Análisis Noticiosos
El corazón gigante de Hugo Chávez
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13 años agoon
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LA REDACCIÓNPor Félix Rodríguez
Luego de aquel intento de golpe de Estado, un 4 de febrero de 1992, el Comandante Hugo Chávez llevó a Venezuela a un éxtasis político, en la cual se reivindicó el poder del pueblo que antes fue oprimido por los gobiernos de turno. Las políticas innovadoras y creadores del joven oriundo de Sabaneta, logró penetrar el pensamiento de ese pueblo, que comenzaba a vivir una experiencia única que no se repetía desde los albores de la época de independencia.
La primera constitución elaborada con sabor a pueblo y aprobada por el pueblo soberano de Venezuela, dio inicio a la era inmortal del Comandante Hugo Chávez, quien marcó un hito en cuanto a sus verdaderos intereses emancipadores: dar poder al pueblo, emanciparlo, empoderarlo y hacer que se hiciera realidad la construcción efectiva y real del Poder Popular.
Avanzaba la V Republicana fundada por el Comandante, llegaron las Misiones que hicieron posible la educación al pueblo mediante un nuevo modelo de aprendizaje basado en el pensamiento crítico, así como la atención médico y asistencial de aquellos sectores más pobres. Sin embargo, esa independencia no sería posible, sin un nuevo enfoque geopolítico sobre la presencia de Venezuela en el Continente Americano y Mundial. Las alianzas con otras naciones bajo el concepto de respeto, integración y unidad, representó la nueva estrategia para liberarnos de la dominación del imperio norteamericano.
Las páginas no alcanzarían para enumerar el desarrollo y construcción de un nuevo modelo económico, basado en el PPS, Proyecto Nacional Simón Bolívar, constituido por 7 líneas estratégicas, cuya primera se basaba en el Principio de Moral y Luces como nuestras primeras necesidades: La Nueva Ética Socialista, el combate ideológico donde por vez primera se desnudaba al modelo capitalista como responsable de los que por razones obvias eran invisibilisados. La fortaleza moral, constituye el primer elemento fundamental en la construcción de un nuevo proyecto colectivo. Sin moral, sin ética, sin principios no tendremos la posibilidad de soñar la nueva República Socialista y Bolivariana; pero que también amerita del Conocimiento sustentado en el crecimiento, tecnología y patria humanista para consolidar nuestras primeras necesidades.
Esta felicidad que nos generaba el nuevo proyecto de Patria; en el fondo me preocupaba, y que en muchas ocasiones llegué a plantearme: ¿Dónde y cuándo se comenzarán a preparar los nuevos cuadros revolucionarios y revolucionarias? ¿Qué pasará cuando ya no esté el Comandante Chávez? Mis camaradas revolucionarios vieron en mis críticas hechas aproximadamente hace unos 6 ó 7 años, fueron vistas como contrarrevolucionarias, mucha gente que supuestamente compartía los mismos ideológicos, me eliminó de sus contactos en las redes sociales, cosa que no es de preocupar; pero que hoy día me confirma, que no estaba tan apartado de la realidad ante las preocupaciones expresadas; lamentablemente la vida o el destino, nos volvió a jugar otra situación que tal vez podamos superar en muchos años.
Ya no estás con nosotros Chávez, tu voz, tus gestos, el resonante canto de tu personalidad, en tu inmensa ausencia, nos inspira un desaliento, una tristeza, una forma de extrañarte que solo se compara con la perdida de alguien tan cercano y familiar como que fueses un hermano de sangre.
Chávez, el hombre que nos refrescó el pensamiento bíblico, nos mostró al verdadero Cristo que nos convocaba a construir el hombre nuevo y la mujer nueva bajo la reconstrucción de un nuevo pensamiento social, espiritual, político, humano; estoy convencido que siempre quiso darle poder al pueblo, y es que lo hizo, lo gritaba a los cuatro puntos cardinales y lo cumplió, democratizando el conocimiento, la participación popular, y desarrollando todo un proceso de organización del pueblo como principio fundamental para hacer de nuestras debilidades, grandes fortalezas. Chávez, el hombre que nos mitigó la hermandad entre las naciones suramericanas, unidas y capaces de rescatar el pensamiento de Bolívar sombre la Patria Grande.
El amor fraterno, el respeto, la vida, la recuperación de los principios humanos, me atraparon en lo personal, porque soy de los que piensa, que una sociedad nueva no nace por decreto, sino por el concurso y participación del pueblo bajo un nuevo esquema de principios y valores, tal como así quedó establecido en el programa Moral y Luces.
Chávez reafirmó al soberano, en su origen, mi origen y nuestra clase social: el pueblo, el pueblo obrero, el pueblo comunitario, el pueblo trabajador y estudiantil, el pueblo en todas sus manifestaciones humanistas. Nunca recibí nada de ti Presidente, pero me bastaba con que esta Venezuela retumbara con cada intervención tuya en la ONU, OEA, en Europa, el Medio Oriente y en cualquiera de nuestras naciones hermanas extendidas hasta la Patagonia. Simón Bolívar nos liberó del yugo Español, y usted Comandante nos liberó de la mente esclava a los medios de comunicación y del dominio imperial.
En el pueblo quedó mucha gente anónima que seguirá amándote por los siglos de los siglos, porque fuiste la causa del amor fraterno que dedicaste hasta entregar tu vida por nuestra Patria, Venezuela.
Eres parte del viento, las montañas, el cielo, la patria, y estas en el pueblo, y sé que leerás estás cortas líneas para hacerte saber que nos dolería mucho más, si los responsables hoy en día de conducir esta Patria, no tomasen unos minutos de su ajetreado trabajo, leer unas cortas líneas de las Causas que Indujeron a la perdida de la Primera República, en la cual Bolívar de manera franca y honesta se dirige a sus conciudadanos y conciudadanas para esgrimir causas certeras cometidas en Venezuela y no fueron tomadas en cuenta; pero que Bolívar finalmente en su Manifiesto de Cartagena, del 15 de diciembre de 1812 con duras criticas donde finalmente dio las líneas generales para lograr el éxito y reconquista de los espacios perdidos: “Corramos a romper las cadenas de aquellas víctimas que gimen en las mazmorras, siempre esperando su salvación de vosotros; no burléis su confianza; no seáis insensibles a los lamentos de vuestros hermanos. Id veloces a vengar al muerto, a dar vida al moribundo, soltura al oprimido, y libertad a todos”.
Comandante Chávez, a tres meses de tu partida, creemos desde las industrias básicas de Guayana, que la organización del pueblo trabajador no sindical, mantendrá los derechos para emprender la empresa libertaria junto a las instituciones, donde no se marchite ese legado que nos dejaste para todos, sin sectarismo, ni miseria humana, ni grupos de clase que impidan el desarrollo de proyectos que sirven para edificar el Quinto Objetivo Histórico del Plan Patria.
¡Chávez vive! ¡La Lucha Sigue!
Por José Cabral.
Nadie puede negar que la República Dominicana está en medio de la gran posibilidad de que pueda surgir un “outsider” en la política nacional, aunque el problema descansa en que no se ha articulado una propuesta que responda al nicho que se ha creado en esta dirección.
Prácticamente todas las encuestas colocan en un 54 ó 55 por ciento, aunque se piensa que es mucho mayor, las personas que no sienten ningún respeto ni vinculación con los partidos políticos, los cuales han llegado a un nivel de descrédito que nadie podía imaginarse.
Es tan grave el problema que esa realidad amenaza la democracia representativa, ya que en las últimas elecciones el país ha terminado con autoridades que no cuentan con la legitimidad necesaria para garantizar una buena gobernabilidad.
Pero frente a esa realidad la pregunta que todo el mundo se hace es si valdría la pena que en el país se produzca el fenómeno del “outsider” como que ya ha pasado en muchas naciones latinoamericanos e incluso en los Estados Unidos de América.
El último caso de este tipo se ha producido en Colombia, donde un abogado penalista, un depravado, defensor de narcotraficantes, de evasores de impuestos y de los paramilitares ha quedado en primer lugar en las elecciones presidenciales.
A Abelardo de la Espriella, un ultraderechista, sin ningún mérito, pero sin venir de las estructuras tradicionales del partidarismo político, se ha colocado en la puerta de la presidencia de Colombia, con un discurso agresivo y con una visión de cuestionamiento del derecho internacional que lo acerca al actual jefe de Estado de los Estados Unidos, Donald Trump, quien incluso ya lo ha apoyado.
El asunto es que este tipo de “outsider” no es saludable para que ningún país del mundo, porque representa un antivalor, un enemigo del derecho internacional y además un depravado que no respeta absolutamente nada ni a nadie.
Entonces, si la República Dominicana se viera en ese espejo estaría en un escenario que significa un evidente retroceso al bienestar que se supone debe garantizar todo aquel que se opone a la partidocracia, que nadie puede negar que en todas estas naciones ha implicado una gran desgracia para los pueblos.
Por esta razón es que creo que, si en la República Dominicana se crean las condiciones, como ya parece que ocurre, para desplazar del poder a los partidos políticos, tiene que ser para bien, no para mal, ya que debe ser un “outsider” que cuente con un plan programático y estratégico a corte, mediano y largo plazo para poder lograr las transformaciones que demanda la sociedad.
Naturalmente, la preocupación de que el problema del país no sólo descansa en el funcionario público, el cual procede de los partidos políticos, instancias totalmente corrompidas y enemigas del progreso nacional, sino también en la visión y actitud distorsionada del ciudadano como resultado del neoliberalismo salvaje introducido en el país por Leonel Fernández.
Tal vez ahí esté la explicación de que una opción con una visión colectiva, no individual, no haya podido consolidarse en el país, ya que articular este tipo de propuesta implica, según lo que se ve, romper con lo que luce ser una utopía por la forma en que el neoliberalismo se ha apropiado de la mente y el sentir de la gente.
Pero si Dios quiere y en razón de que las condiciones están dadas para que en el país surja un “outsider”, ojalá sea para bien y no para mal, contrario a como se observa que se produce en Colombia y en otros países latinoamericanos.
El “outsider” dominicano tiene que ser para romper con la vieja política, a los fines de acabar con la corrupción y los principales males que aquejan a la sociedad en asuntos tan fundamentales para tener crecimiento y desarrollo nacionales como el empleo, la institucionalidad, la seguridad pública y ciudadana y en otros aspectos que durante décadas han representado una retranca para la nación.
Análisis Noticiosos
El sistema de justicia nacional y una democracia que agoniza.
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1 semana agoon
junio 3, 2026Por José Cabral.
Los jueces y juezas son considerados emperadores que tienen el privilegio de juzgar la conducta de los demás, pero nunca la de ellos, convirtiéndose muchas veces en los funcionarios públicos que violan más que cualquier otro agente del Estado los derechos de las personas.
La explicación del abuso de poder desde la condición de juez, jueza o fiscal consiste en que somos una nación donde la democracia existe más de apariencia que de realidad y que ello obedece a la herencia patriarcal, machista, caudillista y de amiguismo que genera mucha tolerancia con el que infringe la ley desde la sombrilla del Estado, cuya visión descansa en la herencia histórico-cultural anti-democrática.
La República Dominicana ha pretendido desarrollar una democracia en la que prevalezca el principio de legalidad, juridicidad y de igualdad, pero este propósito ha resultado ser una utopía porque los tiempos de dictaduras tienen un fuerte peso en la vida nacional.
En el Estado democrático los derechos no están por encima de los deberes, ambos van de la mano, pero en los países con escaso nivel de desarrollo la gente piensa que no tiene que cumplir con sus obligaciones y que los derechos son absolutos.
Hace muy pocos días que los actores del sistema de justicia se lanzaron a un paro de labores en demandas de mejores condiciones salariales y de trabajo en sentido general, lo que nadie le regatea porque la realidad es que las mismas son deprimentes, aunque ello no justifica la forma en que muchos tribunales se manejan en los casos que les llegan.
Todo el mundo sabe o por lo menos constitucionalmente está establecido que los jueces son garantes fundamentales de la justicia y la paz social, ya que su principal papel es administrar justicia mediante la solución de conflictos de manera imparcial, aunque este concepto luce ser una utopía.
Los jueces se supone que actúan como puente mediador entre las leyes y los ciudadanos, asegurando la equidad, el respeto a las garantías constitucionales y la estabilidad del Estado de Derecho, ya que en la sociedad contemporánea el ejercicio de la judicatura abarca funciones esenciales que van más allá de simplemente aplicar la ley escrita, sobre todo en una época en que el derecho ha entrado en un profundo proceso de constitucionalización.
Sin embargo, cuando el sistema de justicia no cumple con su rol, entonces llega la distorsión que tiene que ver con la vía de hecho, dado que éste tiene la misión teórica de darle a cada ciudadano lo que le corresponde, a los fines de evitar hacer justicia con sus propias manos y para garantizar una convivencia ordenada.
La justicia también debe velar porque prevalezca el principio de legalidad y de juridicidad para el control del poder, ya que representa un contrapeso vital al supervisar que los actos de los otros órganos del Estado se ajusten a la Constitución y al bien común, pero todo ello requiere, además, que los jueces, juezas y demás actores de la judicatura nacional también ajusten sus actuaciones a los deberes que les impone la ley sustantiva de la nación y las normas por las que se rige el Poder Judicial.
Análisis Noticiosos
Es imperdonable que Subero Isa haya mal asesorado al presidente de la República.
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2 semanas agoon
mayo 27, 2026Por José Cabral
Cuando el Congreso Nacional aprobó en violación de la Constitución la promulgada Ley 13-26 que persigue anular las candidaturas independientes, muchos confiamos en la amplia formación y la vocación democrática del expresidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Subero Isa, quien ahora se desempeña como Consultor Jurídico del Poder Ejecutivo.
Siempre pensé que lo mínimo que podía sugerirle Subero Isa a Luis Abinader era no promulgar esa pretendida ley y en su lugar recomendar observarla por constituir una violación muy grave a la Constitución de la República y a una jurisprudencia del Tribunal Constitucional que el jefe de Estado prometió cumplir cuando se juramentó en el cargo.
Pero aun después de la promulgación en una conversación con el promotor de la acción directa de inconstitucionalidad en contra de los artículos 156 y 157 de la Ley 20-23, Alberto Fiallo, éste decía que parece que Subero Isa no había jugado ningún papel en semejante agravio a la democracia y al proceso de constitucionalización del derecho en la República Dominicana.
E incluso planteó el amigo Fiallo que Subero Isa no había tenido ninguna participación en semejante disparate jurídico, porque se veía que se trataba de un asunto manejado políticamente desde el Partido Revolucionario Moderno (PRM), lo cual parece lógico en razón de que fue algo manejado por los cuadros más importantes de la organización oficial.
Sin embargo, luego de ver la recomendación al presidente Abinader de Subero Isa en su condición de consultor jurídico del Poder Ejecutivo de que no se meta en lo referente al conflicto entre los jueces, juezas y demás personal del Consejo del Poder Judicial, todo indica que de igual modo debió haberlo hecho con la promulgación de la Ley 13—26.
No hay ninguna razón de que Subero Isa no haya intervenido en la decisión del presidente en lo que respecta a la promulgación de la Ley 13-26, máxime cuando el consultor jurídico ya había hecho pública su posición en contra de las candidaturas independientes.
De ser así, Subero Isa ha incurrido en su peor error como hombre público y jurista de una larga trayectoria, porque se trata de una acción antijurídica y que de alguna manera desmiente la creencia que nos hemos creado muchos de que este expresidente de la Suprema Corte de Justicia es un profesional del derecho lo suficientemente acabado y formado para el mejor de los consejos.
Si esta hipótesis es cierta entonces estaríamos ante un gran fiasco, porque no sé si Subero Isa sabe que con lo que podría ser esa asesoría a un hombre como el presidente Abinader, quien no tiene la menor idea de asuntos constitucionales, lo ha sumergido en una grave violación al derecho interno y externo, lo cual perdurará para toda la historia del país.
Sería imperdonable que Subero Isa no entienda la importancia que tiene en la democracia nacional el proceso de constitucionalización del derecho que se inicia en el país con la Constitución del 2010 y de la que se deriva la referida figura jurídica y que tampoco digiera el fenómeno que tiene que ver con la defensa y preservación de los derechos fundamentales en la sociedad dominicana, ya que la decisión de Abinader busca arruinar y eliminar el derecho, valores y principios de legalidad, proporcionalidad, pro participación y de dignidad humana.
No es que Subero Isa no tiene el derecho de estar en contra de lo que considere, pero de igual modo se entiende que es totalmente inaceptable que él se ponga en contra de una jurisprudencia que tiene el sustento del mandato de la Constitución.
Considero que la figura de Subero Isa se degrada y queda muy mal parada cuando entra en el juego de la politiquería al recomendar, si fue que así ocurrió, la promulgación de la Ley 13-26, que en buen derecho no es más que un contrasentido jurídico y que no puede tener otro destino que su nulidad.
