a su folklor. De seguro que en corto tiempo se va apreciar lo conveniente que resulta masificar el carnaval en base a sus costumbres locales.
b.- De efectuarse las fiestas de carnaval por sector territorial, provincial o municipal, esa actividad cultural puede concluir con una gran fiesta regional, en la cual cada parte exhibe sus creaciones de personajes graciosos, con características que reflejan curiosidad en procura de la sonrisa espontánea, generando alboroto y algarabía delirante.
c.- Específicamente en la ciudadde Santiago de los Caballeros, el carnaval puede ser celebrado en cada barrio o urbanización, por ejemplo, El Ejido, La Joya, Baracoa, Los Jardines, Cienfuegos, etc.; y el último domingo del mes de febrero se efectúa un encuentro en un lugar determinado, y ahí desfilan y hacen sus presentaciones las distintas comparsas, grupos artísticos; y mamarrachos haciendo el papel de peleles, idiotas, y cuantas figuras hagan de hazmerreír.
d.- La ciudad de Santiago de los Caballeros, tiene suficiente espacio territorial, amplias avenidas, donde pueden celebrarse unificadas distintas actividades carnavalescas, sin necesidad de cerrar diecinueve (19) calles y avenidas, para impedir el libre tránsito de vehículos de motor y de tracción muscular, de los habitantes de Santiago.
e.- No hay ninguna razón valedera justificativa, para cerrar diecinueve (19) calles y avenidas de Santiago, para la celebración del carnaval, en una especie de circuito cerrado.
f.- En los últimos años, las santiagueras y santiagueros si desean disfrutar su carnaval, tienen que ir al área del Monumento de la Restauración, a la avenida Las Carreras o verlo por televisión como algo monótono, despojado de la parte agradable y entretenida, para convertirlo en aburrido, rutinario y pesado.
g.- Concentrar el carnaval de Santiago, pensando que será para el deleite de una logia, es desnaturalizar la tradición del carnaval en su aspecto histórico. Es de la esencia de las fiestas de carnaval la presencia masiva de multitud; muchedumbre de personas alegres; aglomeración de hombres y mujeres del pueblo en movimiento, cantando, bailando y cuantas cosas salen del alma para alegría propia y contagiar a los demás.
h.- Todo parece indicar que el objetivo de cerrar diecinueve (19) calles y avenidas cercanas o que hacen intersección con la avenida Las Carreras, es para hacer concurrir, a un mismo lugar, a las comparsas, lechones, y a todos aquellos que se disfrazan de mamarrachos.
i.- Al hacer converger a los que dan vida al carnaval al mismo espacio territorial, se condena a los actores de las fiestas carnavalescas a estar concentrados, en una especie de acuartelamiento festivo. El enclaustramiento de los que dan vida al carnaval, priva a amplios sectores del pueblo de Santiago de disfrutar sus ocurrencias, la genialidad de los que hacen de sus disfraces, gestos, chistes, mímicas y gracias sana.
j.- La responsabilidad del cierre de las diecinueve calles de Santiago, cada domingo del mes de febrero es de la Alcaldía Municipal y de nadie más.
k.- Resulta contraproducente la decisión de la Alcaldía de Santiago, proceder al cierre de 19 calles del centro de la ciudad, sin tomar en consideración a amplio sectores de la comunidad que necesariamente tienen que moverse en vehículos por esa zona y, de igual manera, con esa medida trastorna el tránsito vehicular por otras áreas próximas a la avenida Las Carreras.Santiago de los Caballeros, 24 de febrero de 2013.
3.- Con el títul SANTIAGO SIEMPRE; SUS EMPRESARIOS DE AYER Y DE HOY. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:
CONCLUSIONES
Es posible que quien lea este trabajo se haga la pregunta ¿qué ha impulsado a Negro Veras a desarrollar este escrito con relación al sector empresarial de Santiago? He aquí mi respuesta anticipada.
a.- Estoy totalmente convencido de que la sociedad dominicana está deteriorada, agrietada en lo económico y social, de lo que no escapa la ciudad de Santiago de los Caballeros.
b.- El Santiago de hoy no es el de ayer, en población, ni en la conducta de sus habitantes, pero cuenta en su seno con hombres y mujeres de bien, que van desde empresarios hasta chiriperos.
c.- El sector económico y social que puede ejercer mayor influencia en el seno de la ciudad de Santiago, es el de los nuevos empresarios, si así lo deciden.
d.- En razón de que el poder económico genera poder social y político, los jóvenes empresarios de Santiago están en condiciones de incidir con éxito en todas las esferas de la vida de la ciudad.
e.- Mi deseo es que el poder en el país, y en Santiago en particular, estuviera bajo el control de una conjunción de fuerzas motrices económicas, políticas y sociales, con capacidad y posibilidad de administrar la nación en provecho de todos los dominicanos y dominicanas, pero hoy tal cosa no es más que una aspiración.
f.- Los sectores más calificados del empresariado de Santiago, por su juventud, talento y capacidad, así como por el origen social y familiar de la mayoría de ellos, están en condiciones de convertir a nuestra ciudad en modelo del país, y al hacerlo así estarían haciendo un aporte significativo en lo material y espiritual; y asídarían un gran ejemplo a sus descendientes, familiares, y a todos los hombres y mujeres que no quieren que Santiago de los Caballeros siga, como hasta ahora, constituyendo una afrenta como comunidad humana civilizada.
g.- Para cumplir con determinados puntos de interés para la comunidad de Santiago, los empresarios santiagueros no tienen que enfrentarse con el gobierno central ni municipal porque, en todo caso, estarían apoyándose en el pueblo, y por el beneficio del pueblo de Santiago del cual los empresarios también forman parte integral.
h.- Este artículo lo he elaborado teniendo como fuente de información mi propia experiencia de santiaguero; tiene como objetivo que Santiago de los Caballeros pueda recobrar la limpieza y el orden como ciudad de mujeres y hombres decentes y civilizados; y está motivado en el derecho que tenemos santiagueros y santiagueras, los que aquí residimos, de poder vivir y morir tranquilos y dignamente.
i.- Por último, en este escrito cuando me refiero a empresarios lo hago con el criterio dirigido a los hombres y mujeres que en Santiago han levantado, dentro de las reglas normales del sistema social imperante, grandes fortunas económicas, y con los cuales la comunidad de Santiago puede contar para producir cambios positivos para nuestra comunidad.
j.- El concepto empresarios de santiago, no va dirigido, en mi léxico, hacía aquellos que tienen dinero por serones, y los ocultan en “alganas”, porque es un dinero sucio, contaminado. Ellos pueden ser cualquier cosa, desde ricos realengos, hasta “viralatas” de mala muerte.
k.- El presente texto ha sido elaborado, pura y simplemente, por un ciudadano del mundo, nacido en República Dominicana por accidente y que, por voluntad propia, escogió para vivir y desarrollarse, y a lo mejor morir, en la ciudad de Santiago de los Caballeros; libre de prejuicios y sectarismos, sin otros fines que los ya indicados en la letra h); consciente de que el mismo puede dar lugar a debates y contradicciones, para lo cual esperoque cualquier observación, comentario o crítica que se le haga sea formulada con seriedad, altura, respeto y sentido constructivo; y apegada siempre a la decencia y libertad de pensamiento, precisando en cada caso el remitente, el número al cual corresponde el párrafo motivo de su observación. Santiago de los,7 de marzo de 2013.
De la lectura de los citados escritos se advierte con facilidad que en cada uno de ellos procuro llamar la atención de las mujeres y los hombres que en Santiago constituyen, por su posición en los marcos de las fuerzas productivas, un sector determinante en todo lo relacionado con la ciudad de Santiago de los Caballeros.
Debo de reconocer que luego de publicados los citados trabajos, y por conversación con algunos amigos que tuvieron la posibilidad de leer los mismos, mis inquietudes se han convertido en preocupaciones, hasta el punto de que mis observaciones palidecen ante lo que realmente ocurre con el abandono de nuestro querido Santiago.
Por ejemplo, da grima saber que las consecuencias de abandono que ha sido sometida nuestra ciudad han ido llenando al espacio urbano de Santiago a alcanzar los mayores niveles de retraso en todos los órdenes, exhibiendo hoy en día un aspecto horripilante.
Pero algo más. Esos mismos amigos me han hecho saber que es recomendable recordar que el Santiago de ayer tenía problemas sociales, precisamente para decir que es muy lamentable que los mismos aún persisten en la actualidad, sólo que en condiciones aún peores.
La ciudad de hoy tiene cuatro o cinco grados de retraso en su calidad de vida si la comparamos con la ciudad de ayer.
Hoy, ante ustedes, no vengo a reiterar los conceptos vertidos en mis susodichos escritos; lo que sí quiero destacar es que cuando me refiero a los empresarios de Santiago no les veo como un grupo económico clasista homogéneo, sino muy heterogéneo, compuesto por hombres y mujeres, unos con pensamiento en el pasado, y otros en el presente y con visión de futuro.
Real y efectivamente, hacia los que piensan en el porvenir, a los empresarios con sentido de compromiso social, es a los que mentalmente me remito.
Al igual que yo, otras santiagueras y santiagueros, aspiran a que los empresarios con verdadero compromiso social deben estar dispuestos a participar activamente en la palestra pública defendiendo sus convicciones a favor de toda la sociedad como tarea prioritaria y no solo buscando ventajas que beneficien sus propios intereses particulares o grupales, los cuales generalmente se ocultan detrás de una pantalla retórica demagógica, populista o desarrollista.
En esta intervención no pretendo hacer una relación pormenorizada de mis preocupaciones con relación a Santiago, el país y los empresarios de mi ciudad natal, aunque sí quiero hacer algunas precisiones:
a.- Creo que después del encuentro de hoy, si lo considera de lugar, APEDI, puede proceder a organizar, coordinar o impulsar la realización de un seminario o taller, en el cual se discutan temas tales como vigencia pasada y presente de APEDI; su incidencia ayer y hoy partiendo del concepto de desarrollo al momento de su formación, y hasta la década del setenta, y desde esta etapa hasta la actualidad; b.- El papel de los empresarios de Santiago y su compromiso con la ciudad y el país; c.- Comportamiento de los empresarios de Santiago ante el gobierno municipal y central; d.- Actitud de las organizaciones de empresarios, comerciantes y profesionales de Santiago, ante la situación de sucieza y abandono de Santiago;
El encuentro de esta tarde tiene su valor porque demuestra inquietud por parte de los ejecutivos de APEDI.
Espero que las ideas que hoy se expongan sean fructíferas y recogidas para ser examinadas en conjunto, con la finalidad de materializarlas, con el único objetivo de que los empresarios de Santiago que piensan en el porvenir, en alianza sincera con las demás fuerzas motrices, contribuyan a que Santiago no siga siendo, como hasta ahora, una ciudad que luce estancada, sin dolientes, sucia, desorganizada y sin respuesta de civismo.
Quiero hacer constar ante los presentes, que los problemas de Santiago no son de la responsabilidad de un grupo económico, político o social, sino de todos los que habitamos en este pedazo de tierra; y que el sector o clase social que no cumpla con su rol en el ordenamiento social vigente, pasará, en conjunto, a la historia como buenos amigos, excelentes padres de familias y grandes empresarios, pero también como indolentes que nunca debieron haber ocupado un espacio en nuestro Santiago querido.
Por último, no olvidemos que los procesos sociales no se detienen por la voluntad colectiva de una organización, o persona individual. En pocas palabras, por encima de los indiferentes o insensibles, Santiago seguirá siendo, como dijo Eugenio María de Hostos, LA PROVINCIA MÁS PROVINCIA DE TODAS LAS PROVINCIAS.
Santiago de los Caballeros,
14 de febrero de 2013.
Por Oscar López Reyes
El nuevo socialismo del siglo XXI en Venezuela ha gruñido con enfado y estragos, en un drama y una tragedia repulsiva: por las penurias, casi ocho millones de sus nativos se han desplazado forzosamente a países de América Latina; el expresidente Hugo Chávez fue envenenado con una sustancia que induce al cáncer y el expresidente Nicolás Maduro ha sido raptado ilegalmente y trasladado a Estados Unidos, en un hecho sin precedentes en la historia contemporánea. La Agencia Central de Inteligencia (CIA), siniestra, se anota otro resonante éxito en operativos encubiertos, y Venezuela bulle en la incertidumbre.
La noche del día 2 y la madrugada del día 3 de enero de 2026, el poderío militar de Estados Unidos bramó brutalmente, en un despliegue interventor violatorio del derecho internacional, admitiendo su presidente Donald J. Trump que fue para administrar a Venezuela y acondicionar la llegada de compañías petroleras norteamericanas.
La ley de la fuerza -con la Delta a la cabeza- de la primera superpotencia imperial se abalanzó contra Venezuela, sin miramiento de los sagrados principios de soberanía nacional, y también contra la arrogancia ilegítima y anti-democrática (el arrebato del triunfo electoral del desgastado y derechista ultraconservador Edmundo González Urrutia), que con el simbolismo del progresismo ha desgarrado a la Patria de Simón Bolívar.
Desde el período de la Guerra Fría (1947-1991), la CIA ha usado la planificación y ejecución de acciones con la compra secretos y penetra a lugares recónditos en conflictos basada en datos suministrados por soplones, que obran por monedas, para ocupar cargos en el Estado, por repugnancia, insatisfacciones, inseguridades, desamores y venganza. “La traición nunca viene de un enemigo”, reza la frase atribuida a personajes de ficción, como Michael Corleone de El Padrino.
Al prometedor presidente revolucionario Hugo Chávez le administraron “un veneno radioactivo“, que “causa enfermedades crónicas y desarrolla diferentes formas de cáncer”, y que habría sido experimentado por Estados Unidos para liquidar a líderes civiles y militares y “para contaminar franjas de tierra enemiga o para utilizar contra bases militares”.
Fallecido el 5 de marzo de 2013, Chávez habría sido envenenado por la antigua directora -2011 y 2013- de la Oficina Nacional del Tesoro y la secretaría del Fondo de Desarrollo (Fonden) que, a la vez, era su enfermera personal, Claudia Patricia Díaz Guillén, esposa de Adrian José Velásquez Figueroa, quien dirigía el servicio de seguridad del expresidente de Venezuela. Ambos abandonaron esa Nación, con la ayuda de los gringos.
La creación del fármaco fue obra del Gobierno de Estados Unidos, vía el Departamento de Investigaciones de Cáncer en las instalaciones del Fuerte Detrick, en Frederick, Maryland, según reveló – el 6 de agosto de 2022- durante una conferencia de prensa Igor Kirilov, jefe de las Tropas de Defensa Radiológica, Química y Biológica de las Fuerzas Armadas de Rusia.
Otras dos fuentes refuerzan la denuncia: Jeremy Bigwood, periodista investigador, sostuvo que “Hay muchos agentes que causan cáncer que fueron convertidos en armas por Estados Unidos en Fuerte Detrick, el Arsenal de Edgwood y otras bases militares y centros del Departamento de Energía. Por ejemplo: microtoxinas (de hongos tóxicos) fueron convertidas en armas. Las micotoxinas T2 pueden producir necrosis en el tejido que penetran y se convierte en cáncer cuando no son inmediatamente letales”.
Igualmente, exámenes forenses y testimonios de médicos cubanos que trataron a Chávez corroboraron la relación causa-efecto entre la muerte del presidente venezolano y expertos rusos que hallaron en Ucrania evidencias de que durante años fueron realizados ensayos de fármacos para las grandes transnacionales farmacéuticas, con posibles efectos secundarios peligrosos en humanos y que Chávez fue envenenado con una sustancia capaz de causar cáncer.
El continuador de Chávez, el presidente Nicolás Maduro, el retador del neocolonialismo, ahora bajo arresto en Estados Unidos, ¿será doblegado, con intimidaciones y presiones físicas y psicológicas, y la propuesta de una pena reducida -en caso de ser hallado culpable de las acusaciones que le formulan- para que involucre en delitos penales internacionales a Diosdado Cabello (el líder militar venezolano), a la sufrida y solidaria Cuba de José Martí y Fidel Castro, y a otras naciones?
Acaso a Maduro ¿le administrarán otro fármaco del Centro de Guerra Biológica del Pentágono, para el segundo magnicidio venezolano? Lo más probable es que no, pero sí que sea humillado como Manuel Antonio Noriega (presidente de facto de Panamá entre 1983 y 1989), quien fue capturado por tropas estadounidenses que invadieron a esa nación en diciembre de 1989. Durante 17 años estuvo recluido en una ergástula federal de Miami, purgando una sentencia por tráfico de drogas, lavado de dinero y nexos con el crimen organizado.
En 2010, Noriega fue extraditado a Francia, donde cumplió otro castigo de siete años de prisión por delitos de narcotráfico. En diciembre de 2011 fue devuelto a Panamá, donde murió a los 83 años, cumpliendo otra sentencia de 60 años, por asesinatos y desapariciones durante su gobierno.
¿Cuál será la próxima intervención militar de Mr. Donald J. Trump en otro territorio soberano, vulnerando tratados y principios generales para la convivencia global?
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El autor: Periodista, escritor, académico, gremialista y articulista de El Nacional y decenas de medios digitales.
Por Isaías Ramos
La Constitución no admite pausas ni conveniencias. En un Estado de Derecho, ningún órgano público —y mucho menos el árbitro electoral— puede “congelar” mandatos constitucionales a la espera de cálculos políticos o de la inercia legislativa. El artículo 6 es categórico: todo acto contrario a la Constitución es nulo de pleno derecho. Y el artículo 184 cierra cualquier duda institucional: las decisiones del Tribunal Constitucional son definitivas y constituyen precedentes vinculantes para todos los órganos del Estado. Cuando el Tribunal Constitucional fija un estándar, el Estado no lo debate: lo ejecuta. Relativizar esta obligación no debilita una figura legal específica; debilita la autoridad misma de la Constitución y, con ella, la confianza en el sistema democrático.
Por eso la Sentencia TC/0788/24 debe leerse como lo que es: una corrección constitucional obligatoria. El Tribunal Constitucional declaró inconstitucional un régimen que hacía inviable —o meramente simbólica— la figura de las candidaturas independientes y fijó parámetros precisos para una regulación compatible con la Carta Magna. Desde ese momento, el debate dejó de ser si se “quiere” permitir la participación independiente y pasó a ser, estrictamente, cómo se ejecuta lo que ya fue definido como constitucionalmente exigible.
La ruta institucional correcta es una sola: cumplimiento. Insistir —por acción u omisión— en operar con el esquema que el máximo intérprete constitucional ya corrigió coloca a cualquier institución en colisión con la supremacía constitucional. Y esa colisión no es teórica: en materia electoral se traduce en impugnaciones, nulidades, incertidumbre y pérdida de confianza. Un país no puede aspirar a elecciones creíbles si su autoridad electoral actúa como si el precedente constitucional fuera optativo.
De ahí que el argumento de que la Junta Central Electoral (JCE) debe “esperar al Congreso” sea jurídicamente frágil y políticamente peligroso. Si el Congreso decide retrasar, engavetar o politizar la adecuación legislativa, esa omisión no puede convertirse en un veto de facto al derecho ciudadano a competir. La omisión legislativa no suspende la Constitución. Si el Congreso no actúa, la obligación de la JCE se vuelve más estricta, no menos: debe garantizar que el proceso electoral se organice conforme al estándar constitucional vigente.
Ese deber responde al diseño constitucional. La JCE organiza, dirige y supervisa las elecciones, y tiene facultad reglamentaria en los asuntos de su competencia (arts. 211–212). La JCE no está llamada a sustituir al Congreso; está llamada a aplicar el estándar constitucional vigente y hacerlo operativo con procedimientos. Cumplir TC/0788/24 por vía administrativa no equivale a “legislar”: equivale a establecer reglas de trámite y control que hagan posible el derecho sin sacrificar la integridad del proceso.
Lo que se espera, entonces, no es una “ley nueva” emanada de la JCE. Se espera un reglamento transitorio, auditable y razonable que habilite el cauce práctico: una ventanilla y plataforma para la declaración de asociaciones cívicas, un calendario claro, reglas objetivas de verificación, oportunidades de subsanación y decisiones motivadas. Ese estándar no puede ser un laberinto que reproduzca, por otra vía, las trabas que la sentencia corrigió; debe ser un procedimiento que permita competir y, a la vez, permita controlar.
La alternativa —no crear el canal operativo— produce el peor escenario democrático: un derecho reconocido en teoría, pero bloqueado en la práctica. Y ahí el artículo 6 deja de ser una cita solemne y se convierte en un riesgo real. Resoluciones, instructivos o decisiones administrativas que desconozcan un precedente vinculante quedan expuestas a impugnación y nulidad. En un proceso electoral, la nulidad de piezas estructurales (inscripción de candidaturas, verificación de requisitos, calendario, boletas) puede arrastrar nulidades de resultados y convertir la proclamación en una disputa judicial y social.
Conviene decirlo sin eufemismos: el peor escenario plausible no es un titular alarmista; es una crisis de gobernabilidad insostenible. Si se llega a 2028 con exclusiones estructurales y los correctivos judiciales llegan tarde —con boletas impresas, campaña avanzada o resultados proclamados— el país puede enfrentar una tormenta perfecta: judicialización masiva, nulidades que obliguen a repetir procesos en demarcaciones, parálisis institucional y un gobierno electo bajo cuestionamiento permanente. Cuando se rompe la confianza en el árbitro, se erosiona la legitimidad del mandato y la convivencia democrática se vuelve frágil.
A ese riesgo institucional se suman responsabilidades concretas. En el plano patrimonial, la Constitución establece responsabilidad del Estado y de sus agentes por daños derivados de actuaciones u omisiones administrativas antijurídicas (art. 148). Si se frustra un derecho político por falta de canal operativo o por rechazos incompatibles con el precedente, aparecen reclamaciones por daños. Y, en supuestos graves, la legislación penal-electoral prevé consecuencias vinculadas a negativas arbitrarias, a exclusiones indebidas y a alteraciones en la oferta electoral.
Hay una dimensión adicional que no debe minimizarse: el frente internacional. La República Dominicana asumió compromisos en materia de derechos políticos y participación. Cuando un Estado bloquea —por acción u omisión— vías razonables de acceso a la contienda, se expone a escrutinio y responsabilidad internacional, con un costo reputacional y político que agrava cualquier conflicto interno. Un país democrático no debería llegar a 2028 bajo la sombra de controversias internacionales evitables.
En el Foro y Frente Cívico y Social sostenemos que la salida responsable está sobre la mesa. Depende de la JCE adoptar un reglamento transitorio con procedimientos claros, plazos definidos, verificación transparente y proporcional, garantías de debido proceso e integración impecable en boletas. Eso fortalece al sistema electoral, previene conflictos y protege la democracia. Esperar, negar o dilatar es abrir la puerta a nulidades y a una crisis de gobernabilidad que ningún dominicano responsable debería aceptar como daño colateral.
En democracia, la Constitución no se administra por conveniencia: se cumple. Y el árbitro electoral debe ser el primero en demostrarlo.
Despierta RD!
Opinión
La Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia ( 1 de 3)
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2 días agoon
enero 11, 2026Por Rommel Santos Diaz
A fin de establecer la forma como se relacionan la jurisdicción de la Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia, se estima necesario identificar cuáles son los elementos comunes y disímiles que definen la naturaleza y competencia de cada uno de estos órganos jurisdiccionales internacionales.
Para tratar este tema conviene citar a Cherif Bassiouni quien señala que la Corte no es un órgano supranacional, sino un ente internacional similar a otros ya existentes, entre los que se puede mencionar a la Corte Internacional de Justicia. Asimismo, ambos tribunales tienen en común ser órganos jurisdiccionales internacionales de carácter permanente y de vocación universal.
A pesar de la existencia de otros tribunales internacionales permanentes que también ejercen una competencia restringida ratione personae y ratione materiae, la Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia son los únicos tribunales internacionales que tienen vocación universal, lo que permite a cualquier Estado ser Parte en el Estatuto de Roma y en el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia, reconociendo la competencia de estos tribunales.
Por el contrario, otros órganos jurisdiccionales internacionales, tales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la Corte Europea de Derechos Humanos, la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, los Tribunales Penales Ad-Hoc para la Ex Yugoslavia y para Ruanda tienen una competencia restringida en base criterios geográficos y técnico-jurídicos y por tanto no tienen vocación universal.
Desde una perspectiva general es posible afirmar que los tribunales internacionales ejercen dos tipos de competencia: competencia contenciosa y competencia consultiva.
La primera permite a un tribunal internacional ´´decir el derecho´´ y resolver controversias jurídicas, mientras que la competencia consultiva permite a un órgano jurisdiccional interpretar los alcances de las disposiciones contenidas en los tratados. Dichas decisiones se denominan ´´ Opiniones Consultivas´´´ y no tienen el mismo carácter de obligatorio cumplimiento que una sentencia. En este caso, La Corte Internacional de Justicia tiene competencias contenciosas y consultivas y mientras que la Corte Penal Internacional sólo tiene competencia contenciosa.
Un análisis de las competencias contenciosas de ambos tribunales permite identificar diferencias en relación al tipo de competencias atribuidas a ambos en relación a la materia, a los sujetos que pueden acudir a ellas, así como respecto a los sujetos de derecho internacional cuya responsabilidad es declarada por ambas jurisdicciones.
Si bien ambos tribunales internacionales resuelven controversias reguladas por el derecho internacional , la Corte Internacional de Justicia tiene una competencia general en materia de controversias internacionales mientras que la Corte Penal Internacional sólo conoce los crímenes tipificados en el Artículo 5 del Estatuto de Roma.
