Análisis Noticiosos
El «Gabinete de Danilo»: Una nueva novela política de misterio
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14 años agoon
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LA REDACCIÓNAndrés Beato Betances
abeato102@gmail.com
«La mayor realidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en los mas íntimos de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que corresponde; hombres cuya conciencia sean tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos» Ellen G. White
El 16 de agosto, el presidente de la Nación Dominicana abre otro ciclo con una nueva novela política de misterio titulada:»El Gabinete de Danilo» , que podría convertirse en toda la población en una obra besseller y, en el caso contrario, en un fracaso total.
Quizás la misma sea como un Estado de bienestar y paz social donde entren en juego todos los sectores de la actividad nacional.
Sin embargo, los actores más «pragmáticos» y «fieras» podrían ser que formen parte de esta historia novelesca.
No debemos olvidar que los protagonistas de la primera parte de la historia aseguraron que el país creció en un 100%, un 75% de esos recursos fueron a parar a las bolsas de valores de sus pantalones y cuentas bancarias; 25% para con la deuda social del país.
Danilo Medina deberá trabajar para asegurar los derechos a las libertades económicas para desarrollar la libre iniciativa privada y el acceso colectivo de cada ciudadano a bienes y servicios de calidad.
De igual modo, deberá mejorar la calidad de vida de todos los dominicanos poniendo en práctica lo que prometió en campana.
En el área de la institucionalidad democrática, Danilo Medina deberá presentar en su discurso de toma de posesión el grave deterioro que ha experimentado el país y realizar buenos y grandes proyectos con espíritu, basándose en formulas adecuadas para apalancar las reformas normativas e institucionales del país.
Además, tiene que entender que la administración pública ha experimentado un gran deterioro y atraso y que su deber es enfrentarlo y eliminarlo, así como el modelo centralista, burocrático y corrupto que se han visto afectados con los factores de producción que han agravado y han convertido la economía en una de las más vulnerables e improductivas de la nación.
El caso más palpable es el cierre de muchas empresas en las zonas francas del país que tuvieron que cerrar, mientras otras se instalaron en otros países vecinos, dejando a miles de trabajadores y trabajadoras en las calles.
Por ello, Danilo Medina debe reivindicar la constitución y el compromiso de defender irrestrictamente los derechos humanos y sus garantías para promover los espacios de concertación, coparticipación, dialogo social, reformar algunas leyes, reglamentar disposiciones que hayan menoscabado las competencias de las provincias y municipios.
Asimismo, en el país hay que impulsar la profesionalización y modernización de la administración y función pública para adecuarla a las exigencias de un Estado moderno y de esa forma construir una sociedad productiva y de progreso mediante la diversificación de la economía, basada en la creación y utilización del conocimiento.
Pongo como ejemplo nuestros representantes en el exterior que no tienen el más mínimo concepto de lo que significa la carrera diplomática.
En estos cuatro años, Danilo Medina, como primer mandatario tiene que crear lo que en política se llama un contrato social, un pacto expreso y tácito entre el pueblo y el Estado que establecen los derechos y deberes de ambas partes.
Los derechos de los ciudadanos son obedecer las leyes, pagar cristianamente los impuestos y contribuir a un clima de seguridad; por su parte, Danilo Medina y su Gabinete los deberes es mejorar las condiciones de igualdad para todos, seguridad económica y otras reivindicaciones sociales.
Una gran alianza de los sectores públicos y privados que facilite la creación de miles de empleos de calidad, seria la fórmula ideal, puesto que permitiría la estimulación y la participación de la sociedad en todo su conjunto.
En esta isla al revés, nadie es responsable de nada y todo anda manga por hombro. Ojalá, «El Gabinete de Danilo» «corrija lo que está mal y, haga lo que nunca se ha hecho», aunque nada en política es materia de honor.
Por José Cabral
Este miércoles participé de una conciliación en la fiscalía del juzgado de paz de Santiago sobre una pensión alimenticia y el magistrado que condujo la misma expresó tantos contrasentidos jurídicos que cualquiera siente vergüenza ajena.
Entre los disparates jurídicos de este fiscalizador está que antes de que se iniciara la vista de conciliación, que se hizo a solicitud de un padre que propone el pago de un monto especifico y concreto de pensión alimenticia, el funcionario incitó a la madre citada a que presentada una denuncia en contra de éste en violación de los procedimientos establecidos al respecto.
Pero peor fue todo lo que dijo este señor, como por ejemplo sostener que cualquier poder de una de las partes que llegue a sus manos de antemano es cuestionado porque alega que allí se llevan muchos títulos auténticos de este tipo falsificados, lo cual me llevó a llamar a la atención a este funcionario porque las leyes establecen los procedimientos al respecto.
Los contrasentidos del magistrado no pararon e incluso llegó a decir que en términos de pensión o manutención los hermanos y otros familiares del padre son también responsables de suplir de alimentos al niño víctima de una situación de irresponsabilidad paternal, pese a que no era el caso de la especie, lo que también me llevó a recordarle que lo que decía era una violación al principio constitucional de que nadie es responsable por los hechos que cometen otros sin importar los vínculos de familiaridad, a menos de que se trate de un menor no emancipado.
Este fiscal llegó al colmo de violar la Constitución de la República cuando mandó a retirarse a todos aquellos abogados que él considera que tienen una edad que a su juicio deben darles paso a otros profesionales del derecho más jóvenes, lo que también representa una vulneración del artículo 39 la carta magna cuando dice que nadie debe ser discriminado por sexo, color, edad y preferencia sexual, entre otras cosas.
Este comportamiento del Ministerio Público no es de ahora, ya que se trata de una debilidad que arrastra desde hace décadas, porque la verdad es que nadie sabe de dónde saca el órgano a este tipo de personaje, quien además decía y reiteraba con la anuencia de algunos abogados presentes que un poder no tenía validez en la jurisdicción de niñas, niños y adolescentes por tratarse de una ley especial.
Yo he sido uno de los que se han quejado por la tolerancia con que el sistema trata la emisión de actos auténticos que no cumplen con las formalidades de ley y que representan una falsedad, no sólo material, sino también intelectual, pero el problema consiste en que es letra muerta lo que dispone la Ley 140-15 y el propio Código Civil Dominicano al respecto.
Regularmente los jueces no estatuyen sobre este tipo de delito, pero ello de ninguna manera justifica que un fiscal o fiscalizador ignore los procedimientos a seguir cuando sospeche que un título autentico es falso, porque no puede hacer como el personaje de este miércoles que actúa como si tuviera la competencia para emitir sentencias o desempañar funciones jurisdiccionales.
Y no se trata sólo de un abuso de poder, sino de una gran ignorancia que daña y lesiona gravemente la credibilidad de todo el sistema de justicia.
No obstante, no es mucho lo que se puede pedir al respecto, porque es un problema integral que sólo una transformación total del Estado podrá resolver.
Análisis Noticiosos
La figura de la inadmisibilidad como sustituta de la mora judicial.
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1 semana agoon
mayo 6, 2026Por José Cabral
La Suprema Corte de Justicia (SCJ) mantiene una campaña para crear la percepción de que la mora judicial ha sido reducida a su más mínima expresión.
Sin embargo, cuando cualquier ciudadano se aboca a un análisis de fondo del problema, descubre que se trata de un truco para vender una percepción que no tiene nada que ver con la realidad.
La disminución de la mora judicial ha sido concebida sobre la base de la negación de la tutela judicial efectiva, el debido proceso y el derecho a la defensa, porque el arma usada para este fin es la figura de la inadmisibilidad.
Ello se puede observar con el llamado interés casacional, el cual se sustenta en un criterio subjetivo del derecho, pero que la figura puede ser utilizada para descongestionar el sistema de justicia sobre la base de decisiones que se apoyan en la inadmisiblidad.
Este mecanismo jurídico permite que se proyecte una eficiencia que no existe y que tampoco representa una solución a un problema que en vez de disminuir se complica.
Por lo que se ve, la SCJ utiliza un arma que no es válida para acabar un problema que desde cualquier perspectiva que se analice representa denegación de justicia.
Justicia tardía es, sin lugar a dudas, denegación de justicia, pero peor aún recurrir a una interpretación como el interés casacional para declarar inadmisibles una gran cantidad de casos y buscar descongestionar el sistema y en esas condiciones en el país no se puede hablar de una mejoría del Estado Social Democrático de Derecho.
Lo que se sí ocurre ahora con el recurso extraordinario de casación es un aumento preocupante de la figura de la inadmisibilidad, a los fines de proyectar lo que en la realidad no se produce, aunque ciertamente genera un descongestionamiento sobre una base ficticia y negadora de derechos.
En este aspecto sostengo que se reasume una percepción que ha hecho tanto daño a la democracia dominicana, cuya credibilidad ya parece irrecuperable.
La mora judicial es un fenómeno que abarca todo el sistema de justicia, desde los juzgados de paz hasta los tribunales de primera instancia y las cortes de apelación, pero naturalmente en el nivel que causa mucha mayor preocupación es en casación, cuya Ley 2-23 se ha convertido en un instrumento para ahora apoyarse en la inadmisibilidad para la denegación de justicia.
Análisis Noticiosos
Santiago en vez de “Ciudad Corazón”, debía bautizarse “la Ciudad Colapsada”.
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2 semanas agoon
abril 29, 2026Por José Cabral
No es por accidente que los hechos más violentos y repugnantes del territorio nacional tienen lugar en la ciudad de Santiago, segunda en importancia del país.
Y no es para menos, porque aparte del crecimiento exponencial de la población en Santiago, también se producen una serie de hechos que marcan un curso preocupante de la llamada “Ciudad Corazón”.
El asunto, según puedo observar, es que Santiago no sólo ocupa un lugar primordial en crímenes y sicariatos, sino que la violencia generalizada parece apropiarse de la que otrora fuera un lugar atractivo para vivir en familia.
Pero ése no es sólo el problema, sino que Santiago es lo que muy bien se puede definir como una ciudad colapsada, donde no existen autoridades o si existen no están en capacidad de imponer el orden y el respeto entre las personas.
Sin embargo, lo peor y más doloroso es que los servicios públicos no es que son un desastre, sino que no existen, que son cosas del pasado.
Un aceptable servicio de agua potable ya ha pasado a ser una aspiración que no hay forma de que se logre y peor aún el de energía eléctrica.
Los propios funcionarios del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN) dicen que esta institución está quebrada y luce con pocas posibilidades de sobrevivir.
Los hogares y negocios de Santiago reciben agua potable una vez cada 20 días y sólo por una media hora, lo que provoca que los baños de viviendas y empresas estén llenos de bacterias.
Eso sí, las facturas siempre hay que pagarlas, porque de no ser así no habría forma de cumplir con la gran cantidad de vagos colocados en empleos en la administración pública.
Es decir, que el ciudadano no tiene derecho para reclamar un buen servicio de agua potable, pero si no paga lo cortan, pese a que de cualquiera manera no recibe nada cambio.
Por eso pienso que Santiago en vez de “Ciudad Corazón” debería bautizarse como la “Ciudad Colapsada”, donde vivir es un suplicio y donde la violencia se apropia de ella cada día como resultado de la gran deuda social con sus munícipes y las tensiones e insatisfacciones generadas por quienes tienen la responsabilidad de llevarla a otro sitial.
