Opinión
¡Derrotar la recolonización, recuperar soberanía y relanzar la revolución bolivariana!
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4 semanas agoon
EEUU e Israel habrían intervenido Venezuela, imponiendo un protectorado y saqueando recursos. La resistencia chavista busca revertir esta situación.
- El 3 de enero se reportaron bombardeos en Caracas y secuestro de Nicolás Maduro.
- El texto atribuye más de 100 muertos y grandes daños materiales a la ofensiva.
- Se menciona control estadounidense sobre Caracas, La Guaira y el aeropuerto de Maiquetía.
Por Narciso Isa Conde
Después del fracaso del golpe de Estado contra Chávez en el 2002, el Complejo Militar-Industrial-Financiero-Digital-Minero de EEUU, el PENTÁGONO la Casa Blanca, en estrecha alianza con el sionismo israelí, optaron por preparar un golpe de Estado Estratégico que le permitiera imponer una especie de PROTECTORADO o COLONIAJE MODERNO, aplicar una agenda re-colonizadora y usurpar su petróleo, oro, tierras raras, fuentes de agua y biodiversidad.
Las garras mortales de ese proyecto contrarrevolucionario -preparado pacientemente, aprovechando debilidades y errores significativos del proceso bolivariano- se desplegaron con gran intensidad el 3 de enero del año en curso, mediante bombardeos en Caracas, invasión relámpago del Comando Sur y secuestro del Presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores; con un balance de más de 100 muertos, entre ellos más de 30 internacionalistas cubanos de la escolta presidencial y grandes daños materiales.
Previamente, en el contexto de un cruel, prolongado y endurecido bloqueo comercial, de los embargos de las cuentas venezolanas en dólares y las reservas de oro depositados en bancos occidentales y los efectos emocionantes de la guerra hibrida desatada por la CIA, el Mosaad y el Pentágono, se puso en ejecución un plan de penetración, capturas de informaciones sensibles, cooptación y neutralización de funcionarios civiles y militares y dirigentes políticos chavistas de alto nivel, que posibilitó inducir vergonzosas claudicaciones y finalmente consumar la “traición de estado”.
La agresión imperialista consumó sus propósitos desestabilizadores del proceso bolivariano sin contrapartida resistente, patriótica-popular, de significación.
Los dos terremotos consecutivos posteriores, de sospechosa configuración y trágicas consecuencias, evidentemente fueron manipulados por EEUU y el sionismo israelí, para consumar una segunda invasión militar, controlar militarmente Caracas, tutelar los puestos de mando institucionales del poder estatal central, y controlar el Puerto de La Guaira, el principal del país y el aeropuerto de Maiquetía, el más importante de la Nación.
Todo eso, a su vez, -y muchos otros factores todavía difíciles de identificar- ha facilitado temporalmente el ominoso secuestro de grandes reservas petroleras venezolanas, al compás de la profundización de un plan recolonizador de esa nación hermana, con un impacto ultra conservador en toda Nuestra América y en el Hemisferio Occidental.
Este hemisferio, y especialmente América Latina y el Caribe, está sometido a la implacable Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU-Corolario Trump.
Una estrategia político-militar destinada a tratar restablecer, con las reservas opresoras y agresivas de un imperio decadente, el control político y militar de EEUU y las potencias de la OTAN sobre esta parte del mundo, e imponer una nueva fase de colonización-anexión de territorio
Al asalto del petróleo en Venezuela le sucederá la apropiación rapaz de sus tierras raras, su gas natural, su oro, sus minerales sensibles, su agua y su biodiversidad; válida esa vocación de saqueo imperialista para todas nuestras naciones.
· UN CUENTO DE CAMINO.
A quienes, con ligereza, esgrimen la vigencia formal de los contratos con terceros, la Constitución y las leyes bolivariana y sus valiosas derivadas institucionales, para justificar o tolerar lo que se ha llamado una “estrategia prudente” o un “recurso táctico de moderación” para preservar y reservar poder institucional, hay que decirles que ese es un cuento de camina para justificar una bochornosa claudicación.
En verdad eso no otorga fuerza decisiva o determinante para regir un Estado intervenido y tutelado por un Protectorado Yanqui. Es un caramelo envenenado
Acontece lo mismo con la ilegalidad del robo petrolero y la validez formal de los contratos petroleros a favor de Rusia y de China, y también de todo lo que ayudó a rehabilitar la cooperación iraní, que tanto irritó el poder estadounidense.
Estamos realmente frente a un cuadro venezolano de transición contrarrevolucionaria neocolonial (intervenida y controlada militarmente por EEUU e Israel), que es necesario revertir con el protagonismo del chavismo popular consecuente a los compases del desplome creciente y acelerado de la confianza y la popularidad de la farsa montada alrededor de la supuesta continuidad del chavismo.
Ya las encuestas y las palpitaciones en calles, evidencian la profunda caída del apoyo relativo inicial a tutores y traidores, favorecidos inicialmente por el engaño de la mafia digital y mediática, el acumulado de estigmatizaciones y las inconsecuencias de no pocos de los que ejercían funciones ejecutivas, despreciando anhelos populares.
Eso y el rebrote de la siembra de soberanía en las bases de la sociedad venezolana, tiende a crear un ambiente favorable a la recomposición de las fuerzas revolucionarias y el liderazgo nacional-popular transformador. Ese esfuerzo debe continuarse, aunque por el momento incluya en el espectro crítico necesario a “mansos y cimarrones.”
Ahora bien, la única manera de restaurar el valor real de todo lo que se conquistó e institucionalizó bolivarianamente, es si mediante esos factores pendientes de reconstruir, se derrota la contrarrevolución imperialista impuesta por la fuerza y la traición, aprovechando los errores e inconsecuencias en el ejercicio del poder estatal.
Eso es algo posible de lograr en el contexto de la acelerada decadencia y profundas debilidades que erosionan la superpotencia que protagoniza la recolonización y el retroceso; sensiblemente derrotada junto a Israel en el Medio Oriente, diezmado su poderío y el de la OTAN en el Este europeo, y echada a menos con la emergencia de un nuevo orden mundial multipolar.
Tal reto exige de un gran viraje y nuevos liderazgos y, sobre todo de una actitud más consistente y determinante de las fuerzas diferenciadas y /o enfrentadas a los desafueros del sistema imperialista occidental y su impronta destructivas…sean Estados, partidos o movimiento sociales o políticos soberanos
Esto es válido para toda nuestra América, en medio de un panorama continental cargado de nuevas crisis y nuevas modalidades de fascismo y atlantismo imperialista, que es preciso enfrentar y derrotar sin contemplaciones
Nuestro compromiso es contribuir a ese viraje y a la derrota de la impronta destructiva de quienes se resisten a aceptar que ya de ninguna manera pueden ser los dueños del mundo.
Pero, en términos colectivo, eso exige ver más allá de la crueldad y perversidad del enemigo imperialista y sus socios en todas esas suciedades, y examinar las limitaciones, errores, e inconsecuencias propias y de las fuerzas que han actuado como alternativa a las derechas tradicionales y las nuevas derechas.
· LECCIONES DE LA DERROTA EN VENEZUELA.
Hace daño cerrar los ojos.
No es posible avanzar sin pensamiento crítico.
Los reveses tienen causas.
Las derrotas también.
Es preciso pensar en los factores que las facilitaron en Venezuela y más allá.
Las reglas del liberalismo capitalista no deben ser las del proyecto soberano y socialista.
El imperialismo se opone y trata de destruir todo proceso que implique soberanía, autodeterminación, democracia participativa, defensa del patrimonio público y natural de un país e intenciones socialistas.
El proceso bolivariano asumió muchos de esos atributos, incluso proyectos socializantes como la COMUNAS POPULARES
Por eso EEUU, y todo el imperialismo occidental, se propusieron destruirlo.
Pero también la dirección del PSUV y del Estado bolivariano, con sus concesiones al gran capital privado, con su burocratización, con su actitud permisiva de una persistente y creciente corrupción estatal y fuerte clientelismo, se distanciaron de sectores populares.
Perdieron bastante autoridad política y moral con las modalidades de privilegios y ventajismos que establecieron para formar la llamada boliburguesía; acompañadas de ceder a presiones neoliberales en materia de mercado, incentivos y respeto a una parte importante de la oligarquía capitalista internacional y las injerencias extranjeras.
Debilitaron la confianza de una parte del pensamiento de izquierda y fortalecieron las derechas políticas al optar sobre todo por estatizar más en lugar de socializar, accediendo a la vez a hacerle concesiones a la oligarquía capitalista y sus instrumentos políticos.
Es claro que el sistema tradicional de partidos y las nuevas derechas se sustentaron y volvieron a crecer son el apoyo impune del gran capital local y transnacional.
Con esos desvíos y desaciertos, reforzando en la práctica unos mecanismos electorales más liberales-representativos, que propios de una democracia popular y socialista; aceptando a la vez una contrapartida electoral financiada por el gran capital e instrumentada por EEUU y su poderío mediático, se metieron no pocas veces en las patas de los caballos.
Esto no lo digo yo ahora, sino que lo plantee francamente, de diferentes maneras y muchas veces, y me costó no pocos desacuerdos y sinsabores, sin jamás optar por debilitar nuestra indeclinable solidaridad antiimperialista para con la Venezuela bolivariana y chavista.
Situaciones peores se han dado en América Latina y el Caribe, en otros países y en otros partidos y gobiernos del denominado y variado abanico del progresismo continental ¡Con más razón para la reflexión crítica y al aprendizaje a fondo de sus aleccionadoras enseñanzas!
Esto, claro está, no justifica las reacciones y agresiones del imperialismo estadounidense y del terrorismo sionismo a nivel continental y mundial; no exculpa a sus derechas y ultraderechas de su insaciable perversidad. Pero ciertamente ha facilitado los designios imperialistas y neofascistas, en tanto por esa debilidades e inconsecuencias, los procesos reformadores o revolucionarios se han tornado inconsistentes y vulnerables.
Es urgente reflexionar seriamente, rescatar el pensamiento crítico, ajustar cuentas con la realidad y rectificar todo lo que haya que rectificar, para cambiar en el quehacer transformador, todo lo que es necesario cambiar para triunfar.
¡Es urgente continentalizar e internacionalizar la unidad y solidaridad anti imperialista anti sistémica!
Opinión
La Corte Penal Internacional y la oportunidad de proceder a una investigación
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15 horas agoon
octubre 14, 2026Por Rommel Santos Diaz
De conformidad con el Estatuto de Roma cuando el Fiscal de la Corte Penal Internacional considere que se presenta una oportunidad única de proceder a una investigación, que tal vez no se repita a los fines de un juicio, de recibir el testimonio o la declaración de un testigo o de examinar, reunir o verificar pruebas, lo comunicará a la Sala de Cuestiones Preliminares.
La Sala de Cuestiones Preliminares, a petición del Fiscal, podrá adoptar las medidas que sean necesarias para velar por la eficiencia e integridad de las actuaciones y, en particular, proteger los derechos de la defensa.
El Estatuto de Roma establece que a menos que la Sala de Cuestiones Preliminares ordene otra cosa, el Fiscal proporcionará la información correspondiente a la persona que ha sido detenida o que ha comparecido en virtud de una citación en relación con la investigación a que se refiere el artículo 56, a fin de que pueda ser oída.
Otras medidas a que hace referencia el Estatuto de Roma podrán ser consistir en formular recomendaciones o dictar ordenanzas respecto del procedimiento que habrá de seguirse, ordenar que quede constancia de las actuaciones y nombrar a un experto para que preste asistencia.
Se podrá autorizar al abogado defensor del detenido o de quien ha comparecido ante la Corte Penal Internacional en virtud de una citación a que participe o, en caso de que aún no se hayan producido esa detención o comparecencia o no se haya designado abogado, a nombrar otro para que comparezca y represente los intereses de la defensa.
Siguiendo el procedimiento anterior, también se podrá encomendar a uno de sus miembros o, de ser necesario, a otro magistrado de la Sección de Cuestiones Preliminares o la Sección de Primera Instancia que formule recomendaciones o dicte ordenanzas respecto de la reunión y preservación de las pruebas o del interrogatorio de personas. Así mismo se deberán tomar todas las medidas que sean necesarias para reunir o preservar las pruebas.
La Sala de Cuestiones Preliminares cuando considere que el Fiscal no ha solicitado medidas previstas en el artículo 56 del Estatuto de Roma que, a su juicio, sean esenciales para la defensa en juicio, le consultará si se justificaba no haberlas solicitado. La Sala podrá adoptar de oficio esas medidas si, tras la consulta, llegare a la conclusión de que no había justificación para no solicitarlas.
El Fiscal podrá proceder a apelar de la decisión de la Sala de Cuestiones Preliminares de actuar de oficio con arreglo a lo expuesto anteriormente. La apelación se sustanciará en un procedimiento sumario.
Finalmente, la admisibilidad o la forma en que quedara constancia de las pruebas reunidas o preservadas para el juicio de conformidad con el presente artículo se regirá en el juicio por lo dispuesto en el artículo 69 del Estatuto de Roma y la Sala de Primera Instancia decidirá cómo ha de ponderar esas pruebas.
Por Oscar López Reyes
Tecnooligarcas y otros expertos conocedores de los riesgos potenciales de una catástrofe alimentada por la Inteligencia Artificial (IA), encienden la alarma –hecha con seguridad en palabras firmes y sin acústica estridente- rememorando accidentes nucleares y radiológicos. Esos altavoces advierten que el acelerado adelanto de este campo de la informática posee el poderío para destruir a la humanidad. ¡Sobrecogedor!, ¿verdad? ¿Usted puede creerlo?
El lado oscuro y las amenazas de la IA no han sido comprendidas por su espectacular auge en la investigación y el desarrollo, que han transformado a la sociedad e impulsado mejoras en las esferas más dispares. Más se realzan, en el espejismo de sus sofisticados algoritmos, sus aportes a la educación, la salud, la economía y la alimentación que el horizonte de sus vértigos.
Los avances y novedades, en artilugios omnipresentes y el miedo exteriorizado en privado por sus artífices, embelesan en las entretelas de códigos, redes de cables y centros de datos invisibles, sumidos los usuarios en el desconocimiento del Pacto Digital Global, que busca la regulación y gobernanza de la IA, a fin de fomentar la tecnología distribuida equitativa y garantizar la supervivencia humana.
Este lapso espacial se atiborra de una creciente preocupación universal por las imparables zancadas de la llamada IA Agéntica, sistema autónomo capaz de actuar sin intervención humana. Por su inseguridad, líderes tecnológicos con poder fáctico global y organismos multilaterales están reclamando que le pongan límites.
Esos clamores contrarios son más potentes en la progresión del tiempo, en que las armas son fabricadas con IA.
1.- Una inteligencia artificial sin control y en manos equivocadas sería “sin duda lo suficientemente poderosa como para provocar acontecimientos que causarían mil millones de muertes”. “Estos son riesgos reales”, que debería ser “la principal prioridad del mundo”. Bill Gates, cofundador de Microsoft.
2.- Existe entre un 10% y un 20% de probabilidad de que la IA termine destruyendo a la humanidad. No existe un “botón de alto” efectivo ante la vorágine de la competencia global”, y el riesgo real de que “robots asesinos” acaben con la humanidad”, por lo que exigió “un freno al desarrollo tecnológico”. Elon Musk, fundador de SpaceX.
3.- “Quienes están construyendo la IA creen sinceramente que podría matarnos a todos antes de que acabe la década”. “La IA puede matarnos antes de 2030”, por lo que decidió abandonar la industria de la inteligencia artificial. Jacob Coxon, investigador especializado de Anthropic.
4.- “¿Quién deberá controlar las decisiones de vida o muerte: el ser humano o la máquina?”. La humanidad podría perder el control del futuro si la IA avanza más rápido de lo que se comprende, y sin supervisión. Tenemos que evitar que la IA sustituya la capacidad de elección humana. Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI.
5.- La acción autónoma de los agentes de la IA es una de las principales amenazas y podrían desarrollar “La capacidad de establecer una conexión individual y persuadir a los seres humanos para que actúen de formas que les convengan a ellos”. Yoshua Bengio (Canadá), Premio Turing de 2018, o Nobel de Informática.
6.- Las posibles fallas de los sistemas de la IA plantean riesgos sin precedentes para derechos fundamentales, servicios esenciales e instituciones democráticas, que podrían alcanzar a las próximas generaciones. Volker Turk, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
7.- “Esto es algo que avanza muy rápido en manos privadas y, si no nos ponemos en ello, creo que puede ser peligroso”. Barack Obama, presidente de Estados Unidos 2009-2017.
Usualmente, magnates y especialistas exponen con muchas reservas, sin detalles explicativos, aparentemente para no asustar.
En esa tesitura, ¿cuáles son esas siete amenazas catastróficas o 7D de la IA?
Voy a exponer y a clasificar en 7 las contingencias existenciales, que denominaré las 7D, que entrañan quebrantamientos legales y éticos:
1.- Descontrol y vulnerabilidad humana: Delegar en un algoritmo o robot decisiones y actuaciones críticas (familiares, sanitarias, educativas y laborales) implica una pérdida de control, porque suprime la interacción humana y afectiva, y se da riendas sueltas a sesgos graves y a dispositivos asesinos. En 2026, enjambres de agentes de AI se han introducido, sin autorización, en plataformas de Hugging Face, Artifactory y ExploitGym, intercambiaron cientos de miles de mensajes y sustrajeron credenciales y datos.
2.- Desatar armas biológicas: La IA modifica y optimiza la capacidad de contagios y la letalidad de los patólogos existentes e incrementa el diseño de armas químicas y biológicas (virus, bacterias y toxinas). A través de aerosoles, agua, alimentos y vectores animales, son propagadas silenciosamente enfermedades altamente contagiosas con efectos progresivos. Malévolos y ejércitos recurren a la peste bubónica o negra (en estos momentos existe una alerta en Rusia, con la inexplicable el fallecimiento de una científica), cólera, ántrax, gas sarín y ébola para provocar crisis económica/financieras, caos y muertes.
3.- Desencadenar apocalipsis nuclear:
Creciente y fidedigno se encumbra la posibilidad de que se apresuren ataques cibernéticos o genocidios automatizados, detonados principalmente por la incorporación de algoritmos vanguardistas y armas autónomas letales, que disminuye el tiempo de reacción humano. Estados Unidos, China, Rusia e Israel han diseñado plataformas letales completamente autónomas; drones, misiles inteligentes y softwares de guerra basados en IA, que facilita su proliferación fuera del dominio estatal.
4.- Desplome de infraestructuras críticas. Los riesgos y la vulnerabilidad de los sistemas financieros, instalaciones industriales, redes eléctricas, acueductos, centros médicos y educativos son mucho más factibles ahora con aparatos hiperrevolucionarios. Y son susceptibles de sustracción de datos sensibles, de virus informáticos y hackeos mutables. Además de estos sabotajes, pueden colapsar por incapacidad profesional, errores operativos sistémicos o fallas en el diseño de modelos algorítmicos.
5.- Desinformación a gran escala. La imagen y la confianza pública de entes con presencia relevante en la sociedad son propensas a ser objetivo de campañas de mentiras y distorsiones, como la variación de fotos, audios o videos reales, que persiguen la desestabilización de gobiernos, corporaciones privadas y figuras públicas, así como aniquilar disidencias. Durante la pandemia del Covid-19, por WhatsApp, Facebook y Telegram se difundieron falsedades sobre el virus y las vacunas, que disminuyeron significativamente la tasa de vacunación.
6.- Desequilibrio medioambiental. Críticos y urgentes son los riesgos por el desorbitado consumo de electricidad, agua y minerales, como las tierras raras y residuos, que requiere la inteligencia artificial, como la fabricación de chips y hardware, y la operatividad de servidores y centros de datos. Una solicitud a un chatbot necesita hasta diez veces más electricidad que una búsqueda tradicional en internet; Microsoft incrementó, en un año, el consumo de agua en un 34% y Google aumentó, en cinco años, el 48% en sus emisiones de gases de efecto invernadero.
7.- Depositario de poder excesivo. Para la paz, la seguridad y la democracia encierra un compromiso con la fragilidad que el control tecnológico, el conocimiento, la cultura global y decisiones clave estén monopolizadas por un puñado de corporaciones privadas, regenteadas por empresarios que solo piensan en el dinero y en ser los primeros en las competencias, con lo cual se busca anular el pensamiento crítico y la diversidad de ideas.
A las siete amenazas más catastróficas o existenciales se suman otras siete D asociadas a la IA: 1) Desplazar laboralmente, 2) Desdeñar la privacidad, 3) Despojar la propiedad intelectual, 4) Defraudar cibernéticamente, 4) Despreciar la transparencia, 5) Depender digitalmente, 6) Desfiguración algorítmica, y 7) Descodificar impredeciblemente.
¿Y cuáles medidas se proponen para la alfabetización digital, la ética, la regulación jurídica y la gobernanza global?
Existe el Pacto Digital Global, aprobado por los Estados miembros de las Naciones Unidas. Se sintetiza en siete puntos.
1.- Panel científico internacional independiente sobre IA: Crear un grupo de expertos para emitir informes periódicos sobre los riesgos y avances de la tecnología.
2.- Diálogo político bianual: Establecer un espacio de conversación dentro de la ONU para alinear las políticas de los países.
3.- Intercambio de normas sobre IA: Fomentar estándares técnicos comunes y interoperables a nivel mundial.
4.- Red de creación de capacidad: Ayudar a los países en desarrollo a adquirir recursos y conocimientos tecnológicos.
5.- Fondo mundial para la IA: Impulsar la financiación internacional para proyectos y reducir la brecha digital.
6.- Marco de datos global: Ordenar y regular el uso de datos para entrenar modelos de forma transparente y justa.
7.- Oficina de IA en la Secretaría de la ONU: Instituir una pequeña oficina de apoyo dentro de la secretaría general para coordinar las acciones.
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Referencias bibliográficas:
1.- El imperio de la IA: Sam Altman y su carrera por dominar al mundo, Karen Hao, Ediciones Península, Barcelona, España, 2025.
2.- Atlas de IA: Poder, política y costes planetarios de la inteligencia artificial, Kate Crawford, Ediciones, Barcelona, España, 2023.
3.- Ciberseguridad paso a paso: Diseña tu estrategia, María Ángeles Caballero Velasco, Laura Baus Lerma y Diego Cilleros Serrano, Ediciones Anaya Multimedia, Madrid, España, 2023.
4.- Lánzate a la IA. Despierta tus superpoderes, Arturo Fuentes Calle, Editorial Marcombo, Barcelona, España, 2026.
5.- Plataformas Android: Wear, TV, Auto y Google Play Games, Jesús Tomás Gironés, Vicente Carbonell, Gonzalo Puga y Jaime Lloret, coedición de Alfaomega y Marcombo, Barcelona, España, 2019 (4ª edición).
6.- Algoritmos para la vida cotidiana: La ciencia de la informática aplicada a las decisiones humanas, Brian Christian y Tom Griffiths, Teell Editorial, Madrid, España, España, 2017.
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Autor: Periodista, mercadólogo, catedrático y escritor.
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11 de octubre de 2026.
Opinión
El pueblo dominicano no puede seguir pagando el fracaso eléctrico
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15 horas agoon
octubre 14, 2026Tres décadas de sacrificios, miles de millones de dólares y una deuda social que exige transparencia, justicia y soluciones definitivas.
Dr. Isaias Ramos
La indignación ante las elevadas tarifas eléctricas y la poca confiabilidad del servicio no es pasajera. Es el cansancio acumulado de una nación que lleva décadas pagando demasiado por resultados insuficientes.
Desde la capitalización de finales de los años noventa, el Estado ha destinado recursos extraordinarios a sostener un sistema que todavía no alcanza la eficiencia prometida.
Según registros fiscales del Banco Central, los subsidios eléctricos acumulados entre 2021 y 2025 equivalieron aproximadamente a 6,800 millones de dólares corrientes, convirtiendo las partidas anuales a las tasas de cambio correspondientes.
Y 2026 confirma la urgencia: según reportes publicados en octubre, las transferencias a las distribuidoras alcanzaban RD$88,316.8 millones, equivalentes al 92.8 % del presupuesto ajustado para subsidios eléctricos. Si persiste el ritmo observado, los desembolsos podrían superar los RD$117,000 millones al finalizar el año.
¡Una magnitud que debería estremecer nuestra conciencia nacional!
¿Qué habría ocurrido si una parte sustancial de ese esfuerzo fiscal hubiese podido convertirse, mediante una transición planificada, en inversiones energéticas permanentes?
La prioridad pudo estar en energía solar, eólica, almacenamiento, generación distribuida y redes inteligentes. También pudieron evaluarse inversiones complementarias en generación firme de propiedad estatal, con capacidad comparable a proyectos como Punta Catalina.
Lo fundamental no es multiplicar centrales sin planificación, sino construir una matriz diversificada y competitiva. Cada inversión debe justificarse mediante costos, confiabilidad, seguridad energética, impacto ambiental y sostenibilidad fiscal.
Semejante transformación exige voluntad política, planificación rigurosa y un compromiso auténtico de liberar al pueblo dominicano de la pobreza energética. También requiere subsidios focalizados, transparentes y auditados que protejan a quienes realmente los necesitan.
¿Qué proporción de los subsidios responde a la protección social y la estabilización tarifaria, y cuánto de su magnitud está determinado por costos excesivos de abastecimiento, pérdidas y deficiencias operativas?
¿Cómo hemos sostenido durante décadas un modelo que consume recursos del presente y compromete el futuro, sin conseguir una transformación estructural suficiente?
Y la pregunta más trascendental: ¿cuánto de ese sacrificio fiscal, económico y social hemos convertido realmente en patrimonio energético, capacidad productiva y soluciones permanentes para las futuras generaciones?
Porque el verdadero costo trasciende los dólares: inversiones que no llegaron, empleos que no se crearon y servicios esenciales que pudieron recibir mayores recursos.
¡Esa es la deuda social del sistema eléctrico dominicano!
Sin embargo, al explicar el déficit suele destacarse el robo de electricidad, como si las pérdidas contables constituyeran una acusación colectiva contra los consumidores.
El fraude existe y debe perseguirse. Pero no explica por sí solo todas las diferencias energéticas y financieras.
En febrero de 2015, las facultades de Ingeniería y Arquitectura y de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo presentaron Nuevo Modelo para el Sistema Eléctrico Dominicano.
Su análisis advertía que el elevado costo de compra podía pesar incluso más que las pérdidas de distribución. Comparó un precio promedio de 13.85 centavos de dólar por kilovatio hora con un costo razonable estimado de 9.62 centavos. Sus simulaciones indicaban que reducir las pérdidas al 20 % podía resultar insuficiente mientras persistieran aquellos precios.
La solución no era solamente cobrar mejor. Era también comprar mejor.
En abril de 2025, el Instituto de Energía de la UASD estimó que, con precios ajustados a costos reales y una tasa interna de retorno del 10 %, el abastecimiento de 2023 habría podido costar US$544.93 millones menos, sin reducir adicionalmente las pérdidas.
Es una simulación, no un sobrepago auditado. Pero su magnitud exige verificación independiente.
El 9 de octubre de 2026, Diario Libre informó que un estudio presentado por la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (Adelat) situaba las pérdidas dominicanas en un 30 % y recomendaba mejorar su clasificación, trazabilidad y auditorías de balances energéticos.
Estas recomendaciones coinciden en aspectos fundamentales con una exigencia que hemos sostenido durante años: una auditoría independiente e integral del sistema eléctrico.
¿Cuánta energía se inyectó, cuánto se perdió en transmisión, cuánto recibió cada distribuidora y cuánto se perdió en sus redes? Las pérdidas técnicas, los consumos no medidos y las facturas impagadas requieren verificaciones diferentes.
La política energética debe dejar de administrarse como una emergencia permanente y convertirse en una verdadera política de Estado.
La ruta comienza por auditar los balances energéticos y financieros. Continúa con la revisión competitiva de los contratos y la corrección de las pérdidas verificadas, mientras se ejecuta un plan plurianual de inversiones y protección social, con metas y responsables definidos.
Sus resultados deben publicarse anualmente: pérdidas por distribuidora, costos de compra, facturación y cobro, continuidad del servicio, subsidio por kilovatio hora y cumplimiento de inversiones.
Quien cometa fraude debe responder ante la ley. Quien administre recursos públicos, también debe rendir cuentas.
El pueblo dominicano merece electricidad confiable, tarifas sostenibles y un sistema que construya futuro, en lugar de perpetuar déficits.
Antes de exigirle otro sacrificio, hay que ofrecerle la verdad completa.
