Opinión
¡Basta Ya! Es Tiempo de Reclamar Nuestra Dignidad y Futuro.
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7 meses agoon
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Isaías RamosPor Isaías Ramos
La élite política y económica de la República Dominicana ha demostrado con claridad que sus intereses personales y económicos están por encima de su deber público. Están planeando y llevando a cabo una serie de acciones atroces, que incluyen la expropiación de los activos nacionales más vitales, utilizando el Estado para enriquecerse a expensas del sufrimiento, la miseria y el endeudamiento del pueblo. Este despiadado abuso de poder ha exacerbado las desigualdades y ha sumido al país en una profunda crisis moral y financiera.
Hemos llegado a un punto crítico donde los mismos actores, recién reelegidos, tienen cuatro años más para seguir operando sin control. La situación es alarmante, como si hubiéramos entregado el queso a los ratones sin supervisión. Inevitablemente, esta élite política y económica, con sus planes aberrantes, inmorales e injustos, profundizará la miseria y el sufrimiento del pueblo dominicano.
En los próximos años, las consecuencias de sus decisiones se reflejarán en un aumento desmedido de la desigualdad social. La brecha entre aquellos que detentan el poder y los recursos, y la gran mayoría que lucha diariamente por sobrevivir, se ensanchará aún más. El acceso a servicios básicos como salud, educación y vivienda se verá limitado, perpetuando un ciclo de pobreza y exclusión sin precedentes. Los trabajadores serán explotados con salarios precarios e inestables, sin posibilidad de mejorar sus condiciones de vida.
Además, la corrupción y la impunidad seguirán minando la confianza en las instituciones públicas. La falta de oportunidades reales para el desarrollo personal y profesional generará un sentimiento generalizado de desesperanza y resignación entre nuestra población. Cada día, el día a día del pueblo dominicano estará marcado por la incertidumbre, la injusticia y el sufrimiento causados por aquellos que han estructurado una miseria planificada mientras ellos consolidan su poder político y económico.
Vemos cómo estos «líderes» políticos y empresariales ofrecen consejos y soluciones vacías para problemas crónicos como el sector eléctrico, mientras simultáneamente participan en negocios de privatización y generación eléctrica. Esta clara fusión entre élites políticas y económicas forma parte de una misión corporativista que busca expropiar los recursos y patrimonios del pueblo en nombre de la «eficiencia», actuando en interés propio bajo la fachada de desinterés público.
No podemos olvidar ejemplos de saqueo y explotación como el «peaje sombra», los contratos leoninos de Barrick Gold y las operaciones de Aerodom. Estos son los frutos amargos de un sistema capitalista mafioso que, bajo la influencia de la ideología neoliberal de la Escuela de Chicago, ha promovido la privatización y la liberación del mercado a expensas de los servicios sociales, priorizando el beneficio de unos pocos sobre el bienestar de muchos.
Desde el Frente Cívico y Social, lanzamos un llamado urgente a todos los ciudadanos: ha llegado el momento de unir fuerzas para derrotar este sistema corrupto y antipatriótico que nos oprime. Es indispensable trabajar unidos para rescatar nuestra nación de las manos destructivas y construir juntos el Estado Social y Democrático de Derecho que merecemos, tal como está consagrado en nuestra constitución.
Estamos comprometidos a advertir, denunciar y proponer soluciones para liberar a la nación de las prácticas corruptas que han dañado nuestra tierra. No debemos callar ante la injusticia ni ser cómplices del mal. ¡Es tiempo de actuar! Despierta RD!
Opinión
El individualismo, principal retranca para el desarrollo nacional.
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21 mins agoon
marzo 28, 2025Por José Cabral
No hay un solo episodio de los acontecimientos importantes que registra la historia nacional que no esté marcado por el fenómeno del individualismo.
Es un asunto de una gravedad que es en estos momentos el principal obstáculo para lograr concretar planes colectivos.
Es tan grave el asunto que este mal ha penetrado todo el tejido social dominicano, dado que no hay una sola organización de la sociedad que no esté impactado por el fenómeno.
Desde la ruptura con el yugo haitiano en el 1844, hasta llegar a la guerra restauradora y finalmente al propio ajusticiamiento del dictador de Rafael Leonidas Trujillo Molina, cuyos principales protagonistas se pelearon entre ellos y no hay mejor testimonio de lo ocurrido en la casa de Robert Read Cabral.
Pero de igual modo ha ocurrido con cada una de las modificaciones constitucionales que ha tenido el país, las cuales han obedecido, principalmente, a razones reeleccionistas.
Es un cáncer
Por Isaías Ramos
En teoría, el financiamiento estatal de los partidos políticos en nuestro país busca garantizar una competencia equitativa entre todas las fuerzas políticas, reducir la influencia del capital privado, los intereses extranjeros y las actividades ilícitas en la política, y aumentar la transparencia.
A pesar de los nobles objetivos delineados en la legislación, existen pruebas irrefutables de que los partidos políticos en nuestro país reciben, de manera persistente, contribuciones ilícitas, contraviniendo el artículo 64 de la Ley 33-18 (Ley de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos).
El principal propósito del financiamiento público, según esta legislación, incluye no solo cubrir gastos operativos y de campaña, sino también fomentar la educación política y la participación ciudadana, como lo consignan los artículos 62, 36, 35, 34 y 11.
Sin embargo, los informes y críticas continuas sugieren que estos fondos se utilizan normalmente para consolidar el poder de los partidos establecidos e influir de manera indebida e ilegal en la voluntad de los electores, comprando su conciencia y dignidad humana en lugar de educarlos y movilizarlos hacia una participación informada y consciente.
A pesar de las regulaciones que exigen una contabilidad detallada y transparente, los partidos políticos incumplen estos mandatos de manera flagrante. La Junta Central Electoral, la institución encargada de regular y supervisar estos procesos, debería asegurar el cumplimiento de estas normativas.
Aún así, sus actuaciones, en muchas ocasiones, han dejado mucho que desear, mostrando una tolerancia preocupante por imponer el orden y el respeto a las leyes que rigen el financiamiento y las actividades de los partidos.
Esto no solo plantea preguntas sobre la eficacia, el empoderamiento y la independencia de la JCE como ente regulador, sino que también alimenta la percepción de impunidad y corrupción dentro del sistema político dominicano.
Los ciudadanos observan cómo sus impuestos se convierten en herramientas para manipulaciones políticas en lugar de servir como catalizadores de una democracia más robusta y participativa.
Este escenario es una traición a los principios democráticos y un claro indicativo de que el sistema de financiamiento público, en su forma actual, necesita una revisión profunda y, posiblemente, una eliminación. La experiencia nos sirve como un llamado de atención sobre los riesgos inherentes al financiamiento público de partidos políticos sin los mecanismos de control adecuados.
En el Frente Cívico y Social, estamos convencidos de que este financiamiento, en lugar de fortalecer el sistema democrático, lo debilita. De persistir y continuar con el mismo, será imperativo implementar medidas estrictas para garantizar que los recursos destinados a los partidos políticos, agrupaciones, movimientos y las candidaturas independientes se utilicen de manera transparente y con un enfoque real en el fortalecimiento democrático y la participación ciudadana.
Es fundamental que la JCE ejerza un control más firme y efectivo, no solo para sancionar a quienes incumplen, sino para restaurar la fe en un sistema político que verdaderamente represente y sirva al interés público.
Solo entonces podremos esperar que los aspirantes a cargos electivos se conviertan en verdaderos servidores de la ciudadanía y no en meros administradores de recursos para perpetuar sus propios intereses.
La lucha por una democracia transparente y justa es ahora. Es imperativo que nos unamos en esta causa crítica para el futuro de nuestra nación. ¡Juntos, podemos y debemos hacer realidad nuestra constitución de un Estado Social y Democrático de Derecho!
¡Despierta RD!
Por Rommel Santos Diaz
La Fiscalía actuará en forma independiente como órgano separado de la Corte Penal Internacional. Estará encargada de recibir remisiones e información corroborada sobre crímenes de la competencia de la CPI para examinarlas y realizar investigaciones o ejercitar la acción penal ante la Corte. Los miembros de la Fiscalía no solicitarán ni cumplirán instrucciones de fuentes ajenas a la CPI
La Fiscalía estará dirigida por el Fiscal. El Fiscal tendrá plena autoridad para dirigir y administrar la Fiscalía, con la inclusión del personal, las instalaciones y otros recursos. El Fiscal contará con la ayuda de uno o más fiscales adjuntos, que podrán desempeñar cualquiera de las funciones de las funciones que le correspondan de conformidad con el Estatuto de Roma. El Fiscal y los fiscales adjuntos tendrán que ser de diferentes nacionalidades y desempeñarán su cargo en régimen de dedicación exclusiva.
El Fiscal y los fiscales adjuntos serán personas que gocen de alta consideración moral, que posean un alto nivel de competencia y tengan extensa experiencia práctica en el ejército de la acción penal o la sustanciación de causas penales. Deberán tener un excelente conocimiento y dominio de al menos uno de los idiomas de trabajo de la CPI.
El Fiscal será elegido en votación secreta y por mayoría absoluta de los miembros de la Asamblea de Estados Partes. Los fiscales adjuntos serán elegidos en la misma forma de una lista de candidatos presentada por el Fiscal
El Fiscal propondrá tres candidatos para cada puesto de fiscal adjunto que deba cubrirse. Salvo que en el momento de la elección se fine un periodo mas breve, el Fiscal y los fiscales adjuntos desempeñarán su cargo por un periodo de nueve años y no podrán ser reelegido
El Fiscal y los fiscales adjuntos no realizarán actividad alguna que pueda interferir en el ejercicio de sus funciones o menoscabar la confianza en su independencia . no podrán desempeñar ninguna otra ocupación de carácter profesional.
La Presidencia podrá, a petición del Fiscal o de un fiscal adjunto, dispensarnos de intervenir en una causa determinada.
El Fiscal y los fiscales adjuntos no participarán en ningún asunto en que, por cualquier motivo, pueda razonablemente ponerse en duda su imparcialidad. Serán recusados de conformidad con lo dispuesto en el Estatuto de Roma, entre otras razones, si hubiesen intervenido anteriormente, en cualquier calidad, en una causa de que la Corte estuviere conociendo o en una causa penal conexa sustanciada a nivel nacional y que guardare relación con la persona objeto de investigación o enjuiciamiento.
Las cuestiones relativas a la recusación del Fiscal o de un fiscal adjunto serán dirimidas por la Sala de Apelaciones:
La persona objeto de investigación o enjuiciamiento podrá en cualquier momento pedir la recusación del Fiscal o de un fiscal adjunto por los motivos establecidos en el artículo 42 del Estatuto de Roma;
El Fiscal o el fiscal adjunto, según proceda, tendrán derecho a hacer observaciones sobre la cuestión.
Finalmente, el Fiscal nombrara asesores jurídicos especialistas en determinaos temas como, por ejemplo, violencia sexual, violencia por razones de genero y violencia contra los niños.