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Duque agota su primer año al frente de Colombia sin un rumbo claro
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7 años agoon
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LA REDACCIÓNLa imagen del joven presidente, ambiguo frente al acuerdo de paz que firmó su antecesor, enfrenta un prematuro desgaste
Iván Duque, de 43 años, fue elegido el presidente más joven en la historia reciente de Colombia con una cifra inédita: más de diez millones de votos, un resultado que enviaba un mensaje de renovación. El mandatario, que este miércoles cumple un año en el poder, se propuso desde la propia campaña superar el clima de polarización en que el país sudamericano se encuentra atrapado desde la negociación del acuerdo de paz con las FARC, en tiempos de su predecesor, Juan Manuel Santos. De momento, no lo ha conseguido. Su agenda, además, se ha visto empantanada en sus propios reparos al sistema de justicia transicional y el índice de aprobación del mandatario no ha llegado a recuperarse del todo desde que se desplomaron en los primeros meses. La encuestadora Invamer ubica la aprobación del presidente en el 37%, mientras Datexco le otorga un 32%.
La tensa relación con el Congreso
La revista colombiana Semana lo califica como un “año de aprendizaje”, mientras que el influyente semanario británico The Economist valora que la “tensa e improductiva” relación de Duque con el Congreso ha derivado en una presidencia menos productiva en el terreno legislativo que las de sus antecesores –tanto Santos como su mentor político, el hoy senador Álvaro Uribe–.
Dos de los pesos pesados de su Gobierno, los ministros de Defensa y Hacienda, han sobrevivido a sendos intentos de mociones de censura. Pero su Ejecutivo ha acusado el desgaste. Al final solo ha habido una baja, en la cartera de Justicia. Gloria María Borrero dimitió en mayo, en plena crisis institucional, después de que la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) ordenó liberar al líder de las FARC Jesús Santrich, pedido en extradición por Estados Unidos y al que Duque en repetidas ocasiones ha tildado de “mafioso”. Su renuncia se produjo un día después de la del fiscal, Néstor Humberto Martínez, para el que Duque aún debe proponer una terna para reemplazarlo. Santrich, cuyo caso ha tensado tanto la implementación de la paz como la separación de poderes, desapareció poco después y ya es formalmente un prófugo de la justicia.
La agenda mínima de paz
A Duque le ha correspondido implementar un acuerdo de paz del que fue un crítico férreo. El ambicioso pacto, además del desarme de las FARC, hoy convertidas en partido político, aspiraba a transformar los territorios más golpeados por la guerra y cerrar las brechas históricas entre el campo y la ciudad. En medio de restricciones presupuestarias, el presidente, elegido con el apoyo de los sectores que se opusieron a los diálogos, ha optado en su lugar por la “agenda más mínima de paz”, que responde a la reincorporación y algunos programas de desarrollo, apunta María Victoria Llorente, directora de la Fundación Ideas para la Paz.
Las seis objeciones presidenciales a la ley que reglamenta la JEP, presentadas en marzo y rechazadas en el Congreso, se saldaron con una estruendosa derrota. “Duque se metió en una sin salida, eso lo desgastó tremendamente y polarizó”, en abierto contraste con su narrativa de unir a los colombianos, valora Llorente.
Al panorama de seguridad se suma el asesinato de líderes sociales a lo largo y ancho del país –cerca de 500 desde 2016–, así como el de excombatientes que firmaron la paz –más de un centenar–. Esos crímenes, que el propio Gobierno considera una prioridad, han sido un recordatorio de que diversos actores armados continúan activos en Colombia, entre herederos de los grupos paramilitares, disidencias de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), con el que el Gobierno rompió cualquier amago de negociación después del sangriento atentado con coche bomba contra una escuela de policía a comienzos de año.
Escándalos militares
Las nuevas directrices el Ejército que pedían incrementar las bajas en combate volvieron a agitar el fantasma de las ejecuciones extrajudiciales, los llamados “falsos positivos”, y provocaron cuestionamientos tanto a la cúpula militar nombrada por Duque como a su ministro de Defensa, Guillermo Botero. Las erráticas declaraciones del ministro sobre el asesinato de un exguerrillero a manos de un cabo de las Fuerzas Armadas pusieron en marcha una moción para forzar su salida. Sin embargo, a diferencia del episodio de las objeciones a la JEP, el Ejecutivo consiguió que el Congreso cerrase filas alrededor del cuestionado Botero y de los propios uniformados.
Entre Washington y Caracas
En el terreno internacional, Duque reclamó desde el primer momento -desde la campaña electoral misma- una actitud mucho más clara frente a la “dictadura” de Nicolás Maduro en Venezuela, el vecino con el que comparte una porosa frontera de más de 2.200 kilómetros. Retiró a Colombia de Unasur, denunció al régimen chavista ante la Corte Penal Internacional, reconoció -junto a medio centenar de países- al jefe de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presidente interino y apostó decididamente por un “cerco diplomático”. Sin embargo, esa estrategia ha perdido impulso. “La posición colombiana quedó diluida”, apunta la analista Sandra Borda, autora de ¿Por qué somos tan parroquiales?, una breve historia internacional del país andino. Hoy lo que está sobre la mesa es una salida negociada.
El Gobierno de Duque ha elevado ante los grandes foros internacionales la crisis generada por el éxodo venezolano. Colombia es por mucho el principal receptor de esa diáspora, con más de 1,4 millones de nacionales del país vecino residiendo en su territorio, y ha establecido una política migratoria de puertas abiertas. “Es el tema en que más consistencia ha habido a lo largo del tiempo, pero no es el tema guía de la política exterior. Básicamente, estamos reaccionando frente a una crisis”, señala Borda, que traza un paralelismo entre el Ejecutivo de Duque a un “caminante sin brújula”. El presidente ha pedido de manera reiterada un mayor acompañamiento de la comunidad internacional.
El mandatario ha puesto el eje de su política exterior en Washington, un socio en la lucha contra el narcotráfico y las guerrillas desde finales de los noventa –como ya lo hizo su mentor, el expresidente Uribe–. Pero las relaciones se han tensado por el nivel récord de cultivos de coca. Trump, incluso, ha amenazado con descertificar a Colombia en septiembre. El país sudamericano cerró 2018 con 169.000 hectáreas dedicadas a la planta -base de la cocaína-, una reducción anual muy leve -de 2.000 hectáreas- que, sin embargo, le ha servido a Duque para esgrimir que consiguió romper la tendencia de crecimiento exponencial. El Ejecutivo se ha mostrado decidido a regresar a las fumigaciones con glifosato, un herbicida potencialmente cancerígeno promovido por Washington, una medida que cuenta con la resistencia de opositores, académicos y ambientalistas.
EL DESEMPLEO ENCIENDE LAS ALARMAS
Duque tiene el emprendimiento como bandera y promueve la llamada economía naranja, que se sustenta en las industrias creativas. Pero con un crecimiento del PIB de 2,7 % el año pasado, y una cifra proyectada cercana a 3% para 2019, la economía colombiana ha batallado para generar puestos de trabajo. El desempleo ha aumentado para volver a ubicarse entorno a la cifra simbólica de dos dígitos, y ha pasado a ser la principal preocupación de los colombianos en las encuestas. El ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, quien ya ha enfrentado dos intentos de moción de censura, dijo recientemente que aún no sabe que está empujando el desempleo ni cómo corregirlo.
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Corte Suprema mantiene la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos
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1 día agoon
junio 30, 2026
Estados Unidos.-La Corte Suprema de Estados Unidos consideró este martes ilegal la orden ejecutiva del presidente Donald Trump, para limitar la ciudadanía de personas nacidas en territorio estadounidense como hijos de padres indocumentados o con visados temporales, un derecho que la corte considera consagrado en la Constitución.
El dictamen reconoce que «los niños nacidos en los Estados Unidos de padres presentes de manera ilegal o temporal están ‘sujetos a la jurisdicción'» por lo que «son ciudadanos desde el nacimiento en virtud de la cláusula de ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda».
La decisión fue adoptada por cinco votos a favor y cuatro en contra de los magistrados que componen la corte y mantiene una interpretación de la Constitución que durante más de 150 años considera estadounidense a casi cualquier persona —existen excepciones como los hijos de funcionarios diplomáticos— que nazca dentro de la nación.
Otros tres jueces considerados conservadores disintieron del voto de la mayoría al no reconocer la ciudadanía por nacimiento «totalmente» automática.
Trump había prometido en campaña limitar la ciudadanía automática para hijos de migrantes irregulares, una medida que firmó el mismo día en que asumió su segundo mandato, el 20 de enero de 2025 y que inauguró un periodo de restrictivas políticas antimigratorias.
Trump acudió el pasado mes de abril a la sesión pública de la Corte Suprema en la que se debatió la legalidad de la orden, la primera vez que un mandatario estadounidense en ejercicio presencia argumentos orales ante el alto tribunal.
El mandatario estadounidense ha argumentado que la Decimocuarta Enmienda se ha malinterpretado y ha asegurado que EE. UU. es el único país que otorga el derecho de ciudadanía de manera automática cuando en su suelo, un argumento falso, puesto que una treintena de países en todo el mundo también reconocen ese derecho.
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EEUU anuncia que suspende sus sanciones al petróleo iraní
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1 semana agoon
junio 22, 2026
Estados Unidos.-Estados Unidos anunció este lunes que suspendió por dos meses sus sanciones al petróleo iraní, y aseguró que Irán volverá a recibir a inspectores nucleares de la ONU, tras unas conversaciones en Suiza destinadas a poner fin a la guerra en Oriente Medio.
El precio del petróleo Brent del mar del Norte, que este lunes ya cotizaba en torno a los 80 dólares el barril -tras haber alcanzado un pico de 126 dólares a finales de abril a causa de la guerra-, cayó tras el anuncio a 77,6 dólares.
La semana pasada, Irán y Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento que sentaba las bases para las negociaciones, tras casi 40 días de ataques seguidos de semanas de un alto al fuego violado con frecuencia.
La nueva fase de diálogo comenzó el domingo en Suiza, con el objetivo de alcanzar en un plazo de 60 días prorrogable un acuerdo definitivo en cuestiones como el programa nuclear iraní o las sanciones internacionales contra Teherán.
«Sentamos bases muy buenas para un acuerdo final exitoso», declaró JD Vance a los periodistas en el lujoso resort de Burgenstock, cerca de Lucerna, en los Alpes suizos, donde tienen lugar las conversaciones.
El vicepresidente aseguró, por ejemplo, que Irán había aceptado el regreso al país de los inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).
«Es un hito importante para el pueblo estadounidense y el primer paso hacia la desnuclearización permanente», dijo.
El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, afirmó este lunes que se produjo «una muy breve discusión sobre el tema nuclear, pero no se discutieron detalles» y las conversaciones sobre ese asunto no han comenzado.
– «Avances animadores» –
En las semanas y días previos a las reuniones entre Irán y Estados Unidos, los repetidos enfrentamientos en Líbano amenazaron con hacer descarrilar las conversaciones, con amenazas iraníes de volver a bloquear el estrecho de Ormuz.
El acuerdo establece el cese de hostilidades en todos los frentes, incluido Líbano, una de las principales reclamaciones de Teherán.
Pero los dirigentes israelíes manifestaron su desacuerdo con el texto e insisten en que sus tropas continúen ocupando el sur del Líbano, donde combaten al movimiento proiraní Hezbolá.
Pakistán y Catar, como países mediadores, aseguran que Teherán y Washington establecieron líneas de comunicación para atacar las hostilidades en territorio libanés y mantener abierto el estrecho de Ormuz.
A principios de la guerra, Irán cerró esa vía por la que antes circulaba un 20% de los hidrocarburos que se consumen a nivel mundial, lo que sacudió fuertemente la economía.
En las conversaciones en Suiza, las partes definieron «una hoja de ruta para alcanzar un pacto final en 60 días», indicaron Pakistán y Catar en un comunicado.
«Se han logrado avances alentadores, incluyendo la creación de un mecanismo para futuras conversaciones técnicas», agregaron, y citaron un canal de contactos para «evitar incidentes y fallas de comunicación» en el estrecho de Ormuz.
En el frente libanés, se creó una célula de gestión del conflicto en ese país, donde no se reportaron ataques israelíes ni combates el lunes por la mañana.
Desde el 2 de marzo, las operaciones israelíes en Líbano han matado a 4.106 personas, según el último balance del ministerio libanés de Salud. En el mismo período de tiempo, el ejército israelí informó el deceso de 36 militares.
Además, más de 11.000 edificios del sur de Líbano quedaron «completamente destruidos» por la guerra, indicaron este lunes el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Consejo Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Líbano, un instituto público.
Ambas entidades evaluaron en 1.380 millones de dólares el costo de los daños causados por el conflicto.
«La incansable mediación pakistaní y catarí propició grandes avances para terminar la guerra en Líbano», comentó en X el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, tras la cita en Suiza.
«Se eximen las exportaciones de petróleo y petroquímicos, se levanta el bloqueo, se levantan algunos activos congelados y se pone en marcha un importante plan de reconstrucción y desarrollo para Irán», agregó.
JD Vance prometió no obstante que su país se asegurará de que el descongelamiento de activos «no [contribuirá] a financiar el terrorismo».
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Trump dice que espera «con ganas» poder trabajar con de la Espriella en Colombia
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1 semana agoon
junio 22, 2026Agencia AFP
Whashington, EEUU. –El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró este lunes que espera «con ganas» poder trabajar con el presidente electo colombiano, el ultraderechista Abelardo de la Espriella.
«¡Felicito a ‘El Tigre’!», como se conoce a De la Espriella, declaró Trump en su plataforma Truth Social.
«Espero con ganas de trabajar para construir una relación poderosa entre Colombia y Estados Unidos, que traerá nuevos niveles de grandeza a nuestros dos países», añadió el mandatario republicano, que respaldó rápidamente a De la Espriella en cuanto surgió en los sondeos.
«Cuando la gente me aprecia, los aprecio. Así de simple. Me dijo cosas lindas acerca de mí y acerca del trabajo que hemos hecho en Estados Unidos», comentó.
Washington «espera impulsar la cooperación en materia de seguridad regional, poner fin a la inmigración ilegal hacia Estados Unidos y fortalecer nuestros lazos económicos», indicó el domingo el secretario de Estado, Marco Rubio, poco después de anunciarse provisionalmente el triunfo del abogado conservador de 47 años.
