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El Clásico Mundial sobrevive pese a sus defectos
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13 años agoon
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LA REDACCIÓN
José Reyes (7) y Robinson Canó, derecha, celebra con sus compañeros de República Dominicana tras anotar carreras contra Puerto Rico en la final del Clásico Mundial de Béisbol.
SAN FRANCISCO, California, EE.UU. (AP)— Si fuese por el perfil internacional, la tercera edición del Clásico Mundial de Béisbol cumplió su cometido con creces. Si fuese por los vericuetos reglamentarios de la competencia, el torneo aún deja mucho que desear.
Concebido por Grandes Ligas hace una década para globalizar al béisbol más allá de sus bastiones tradicionales de Norteamérica, el Caribe y Japón, los organizadores del Clásico quedaron embelesados cuando Holanda alcanzó las semifinales e Italia avanzó a la segunda ronda. Los índices de teleaudiencia en Japón batieron las marcas de los Juegos Olímpicos del año pasado y el 51% sintonizó la derrota ante Puerto Rico en semifinales. Brasil y España pudieron dar sus primeros pasos.
La ambición es que el béisbol pueda llegar a tener el mismo impacto del fútbol, popular en cada continente. ¿Una locura? El comisionado Bud Selig lo ve posible, con juegos de temporada regular en Australia y Europa.
«La internacionalización puede llevar a este deporte a niveles que hoy día no podemos imaginarnos», dijo Selig durante el torneo. «La idea de una auténtica Serie Mundial, el interés en el mundo, es algo que me resulta imponente».
«Si lo hacemos bien, no vamos a reconocer nuestro deporte dentro de una década», añadió.
Por ahora, el Clásico ofrece una experiencia entretenida gracias a la pasión arrebatadora con la que los equipos latinoamericanos se toman el desafío, desde la «mirada diabólica» del relevista mexicano Alfredo Aceves durante una gresca contra Canadá y el «plátano mágico» que el cerrador dominicano Fernando Rodney cargó como amuleto en la cinta del pantalón durante los juegos.
Todo llegó a su punto culminante la noche del martes, cuando la República Dominicana completó una marcha invicta en ocho partidos para conquistar su primer título. Puerto Rico sucumbió en la final, pero su sorpresiva campaña podría servir para revivir un deporte que en los últimos tiempos se había adormecido en esa isla.
También se produjo el fracaso de Venezuela, cuya ofensiva conformada por Miguel Cabrera, Pablo Sandoval, Carlos González y Martín Prado no sirvió de nada al fallarle sus lanzadores.
«Los torneos no se ganan con nóminas y nombres», dijo el torpedero dominicano José Reyes, recordando la herida dejada por la eliminación en primera ronda a manos de Holanda hace cuatro años. «Estábamos tan confiados en nuestro talento, que con sólo eso se podía. Pero eso a veces no te sirve. Ahí está lo que le pasó a Venezuela, con jugadores de tanta clase».
Por segunda vez en tres ediciones, Estados Unidos no pudo meterse en el cuarteto de semifinalistas. Y con ello se desató otra catarata de críticas sobre el nivel de compromiso de sus estrellas, que al fanático estadounidense le importa un pepino el torneo, que si el país donde se inventó el deporte ha sido definitivamente igualado por los demás.
Lo que haga el equipo de Estados Unidos es realmente secundario para los propios organizadores. Las tres finales del torneo se han disputado en Estados Unidos, pero no se descarta que en próximas ediciones la definición se monte en Latinoamérica o Asia.
Tanto Grandes Ligas como la asociación de jugadores van agarrados de la mano en cuanto al apoyo al torneo, y sus voceros adelantaron que la edición de 2017 está confirmada.
Pero para entonces hay que hacer algo con respecto al bizantino reglamento, particularmente en cuanto a las convocatorias de jugadores y las restricciones que se imponen a los lanzadores.
De esto pueden atestiguar los campeones dominicanos, que en la antesala del torneo sufrieron con las bajas de Albert Pujols, José Bautista, Adrián Beltré y Johnny Cueto.
«Lo más difícil de mi trabajo fue conseguir el permiso de los jugadores que terminaron con algún tipo de lesión la temporada pasada, estando ya esos jugadores (estaban) saludables para los campos de entrenamiento», dijo a The Associated Press el gerente del equipo dominicano, Moisés Alou. «Yo pienso que si esa regla se puede cambiar, sería excelente para los equipos. Los países pequeños, excluyendo a nosotros, porque es un país pequeño pero con un sinnúmero de jugadores buenos de Grandes Ligas y Triple A. Pero para un país como Puerto Rico, Holanda e Italia, son problemas que le perjudican mucho. Eso desnivela la competencia».
«Aquí es donde Grandes Ligas tiene que intervenir. Ellos quieren tener un torneo de éxito y esa es una de las forma de tener mayor éxito, con los mejores jugadores», añadió Alou.
En resumidas cuentas, pese a las buenas intenciones de Selig y sus allegados, el Clásico aún está muy lejos de acercarse al prestigio de la Copa Mundial de fútbol o unos Juegos Olímpicos.
Todavía le falta ganarse el respeto de muchos jugadores. Ahí está lo que respondió Cole Hamels, el pitcher estadounidense, que sin tapujos señaló que su «lealtad» primordial le pertenece a los Filis de Filadelfia para ganar la Serie Mundial y no a una selección.
Tal vez no exista forma de resolver sus falencias debido a la profunda resistencia de los clubes en medio de una pretemporada y sin otra fecha que sea la más adecuada que el mes de marzo.
Pero la idea de un crecimiento global del béisbol es demasiado noble y tentadora.
«Una competencia entre países es lo mejor que se puede tener», afirmó el manager de Holanda Hensley Meulens. «En un país tan futbolero como el nuestro, en medio de la temporada, el béisbol se hizo notar un poco. Hay que seguir en esa línea».
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Karl-Anthony Towns: «Para triunfar en Nueva York tienes que estar preparado para salir del barro»
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2 días agoon
junio 11, 2026Agencia AFP
Nueva York, EEUU.-El dominicano Karl-Anthony Towns dijo este miércoles que los New York Knicks tuvieron que «salir del barro» para completar la mayor remontada de la historia de las Finales de la NBA.
«Como sabe cualquiera que viva en Nueva York, si quieres triunfar en esta ciudad tienes que estar preparado para salir del barro, y eso es lo que hicimos esta noche», aseguró Towns en rueda de prensa.
Los Knicks se impusieron por 107-106 a los San Antonio Spurs tras levantar 29 puntos en el segundo tiempo y pusieron el 3-1 en las Finales de la NBA, a las puertas del anillo.
Para Towns, fue “la mano derecha de Dios”, una expresión que evoca a la histórica «mano de Dios» de Diego Armando Maradona frente a Inglaterra en el Mundial de 1986.
Con la serie 3-1 a su favor, las Finales regresan a Texas para el quinto partido, que se disputará este sábado en San Antonio, donde los Knicks tendrán la primera oportunidad de conquistar su primer anillo desde 1973.
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Knicks regresan de una desventaja de 29 puntos, vencen a Spurs y lideran 3-1 las Finales NBA
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2 días agoon
junio 11, 2026Agencia AP
Nueva York.-Los Knicks de Nueva York lograron el miércoles por la noche una remontada récord tras estar 29 puntos abajo y quedaron al borde de su primer campeonato desde 1973 al vencer 107-106 a los Spurs de San Antonio.
OG Anunoby encestó con un toque el tiro fallado de larga distancia de 3 puntos de Jalen Brunson cuando restaban 1,2 segundos para completar la remontada, lo que dio a los Knicks una ventaja de 3-1 en las Finales de la NBA y tres oportunidades de ganar el campeonato.
Parecía imposible al inicio, cuando los Spurs se fueron al descanso con una ventaja de 27 unidades. Pero Brunson ayudó a que los Knicks reaccionaran con 36 tantos y Anunoby terminó con 33.
El quinto partido se juega el sábado por la noche en San Antonio.
Ningún equipo había remontado una desventaja de más de 24 puntos en un partido de las Finales, cuando Boston lo hizo en 2008 ante los Lakers —desde que la NBA comenzó a llevar un registro detallado jugada por jugada de los cuatro cuartos en 1997—. Los Spurs ampliaron su ventaja a 81-52 en el tercer cuarto.
La única remontada mayor registrada en cualquier partido de playoffs fue de 31 puntos, lograda por los Clippers de Los Ángeles contra Golden State en el segundo partido de una serie de primera ronda en 2019.
A los Knicks se les cortó su racha de 13 victorias consecutivas en el tercer partido y parecían encaminados a una segunda derrota seguida durante toda la primera mitad, cuando Victor Wembanyama y los Spurs lograron la mayor ventaja al descanso de un equipo visitante en las Finales.
Pero los jóvenes Spurs, que encestaron 11 de sus primeros 16 triples, se enfriaron en la segunda mitad, al acertar 3 de 17 desde el perímetro mientras los Knicks los superaron 58-30.
“Nos quedamos sobre los talones — fallamos algunos tiros”, dijo el entrenador de los Spurs, Mitch Johnson. “Es decepcionante, por decir lo menos”.
Wembanyama tuvo 24 puntos y 13 rebotes, pero tiró apenas 9 de 25 de campo.
Los equipos visitantes habían ganado los primeros tres partidos, apenas la segunda vez que eso ocurría en las Finales. San Antonio iba bien encaminado a ponerlo 4 de 4.
Dentro del recinto en la primera mitad, tampoco había mucho para que los locales estuvieran contentos.
Pero los Knicks se dieron una oportunidad al limitar a los Spurs a 14 puntos con 4 de 20 en tiros en el tercer cuarto, usando una racha de 13-0 para meterse de nuevo en el partido y recortar a 90-75 de cara al cuarto periodo.
Estos Knicks, que borraron un déficit de 22 puntos en el cuarto periodo contra Cleveland en el primer partido de las finales de la Conferencia Este, simplemente no se rinden. Incluso cuando la remontada pareció en vano cuando Stephon Castle recibió una falta después de que los Knicks habían tomado la delantera y encestó dos tiros libres para devolverle la ventaja a San Antonio con 30 segundos por jugar, los Knicks tuvieron una remontada más en ellos.
Dylan Harper anotó 21 puntos y De’Aaron Fox y Devin Vassell aportaron 18 cada uno por los Spurs, que intentarán reagruparse y llevar la serie de vuelta a Nueva York para el sexto partido el martes.
Los aficionados abuchearon a Wembanyama cuando salió a la cancha para calentar aproximadamente una hora antes del partido y los Knicks intentaron jugarle rudo, con Mitchell Robinson sancionado con una falta flagrante por golpearlo por encima de los hombros y Jose Alvarado revisado por una después de ir por debajo del cinturón.
Wembanyama —quien también fue sancionado con una flagrante— se mantuvo bien ante los Knicks, pero lamentará los dos tiros libres que falló con 1:47 por jugar y San Antonio arriba 104-103.
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Vistosa ceremonia inaugural de la Copa Mundial de Fútbol 2026
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2 días agoon
junio 11, 2026
MEXICO.- El Estadio Ciudad de México está vestido de gala. Ya se inauguró la Copa del Mundo.
Al inicio del partido, al minuto 8, Julián Quiñones abrió el marcador para que Mëxico le vaya ganando a Sudáfrica 1-0.
Antes, se realizó una ceremonia en la que la mexicana Salma Hayek acompañó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
En la parte superior, en el techo, ahí donde había elementos de seguridad durante la ceremonia protocolaria de los Himnos Nacionales, lucen las banderas de los más de 200 países afiliados a la FIFA.
Aquellos que hayan acudido al Mundial de 1986 seguramente tendrán el recuerdo desbloqueado. Aquellos que lo han visto en videos, probablemente sintieron algo similar.
Por supuesto, la bandera Tricolor, la del verde, blanco y rojo desató la algarabía, casi como en aquel disparo que minutos después, al 4′, realizaría Raúl Jiménez.
Oles desde el primer segundo
Arrancó el Mundial con la cuenta regresiva de 10 segundos, después de esa innovación de la FIFA al colocar a titulares y suplentes de ambos equipos en el círculo de la mitad del campo, en una muestra de unión y solidaridad.
Y apenas comenzó el juego y arrancaron los «oles», como nunca, en cada pase, lateral o vertical. ¡Qué razón tuvo Javier Aguirre! Un Mundial en casa es algo totalmente distinto.
Después llegó el «México, México», y apenas tocó Sudáfrica la pelota comenzaron los abucheos. El «Cielito Lindo» y hasta los insultos al árbitro brasileño Wilton Sampaio.
Alrededor de 87 mil 500 almas en un apoyo sin igual, en el Mundial 2026 que empieza aquí, en casa, en el Estadio Ciudad de México.
La ceremonia
México vuelve a ser el ombligo del Mundo, colocando una réplica monumental del trofeo de la Copa del Mundo en el centro del corazón del futbol mundial, el Estadio Ciudad de México, y con el sonido de una de las bandas más populares de México como música de fondo, Los Ángeles Azules, junto con Belinda, que a la par de más de 80 mil personas ánimo el “Viva México”, todo después de la apertura de Maná.
La FIFA, la organizadora del torneo más importante del orbe, no podía faltar, e hizo flotar en el centro del campo su propio nombre, rodeado de juegos pirotécnicos, al tiempo que era el turno de J Balvin en el campo, el cantautor colombiano, como acostumbra, erizó a un estadio que era visto por cientos de millones en todo el mundo, iniciando con la canción ‘Qué calor’.
La pista quedó libre para Shakira, la potente artista colombiana, que ha trascendido generaciones y Mundiales, estuvo en la Copa del Mundo 2010, organizada en Sudáfrica, en la que México estuvo en la inauguración, con su famoso ‘Waka Waka‘ y vuelve coincidir con los dos equipos, ahora en 2026. Otra vez como intérprete de la canción oficial del torneo: “Dai Dai”.
Alrededor de la colombiana el clásico color dorado, combinado con plateado, y Burna Boy, el otro cantante con el que hace mancuerna para animar la Copa del Mundo más grande de toda la historia, pero también más controversial.
El fin, fue un estallido de juegos pirotécnicos alrededor de la techumbre del Estadio Ciudad de México, rodeado por las banderas de las 48 selecciones participantes, y animado por humo color verde, blanco y rojo.
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