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El fantasma de Rusia recorre Casa Blanca durante primer año de Trump
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9 años agoon
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LA REDACCIÓNWashington, .- Nada ha provocado más dolores de cabeza a Donald Trump durante su primer año como presidente de EE.UU. que la presumible injerencia de Rusia en las elecciones que le llevaron a la Casa Blanca, cuyas consecuencias están aún por llegar.
Trump heredó de su antecesor, Barack Obama, una relación tensa y muy deteriorada con la Rusia de Vladímir Putin, sobre todo a raíz de la guerra en Ucrania y la anexión de Crimea que provocaron numerosas sanciones económicas y diplomáticas estadounidenses contra Moscú.
Durante la campaña que le enfrentó en 2016 a una Hillary Clinton siempre beligerante con Putin, Trump prometió mejorar las relaciones con Moscú y se deshizo en elogios hacia el presidente ruso, que muchos dejaron de ver como el archienemigo de Estados Unidos.
También durante esa campaña hubo contactos entre el entorno de Trump, que este sábado cumplió un año en el poder, y el mundo del Kremlin que sólo se conocerían con el magnate ya en la Casa Blanca.
Fue el caso del acercamiento entre el entonces embajador ruso en Washington, Sergei Kislyak, y el que sería asesor de Seguridad Nacional de Trump, Michael Flynn, unos contactos que en última instancia le costaron a éste último el cargo convirtiéndose en la primera víctima de esta trama.
También hubo un encuentro en la Torre Trump de Nueva York entre una abogada rusa y el hijo mayor del presidente, Donald Trump Jr.; el yerno y asesor del mandatario, Jared Kushner; y el propio Flynn.
Paralelamente, el proceso electoral a la Casa Blanca sufrió una serie de injerencias en forma de “hackeos” a los demócratas, al tiempo que proliferaban noticias falsas en las redes de las que la inteligencia estadounidense no dudó de señalar a Rusia.
La presión sobre Trump por esta presunta injerencia rusa en los comicios que ganó contra todo pronóstico torcieron sus planes de mejorar las relaciones con el Kremlin y le forzaron a adoptar una actitud a la defensiva con la que reiteradamente negó tener “nada que ver con Rusia”.
El presidente, sin embargo, nunca tuvo malas palabras para Rusia ni Putin, ni siquiera cuando el Kremlin expulsó a diplomáticos estadounidenses en represalia por las sanciones de Washington que Trump no se atrevió a retirar.
El Departamento de Justicia, con el fiscal general de Trump, Jeff Sessions, a la cabeza, encargó al FBI del director James Comey una investigación sobre la injerencia del Kremlin en los comicios que convirtió a Washington en una tormenta permanente.
Trump perdió el control de la investigación rápida e inesperadamente cuando Sessions se vio forzado a dar un paso al lado, al salir a la luz que también se había reunido con el embajador Kislyak durante la campaña.
El presidente optó entonces por destituir a Comey, al que había tratado de persuadir sin éxito de que se olvidase de la investigación rusa, y con el que mantenía una relación de amor-odio desde antes de las elecciones por su manejo de otra investigación, la de Clinton y el dudoso manejo de sus correos electrónicos cuando era secretaria de Estado.
Llegó entonces el momento de Robert Mueller, un veterano abogado que pilotó el FBI después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra EE.UU. y al que nombraron en mayo “fiscal especial” de la trama rusa.
Con un equipo de fiscales trabajando sin descanso, Mueller ha interrogado (y lo sigue haciendo) al círculo más íntimo de Trump, pese a los ataques públicos a los que le ha sometido un presidente visiblemente incómodo.
A finales de 2017 se constataron los primeros resultados de la investigación con las imputaciones del exjefe de campaña de Trump Paul Manafort -en arresto domiciliario desde entonces-, y Michael Flynn, entre otros.
Trump y Putin se conocieron (como presidentes) en la cumbre del G20 en Hamburgo (Alemania) en julio y se volvieron a ver en noviembre en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) en Vietnam.
También se han telefoneado en múltiples ocasiones para hablar, según la Casa Blanca, sobre la guerra contra el Estado Islámico (EI) y Corea del Norte.
Putin ha rechazado las acusaciones de injerencia electoral como “delirios” de “gente que se opone a Trump”, mostrando una sintonía con el actual presidente estadounidense.
De los hallazgos de Mueller depende el futuro de Trump en la Casa Blanca, que podría ser sometido a un juicio político (“impeachment”) en el Congreso si se demuestra que colaboró con el Kremlin para ganar las elecciones. EFEUSA
Internacionales
Nepal mantiene las búsquedas 11 días después de la riada tras nuevos rescates con vida
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2 semanas agoon
septiembre 5, 2026Agencia Efe
Katmandú.- Nepal mantuvo este sábado las operaciones de búsqueda once días después de la riada que devastó el norte del país, alentado por los nuevos rescates con vida registrados en las últimas horas, mientras centenares de trabajadores continúan desaparecidos en centrales hidroeléctricas arrasadas por el agua y el barro.
El ministro del Interior, Sudhan Gurung, afirmó tras los rescates que los hallazgos habían dejado “un rayo de esperanza” y aseguró que las operaciones continuarían dentro de los túneles.
La búsqueda sigue activa en varios de los complejos hidroeléctricos más afectados, con apoyo de especialistas de la India, China y Corea del Sur, según las últimas actualizaciones oficiales del Gobierno nepalí.
Upper Trishuli-1 concentra uno de los mayores operativos: más de 1400 personas vinculadas al proyecto se encontraban ahí cuando se produjo la catástrofe; 557 permanecen sin localizar y alrededor de 115 podrían haber quedado atrapadas en la zona de la presa y el túnel principal, según la empresa promotora.
El último balance consolidado por la Policía de Nepal elevaba a 1.344 los cuerpos y restos humanos recuperados y a 4.887 las personas todavía sin localizar, mientras los cuerpos de seguridad participan en un operativo que continúa también en comunidades de Rasuwa y Nuwakot y a lo largo del corredor del Trishuli, donde equipos terrestres y helicópteros buscan desaparecidos, evacúan a afectados y llevan suministros a poblaciones aisladas por la destrucción de carreteras y puentes.
Internacionales
Putin ordena suspender tres días los ataques a Kiev tras la llegada de los emisarios de EE.UU.
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2 semanas agoon
septiembre 5, 2026Efe
Berlín.- El presidente ruso, Vladímir Putin, ha ordenado cesar durante tres días los ataques contra la capital ucraniana debido al viaje a Moscú y Kiev de los emisarios de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, según informó hoy el Kremlin.
«El presidente ruso, el comandante supremo de las Fuerzas Armadas, Vladímir Putin, ordenó a partir de la medianoche de hoy y durante tres días no lanzar ataques contra Kiev. Esto está relacionado con los preparativos de los contactos de los (enviados) estadounidenses en Kiev», explicó Dmitri Peskov, portavoz presidencial, a las agencias locales.
Peskov también confirmó que Kiev había informado a Moscú de la decisión del presidente ucraniano, Volodími Zelenski, de suspender los ataques a Rusia durante la presencia en ambos países de Witkoff y Kushner.
Al menos 27 muertos y 42 heridos en un ataque ruso contra un almacén cerca de Kiev
Washington había exigido a ambos bandos en conflicto garantías de seguridad, tras lo que el Kremlin negó en un primer momento el viernes un posible acuerdo al respecto con Ucrania.
’Rusia debe hacer lo mismo (…) Nuestro objetivo es que la visita y las negociaciones con la parte estadounidense sean lo más constructivas y sustanciales posible», comentó Zelenski anoche en su tradicional alocución a la nación.
Zelenski había amenazado esta semana a Rusia con hacer «imposibles» las comunicaciones aéreas en su territorio, por lo que llamó a las cancillerías occidentales y a las aerolíneas extranjeras a reaccionar en consecuencia.
Putin recibirá hoy a ambos mediadores
A su vez, el portavoz ruso confirmó que Putin recibirá hoy a ambos mediadores, que no viajaban a Moscú desde enero pasado. «Efectivamente, habrá reunión. Por regla general, hasta ahora han sido bastante prolongadas», dijo.
Con todo, llamó también a no precipitarse acerca de los posibles resultados de la reunión, ya que -recordó- «el propio presidente (de EE.UU., Donald) Trump dijo ayer que no se trataba de nuevas ideas» para el arreglo del conflicto.
En cuanto al motivo de que, por primera vez, Witkoff y Kushner también viajen a Kiev, instó a los reporteros a hacerles esa misma pregunta a los enviados estadounidenses.
Trump confirma que sus enviados viajan a Rusia y Ucrania para reavivar las negociaciones
El avión especial de EE.UU. con ambos emisarios entró en el espacio aéreo ruso desde Finlandia menos de dos semanas después de que visitara Moscú por primera vez desde el comienzo de la guerra en Ucrania el director de la CIA, John Ratcliffe.
Trump reconoció anoche que sus enviados «llevan consigo una propuesta para poner fin a la guerra. Porque yo puse fin a ocho guerras».
Putin se mostró esta semana dispuesto a recibir a Witkoff y Kushner, pero ha rechazado por el momento tanto un alto el fuego prolongado como una posible cumbre tripartita con EE.UU. y Ucrania, a no ser que sea para firmar la paz definitiva.
Las negociaciones ruso-ucranianas están estancadas desde febrero pasado, cuando comenzó la operación militar de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Internacionales
Veinticinco años después del 11 de septeimbre, el «cerebro» del atentado aún espera juicio para 2028
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2 semanas agoon
septiembre 5, 2026Efe
Washington, EEUU.-Veinticinco años después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, el presunto cerebro y otros tres acusados siguen a la espera de un juicio, que se prevé comience el próximo 5 de junio de 2028 después de pasar más de una década estancado en su fase preliminar.
El complejo caso conjunto contra Jalid Sheij Mohamed, quien habría propuesto la idea a Osama bin Laden y luego supervisado la operación, Ammar al Baluchi, Walid bin Attash y Mustafa al Hawsawi, se tramita ante las comisiones militares creadas en la base naval de Guantánamo.
En su enclave militar al este de Cuba, EE.UU. llegó a retener a unos 780 hombres, de los que hoy quedan 15 prisioneros considerados de alto riesgo o en un limbo legal. La prisión continúa en funcionamiento a pesar de los intentos del expresidente demócrata Barack Obama por clausurarla.
Prisioneros de alto perfil
Sheij Mohamed, su sobrino Al Baluchi (conocido también como Ali Abdul Aziz Ali), Bin Attash y Al Hawsawi permanecen recluidos en instalaciones de máxima seguridad en Guantánamo, tras años en cárceles clandestinas de la CIA y después de ser sometidos a técnicas de interrogatorio consideradas tortura, como el ahogamiento simulado («waterboarding», en inglés).
El prisionero de mayor valor en la base naval y sus cómplices se enfrentan a la pena de muerte por el asesinato de 2.977 personas en Nueva York, Washington y Pensilvania, en los peores atentados terroristas en la historia de Estados Unidos.
En julio de 2024, Sheij Mohammed y otros dos acusados llegaron a un acuerdo de culpabilidad con los fiscales militares a cambio de evitar la pena de muerte por condenas de cadena perpetua, un intento por cerrar el expediente que luego fracasó.
Años de retraso
Los cargos contra los acusados fueron presentados por primera vez ante una comisión militar en 2008, tras lo cual el procedimiento se suspendió por varios años y fue reformulado bajo nuevas normas en 2012.
Además de las acusaciones contra el supuesto ideólogo del 11S, Bin Attash está señalado por dirigir la selección y el entrenamiento de varios de los atacantes, mientras que Al Baluchi y Al Hawsawi supuestamente enviaron ayuda monetaria y se encargaron de varios preparativos en la operación.
En 2023, un juez militar separó a un quinto acusado, Ramzi bin al Shibh, del caso original por incapacidad mental.
Desde su reinicio, el proceso ha estado plagado de demoras logísticas debido a la lejanía de Guantánamo del territorio estadounidense, denuncias por escuchas a la defensa, junto a debates para esclarecer si las confesiones de los acusados están «manchadas» por las torturas de la CIA y pueden ser usadas en una corte.
También ha habido retrasos por imprevistos técnicos y los cuidadosos procedimientos para evitar revelar identidades e información delicada en un caso donde todavía muchas de las evidencias permanecen selladas al público e incluso a varios miembros de la defensa.
Una fecha para el juicio
Estos años de estancamiento han provocado la frustración de los supervivientes y los familiares de las víctimas, que exigen que se haga justicia y denuncian la lentitud de un proceso que, según afirmaron varios de ellos a EFE, debía haberse celebrado en tribunales de Nueva York o Washington.
Sin embargo, a fines de agosto pasado, el juez militar Michael Schrama determinó que el juicio contra Sheij Mohamed y sus cómplices comenzaría el próximo 5 de junio de 2028 con la selección del jurado en las salas de las comisiones militares en Guantánamo, casi 27 años después de los atentados.
Inicialmente la Fiscalía había solicitado que el juicio comenzara en enero de 2027, pero Schrama -el quinto magistrado asignado al caso desde 2012- consideró que esta no era una fecha realista.
A pesar de tener ya plazo previsto, el proceso debe aún resolver numerosas cuestiones previas y depende del cumplimiento de plazos fijados por el tribunal, por lo que expertos no descartan nuevas demoras en el calendario del caso, visto a menudo como un claro ejemplo de la lentitud de la justicia militar estadounidense.
