La artista infantil, que pasó de ser una niña tímida para cantar en público a conquistar a millones de familias, presentó su espectáculo “Bienvenidos” en el Teatro Nacional Eduardo Brito.
Santo Domingo, RD.– De una niña que sentía temor de cantar frente a otras personas a convertirse en una de las figuras más reconocidas del entretenimiento infantil en español. Así resume parte de su historia Lucía, conocida mundialmente como Luli Pampín, quien llegó por primera vez a República Dominicana para compartir con el público dominicano su espectáculo Bienvenidos.
La artista se presentó este domingo 11 de octubre en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, con dos funciones programadas para las 3:45 y las 5:00 de la tarde, en un encuentro que representa un nuevo capítulo en su trayectoria artística.
Durante una conversación virtual con medios dominicanos, Pampín expresó su entusiasmo por conocer el país, descubrir su cultura y gastronomía, y experimentar de cerca el cariño de las familias que siguen su música.
“Siempre que uno va a un país por primera vez tiene una expectativa muy grande de ver cómo te reciben, de cómo será el público”, manifestó.
Su visita también tiene un significado especial para su equipo, debido a que uno de sus bailarines es dominicano. Como parte de la experiencia, sus compañeros le prepararon la sorpresa de viajar a su país natal, un gesto que la artista valoró por lo que representa para alguien que ha vivido lejos de su tierra.
De la timidez al éxito infantil
Aunque hoy está acostumbrada a presentarse ante grandes audiencias, Pampín recordó que durante su infancia le resultaba difícil cantar en solitario. Se describió como una niña expresiva y divertida, pero reconoció que la timidez aparecía cuando debía interpretar una canción frente a otras personas.
Su primer acercamiento a la música fue a través del coro del conservatorio, pero fue después del nacimiento de su hijo cuando encontró el impulso para atreverse a cantar sola.
“Cantar fue lo que me dio fuerza”, recordó.
Nacida en Argentina y residente en España desde los 12 años, la artista ha construido una carrera que comenzó con recursos modestos. Su primer video, publicado en 2016, fue grabado con una caja de cartón y aprovechando la luz del patio de su casa.
Desde entonces, ha mantenido una publicación semanal de contenido, mientras su proyecto crecía gradualmente hasta llegar a millones de niños y familias.
Pampín explicó que el reconocimiento no llegó de un día para otro. Lo fue descubriendo a través de pequeños acontecimientos, como ver niños disfrazados de su personaje, celebraciones de cumpleaños con sus canciones y familias que conocían sus interpretaciones.
“Empecé totalmente de cero, sin el apoyo de nadie”, afirmó al recordar sus inicios, cuando comenzó animando cumpleaños antes de desarrollar sus propios espectáculos.
“Bienvenidos”: una historia contra el bullying
Más allá de las canciones, los colores y las coreografías, el espectáculo Bienvenidos busca transmitir un mensaje sobre la empatía, la convivencia y la importancia de comprender las emociones de los niños.
Pampín explicó que la obra incluye un personaje relacionado con el bullying, abordado desde la perspectiva de quien tiene comportamientos negativos y no únicamente desde la persona que los recibe.
La idea, según contó, surgió de sus experiencias trabajando con niños y de observar que algunos pequeños son rechazados por su comportamiento sin que los adultos se detengan a comprender qué hay detrás de sus acciones.
“Hay muchas veces que es una llamada de atención muy grande, de una falta de cariño”, expresó.
En la historia, el personaje interrumpe el espectáculo y, en un primer momento, los demás quieren apartarlo. Sin embargo, después comprenden que también desea divertirse y compartir con ellos, por lo que deciden integrarlo.
La artista busca que los pequeños comprendan que las travesuras y las conductas negativas para llamar la atención no son la mejor manera de expresar sus necesidades, y que existen formas más saludables de comunicar lo que sienten.
Su propósito es abordar estos temas de manera lúdica, para que los niños puedan aprender mientras disfrutan de la música y el entretenimiento.
Una carrera fiel a su esencia
A lo largo de estos diez años, Luli Pampín asegura que no ha sentido la necesidad de reinventarse para adaptarse a las tendencias digitales. Por el contrario, considera que mantenerse fiel a sus principios ha sido una de las claves de su proyecto.
La cantante explicó que prefiere crear música pensada específicamente para los niños, sin perseguir necesariamente los formatos más acelerados o las tendencias que podrían impulsar un crecimiento más rápido en las plataformas digitales.
También señaló que muchas de sus ideas surgen de sus propios hijos y de los mensajes que recibe de las familias, que le proponen canciones para distintas situaciones de la vida cotidiana.
“Yo no tengo un hobby como tal, mi hobby es ser Luli Pampín”, afirmó.
En sus ratos libres escribe canciones y cuentos, imagina nuevos personajes y trabaja en ideas para futuros espectáculos y vestuarios.
Para ella, la creación artística no es una actividad separada de su vida cotidiana, sino una parte esencial de su identidad.
La maternidad como fuente de inspiración
Pampín es madre de dos hijos: un niño próximo a cumplir 12 años y una niña de tres. Ambos forman parte importante de su vida y de la manera en que comprende el mundo infantil.
Contó que su hijo mayor ha acompañado su trayectoria desde que era un bebé y que actualmente puede ayudarla con sus opiniones y sugerencias. Su hija menor, en cambio, se maravilla al verla caracterizada como Luli Pampín y rápidamente quiere ponerse su propio traje para bailar.
La artista explicó que para equilibrar la maternidad y el trabajo procura organizar sus responsabilidades: trabaja mientras sus hijos están en el colegio y reserva tiempo para ellos cuando regresan a casa.
En esa dinámica, destacó el respaldo de su esposo, quien también trabaja con ella y con quien ha construido una relación de colaboración profesional y familiar.
De los niños, dijo admirar especialmente la sinceridad y la imaginación, cualidades que considera fundamentales y que, a su juicio, los adultos van perdiendo con el paso del tiempo.
Entre Argentina y España
La historia personal de Luli Pampín también está marcada por la emigración. Se trasladó a España cuando tenía 12 años, una etapa que recuerda como un momento intermedio entre la niñez y la adolescencia.
Por esa razón, siente que su infancia pertenece a ambos países y que las dos culturas forman parte de su identidad en igual medida.
A lo largo de su carrera, las giras internacionales le han permitido conocer de cerca a las familias que disfrutan de su música y descubrir las particularidades culturales de cada lugar que visita.
Su llegada a República Dominicana se suma a esas experiencias y representa la oportunidad de encontrarse personalmente con un público que hasta ahora conocía principalmente a través de sus videos y canciones.
Con agradecimiento por el respaldo recibido durante una década de trabajo, la artista considera que haber logrado conectar con millones de familias es un sueño hecho realidad.
Su historia demuestra que detrás de un personaje lleno de colores, canciones y energía hay una mujer que encontró en la música la confianza para superar su timidez y convertir su vocación en un proyecto dedicado a educar, entretener y acompañar a los niños.