Brasilia, Brasil. – El senador conservador Flávio Bolsonaro prometió que liberará a su padre, el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado, si resulta vencedor en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales frente al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
El hijo mayor del exgobernante aseguró que, de ganar los comicios, su padre recuperará la libertad y lo acompañará al Palacio de Planalto para la ceremonia de investidura presidencial, prevista para el 5 de enero, según declaraciones recogidas por la agencia AFP.
La promesa se produce después de que Flávio Bolsonaro obtuviera el 47 % de los votos en la primera vuelta, frente al 45 % alcanzado por Lula, un resultado que ha movilizado a los sectores conservadores y reavivado las expectativas de retorno político del bolsonarismo.
Jair Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022, cumple su condena desde finales del año pasado. Debido a sus recurrentes problemas de salud, permanece bajo arresto domiciliario en una urbanización de Brasilia, junto a su esposa, Michelle Bolsonaro, electa para el Senado, y su hija menor, Laura.
El exmandatario, de 71 años, sostiene que es inocente y se considera víctima de persecución política y judicial. Actualmente tiene prohibido realizar declaraciones públicas y participar en actividades políticas.
Pese a su ausencia de la campaña electoral, Bolsonaro continúa siendo una figura central para la derecha brasileña y un referente para sus seguidores, que ven en la candidatura de Flávio una oportunidad para recuperar el poder.
Indulto y amnistía, las opciones para liberar al expresidente
Flávio Bolsonaro ha prometido que una de sus primeras decisiones como presidente sería conceder un indulto a su padre. Sin embargo, especialistas en derecho advierten que la medida no garantizaría una liberación inmediata.
Thiago Bottino, profesor de Derecho de la Fundación Getúlio Vargas, explicó a AFP que, aunque el indulto podría firmarse poco después de la toma de posesión, diversos procedimientos burocráticos impedirían necesariamente que surtiera efecto el mismo día.
Otra alternativa promovida por sectores conservadores es una amnistía parlamentaria que beneficie tanto al expresidente como a cientos de simpatizantes condenados por los ataques del 8 de enero de 2023 contra las sedes de los poderes públicos en Brasilia.
A diferencia del indulto, la amnistía podría restituir los derechos políticos de Bolsonaro y abrirle la posibilidad de volver a competir por cargos electivos, dependiendo de los términos de la medida y de su aplicación jurídica.
La iniciativa ha ganado respaldo tras los comicios, en medio del fortalecimiento de la representación conservadora en el Congreso brasileño.
La defensa busca anular la condena
Paralelamente, los abogados de Jair Bolsonaro esperan que el Supremo Tribunal Federal examine una solicitud para anular la sentencia que lo condenó por su participación en un plan para impedir la llegada de Lula al poder después de las elecciones de 2022.
La defensa cuestiona la actuación del juez Alexandre de Moraes, quien condujo el proceso judicial contra el exmandatario y lo declaró culpable de liderar una organización criminal armada vinculada al intento de golpe de Estado.
El expediente de revisión está en manos del magistrado Kassio Nunes Marques, cuya asesoría informó a AFP que prevé llevar el asunto al pleno de la corte después de la segunda vuelta electoral.
No obstante, el procedimiento podría prolongarse más allá de la fecha prevista para la investidura presidencial, lo que complicaría los planes anunciados por Flávio Bolsonaro.
Flávio busca diferenciarse de su padre
Durante la campaña, el senador ha intentado proyectar una imagen más moderada que la de su padre, conocido por sus declaraciones polémicas sobre mujeres y minorías, sus posiciones frente al cambio climático y su defensa de la última dictadura militar brasileña.
Aunque el apellido Bolsonaro le garantiza el respaldo de importantes sectores conservadores, también representa un obstáculo entre los votantes independientes que rechazan al expresidente.
Rogério Marinho, jefe de la campaña de Flávio, sostuvo que el candidato defiende el legado político de su padre, pero tiene mayor capacidad de negociación.
Por su parte, el columnista Hélio Schwartsman, del diario Folha de S. Paulo, advirtió sobre la posibilidad de que un eventual regreso del bolsonarismo al poder esté marcado por medidas de revancha política y por la liberación de resentimientos acumulados.
El analista comparó ese escenario con los acontecimientos políticos posteriores al regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y las dinámicas observadas en Israel bajo el liderazgo de Benjamin Netanyahu.
La salud de Jair Bolsonaro, otro factor de atención
El estado de salud del expresidente también ocupa un lugar en el debate político. Según los últimos informes clínicos citados en la información de AFP, Bolsonaro se encuentra estable mientras recibe tratamiento con medicamentos antidepresivos.
Su esposa, Michelle Bolsonaro, ha señalado, sin embargo, que el proceso electoral le ha provocado cierto grado de ansiedad.
Con la segunda vuelta prevista para el 25 de octubre, la promesa de Flávio Bolsonaro de liberar a su padre se ha convertido en uno de los principales ejes de su campaña. Su eventual cumplimiento dependerá del resultado electoral, de los mecanismos jurídicos disponibles y de las decisiones que adopten las instituciones brasileñas