Comunidad en el exterior
Cambiemos la página del CDP, votando por Manuel Azcona a la presidencia el 30 de agosto
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13 años agoon
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LA REDACCIÓNPOR ERASMO CHALAS TEJEDA
NEW YORK, ESTADOS UNIDOS.- La situación que vive el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) de descuido, abandono, inversión de los valores morales y éticos, de corrupción y nepotismo es el mismo reflejo de lo que se viene viviendo en toda la República Dominicana y que incluso se traslada a las embajadas, consulados y organismos internacionales donde los dominicanos tenemos participación.
Estuve mirando las copias de los nombramientos del marido de la hija del presidente del CDP, que ocupó el cargo de ostentaba su hijo, la extraña designación de Olivo Deleón en la UASD sin tener el nivel académico requerido, el desastre de Domingo Batista en el Instituto de Prevención Social del Periodistas de estafar a cientos de colegas que le dieron dinero para unos apartamentos que nunca existieron. Igual me viene a la memoria la indelicadeza del actual presidente del CDP que acepto un puesto en el Gobierno sin tomar una licencia o renuncia a la dirección del Colegio, cuya acción comprometió la independencia de ese gremio profesional.
Y ni hablar de los desordenes administrativos que se produjeron en las gestiones reeleccionistas de Mercedes Castillo, aliada y dirigente, al igual que los demás que he mencionado del Movimiento Marcelino Vega.
Tenemos un CDP lleno de personas que no se merecen la condición de PERIODISTA, en tanto en el país y en el exterior, existen personas que teniendo las cualidades para estar dentro de el se encuentran fuera.
Algunos se quedaron fueron por negligencia e irresponsabilidad de los organizadores del primer y segundo CDP, y otros están dentro porque fueron incluidos por amiguismo y con fines electoreros de colegas que en el pasado fueron presidentes de la entidad.
Por ejemplo, cómo es posible que un colega de la talla de Bienvenido Alvarez Vega, director del diario HOY, Angel Arias, editor del digital El Siembra Hielo. Com, Wilson Daneris Peña Pimentel, Federido Melo Báez, estos dos últimos residentes en la ciudad de Boston, Massachusetts no pertenezcan al CDP y hay otros muchos más que ahora no me vienen a la memoria. Colegas que han estado todo su vida ejerciendo y viviendo del ejercicio del periodismo en sus diferentes áreas.
Algún día, aunque sea con una dispensa del Congreso Nacional, habrá que examinar el listado de esta entidad profesional para incluir a los que poseen las condiciones y excluir a los que no la tienen. Pero para ello se necesita un Colegio con dirigentes honestos, capaces y responsables para enmendar esos errores que se cometieron desde el principio y en el pasado reciente.
No podemos continuar con una institucional profesional, de carácter jurídico, que una Ley le asigna su misión como si fuera un sindicato cualquiera. Y lo que es peor aún que no es capaz, muchas veces por debilidad y otra por cobardía de cobrar los impuestos que los propietarios de medios de comunicación tienen la obligación de pagar a la entidad.
Pero tampoco hemos procurado un mecanismo legal para que esos gravámenes llega de manera directa al CDP a través de la Dirección General de Impuestos Internos, es decir, que se le tenga que pagar al Estado y éste a su vez, lo retorne al Instituto de Prevención Social del Periodista o al Colegio Dominicano de Periodistas. Esto solo se obtendría mediante la modificación de la Ley que creó este organismo colegiado.
HOMBRES Y MUJERES CAPACES Y DECENTES
Obviamente que con todo esos problemas de carácter jurídico, de elegibilidad, de diferenciación de lo sindical y lo profesional, de la inversión de valores éticos y morales, el Colegio Dominicano de Periodistas necesita en su dirección, en su equipo de asesores hombres y mujeres con experiencia, capacidad profesional y con una diáfana conducta moral, que no tengan mañas, historias y costumbres de vagos, con respeto social, para lograr conducir estos cambios que ahora más que nunca requiere nuestro Colegio Dominicano de Periodistas.
Hemos hecho ingentes esfuerzos en conseguir una modificación de la Ley actual, pero también ahora más que nunca estamos desperdiciando, por no tener dirigentes de fuste, la oportunidad de aprovechar al mayor número de colegas congresistas (Elpidio Báez, José Rafael Vargas, Nelson Guillén, Víctor Gómez Casanova, Rafael Méndez, entre otros que no recuerdo) que bien pudieran incidir y coayuvar al adecentamiento de dicha Ley.
Se someten proyectos de reformas, pero no se le dan seguimientos, porque los recientes dirigentes cdpistas solo atinan a la solución de sus necesidades personales y tomar el CDP como tráfico de influencia para pedir canonjías, empleos, pasajes áereos, hospedajes, ayudas particulares, entre otras pedidos, y se han olvidado de lo esencial el presente y futuro de la clase periodisticas nacional.
Los últimos sondeos, encuestas y estudios de opinión revelan que el 90 de los periodistas del país, incluso, los que estamos fuera vivimos en condiciones económicas pésimas, muchos enfermos, viejos, estancados en su profesionalidad, en seguro médico, sin viviendas decentes, entre otras necesidades. Hasta cuándo vamos a continuar en este viacrucis.
Lo único que garantiza no continuar en esta situación es saliendo de los corruptos, inneptos, mentirosos, vividores aglupados en el Movimiento Marcelino Vega que en los últimos años a dirigido el CDP, y hay que decir también que lo ha cualquierizado cual si fuera un sindicato, tan así que el candidato que presentan para presidir el mismo parece más un sindicalista que un colegiado.
En lo que a mí me corresponde, como fundador y ex dirigente en varias instancias del Colegio, invito a mis colegas de lucha, que desean una institución que funcione y que exija lo que la Ley le da a evitar la continuación de ese grupo de colegas irresponsables que se tapan unos con otros, a votar por mi doble colega a la candidatura a presidente del CDP del amigo y compañero MANUEL AZCONA, periodista de carrera, abogado, decente, serio, responsable, humilde, trabajador, solidario desinteresadamente, un hombre limpio sin historias negativas dentro del Colegio y la sociedad.
Aquí en Nueva York, New Jersey y Bóston por lo que vimos durante la visita del Licenciado Azcona la plancha que él encabeza está ganada, ya que a los colegas que estamos aquí no nos pueden comprar con dádivas ni favores, ya que por suerte disponemos de libertad económica que muchas veces nuestros colegas de República Dominicana no disponen, aunque así lo quisieran.
Comunidad en el exterior
Boston vibró con sexta edición de los Premios Dominicanísimo
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3 días agoon
agosto 11, 2026
BOSTON.- Boston se vistió de gala para celebrar la sexta edición de los Premios Dominicanísimo, consolidados ya como la premiación más importante de la diáspora dominicana en el mundo. En un ambiente de elegancia, hermandad y orgullo patrio, la ciudad acogió una noche que unió arte, cultura y reconocimiento a la excelencia.
La gala deslumbró desde su inicio con una extraordinaria alfombra roja, por la que desfilaron las figuras más destacadas de la comunidad dominicana en el exterior. La conducción oficial estuvo a cargo de Gabi Desangles, Irving Alberti y Mariela Encarnación, mientras que la alfombra roja fue liderada por Sandra Berrocal, Melissa Núñez, Emildo Cordero y Sergio Toribio.
RECONOCIMIENTOS
En una ceremonia marcada por la solemnidad y la alegría, se reconoció a personalidades que han dejado huella en distintos ámbitos.
En el sector empresarial fueron galardonados Emmanuel Almonte, Freddy Ureña y José Mota, director de Eventos del hotel Omni Boston Seaport.
La música y el arte tuvieron un lugar protagónico con el reconocimiento a la trayectoria de Pavel Núñez y Stephany Ortega. Uno de los momentos cumbres de la noche llegó con la entrega del premio Ícono a Radio Televisión Dominicana (RTVD), canal oficial del Estado dominicano, en celebración de sus 74 años de historia e influencia.
El ámbito corporativo e internacional también fue exaltado. Marty St. George, presidente de JetBlue, recibió el premio Amigos que Cambian Vidas. En el terreno político, el congresista estadounidense Adriano Espaillat fue distinguido con el Gran Dominicanísimo Internacional por su liderazgo y firme defensa de la comunidad hispana.
El máximo galardón de la noche, el Gran Dominicanísimo, fue otorgado a la doctora Frinny Polanco y a los aclamados comediantes Raymond Pozo y Miguel Céspedes, embajadores del humor dominicano.
EMOCIÓN Y RECONCILIACIÓN
El momento más conmovedor de la velada estuvo a cargo de Juan Carlos Rodríguez de Tercer Cielo, Robert Green del grupo Barak y Héctor Acosta “El Torito”, quienes rindieron un sentido homenaje a las víctimas del terremoto en Venezuela, en una poderosa muestra de solidaridad del pueblo dominicano.
La espiritualidad y el perdón también fueron protagonistas. En un acto simbólico que puso fin a más de veinte años de diferencias, los hermanos Geraldo Díaz y Juan Pablo Díaz entregaron el premio Leyenda Dominicanísima a Héctor Acosta, sellando su reconciliación ante un público visiblemente emocionado.
Comunidad en el exterior
Consulado RD-NY, una agencia de empleos para militantes
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4 días agoon
agosto 10, 2026Por Jhonny Trinidad
Si usted quiere entender por qué el dominicano en el exterior se siente ciudadano de segunda, no tiene que ir muy lejos. Vaya al Consulado Dominicano en Nueva York. Ahí está, resumida, toda la historia del desprecio.
Esa sede, que debería ser la casa grande de más de un millón de dominicanos en el área triestatal, se ha convertido en lo que todos sabemos pero pocos se atreven a decir en voz alta: una agencia de empleos para militantes del partido de turno.
No importa el gobierno. No importa el color. Azul, blanco, rojo o morado. La lógica es la misma. Ganamos las elecciones y ahora toca repartir Nueva York.
EL BOTÍN DE GUERRA
Cada cuatro años, Nueva York se reparte como un botín de guerra. El cónsul para un sector, el vicecónsul para otro, la encargada de tal departamento para la esposa de fulano, el de prensa para el que manejó las redes, el de cultura para el que animó la caravana. Y así, hasta llenar una nómina abultada, costosa e improductiva.
¿Mérito? Ninguno. ¿Experiencia consular? Cero. ¿Habla inglés? No hace falta. ¿Conoce la comunidad? Solo en campaña. Lo único que se exige es una cosa: lealtad partidaria probada. Haber cargado la bandera, haber buscado votos en El Bronx, haber atacado al contrario en los programas de radio de la tarde.
El resultado es un consulado pesado, lento, caro y politizado. Una estructura donde sobran jefes y faltan servidores. Donde hay cinco vicecónsules haciendo nada y una sola persona atendiendo pasaportes. Donde se abren departamentos con nombres rimbombantes – de la juventud, de la mujer, de emprendimiento – que no emprenden nada, que no protegen a nadie, que solo sirven para justificar un sueldo en dólares.
Y lo más grave: donde el dominicano que va a buscar un servicio tiene que pasar por el filtro de la humillación partidaria. Si el cónsul es de mi partido, entro. Si no, me miran mal. Si critiqué al gobierno en Facebook, me tienen en una lista.
LA NÓMINA QUE NADIE AUDITA
Nadie ha querido auditar a fondo el Consulado de Nueva York. Porque si se audita, se cae el sistema.

¿Cuántos empleados tiene realmente? ¿Cuántos están en nómina y cuántos van a trabajar? ¿Cuánto se recauda por concepto de pasaportes, poderes, actas, traducciones y legalizaciones? ¿Dónde va ese dinero? ¿Qué criterios se usan para nombrar a un empleado que gana 2,500, 3,000, 4,000 dólares mensuales por un trabajo que podría hacer alguien por la mitad y con el doble de capacidad?
El consulado de República Dominicana en Nueva York es uno de los consulados que más dinero recauda en el mundo en proporción a su comunidad. Un pasaporte dominicano allá cuesta 180 dólares cuando en Santo Domingo cuesta menos de 3,000 pesos. Un poder notarial cuesta 150 dólares. Una transcripción de acta, 100. Todo es más caro, todo es más lento y todo se paga en efectivo o money order, como en los años ochenta.
Y sin embargo, el servicio es peor que en cualquier consulado centroamericano o suramericano de la misma ciudad. El mexicano, el colombiano, el ecuatoriano tienen citas en línea, entrega a domicilio, consulados móviles, asistencia legal gratuita. Nosotros seguimos con la fila en la acera, con el formulario mal fotocopiado y con el “vuelva mañana”.
¿Por qué? Porque no hay gerencia. Porque el cónsul no fue nombrado para gerenciar, fue nombrado para pagar favores. Y cuando tu misión es pagar favores, no puedes exigir eficiencia. No puedes cancelar al compañero que no va. No puedes evaluar al que no atiende bien. Porque todos son compañeros.
EL DAÑO A LA IMAGEN DEL PAÍS
Esto no es un tema menor. Es un tema de seguridad nacional y de imagen.
Cada dominicano maltratado en su consulado es un dominicano que se aleja del país. Cada joven profesional que ve que el consulado está lleno de militantes sin preparación es un joven que decide no volver nunca. Cada empresario que quiere invertir y va a buscar una información y se encuentra con una agencia de empleos partidaria, se va para otro lado.
Hemos convertido nuestra representación más importante en el exterior en una extensión del clientelismo que tanto daño le ha hecho al país adentro. Hemos exportado el peor vicio de la política dominicana: el Estado como botín.
¿QUÉ HAY QUE HACER?
Primero, profesionalizar. El Consulado de Nueva York debe ser dirigido por un diplomático de carrera o por un gerente probado de la diáspora, no por un dirigente partidario. Alguien que viva allí, que conozca la comunidad, que hable inglés, que haya administrado antes.
Segundo, transparentar. Publicar la nómina completa, los salarios, las recaudaciones mensuales y en qué se gastan. Que la Cámara de Cuentas y el Ministerio de Relaciones Exteriores auditen cada año y publiquen los resultados.
Tercero, despolitizar. Prohibir por ley que el local del consulado sea usado para actividades partidarias. Prohibir que empleados consulares hagan campaña. El consulado es de todos los dominicanos, no del PRM, ni del PLD, ni de la Fuerza del Pueblo.
Cuarto, eficientizar. Reducir la nómina política en un 50%, aumentar el personal técnico, digitalizar todos los servicios, establecer citas reales, abrir los sábados y domingos que es cuando la gente puede ir, y crear una unidad de protección legal gratuita para dominicanos en riesgo de desalojo, deportación o abuso laboral.
Quinto, evaluar. Que el cónsul presente cada seis meses un informe público de gestión con indicadores: cuántos pasaportes emitidos, en cuánto tiempo, cuántas asistencias legales, cuántos consulados móviles realizados.
Nueva York no necesita un cónsul que sea popular en la base del partido. Necesita un gerente que sea respetado en la comunidad.
Mientras sigamos viendo el consulado como una agencia de empleos para militantes, seguiremos diciéndole al dominicano de afuera, sin decírselo de frente, que para nosotros sigue siendo un dominicano de segunda. Bueno para enviar remesas, bueno para votar cada cuatro años, pero no lo suficientemente bueno para merecer un servicio digno.
Y esa es la peor de las traiciones.
Nota: La República reproduce el presente articulo por considerarlo de un gran interés para la comunidad dominicana en el exterior, principalmente la radicada en la ciudad de Nueva York.
Comunidad en el exterior
División política empaña recepción en Gracie Mansion
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5 días agoon
agosto 9, 2026Por Jenny Gómez
La tradicional Recepción de la Herencia Dominicana en la Mansión Gracie se desarrolla este año bajo un clima de profunda división política e incertidumbre institucional.
En un hecho que encendió las alarmas en la comunidad, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, no asistió a la gala benéfica previa al Desfile Nacional del Día Dominicano. Su ausencia ocurre inmediatamente después de haber sido abucheado por simpatizantes y seguidores del congresista Adriano Espaillat.
La hostilidad es el resultado directo de la rivalidad surgida durante las primarias demócratas del pasado 23 de junio de 2026.En esa contienda, el alcalde Mamdani rompió con la tradición del aparato demócrata al respaldar abiertamente a la activista socialista Darializa Ávila Chevalier, quien obtuvo una histórica victoria sobre Espaillat y se convirtió en la candidata oficial del partido por el Distrito 13 de Nueva York.
La derrota de Espaillat, pilar político de la comunidad dominicana durante cinco periodos en el Congreso, ha fracturado las relaciones entre la nueva administración municipal y los líderes de la diáspora en los cinco condados.
Con la Recepción de la Herencia Dominicana programada en los jardines de Gracie Mansion, el alcalde Mamdani fungirá institucionalmente como anfitrión oficial del evento.Ante la evidente fricción, analistas políticos y fuentes comunitarias señalan que, por lógica de etiqueta y orgullo partidario, es altamente probable que el congresista Adriano Espaillat decida no asistir a la residencia del alcalde.
Se anticipa, además, que varios funcionarios electos leales a Espaillat opten por boicotear la recepción.
La situación amenaza con ensombrecer una festividad cultural que históricamente ha unificado a los neoyorquinos de origen dominicano, transformando el festejo en escenario de una batalla por el liderazgo político y territorial de la ciudad.
