Por Elba García
El Senado acaba de aprobar algo más de 284 mil millones de pesos para ser colocados en bonos en el mercado local o del exterior para cubrir el déficit que se proyecta en el presupuesto general de la nación para el año 2022.
El proyecto fue declarado de urgencia y aprobado en dos sesiones consecutivas, el cual autoriza al Poder Ejecutivo a la emisión y colocación de valores de deuda pública por RD$284,074,933,319.
Estos bonos, que en realidad pasan a formar parte del endeudamiento externo o interno, se suman a los ya alrededor de 15 mil millones de dólares que tiene como carga el país en el tiempo que tiene en el poder el PRM y Luis Abinader, como resultado de la política del Gobierno de tomar prestado a diestra y siniestra.
El cuestionamiento a la acelerada política de endeudamiento de Luis Abinader no se ha hecho esperar, ya que alcanza una cantidad de dólares que preocupa y que compromete un por ciento muy importante del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
La iniciativa, que es una de las bases para sustentar el reciente presupuesto aprobado del año 2022, busca cubrir un déficit que constituye una muestra de un manejo poco idóneo de los ingresos nacionales, pese a que se habla de una economía saludable y en crecimiento.
Un detalle importante que contiene la pieza legislativa es el referente al literal 4 del artículo 9, que establece que la amortización de los valores se podrá realizar al vencimiento o fraccionada, lo cual se especificará en el anuncio de oferta pública, bajo las distintas modalidades que apliquen, de acuerdo a la legislación donde se suscriba la emisión.
Sin embargo, específica, que “en ningún caso este plazo podrá ser menor a cinco años para los bonos en moneda extranjera, ni menor a un año para los bonos denominados en pesos dominicanos”.
Además, en su artículo 7, sobre las colocaciones dentro del ejercicio presupuestario, indica que “el monto aprobado por esta ley deberá ser colocado dentro del ejercicio presupuestario correspondiente al año 2022, de acuerdo con la programación dispuesta por el Ministro de Hacienda a propuesta de la Dirección General de Crédito Público”.
La colocación en la orden del día del proyecto, así como el pedido de urgencia, fue realizado por Ramón Rogelio Genao, vocero del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), acción que provocó la crítica de otros legisladores de la oposición.
Específicamente, el senador de la provincia Hermanas Mirabal por la Fuerza del Pueblo (FP), Bautista Rojas Gómez, ironizó con que “hoy y ahora de manera sorpresiva, el vocero adjunto del PRM, Ramón Rogelio Genao, hace un planteamiento que busca pasar por debajo de la mesa, sin que sea leída la emisión y colocación de bonos, cuando ni siquiera la bancada oficialista lo pidió, al presentar un panorama lejos de lo que vive el país”.
No existen precedentes de una política de endeudamiento tan agresiva de un gobierno nacional, cuya principal justificación ha sido la pandemia del Covid-19, cuya situación fue advertida desde el surgimiento de la enfermedad de que en muchos países se pondría como excusa la misma para manejar equivocadamente la economía.
La deuda externa es una de las cargas más pesadas de la economía nacional, sobre todo porque se coge prestado para pagar amortizaciones o establecer nuevos compromisos, es decir, que el juego consiste en asumir otras para pagar las más viejas que no han sido invertidas con calidad.