Comunidad en el exterior
Edificio derruido en Miami: 4 muertos, 159 desaparecidos
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5 años agoon
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LA REDACCIÓNAlrededor de la mitad de los 130 departamentos del edificio se vieron afectados y los rescatistas sacaron al menos a 35 personas de entre los escombros
Florida, Estados Unidos.-Un día después de que un edificio de condominio frente al mar en Florida se derrumbara y se convirtiera en una pila de escombros, unas 160 personas seguían sin ser localizadas el viernes, y los rescatistas, que trabajaban entre un montón de hormigón y metal retorcido, temían que el número de muertos, al menos cuatro, sea mucho mayor.Con decenas de bomberos trabajando durante la noche para hallar a cualquier posible sobreviviente entre los restos del edificio, las esperanzas dependen de la rapidez con la que los equipos que utilizan perros y micrófonos para escudriñar entre los restos pudieran completar su tarea sombría y delicada.
“Cada vez que oímos un sonido, nos concentramos en esas zonas”, dijo el subjefe de los bomberos de Miami-Dade, Raide Jadallah. Dijo que unos 130 bomberos trabajaban en el lugar.
Se hallaron tres cadáveres entre los escombros durante la noche, dijo la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava al programa de TV “Good Morning America”.
Añadió que los rescatistas seguían buscando sobrevivientes del edificio de apartamentos en Surfside y que continuaba la operación de búsqueda y rescate. Los rescatistas corren un “riesgo extremo” al trabajar entre los escombros, agregó.
El director de la policía de Miami-Dade, Freddy Ramírez, dijo que las autoridades estaban trabajando con la oficina del médico forense para identificar a las cuatro víctimas fatales. Se reportaron 11 heridos, de los cuales cuatro eran atendidos en hospitales.
“Estos son momentos muy complicados y las cosas van a ponerse más difíciles a medida que avancemos”, dijo el jefe policial.
El trabajo se centró en lo que quedaba de la torre Champlain Towers South, de 12 pisos, que atraía a gente de todo el mundo para disfrutar de la vida en la costa atlántica del sur de Florida. Algunos por una noche, pero otros vivían allí: una pareja de Argentina y su hija pequeña. Un maestro retirado de Miami muy querido y su esposa. Judíos ortodoxos de Rusia. Israelíes. La hermana de la primera dama de Paraguay. Adicionalmente, otros ciudadanos sudamericanos.
Ellos estaban entre las 160 personas que seguían desaparecidas el viernes por la mañana, después de que el edificio se viniera abajo el jueves por la madrugada. Gran parte de la construcción frente al mar cedió por razones desconocidas y se convirtió en una pila de concreto y metal de más de 10 metros (30 pies) de altura.
Rescatistas y otros operarios trabajaron durante toda la noche con la esperanza de encontrar sobrevivientes. Los equipos parecieron sacar un cuerpo de entre los restos envuelto en una bolsa amarilla para cadáveres.
En videos grabados desde las inmediaciones, parece que el centro del inmueble fue lo primero en caer, seguido, segundos después, por una sección más cercana al mar mientras una enorme nube de polvo engullía el vecindario.
Alrededor de la mitad de los 130 departamentos del edificio se vieron afectados y los rescatistas sacaron al menos a 35 personas de entre los escombros en las primeras horas tras la caída.
Jadallah, el subjefe de los bomberos de Miami-Dade, explicó que aunque los dispositivos de escucha colocados sobre y en los restos no habían registrado voces, sí captaron posibles ruidos de golpes, dando a los rescatistas la esperanza de que algunos de los desaparecidos sigan vivos. Los equipos estaban entrando a los escombros desde abajo, a través del garaje subterráneo del inmueble.
Las pertenencias personales eran la evidencia de las vidas sesgadas entre los restos del Champlain, que se levantó en 1981 en Surfside, un pequeño suburbio al noroeste de Miami. Una litera para niños colgaba de forma precaria en una de las plantas altas, doblada pero intacta y aparentemente a unos centímetros (pulgadas) de caer. Un edredón yacía en el borde unos pisos más abajo. Televisores. Computadoras. Sillas.
La familia argentina formada por el doctor Andrés Galfrascoli, su esposo, Fabián Núñez y su hija de seis años, Sofía, había pasado la noche del miércoles allí, en el departamento de su amigo Nicolás Fernández.
Galfrascoli, un cirujano plástico de Buenos Aires y Núñez, contador y productor teatral, llegaron a Florida huyendo del repunte de los casos de COVID-19 y de los estrictos confinamientos en Argentina. Habían trabajado duro para adoptar a Sofía, contó Fernández.
“De todos los días, eligieron el peor para quedarse allí”, dijo Fernández. “Espero que no sea el caso, pero si mueren así, sería muy injusto”.
No eran los únicos sudamericanos desaparecidos. Cancillerías y consulados de cuatro países reportaron 22 ciudadanos desaparecidos en el derrumbe: nueve de Argentina, seis de Paraguay, cuatro de Venezuela y tres de Uruguay.
Entre los paraguayos estaban Sophia López Moreira — hermana de la primera dama del país, Silvana Abdo y cuñada del presidente, Mario Abdo Benítez — y su familia.
En esa lista está también Arnie Notkin, un profesor de educación física de primaria ya retirado de la zona de Miami y su esposa, Myriam. Vivían en la tercera planta.
“Todo el mundo está publicando ‘Oh dios mío, fue mi entrenador’”, dijo Fortuna Smukler, una amiga que recurrió a Facebook con la esperanza de encontrar a alguien que dijera que estaban a salvo.
“También eran gente muy feliz, muy alegre. Él siempre tenía una historia que contar y ella siempre hablaba con mucha amabilidad de mi madre”, agregó Smukler. “Al principio había rumores de que habían sido encontrados, pero era un caso de confusión de identidad. Sería un milagro que apareciesen vivos”.
Comunidad en el exterior
Donald Trump elegía la labor del Servicio Secreto y reprocha a demócratas el bloqueo de fondos
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57 mins agoon
abril 26, 2026Agencia EFE
Nueva York.-El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elogió este domingo la «valentía» y el «talento» del Servicio Secreto y las fuerzas del orden tras el tiroteo registrado anoche durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, al tiempo que aprovechó el incidente para criticar a los demócratas por la gestión de los fondos destinados a la seguridad.
En una entrevista con la cadena Fox News, el mandatario aseguró que tanto él como la primera dama, Melania Trump, se encuentran «bien» tras el suceso en el hotel Washington Hilton, donde un sospechoso -que según la Fiscalía tenía como objetivo a altos cargos del Gobierno- fue interceptado tras romper el perímetro de seguridad.
«Tuvimos un gran grupo de personas allí anoche (…). El Servicio Secreto y todas las fuerzas del orden fueron, pensé, sobresalientes. Lo detuvieron en seco», afirmó Trump, comparando la velocidad del atacante con la de un «corredor de la Liga Nacional de Fútbol Americano».
«Este es un grupo al que no se le está pagando, si lo piensas. Los demócratas están reteniendo su pago y creo que tal vez se ablanden un poco ahora porque se mostró un gran talento anoche», declaró.
Trump restó importancia a la vulnerabilidad del recinto, subrayando que el atacante «ni siquiera estuvo cerca de llegar a las puertas» debido a las «muchas capas» de seguridad, aunque reconoció los retos logísticos del hotel Washington Hilton -lugar donde se celebró la cena de gala y donde el sospechoso se hospedaba como huésped-.
En este sentido, el mandatario hizo mención a sus planes de construir un nuevo salón de actos en los terrenos de la Casa Blanca para futuros eventos.
Las palabras de Trump coinciden con las revelaciones del fiscal general interino, Todd Blanche, quien señaló hoy en la cadena NBC que las investigaciones preliminares apuntan a que el sospechoso tenía la intención de atacar a miembros de la Administración, incluido «probablemente» el presidente.
Según Blanche, el atacante, que viajó desde Los Ángeles y portaba dos armas adquiridas legalmente en los últimos dos años, logró cruzar el perímetro apenas «unos pocos metros» antes de ser reducido.
Comunidad en el exterior
NY: Espaillat recibe apoyo de políticos y líderes dominicanos
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2 horas agoon
abril 26, 2026- Por Jhonny Trinidad
NUEVA YORK.- El congresista de origen Adriano Espaillat recibió un amplio respaldo de importantes dirigentes políticos y líderes comunitarios dominicanos durante un encuentro en el Distrito 13, en el marco de su proceso hacia las elecciones primarias del 23 de junio.
La actividad reunió a dirigentes de los partidos Revolucionario Moderno (PRM), Fuerza del Pueblo (FP), de la Liberación Dominicana (PLD), Revolucionario Dominicano (PRD) y Reformista, además de empresarios, profesionales y activistas, en una muestra de articulación política y comunitaria.
LLAMA A LA UNIDAD
Espaillat llamó a la unidad y a la defensa de los avances alcanzados por la comunidad dominicana en Estados Unidos.
Asimismo, advirtió sobre los desafíos actuales.»No vamos a permitir que nos arrebaten lo que nos ha costado tanto construir», expresó,
En ese sentido, indicó que la comunidad debe mantenerse organizada y con presencia en los espacios donde se toman decisiones.
PARTICIPACION POLITICA
Insistió en que la participación política es clave para garantizar la representación de los dominicanos en el exterior y la defensa de sus intereses.
De su lado, el concejal de El Bronx, Oswald Feliz, resaltó el acompañamiento del legislador en momentos difíciles para la comunidad.
El asambleísta Manny de los Santos subrayó que la candidatura de Espaillat representa el esfuerzo colectivo de años de lucha por representación política.
La concejal Carmen de la Rosa llamó a reforzar el trabajo comunitario en las calles y subrayó la importancia de la organización y la participación activa en el proceso electoral.
El diputado de ultramar Cirilo Moronta exhortó a intensificar la movilización electoral, al considerar fundamental garantizar la continuidad de la representación de Espaillat en el Congreso estadounidense.
El encuentro concluyó con una jornada de movilización, en la que los participantes salieron organizados a las calles a tocar puertas y promover la participación electoral, reafirmando su apoyo a Espaillat.
jt-am
Comunidad en el exterior
Disminuye población dominicana en Nueva York
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3 días agoon
abril 23, 2026
Nueva York está perdiendo a los dominicanos. Los números lo confirman: 30,000 menos en cinco años. Pero más allá de la estadística, se está perdiendo el alma de Washington Heights, el merengue de Dyckman, las frituras de la 207, la bandera que colgaba en cada bodega. Nos estamos yendo. Y la ciudad ni lo nota.
Nos expulsó el alquiler, no el sueño
Nadie se va de Nueva York porque quiere. Se va porque no puede pagar US$2,800 por un apartamento de dos cuartos con ratones incluidos.
El mismo edificio donde nuestros padres criaron tres hijos con un sueldo mínimo hoy es un “luxury building” con gimnasio.
El dominicano construyó esos barrios cuando nadie quería vivir ahí. Ahora que están de moda, nos toca irnos a Reading, a Allentown, a Orlando. Nos cambian por un Starbucks.
Perdemos poder donde más importa
En política, los números son poder. Con menos dominicanos en el Bronx y el Alto Manhattan, perdemos concejales, asambleístas, distritos, perdemos la capacidad de exigir escuelas bilingües, de defender a los bodegueros, de pelear por licencias de taxi.
Cada familia que se muda a Pensilvania es un voto menos en Nueva York. Y los políticos lo saben. Por eso no hacen nada para retenernos.
Se rompe la cadena
La diáspora dominicana en Nueva York no era solo gente, era una red. El primo que te conseguía trabajo, la vecina que cuidaba a tus hijos, el abogado que te resolvía los papeles, el médico que hablaba español. Esa red se está desarmando.
En Florida empezamos de cero, sin el colchón comunitario que nos salvó durante décadas. Ganamos una casa más barata, pero perdemos el barrio que nos hizo fuertes.
La ciudad será más pobre sin nosotros
Nueva York le debe a los dominicanos su cultura. Le dimos el mambo, la bachata en el tren, la bandera en el desfile, los peloteros, los restaurantes abiertos 24 horas. Le dimos mano de obra cuando nadie quería limpiar hospitales ni manejar taxis de noche.
Ahora que la ciudad se vende como “diversa”, deja ir a la comunidad latina más grande que tiene. Es un suicidio cultural disfrazado de gentrificación.
Esto no es nostalgia, es una alerta. Si el alcalde y la gobernadora quieren mantener a Nueva York como capital del mundo, tienen que mantenerla habitable para la gente que la levantó. Eso significa controlar alquileres, proteger a los pequeños negocios y dejar de tratar a El Bronx como un banco de terrenos para desarrolladores, porque un Nueva York sin dominicanos no es Nueva York. Es solo otro código postal caro con menos sazón, menos historia y menos vergüenza.
