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Conversaciones económicas entre EE.UU. y China se han “estancado” indefinidamente
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9 años agoon
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LA REDACCIÓNWashington dice que Beijing no está liberalizando la economía como se esperaba
La administración de Donald Trump ha congelado su principal programa para el impulso de las relaciones económicas con China, mientras que se queja del inflado desequilibrio comercial entre los dos países y declara que los esfuerzos de Beijing por liberalizar su economía han dado marcha atrás.
David Malpass, un importante diplomático económico dentro de la administración Trump, declaró durante una entrevista con el Financial Times (FT) el jueves que el Diálogo Económico Integral (CED, por sus siglas en inglés) con Beijing “se ha estancado”, y que no había planes para revivir las conversaciones. La decisión fue tomada después de que el diálogo entre los dos países en julio concluyera sin ningún progreso tangible.
El CED es un prominente programa que involucra a funcionarios de alto nivel gubernamental en Washington y a sus contrapartes en Beijing, y que tiene como objetivo resolver los problemas de comercio e inversión.
El desencanto de la administración incluso surge en un momento en el que el Sr. Trump está intentando convencer a Beijing de presionar a Corea del Norte en relación con su programa de misiles nucleares. La Casa Blanca ha adoptado un enfoque cada vez más polémico en sus relaciones económicas, incluyendo oponerse a la solicitud de China para obtener reconocimiento como una “economía de mercado” ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
El Sr. Malpass, quien se desempeña como subsecretario de asuntos internacionales en el Departamento del Tesoro de EEUU, se refirió al CED en tiempo pasado, diciendo que se había establecido para lograr progreso en la liberalización del mercado y en el diálogo económico entre los dos países.
“China no se está moviendo en una dirección orientada hacia el mercado, así es que, por ahora, el CED también se ha estancado”, declaró el Sr. Malpass durante una visita a Nueva York. “No hay un diálogo para reiniciar el CED. El paso crítico es que China cambie las prácticas económicas para estar más alineado con las reglas globales y con las técnicas de liberalización del mercado global”.
Este tono severo surgió después de que la administración presentó a las conversaciones de julio de manera positiva. En ese momento, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, le comentó al FT que las reuniones en Washington representaban un “enorme paso” en abordar el déficit entre EEUU y China, y que Beijing había entendido el plan.
Wilbur Ross, el secretario de Comercio, dijo en aquella ocasión que él esperaba negociar fechas y objetivos durante las próximas conversaciones.
Sin embargo, la Casa Blanca ha llegado a preocuparse por el creciente papel de las empresas estatales en China, así como por la falta de progreso en áreas que incluyen la liberalización de los precios. Desde hace un tiempo, algunos funcionarios de la administración de Trump han estado expresando un escepticismo cada vez mayor acerca de las conversaciones con China, y ya lo estaban haciendo antes del viaje del presidente a Asia el mes pasado.
Durante los primeros nueve meses de este año, EEUU tenía un déficit comercial de US$274 mil millones en bienes con China, por mucho el mayor de todos sus socios comerciales.
En abril, la administración parecía estar mucho más optimista luego de la reunión en Mar-a-Lago entre el Sr. Trump y Xi Jinping. Las conversaciones del “plan de 100 días” fueron dirigidas por el Sr. Ross, quien elogió como históricas la reanudación resultante de las importaciones de carne estadounidense por parte de China y otras medidas dirigidas a la industria de servicios financieros. El propio Sr. Trump recurrió a Twitter para proclamar la victoria.
“China acaba de acordar que EEUU podrá venderle carne de res y otros productos importantes a China una vez más. ¡Éstas son noticias REALES!”, tuiteó él posteriormente a un anuncio de mayo.
Pero los resultados que surgieron fueron ampliamente criticados por las empresas estadounidenses que instaron a la administración a enfocarse en problemas estructurales más importantes. Y durante una reunión en julio del CED en Washington, la administración adoptó una posición más severa, con el Sr. Trump repudiando un acuerdo en materia de acero que el Sr. Ross había negociado con los chinos por considerarlo demasiado débil.
El percibido fracaso del diálogo inicial ha envalentonado a los ‘halcones’ en relación con China de la administración, incluyendo a Robert Lighthizer, el representante comercial estadounidense, y a Peter Navarro, el economista y autor de “Death by China” (Muerte por China), quien actualmente es asesor comercial sénior de la Casa Blanca.
El Sr. Lighthizer está ahora supervisando una investigación — la cual se anticipa que conduzca a nuevas sanciones comerciales contra China de un tipo u otro — de las prácticas de propiedad intelectual y de las normas sobre transferencia de tecnología forzosa de China.
El Departamento de Comercio todavía está procediendo con las investigaciones de seguridad nacional en relación con las importaciones de acero y de aluminio; estas investigaciones pudieran conducir a una combinación de cuotas y aranceles que se anunciarán a principios del próximo año. Esta semana, el Departamento de Comercio comenzó “por iniciativa propia” una investigación de las importaciones de aluminio para combatir el “dumping” (la exportación de productos debajo del costo de producción) utilizando un poder que no se ha ejercido desde 1985.
EEUU también se ha unido a la Unión Europea (EU) en la lucha contra el intento de China de ser considerada una economía de mercado dentro de la OMC, y ha estado tratando de construir alianzas con la UE y con los japoneses dentro de la OMC para contrarrestar a Beijing. Y en Berlín, el jueves, funcionarios estadounidenses estaban participando en una guerra retórica abierta contra funcionarios chinos durante una reunión mundial sobre el exceso de capacidad del acero.
Por Sam Fleming and Shawn Donnan
Internacionales
Candidato de Trump a fiscal general defiende la gestión del caso Epstein ante el Senado
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2 días agoon
julio 15, 2026
Washington, (EFE).- El fiscal general interino de EE.UU., Todd Blanche, nominado por el presidente, Donald Trump, para ocupar el cargo de manera permanente, defendió este miércoles la gestión del Departamento de Justicia en la divulgación de los papeles del caso de Jeffrey Epstein, durante su sesión de confirmación ante el Senado.
Subrayó que «no hay investigaciones cerradas» y que, aunque no existen de momento pruebas nuevas, revisarán la nueva información que surja.
«Si nos enteramos hoy, la semana que viene o el mes que viene de que existe un individuo al que podamos investigar, imputar y procesar a raíz de los archivos de Epstein, tengan por seguro que lo haremos», prometió Blanche, quien agregó que «jamás» dejarán de escuchar a las víctimas.
También insistió en que los papeles del caso Epstein fueron publicados gracias al compromiso de la Administración Trump con la transparencia.
La polémica sobre el caso del financiero y examigo de Trump, estalló después de que el Departamento de Justicia informara hace un año que no publicaría más información sobre el pederasta y asegurara que este no contaba con una lista de clientes famosos a los que chantajeaba, como afirman varias teorías conspirativas.
Aunque en un principio se mostró furioso con quienes pedían la publicación de todos los documentos, el mandatario rectificó y firmó la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein tras comprobar el fuerte apoyo del Congreso.
También fue el encargado de encabezar un interrogatorio en prisión con Ghislaine Maxwell, expareja y principal colaboradora de Epstein.
Blanche también fue interrogado sobre el polémico fondo multimillonario para compensar a sus aliados de Trump que fueron investigados durante el Gobierno de su predecesor, Joe Biden.
Tras la sesión de este miércoles, el Comité Judicial del Senado deliberará si recomendar su candidatura para un voto en el pleno.
Internacionales
Más de 113 millones de personas en riesgo por el peor día de la ola de calor en Estados Unidos
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2 días agoon
julio 15, 2026Agencia EFE
Estados Unidos vive este miércoles el peor día de la ola de calor con más de 113 millones de personas en riesgo «mayor» o «extremo», especialmente en el norte y el noreste del país, según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, en inglés).
La autoridad meteorológica advirtió en su último boletín de «calor y humedad anómalos» en el norte y medio oeste de EE.UU., que se extenderá hacia el noreste en los próximos días y dejará temperaturas de entre 32 y 38 grados centígrados.
Además, emitió este miércoles un aviso de calor «mayor» que afecta a las 113,8 millones de personas que residen en una amplia franja de terreno desde las Dakotas hasta Virginia, incluyendo a metrópolis como Chicago o Nueva York. Puntos aislados de California y Florida también están afectados.
Casi dos millones de personas, en las Dakotas, viven esta jornada bajo aviso «extremo«, que extiende el peligro a las infraestructuras y durante la noche.
El organismo prevé que las condiciones de calor abandone los núcleos más poblados a partir del jueves, día en que ambos avisos afectarán a 95 millones de habitantes, mientras que esa cifra se reducirá a 66 millones el viernes y a 33 millones el sábado, principalmente en el sureste del país.
Aparte del calor, regiones de Texas, Nuevo México y Montana se encuentran hoy bajo alerta por inundaciones, a causa de fuertes tormentas.
En Texas, el NWS advierte de «acumulaciones totales de entre 6 y 8 pulgadas (entre 15 y 20 centímetros), con la posibilidad de superar las 10 pulgadas (25 centímetros) en algunas zonas durante los próximos días«, con riesgo de «peligrosas inundaciones repentinas».
Latinoamericanas
Trump repite que Groenlandia debería estar controlada por EE.UU.
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1 semana agoon
julio 7, 2026
Ankara.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió este martes a la carga con Groenlandia, al afirmar que debería estar controlada por Estados Unidos y no por Dinamarca, que, según asegura, no gasta dinero en ayudar a ese territorio.
«Eso es lo que dañó mi relación con la OTAN, porque Groenlandia no ayuda a Dinamarca. Dinamarca no gasta dinero para ayudar realmente a Groenlandia», dijo Trump tras su llegada a Ankara para participar en una cumbre de la OTAN.
Sin embargo, añadió Trump, Groenlandia «es una parte importante para Estados Unidos y está rodeada de barcos chinos y rusos», e insistió en que «Groenlandia debería estar bajo el control de Estados Unidos, no de Dinamarca».

La primera ministra danesa responde de nuevo a Trump que Groenlandia no está a la venta
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, respondió de nuevo al presidente estadounidense, Donald Trump, que Groenlandia «no está a la venta», después de que éste afirmara de nuevo que el territorio autónomo danés debería estar controlado por Estados Unidos y no por el reino.
«Tenemos una buena cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad en el Ártico. Queremos ampliarla. También contamos con un grupo de trabajo que está analizando precisamente esta cuestión en estos momentos», enfatizó Frederiksen.
La primera ministra destacó además que Dinamarca ya cumple prácticamente el objetivo de la OTAN de destinar el 5 % del PIB a defensa, por lo que considera que la atención debe centrarse en las amenazas externas y no en las disputas internas entre los países de la OTAN.
«Hay muchos enemigos fuera de la OTAN. No necesitamos enemistades dentro de la Alianza», afirmó.
