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Apresamiento de Esposa de El Abusador lanza más Lodo e incertidumbre a investigación
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6 años agoon
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LA REDACCIÓN
Marisol Franco, pareja de César “El abusador”, fue detenida durante operativo. Efe
El apresamiento ayer martes de la esposa de Cesar el Abusador, hermana de la actual directora del Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (INAIPI), lanza más lodo e incertidumbre a la investigación que desarrolla el Ministerio Público, dada la falta de coherencia y consistencia de los operativos realizados por las autoridades.
Marisol Franco, hermana de Berlenisa, quien fuera esposa de Juan de los Santos, más conocido como Juancito Sport, quien fue asesinado hace algunos años y que era compadre de Danilo Medina, fue detenida luego de la realización de tres allanamientos en el mismo apartamento del edificio de viviendas conocido como Naco Blue Tower.
La orden para el apresamiento de esta mujer, que proviene de una familia de narcotraficantes, estaba dada desde el pasado día 19 de este mes de agosto, pero sorprende y hasta cierto punto constituye una especie de bofetada del Gobierno en contra de la inteligencia del pueblo dominicano, el hecho de que ella fue apresada en el mismo lugar que había sido requisado en tres oportunidades.
Un detalle importante es que al momento de su apresamiento Marisol Franco estaba acompañada de varios niños, lo cual indica que ella cuando se realizaron los primeros allanamientos estaba allí, pero parece que manos poderosas impedían su apresamiento.
La suspicacia sobre el particular se tejió porque no existía la voluntad del Ministerio Público de apresarla, porque en todo momento la excluían de la lista de los perseguidos a pesar de que en la primera si figuraba su nombre.
No fue hasta que el periódico Listín Diario publicó la inclusión de su nombre en la primera lista de perseguidos que emitió el Ministerio Público, la cual luego fue ignorada como una forma de arroparla con un manto de impunidad., pese a que ahí estaban hasta los cargos en su contra.
El país sabe muy bien los lujos que exhibían este par de esposos y nadie duda que su fuente de enriquecimiento venia del narcotráfico y que disfrutaban de la mayor de la impunidad, ya que sus vínculos eran directamente con el presidente Danilo Medina.
Este periódico La República detalló en un reportaje interpretativo las distinciones que le hizo el gobierno a un personaje que su único mérito es poseer un consorcio de bancas que estaban localizadas en todo el territorio nacional y que aportaba grandes cantidades de dinero para el proyecto político de Danilo Medina, cuya procedencia era precisamente César el «Abusador», de quien ahora mismo no se sabe su destino.
El caso de narcotráfico que nos ocupa es quizás el golpe político más fuerte en contra del presidente Medina, porque ha dejado claro los vínculos a través de él del Estado dominicano con el narcotráfico.
Ahí precisamente estriba la falta de coherencia y la poca consistencia del Ministerio Público que en el presente y el pasado gobierno de Leonel Fernández ha perdido toda su credibilidad, probablemente como en ninguna otra administración en la República Dominicana.
Ahora falta ver cómo el Gobierno a través del Ministerio Público maneja los cargos en contra de Marisol Franco, quien posee vehículos y prendas de lujo que sólo el narcotráfico le puede proporcionar, pero que sus vínculos con el jefe del Poder Ejecutivo podrían ser percatas minutas que no ameriten su encausamiento.
El presidente Danilo Medina ha sido tan audaz que con este escándalo que lo involucra como el protagonista que ha convertido de manera clara y contundente al Gobierno en un narco-Estado, cuyas consecuencias podrían ser demoledoras para su carrera política, sobre todo ahora que busca tener el control prácticamente absoluto del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y que algunos sectores buscan rehabilitarse para el 2024 mediante una nueva reforma constitucional, que, sin lugar dudas, su conducta es suicida y negadora de toda la prudencia que debe adornar a un mandatario, no importa que pequeña y subdesarrollada sea una nación.
La ruleta rusa sigue su curso y sólo falta ver cuál será su próxima víctima, que no sólo se trata de una eliminación física de los protagonistas del escándalo, sino ética y moral, pero principalmente política, cuya realidad presenta como único el caso en el que está involucrado de manera directa el que no sólo tiene el control del Estado, sino el que además maneja a su antojo a un partido que pretende perdurar en el poder.
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Posición de R.D. sobre Venezuela es acomodamiento a su condición de sometida a nuevos requerimientos de Trump.
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20 horas agoon
enero 8, 2026
Lo planteado por el Gobierno de Luis Abinader de que no comparte la elección de Delcy Rodríguez como presidenta transitoria de Venezuela tras el apresamiento de Nicolás Maduro, revela que República Dominicana quiere incluso superar lo impuesto por Estados Unidos, pero siempre ajustada a los intereses de la potencia del norte.
La realidad es que la pregunta que se impone es y hasta dónde y quién ha dicho que el país tiene la facultad de objetar a una mandataria provisional escogida por el órgano competente y supuestamente sugerida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), aunque el restablecimiento de relaciones comerciales y diplomáticas conlleve algunos requerimientos democráticos.
Sin embargo, la posición dominicana implica la violación del derecho internacional, entre los que se encuentran el de soberanía y autodeterminación de los pueblos, así como la Carta de la ONU.
Evidentemente que el ingrediente introducido por el Gobierno dominicano resulta gracioso para los intereses foráneos que convergen en Venezuela, máxime los que están asociados a los Estados Unidos.
La contradicción dominicana con lo planteado en la Organización de Estados Americanos (OEA) y su práctica en política exterior, ya que el presente Gobierno siempre se inclina por la intromisión en los asuntos internos de otros países, no deja la naci0n buen parada en la comunidad internacional.
Resulta poco entendible que la República Dominicana no haya apoyado abiertamente la incursión ilegal de Estados Unidos en Venezuela, pero que preste su territorio para el apoyo logístico de la acción.
Es una especie de doble moral, pese a que en su lugar debió mantener una posición aparentemente neutral, aunque de cualquiera manera ya estaba involucrada en una intervención armada que viola los principios fundamentales del derecho internacional
De lo que no queda ninguna duda es que el crédito internacional en política exterior del país ha quedado seriamente comprometido con una causa de la que ha sido una víctima en una diversidad de ocasiones como en el 1916 y el 1965.
La verdad que pretender una conducta diferente de la nación frente a la irracionalidad de Trump sería mucho pedir, sobre todo cuando otros países pertenecientes a la Unión Europea y otras superpotencias como Rusia y China también son tolerantes con la agresividad e intromisión del principal imperio del mundo.
No obstante, desde cualquier perspectiva que sea vea el asunto la conclusión no puede ser otra que en la situación pesa más el miedo que la vergüenza y la dignidad del pueblo dominicano.
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La República Dominicana inhabilitada en política exterior en el nuevo escenario imperial de Trump
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3 días agoon
enero 6, 2026
La República Dominicana con una ocupación militar parcial de Estados Unidos, se proyecta como una presa sin libertad para expresarse libremente en política exterior.
La ocupación militar, aunque sólo se observa en el Aeropuerto Internacional de las Américas, abarca otros entornos que no son necesariamente visibles.
Pero la agresividad o poco disimulada intervención, deja el país y de igual modo a prácticamente toda Latinoamérica, a merced del capricho y la voluntad de los intereses de la nueva cara del imperio.
La República Dominicana ni por asomo se atreve a pronunciarse libremente sobre política exterior sin que esté a tono con la linea trazada o impuesto por la administración Trump.
La pregunta que subyace es si ese nuevo cuadro no implica también un trastorno del régimen legal, porque se podría estar en un escenario en el que los derechos fundamentales pasen a un segundo plano en el que el Estado Social Democrático de Derecho sea una expresión vacía y sin sentido.
Por razones geopolíticas y factores muy particulares, el país se asoma a un resquebrajamiento del proceso de constitucionalización del derecho a nivel interno y retroceder la nación a épocas ya superadas.
La pregunta que se impone es si prevalecerá en el mundo el pregonado derecho internacional cuando las instituciones que lo enarbolan pierden autoridad moral frente a las violaciones provenientes de potencias como los Estados Unidos que ya ni siquiera guarda las apariencias
El problema, que tiene una dimensión mundial, pero impacta más severamente a los países del tercer mundo y que propicia la posibilidad del surgimiento de regímenes de fuerza, aunque con simulaciones democráticas.
La preocupación tiene que ver con el hecho de graves violaciones del derecho internacional en una época en que éste forma parte consustancial del derecho interno y entonces qué se puede esperar como resultado.
El retroceso de la línea trazada por Donald Trump representa una amenaza mundial contra los logros del derecho contemporáneo, no sólo en favor de las personas físicas, sino también de los Estados más pequeños y débiles.
Hay precedentes en esta materia cuando predominaba en el mundo el llamado constitucionalismo clásico, que dio paso a dictaduras como las Adolfo Hitler en Alemania y la de Benito Mussoline en Italia, cuyos resultados fueron realmente catastróficos para la humanidad.
La interrogante que permanece en el nuevo panorama mundial es si va a pesar más el miedo que la vergüenza y la dignidad de los pueblos del mundo.
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Donald Trump cumple su sueño de ser dictador aunque sea por un día.
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6 días agoon
enero 3, 2026Por Elba García
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumple su sueño de ser dictador hemisférico, aunque sea por un día.
La vocación dictatorial de Trump se ha expresado con mayor contundencia tras la entrada ilegal en territorio venezolano y apresar al jefe de Estado de ese país Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Tras este acontecimiento en momentos que se habla de la época del derecho constitucional, el cual incluye el derecho internacional, Trump ha anunciado su pretensión de convertir a Venezuela en una nueva colonia del imperio norteamericano.
El gobernante de los Estados Unidos ha adelantado que busca manejar la riqueza petrolera de Venezuela, una de las principales del mundo.
Pero la violación de Trump llega todavía más lejos al advertir a los demás países latinoamericanos a verse en el espejo de Venezuela.
Tromp hizo una alusión directa contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien dice podría correr la misma suerte de Maduro.
Anteriormente lo hizo con Brasil a propósito de la condena por conspiración del expresidente Bolsonoro.
Pero de igual modo se ha comportado con Honduras, donde en sus recientes elecciones presidenciales auspició uno de los candidatos y presionó con advertencias de actuar duramente contra los que estén en contra de sus designios.
Al fin impuso su voluntad, sin que haya reacción fuerte de rechazo a la vocación imperial del presidente de Estados Unidos.
No sé entiende por qué los países latinoamericanos no se unen en un bloque para rechazar la política de dominación y dictatorial de Donald Trump.
Incluso en el rechazo a la violación del derecho internacional por parte de los Estados Unidos pueden incluirse los países de la Unión Europea, que son permanentemente asediados y amenazados de imponerles aranceles y otros castigos como parte de la vocación dictatorial del mandatario norteamericano.
El chantaje de los Estados Unidos incluye también el otorgamiento de visados para ingresar al territorio de la potencia del norte.
La conducta de Trump es como si su administración haya borrado del mapa la supuesta clase gobernante que existe allí.
El problema se torna tan grave que la violación de derechos no solo se produce en Estados Unidos, sino en todo el mundo que parece haber retornado el derecho constitucional clásico, que fue sustituido por el derecho constitucional moderno en que los Estados grandes aplastan a los pequeños.
La época Trump prácticamente ha borrado el legado establecido por Estados Unidos a través del derecho constitucional difuso y sobre el equilibrio de los poderes.
Lo sorprendente de la era Tromp es que hasta la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos luce sometida a una cierta tolerancia del jefe de Estado de la potencia del norte.
Si la mayoría de los países no reaccionan a la política represiva y de dominación de Trump difícilmente pueda sobrevivir el sistema democrático, lo que puede crear serias tensiones y confrontaciones sociales y políticas en todo el planeta.
