Latinoamericanas
Conservadores de Brasil echan chispas contra Judith Butler, especialista en estudios de género
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9 años agoon
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LA REDACCIÓNEl evento, organizado por la Universidad de California en Berkeley y por la Universidad de Sao Paulo, ha provocado en las últimas semanas fuertes críticas de grupos religiosos y corrientes ultraconservadoras como CitizenGO o el Movimiento Brasil Libre (MBL).

Sao Paulo, Brasil, 7 nov (EFE).- La filósofa estadounidense Judith Butler, uno de los máximos referentes en estudios de género, dio hoy una charla en Sao Paulo en medio de protestas a favor y en su contra convocadas estas últimas por grupos ultraconservadores que pidieron cancelar su participación en el evento.
Butler participó en el simposio internacional “Los fines de la democracia”, que analizará desde hoy y hasta el jueves el aumento de los movimientos populistas y los desafíos que enfrenta la soberanía nacional en los sistemas democráticos.
Menos de un centenar de personas se concentraron a las puertas del centro cultural SESC Pompeia con carteles que decían “Niño nace niño”, “No a la ideología de género” y “Mis hijos, mis reglas” en medio de gritos que decían “Fuera Judith”.
“No queremos ese tipo de subversión de la sociedad aquí en Brasil”, expresó Tamaios, indignado con la presencia de Butler.
Otro grupo más numeroso apoyó la presencia de la filósofa en un evento para el que se agotaron todas las plazas abiertas y que ha cogido una dimensión nacional por la campaña montada en su contra.
“Es muy aterrador pensar que un texto de una filósofa, tenga una repercusión negativa y genere un movimiento contrario a su llegada a Brasil”, afirmó a Efe Jaqueline Morais.
Por su parte, el filósofo Vladimir Safatle, que participa en el coloquio, expresó a Efe que los grupos contrarios a su colega están relacionados con el proceso de ‘impeachment’, el juicio político al que fue sometida Dilma Rousseff en el Congreso y que desembocó en su destitución como presidenta el año pasado.
El evento, organizado por la Universidad de California en Berkeley y por la Universidad de Sao Paulo, ha provocado en las últimas semanas fuertes críticas de grupos religiosos y corrientes ultraconservadoras como CitizenGO o el Movimiento Brasil Libre (MBL).
En una petición que firmaron más de 360.000 personas por Internet, CitizenGO afirmó que Butler “no es bienvenida a Brasil” porque promueve “una ideología que enmascara un objetivo político marxista”.
Butler (Cleveland, 1956) es una eminencia en el mundo académico que empezó a destacar en la década de los 90, sobre todo a partir de la publicación de su trabajo “Gender Trouble” (“El género en disputa: Feminismo y la subversión de la identidad”, en español).
En sus estudios recoge la idea de identidad de género como algo performativo, es decir, el género se crea a partir de los patrones culturales del individuo y por tanto, es diferente al sexo como tal.
“Las personas que se oponen a mi presencia no están realmente abriendo libros y aprendiendo sobre la Teoría de Género”, apuntó Butler en una entrevista al portal ‘Extra Classe’.
Esta es la segunda vez que Butler viene a Brasil, tras su visita en 2015, que pasó bastante más inadvertida, aunque no exenta de protestas en su contra, pero a diferencia de la primera no está en Sao Paulo para hablar de género.
La reputada académica presenta esta vez su libro “Parting ways: Jewishness and the critique of Zionism” en el que defiende que criticar las políticas del Estado de Israel contra el pueblo palestino no es lo mismo que criticar el judaísmo.
De hecho, ella se crió en el seno de una familia judía y fue introducida en el mundo de la filosofía por un rabino de una sinagoga cuando tenían catorce años.
Las críticas a Butler no son excepcionales, pues esta corriente conservadora que ha venido ganando fuerza en Brasil en el último año ya protestó con otras manifestaciones artísticas que defendían la libertad de género. EFE
Latinoamericanas
Fujimori presenta una leve ventaja en la segunda vuelta presidencial en Perú
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21 horas agoon
junio 7, 2026Agencia AFP
Perú.-La derechista Keiko Fujimori aventaja levemente al izquieridista Roberto Sánchez en los sondeos a boca de urna en un reñido balotaje presidencial (segundoa vuelta) este domingo en Perú, marcado por la inestabilidad política y la criminalidad.
Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), se enfrentó en su cuarto intento de llegar a la presidencia a Sánchez, heredero político del exmandatario Pedro Castillo, preso por el fallido autogolpe de Estado de 2022.
Fujimori obtiene 50,7% frente 49,3% de Sánchez, según la encuestadora privada Ipsos; y 50,5% contra 49,5%, de acuerdo con Datum, lo que muestra prácticamente un empate técnico.
Las mesas de votación cerraron a las 17H00 locales (22H00 GMT), tras una jornada sin mayores incidentes a diferencia de la caótica primera ronda plagada de fallos técnicos y denuncias de fraude.
Fujimori, administradora de 51 años, apeló al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía, derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.
Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindicó la herencia campesina de Castillo. Como muestra de lealtad, esperó los resultados a boca de urna en la cárcel donde está recluido su mentor, a quien prometió indultar.
Los dos candidatos no superaron juntos el 30% en una primera vuelta, en abril, empañada por denuncias de fraude que aumentaron la desconfianza en las instituciones peruanas.
– «Comunismo» o «dictadura» –
«Voté por Keiko porque representa estabilidad. Lamentablemente, no le hemos dado oportunidad de gobernar», declaró Luis Bernaola, técnico electrónico de 44 años.
Sánchez moderó su discurso de «cambio radical», se distanció de los ultranacionalistas, y dijo a la AFP que quiere una relación «respetuosa» con Washington.
El izquierdista, que lleva siempre el sombrero que le regaló Castillo, acusa a Fujimori de ser parte de la «dictadura» del poderoso Congreso que derriba presidentes, donde ella tiene influencia.
Sin afectar el balotaje, un juez lo envió a juicio por presuntas anomalías financieras en su partido. Si gana la presidencia tendría inmunidad, aunque es vulnerable ante un parlamento inclinado a la derecha.
Ninguno tiene mayoría legislativa. El futuro presidente deberá tejer alianzas si quiere concluir su mandato, opinó el analista Jeffey Radzinsky.
El ganador sustituirá a partir del 28 de julio al mandatario interino José María Balcázar.
– Extorsiones, lo más crítico –
Pese a la desilusión política, la mayor preocupación de los peruanos es la inseguridad en un país donde proliferan las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentanon nueve veces en cinco años.
«Es lo más crítico. Espero que acaben con la delincuencia», aseguró a la AFP Carlos Altamirano, ingeniero de 49 años, tras votar en el norte de Lima.
Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar -dice- con la «lacra social» con la «misma fuerza» con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.
Sánchez propone encarar la corrupción en la policía y la justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de élites políticas con la criminalidad.
Su base social está en el campo empobrecido y abandonado, donde la inseguridad es menor. Fujimori la tiene en Lima, que de 2020 a 2025 triplicó la tasa de homicidios, para llegar a un índice de 23 por cada 100.000 habitantes.
El ganador recibirá un Perú económicamente estable, con un crecimiento del PIB del 3,4% y baja inflación. Pero siete de cada diez trabajadores están en la economía informal.
Fujimori defiende las propuestas neoliberales, el respeto a la propiedad privada y la atracción de inversiones.
Sánchez ofreció alzas salariales y tratamiento de tranquilizar a los inversionistas al prometer que mantendrá la apertura económica e independencia del banco estratégico central.
Latinoamericanas
Una nueva respuesta humanitaria beneficiará a más 400.000 personas en Haití
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7 días agoon
junio 1, 2026
Ciudad de Panamá, (EFE).- Una nueva respuesta humanitaria abarcará a más de 400.000 personas en Haití afectadas por la prolongada crisis de violencia en el país, donde más de la mitad de la población necesita asistencia alimentaria y sanitaria, informó este lunes la ONG global Plan International.
Esta iniciativa beneficiará a más de 400.000 personas en los departamentos de Ouest, Centre y Artibonite, y contempla la cobertura de sus necesidades más urgentes de alimentación, refugio y artículos esenciales.
«Lo que vemos cada día en Haití exige una respuesta a esta escala. Las familias desplazadas, y las comunidades que las acogen, están cargando con el peso de una crisis que no se detiene», afirmó el director de Plan International Haití, Prospery Raymond, en una comunicado de prensa.
Los servicios de nutrición ampliarán el acceso a prevención, detección y tratamiento de la desnutrición aguda severa en sitios de desplazados y comunidades de acogida, al tiempo que los servicios de protección de la niñez conectarán a niñas y niños afectados por la violencia, el desplazamiento y la separación familiar con servicios esenciales y con especial atención a las niñas y a otros grupos en mayor riesgo.
La ONG global recordó que Haití atraviesa una de las peores emergencias humanitarias de su historia reciente, impulsada por la violencia armada, el desplazamiento masivo, la inseguridad alimentaria severa y el colapso de los servicios esenciales que están dejando a millones de familias sin acceso a necesidades básicas.
«Más de 6,4 millones de personas -más de la mitad de la población- necesitan asistencia humanitaria en Haití. El hambre es una de las caras más severas de esta crisis: la actualización del IPC (Marco Integrado de Clasificación de la Seguridad Alimentaria) publicada en abril de 2026 identifica a 5,8 millones de personas en inseguridad alimentaria aguda y advierte que el 70 % de las personas que viven en sitios de desplazados en Puerto Príncipe enfrenta carencias alimentarias severas», indicó Plan.
La organización recalcó que en Puerto Príncipe y sus alrededores, grupos armados controlan amplias zonas y exponen a la niñez al reclutamiento, la explotación, la violencia sexual y la interrupción de su educación.
Agencia AFP
La Paz, Bolivia.-El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, advirtió el miércoles que la crisis «está llegando al límite», en una nueva jornada de manifestaciones que exigen su renuncia pese a la posibilidad de que declare un estado de excepción para frenar las protestas.
Paz enfrenta desde hace casi un mes una convulsión social, con bloqueos de carreteras por parte de campesinos, obreros y transportistas que pedían medidas contra la crisis económica, la peor en cuatro décadas, y ahora exigen su renuncia.
«El que quiera destruir la patria se las va a ver con este presidente y con toda la fuerza de la Constitución», advirtió, en alusión a los estados de excepción.
Pero las manifestaciones no paran. Con banderas indígenas, miles de campesinos indígenas, la mayoría mujeres, marcharon este miércoles, en el Día de la Madre, por el centro de La Paz.
La marcha de campesinas se unió en una sola protesta con choferes en huelga que han paralizado parcialmente el transporte público.
«La policía boliviana no puede reprimir contra su propio pueblo. Ellos vienen de las mismas comunidades. No pueden enfrentarse contra sus propios hermanos, contra su padre, contra su madre (…) que se repliegue», dijo a la AFP Froylan Choque, en la manifestación.
– «Peor que el covid» –
La Paz, sede del gobierno, y la vecina ciudad de El Alto, son el epicentro de las protestas y bloqueos, que han causado escasez de alimentos, medicinas y combustible. En otras ciudades, como Oruro (oeste), Potosí (suroeste) y Cochabamba (centro) el problema es menor.
Grupos de cientos de vecinos en La Paz también han marchado en estos días en contra de los bloqueos de carreteras, constató la AFP.
Según el presidente, los efectos en la economía llegan a los 600 millones de dólares de pérdidas en un país en severa crisis desde 2023, que agotó sus reservas de dólares y su inflación ronda el 15%.
«Es peor que el covid», manifestó Paz, al hablar de la escasez y la subida de precios provocada por los bloqueos en La Paz y El Alto.
En un intento por bajar las tensiones, Paz, economista de 58 años, anunció esta semana que bajará a la mitad su salario, en una medida casi simbólica pues su ingreso mensual es equivalente a 3,448 dólares.
El anuncio no ha surtido ningún efecto entre los manifestantes.
«Estamos hartos con este presidente (…) Por culpa de él, está sufriendo toda la gente boliviana», expresó este miércoles Delta Salinas, otra de las manifestantes.
El gobierno de Paz denuncia un intento de «alterar el orden democrático» y señala al expresidente socialista Evo Morales (2006-2019), prófugo por un caso de presunta trata de una menor, de impulsar los disturbios en las protestas.
El líder cocalero, refugiado en la zona del Chapare, su bastión político, insta a Paz a que llame a nuevas elecciones en 90 días.
