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Conteo electoral en Guatemala apunta a una segunda vuelta

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AGENCIA AP

Los tres se mantenían por debajo del 20% de votos, lejos del 50% necesario para ganar en primera ronda.

  • Los comicios se celebraban en medio de una deriva del país hacia el autoritarismo

Ciudad de Guatemala.- El conteo de votos en Guatemala parecía confirmar el lunes de madrugada la celebración de una segunda vuelta de las elecciones presidenciales para suceder al actual mandatario, Alejandro Giammattei.

Con el 90% de datos escrutados, «esto definitivamente es una tendencia, no definitiva pero tenemos tres partidos que van a la cabeza», indicó en una conferencia de prensa de madrugada Gabriel Aguielra, magistrado del Tribunal Supremo Electoral.

Los datos situaban en primer lugar a la ex primera dama de centroderecha Sandra Torres con un 15,2% de apoyos, seguida de Bernardo Arévalo, del izquierdista partido Movimiento Semilla, que dio la sorpresa y marchaba en segundo lugar con un 12,2%. A mayor distancia, con un 7,8, quedaba la candidatura de Manuel Conde, de la formación Vamos de Giammatei.

Los tres se mantenían por debajo del 20% de votos, lejos del 50% necesario para ganar en primera ronda.

Torres Casanova dijo sentirse contenta con los resultados y aseguró que estaba preparada para ganar con quien fuera a una segunda vuelta. «Primero Dios yo sea la primera mujer presidenta de Guatemala», dijo la candidata de la Unidad Nacional de la Esperanza.

La participación se quedó en un 60%, mientras que los votos nulos de una población frustrada superaban los apoyos a los 22 candidatos, con un 17,4%.

También se ha acusado a las autoridades de proteger candidaturas que auguran la continuidad del sistema.

«Los resultados son el cansancio de la gente con la clase política tradicional», indicó Arévalo, hijo del expresidente Juan José Arevalo, que dirigió entre 1945 y 1951 uno de los gobiernos más progresistas que ha tenido Guatemala.

Al final de la tarde, cuando los puntos de votación cerraban, la policía informó de tres ataques con bombas incendiarias ante centros electorales en tres zonas distintas de la capital. También hubo un enfrentamiento entre votantes en el municipio de San Martín Zapotitlán, en el departamento de Rethauleu, al sur del país, con varios detenidos.

Al cierre de las votaciones, el ciudadano Alejandro Cameros, maestro de 30 años, dijo que votó para que la misma gente no vuelva a estar en los cargos. «Que no queden de los mismos, sino que haya un cambio para Guatemala», declaró. «Yo tengo fe de que va a cambiar, pero si hay que cambiar, tiene que ser desde de uno mismo para que el gobierno también haga lo suyo».

El Tribunal Supremo Electoral, así como las cortes de justicia, que entran a dilucidar conflictos electorales cuando lo requieren las partes, favorecieron a dos candidatas punteras: Torres, que se presentó acompañada de Romeo Guerra, un pastor evangélico, lo cual prohíbe la Constitución; y Zury Ríos, hija del exdictador Efraín Ríos Montt, pese a que la Carta Magna también prohíbe ocupar la presidencia a quién haya encabezado un golpe de estado (como lo hizo Ríos Montt en 1982) y a sus familiares.

Los comicios se celebraban en medio de una deriva del país hacia el autoritarismo. Votantes preocupados por la seguridad, la educación y el empleo expresaron su esperanza de que incluso si el próximo presidente o presidenta no ofrecía los cambios que deseaban, al menos reconociera la importancia de las instituciones del país y detuviera la erosión democrática registrada durante el mandato de Giammattei, que por ley no puede volver a presentarse.

Durante la gestión del actual presidente más de 35 operadores de justicia se exiliaron denunciando criminalización por su labor anticorrupción y contra crímenes de lesa humanidad. También se recrudecieron las agresiones, amenazas y criminalización a la labor periodística.

Edgar Gutiérrez, analista político y exministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, dijo antes de la votación que algunos de los que tienen más probabilidades de avanzar a una segunda vuelta prometerían al menos una mínima mejora con respecto a Giammattei.

«Esta vez el problema es rescatar el estado de derecho y reconstruir las instituciones, porque si no hacemos esto, todos los problemas de fondo no se van a poder tratar», dijo Gutiérrez. «Entonces la gente por eso se está yendo de Guatemala. Está emigrando porque la democracia no da resultados».

El socavamiento de la democracia en Centroamérica no se limita a Guatemala.

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, ha llegado a extremos para lograr aplastar a toda la oposición, primero aterrorizando con sus fuerzas de seguridad, persiguiendo a los enemigos a través de leyes específicas y luego encarcelando, exiliando y desterrando a cualquier voz crítica.

Nayib Bukele de El Salvador es muy popular en casa, pero ha concentrado el poder en el congreso y el poder judicial, debilitando el sistema de garantías y contrapesos. Más de un año después de suspender algunos derechos fundamentales, el gobierno ha encarcelado a más de 60.000 personas acusadas de tener vínculos con las poderosas bandas callejeras del país.

Casi 40.000 candidatos pujaban por puestos en los 22 departamentos de Guatemala, un país que no será fácil de gobernar y que es agobiado por la corrupción, narcotráfico, migración, inseguridad y donde la situación se ha agravado los últimos años debido a un deterioro de la democracia y el estado de derecho, según los expertos.

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Empate técnico en Perú: Fujimori y Sánchez disputan voto a voto la presidencia

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Agencia AFP

Perú.-El resultado de la elección presidencial de Perú era aún incierto este lunes, con la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez en empate técnico para convertirse en el noveno mandatario del país en una década.

Con más del 93% de las actas escrutadas, Fujimori reunía el 50,02% de los votos, frente a un 49,98% de Sánchez.

Esa ventaja de menos de medio punto corre el riesgo de evaporarse a medida que sigan llegando los votos de las zonas rurales, donde Sánchez ha dominado. Para declarar un ganador deberán además ser revisadas actas impugnadas que contienen unos 400.000 votos, lo que puede llevar días.

«Tenemos que esperar hasta el final. Lo que corresponde en estos momentos es paciencia y serenidad. Vamos a respetar el resultado sea cual sea», dijo Fujimori a la prensa este lunes al salir de su vivienda.

Entre cantos de «¡Sí se pudo!», Sánchez dijo reconocer que hay un «empate». «Que prosiga el conteo en los estándares de una elección transparente», expresó la noche del domingo en una plaza ante cientos de seguidores.

Muchos dijeron esperar que las elecciones pongan fin a la criminalidad que azota al país y la turbulencia política que dejó al Perú con ocho presidentes desde 2016.

«Es un empate técnico, está para cualquiera. Es un resultado que se puede revertir en las siguientes horas, no se está hablando todavía de ganador o ganadora», aseguró este lunes a la AFP el especialista en temas electorales José Tello.

– Festejos en los dos bandos –

Administradora de 51 años, Fujimori apeló al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía y derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.

«Estoy alegre porque sé que va a hacer un buen gobierno. ¿Por qué? Porque ella quiere limpiar la imagen de su padre», aseguró Gladys Silva, ama de casa de 56 años, en la concentración en Lima.

Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindicó al expresidente Castillo. Como lealtad, lleva el sombrero campesino que le regaló, prometió indultarlo, y lo visitó el domingo en la cárcel.

«Queremos un cambio porque estamos cansados de la corrupción, del fujimorismo que maneja al país como su chacra (hacienda)», dijo Marlene Veramendi, de 46 años, en el otro festejo.

La votación, a la que estuvieron llamados 27 millones de electores, transcurrió sin incidentes a diferencia de la caótica primera ronda de abril.

– «Débil legitimidad» –

Keiko, como la llaman, prometió «orden» y prosperidad, y advirtió del peligro del «comunismo».

Sánchez moderó su discurso de «cambio radical», se distanció de los ultranacionalistas, y dijo a la AFP que quiere una relación «respetuosa» con Washington.

El izquierdista acusa a Fujimori de ser parte de la «dictadura» del poderoso Congreso -donde ella tiene influencia- que derriba presidentes.

Sin afectar el balotaje, un juez lo envió a juicio por presuntas anomalías financieras en su partido. Si gana tendría inmunidad, pero quedaría vulnerable ante un parlamento inclinado a la derecha.

«El ganador tendrá a la mitad del país en contra y una débil legitimidad» por lo que, sin mayoría legislativa, deberá «construir una coalición para gobernar», dijo a la AFP el politólogo Paulo Vilca.

El vencedor sustituirá, a partir del 28 de julio, al presidente interino José María Balcázar por un mandato de cinco años.

– Delincuencia imparable –

Pese al hartazgo político, la mayor preocupación de los peruanos es la inseguridad. Han proliferado las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentaron nueve veces en cinco años.

Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar con la criminalidad con la «misma fuerza» con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.

Sánchez propuso encarar la corrupción en la policía y la justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de las élites políticas con los criminales.

Su base social está en el campo empobrecido, donde la inseguridad es menor. Fujimori la tiene en Lima, donde la tasa de homicidios se triplicó entre 2020 y 2025, hasta los 23 por cada 100.000 habitantes.

El ganador recibirá un Perú económicamente estable, con un crecimiento del PIB del 3,4%. Pero siete de cada diez trabajadores están en la economía informal.

Fujimori aboga por el neoliberalismo y la atracción de inversiones, y Sánchez ofreció alzas salariales y una economía más estatal.

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Fujimori presenta una leve ventaja en la segunda vuelta presidencial en Perú

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Agencia AFP

Perú.-La derechista Keiko Fujimori aventaja levemente al izquieridista Roberto Sánchez en los sondeos a boca de urna en un reñido balotaje presidencial (segundoa vuelta) este domingo en Perú, marcado por la inestabilidad política y la criminalidad.

Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), se enfrentó en su cuarto intento de llegar a la presidencia a Sánchez, heredero político del exmandatario Pedro Castillo, preso por el fallido autogolpe de Estado de 2022.

Fujimori obtiene 50,7% frente 49,3% de Sánchez, según la encuestadora privada Ipsos; y 50,5% contra 49,5%, de acuerdo con Datum, lo que muestra prácticamente un empate técnico.

Las mesas de votación cerraron a las 17H00 locales (22H00 GMT), tras una jornada sin mayores incidentes a diferencia de la caótica primera ronda plagada de fallos técnicos y denuncias de fraude.

Fujimori, administradora de 51 años, apeló al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía, derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.

Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindicó la herencia campesina de Castillo. Como muestra de lealtad, esperó los resultados a boca de urna en la cárcel donde está recluido su mentor, a quien prometió indultar.

Los dos candidatos no superaron juntos el 30% en una primera vuelta, en abril, empañada por denuncias de fraude que aumentaron la desconfianza en las instituciones peruanas.

– «Comunismo» o «dictadura» –

«Voté por Keiko porque representa estabilidad. Lamentablemente, no le hemos dado oportunidad de gobernar», declaró Luis Bernaola, técnico electrónico de 44 años.

Sánchez moderó su discurso de «cambio radical», se distanció de los ultranacionalistas, y dijo a la AFP que quiere una relación «respetuosa» con Washington.

El izquierdista, que lleva siempre el sombrero que le regaló Castillo, acusa a Fujimori de ser parte de la «dictadura» del poderoso Congreso que derriba presidentes, donde ella tiene influencia.

Sin afectar el balotaje, un juez lo envió a juicio por presuntas anomalías financieras en su partido. Si gana la presidencia tendría inmunidad, aunque es vulnerable ante un parlamento inclinado a la derecha.

Ninguno tiene mayoría legislativa. El futuro presidente deberá tejer alianzas si quiere concluir su mandato, opinó el analista Jeffey Radzinsky.

El ganador sustituirá a partir del 28 de julio al mandatario interino José María Balcázar.

– Extorsiones, lo más crítico –

Pese a la desilusión política, la mayor preocupación de los peruanos es la inseguridad en un país donde proliferan las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentanon nueve veces en cinco años.

«Es lo más crítico. Espero que acaben con la delincuencia», aseguró a la AFP Carlos Altamirano, ingeniero de 49 años, tras votar en el norte de Lima.

Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar -dice- con la «lacra social» con la «misma fuerza» con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.

Sánchez propone encarar la corrupción en la policía y la justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de élites políticas con la criminalidad.

Su base social está en el campo empobrecido y abandonado, donde la inseguridad es menor. Fujimori la tiene en Lima, que de 2020 a 2025 triplicó la tasa de homicidios, para llegar a un índice de 23 por cada 100.000 habitantes.

El ganador recibirá un Perú económicamente estable, con un crecimiento del PIB del 3,4% y baja inflación. Pero siete de cada diez trabajadores están en la economía informal.

Fujimori defiende las propuestas neoliberales, el respeto a la propiedad privada y la atracción de inversiones.

Sánchez ofreció alzas salariales y tratamiento de tranquilizar a los inversionistas al prometer que mantendrá la apertura económica e independencia del banco estratégico central.

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Latinoamericanas

Una nueva respuesta humanitaria beneficiará a más 400.000 personas en Haití

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Ciudad de Panamá, (EFE).- Una nueva respuesta humanitaria abarcará a más de 400.000 personas en Haití afectadas por la prolongada crisis de violencia en el país, donde más de la mitad de la población necesita asistencia alimentaria y sanitaria, informó este lunes la ONG global Plan International.

Se trata de una intervención financiada por el Regional Humanitarian Fund for Latin America and the Caribbean (RHPF LAC) e implementada por el consorcio REZILYANS AYITI, integrado por Plan International, Save the Children, el Norwegian Refugee Council (NRC), Mercy Corps y el Centre d’Animation Paysanne et d’Action Communautaire (CAPAC).

Esta iniciativa beneficiará a más de 400.000 personas en los departamentos de Ouest, Centre y Artibonite, y contempla la cobertura de sus necesidades más urgentes de alimentación, refugio y artículos esenciales.

«Lo que vemos cada día en Haití exige una respuesta a esta escala. Las familias desplazadas, y las comunidades que las acogen, están cargando con el peso de una crisis que no se detiene», afirmó el director de Plan International Haití, Prospery Raymond, en una comunicado de prensa.

Esta nueva respuesta humanitaria dará cobertura en agua, saneamiento e higiene, para contribuir a la reducción de los riesgos de salud en entornos sobrepoblados y a prevenir enfermedades transmitidas a través del agua, como el cólera.

Los servicios de nutrición ampliarán el acceso a prevención, detección y tratamiento de la desnutrición aguda severa en sitios de desplazados y comunidades de acogida, al tiempo que los servicios de protección de la niñez conectarán a niñas y niños afectados por la violencia, el desplazamiento y la separación familiar con servicios esenciales y con especial atención a las niñas y a otros grupos en mayor riesgo.

La ONG global recordó que Haití atraviesa una de las peores emergencias humanitarias de su historia reciente, impulsada por la violencia armada, el desplazamiento masivo, la inseguridad alimentaria severa y el colapso de los servicios esenciales que están dejando a millones de familias sin acceso a necesidades básicas.

«Más de 6,4 millones de personas -más de la mitad de la población- necesitan asistencia humanitaria en Haití. El hambre es una de las caras más severas de esta crisis: la actualización del IPC (Marco Integrado de Clasificación de la Seguridad Alimentaria) publicada en abril de 2026 identifica a 5,8 millones de personas en inseguridad alimentaria aguda y advierte que el 70 % de las personas que viven en sitios de desplazados en Puerto Príncipe enfrenta carencias alimentarias severas», indicó Plan.

La organización recalcó que en Puerto Príncipe y sus alrededores, grupos armados controlan amplias zonas y exponen a la niñez al reclutamiento, la explotación, la violencia sexual y la interrupción de su educación.

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