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El Ministerio Público debe hilar fino para que casos no pierdan legitimidad y credibilidad.
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4 años agoon
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LA REDACCIÓN
El pasado viernes en la noche se dio a conocer la información del apresamiento de una de las principales figuras de la red de narcotráfico bautizada como Operación Falcón en una casa perteneciente a la familia Musa de Puerta Plata.
En el operativo apresan a Juan Carlos Mosquea Eduardo considerado un importante brazo operador del grupo del bajo mundo y con él al sobrino del exalcalde de Puerto Plata, Walter Musa, de nombre Waldo, pero el objetivo aparte del supuesto narcotraficante era la joven Heidy, quien, de acuerdo a sus propios abogados mantiene una relación sentimental con el capo, pero que ésta no se encontraba en la vivienda cuando se produjo el allanamiento.
Sin embargo, el sábado en la mañana la joven, que había laborado en Protocolo en el Ayuntamiento de Santiago durante la actual gestión de Abel Martínez, donde se dice que ella conoció a su prometido, se presenta en la fiscalía de Santiago para ponerse a disposición del Ministerio Público, lo que permitió que fuera entrevistada por un grupo de fiscales que encabezó Yeni Berenice Reynoso, nativa también de la llamada ciudad del atlántico.

Tras varias horas de interrogatorios, la joven Musa fue puesta en libertad o por lo menos el Ministerio Público no anunció ningún cargo en su contra, lo que ha generado algunas preguntas propias del sentido común.
Cómo se explica que esta joven haya sido dejada en libertad y que no se le presentaran cargos cuando todo parece indicar que esta ficha importante de la red lo protegían en esa casa propiedad de una familia, podría decirse, distinguida de Puerto Plata, lo cual constituye un ilícito penal de complicidad, tal y como lo establece el artículo 61 del Código Penal, sobre todo porque los organismos de seguridad del Estado habían advertido sobre la peligrosidad de este individuo y le hicieron varios llamados para que se entregara.
La única razón aparente de que éste estuviera en la casa de los Musa es la relación sentimental que mantiene con la joven Heidy, quien había sido también candidata a diputada por el Partido de la Liberación Dominicana y es miembra del Comité Central de esa organización.
De manera, que ahí podría estar concretada la figura de la complicidad que podría tener una condena inferior a la que le corresponde a su novio, pero también severa, lo cual ha generado una cierta preocupación en algunos sectores de la sociedad.

Pero si se recurre al sentido común también habría que preguntarse que si esta red de narcotráfico, que manejó miles de millones de pesos, financió a varios candidatos a diputados del Partido Revolucionario Moderno (PRM), según se ha establecido hasta ahora, por qué no lo hizo con la novia de uno de sus socios que también aspiraba a ser legisladora por el PLD.
Es que acaso a esos narcotraficantes sólo les interesaba financiar con dinero del bajo mundo a los perremeístas, pero además como se entiende que este capo no invirtiera dinero en su novia si ellos perseguían tener influencias en el Estado sin importar por qué vía.
Otra pregunta que sale a la superficie es que como este narcotraficante no alagara a su novia con regalos costosos como siempre ocurre, porque dinero había de más, hasta para votar, para usar una expresión popular, pese que no tenia que ser necesariamente así, constituyéndose en una conducta fuera de toda lógica común.

Entonces, parece que ahí hay unos cabos sueltos que podrían lesionar la legitimidad de los procesos que desarrolla el Ministerio Público, porque, siempre de acuerdo a lo informado, el hermano de esta joven también fue liberado este sábado sin que se le presentaran cargos por su aparente vínculo con la red de narcotráfico.
Todo el manejo dado hasta ahora al caso de los Musa de Puerto Plata deja una serie de preguntas en el aire que deben ser respondidas por el Ministerio Público para que los interesados no inicien una ofensiva para la lesionar la legitimidad de los casos que se conocen en los tribunales.
La realidad es que el hecho de dejar libre a esa muchacha envía el mensaje de que a los narcotraficantes no les interesaban los candidatos del partido de Danilo Medina, pese a que esa joven es la novia del capo apresado en su residencia, lo cual quiere decir que la razón que motivó el allanamiento fue sólo porque hubo informes de que Mosquea Eduardo estaba refugiado en esa residencia.

El propio exalcalde de Puerto Plata, Walter Musa, dejó entrever en sus palabras colocadas en las redes sociales un cierto distanciamiento con sus sobrinos por la razón de que tenían una relación que él no controlaba y con la que nada tenía que ver y naturalmente es así porque se trata de personas con mayoría de edad que tienen que ser responsables de sus actos, pero en ningún momento negó los vínculos de su familia con la ficha clave de la red de narcotráfico.
Es de una gran importancia que el Ministerio Público hile muy fino para evitar que todo esto termine en un total de descrédito, porque de comprobarse alguna negligencia o tolerancia al respecto con algunas personas o familias se echaría a perder todo el esfuerzo hecho hasta ahora.
Todavía se está a tiempo de responder estas preguntas que no están avaladas por ninguna prueba, pero que sí encajan en el contexto de la lógica jurídica y del sentido común, porque las dudas tienen asidero y responden a una inquietud que motoriza muchas opiniones.
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Posición de R.D. sobre Venezuela es acomodamiento a su condición de sometida a nuevos requerimientos de Trump.
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20 horas agoon
enero 8, 2026
Lo planteado por el Gobierno de Luis Abinader de que no comparte la elección de Delcy Rodríguez como presidenta transitoria de Venezuela tras el apresamiento de Nicolás Maduro, revela que República Dominicana quiere incluso superar lo impuesto por Estados Unidos, pero siempre ajustada a los intereses de la potencia del norte.
La realidad es que la pregunta que se impone es y hasta dónde y quién ha dicho que el país tiene la facultad de objetar a una mandataria provisional escogida por el órgano competente y supuestamente sugerida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), aunque el restablecimiento de relaciones comerciales y diplomáticas conlleve algunos requerimientos democráticos.
Sin embargo, la posición dominicana implica la violación del derecho internacional, entre los que se encuentran el de soberanía y autodeterminación de los pueblos, así como la Carta de la ONU.
Evidentemente que el ingrediente introducido por el Gobierno dominicano resulta gracioso para los intereses foráneos que convergen en Venezuela, máxime los que están asociados a los Estados Unidos.
La contradicción dominicana con lo planteado en la Organización de Estados Americanos (OEA) y su práctica en política exterior, ya que el presente Gobierno siempre se inclina por la intromisión en los asuntos internos de otros países, no deja la naci0n buen parada en la comunidad internacional.
Resulta poco entendible que la República Dominicana no haya apoyado abiertamente la incursión ilegal de Estados Unidos en Venezuela, pero que preste su territorio para el apoyo logístico de la acción.
Es una especie de doble moral, pese a que en su lugar debió mantener una posición aparentemente neutral, aunque de cualquiera manera ya estaba involucrada en una intervención armada que viola los principios fundamentales del derecho internacional
De lo que no queda ninguna duda es que el crédito internacional en política exterior del país ha quedado seriamente comprometido con una causa de la que ha sido una víctima en una diversidad de ocasiones como en el 1916 y el 1965.
La verdad que pretender una conducta diferente de la nación frente a la irracionalidad de Trump sería mucho pedir, sobre todo cuando otros países pertenecientes a la Unión Europea y otras superpotencias como Rusia y China también son tolerantes con la agresividad e intromisión del principal imperio del mundo.
No obstante, desde cualquier perspectiva que sea vea el asunto la conclusión no puede ser otra que en la situación pesa más el miedo que la vergüenza y la dignidad del pueblo dominicano.
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La República Dominicana inhabilitada en política exterior en el nuevo escenario imperial de Trump
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3 días agoon
enero 6, 2026
La República Dominicana con una ocupación militar parcial de Estados Unidos, se proyecta como una presa sin libertad para expresarse libremente en política exterior.
La ocupación militar, aunque sólo se observa en el Aeropuerto Internacional de las Américas, abarca otros entornos que no son necesariamente visibles.
Pero la agresividad o poco disimulada intervención, deja el país y de igual modo a prácticamente toda Latinoamérica, a merced del capricho y la voluntad de los intereses de la nueva cara del imperio.
La República Dominicana ni por asomo se atreve a pronunciarse libremente sobre política exterior sin que esté a tono con la linea trazada o impuesto por la administración Trump.
La pregunta que subyace es si ese nuevo cuadro no implica también un trastorno del régimen legal, porque se podría estar en un escenario en el que los derechos fundamentales pasen a un segundo plano en el que el Estado Social Democrático de Derecho sea una expresión vacía y sin sentido.
Por razones geopolíticas y factores muy particulares, el país se asoma a un resquebrajamiento del proceso de constitucionalización del derecho a nivel interno y retroceder la nación a épocas ya superadas.
La pregunta que se impone es si prevalecerá en el mundo el pregonado derecho internacional cuando las instituciones que lo enarbolan pierden autoridad moral frente a las violaciones provenientes de potencias como los Estados Unidos que ya ni siquiera guarda las apariencias
El problema, que tiene una dimensión mundial, pero impacta más severamente a los países del tercer mundo y que propicia la posibilidad del surgimiento de regímenes de fuerza, aunque con simulaciones democráticas.
La preocupación tiene que ver con el hecho de graves violaciones del derecho internacional en una época en que éste forma parte consustancial del derecho interno y entonces qué se puede esperar como resultado.
El retroceso de la línea trazada por Donald Trump representa una amenaza mundial contra los logros del derecho contemporáneo, no sólo en favor de las personas físicas, sino también de los Estados más pequeños y débiles.
Hay precedentes en esta materia cuando predominaba en el mundo el llamado constitucionalismo clásico, que dio paso a dictaduras como las Adolfo Hitler en Alemania y la de Benito Mussoline en Italia, cuyos resultados fueron realmente catastróficos para la humanidad.
La interrogante que permanece en el nuevo panorama mundial es si va a pesar más el miedo que la vergüenza y la dignidad de los pueblos del mundo.
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Donald Trump cumple su sueño de ser dictador aunque sea por un día.
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6 días agoon
enero 3, 2026Por Elba García
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumple su sueño de ser dictador hemisférico, aunque sea por un día.
La vocación dictatorial de Trump se ha expresado con mayor contundencia tras la entrada ilegal en territorio venezolano y apresar al jefe de Estado de ese país Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Tras este acontecimiento en momentos que se habla de la época del derecho constitucional, el cual incluye el derecho internacional, Trump ha anunciado su pretensión de convertir a Venezuela en una nueva colonia del imperio norteamericano.
El gobernante de los Estados Unidos ha adelantado que busca manejar la riqueza petrolera de Venezuela, una de las principales del mundo.
Pero la violación de Trump llega todavía más lejos al advertir a los demás países latinoamericanos a verse en el espejo de Venezuela.
Tromp hizo una alusión directa contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien dice podría correr la misma suerte de Maduro.
Anteriormente lo hizo con Brasil a propósito de la condena por conspiración del expresidente Bolsonoro.
Pero de igual modo se ha comportado con Honduras, donde en sus recientes elecciones presidenciales auspició uno de los candidatos y presionó con advertencias de actuar duramente contra los que estén en contra de sus designios.
Al fin impuso su voluntad, sin que haya reacción fuerte de rechazo a la vocación imperial del presidente de Estados Unidos.
No sé entiende por qué los países latinoamericanos no se unen en un bloque para rechazar la política de dominación y dictatorial de Donald Trump.
Incluso en el rechazo a la violación del derecho internacional por parte de los Estados Unidos pueden incluirse los países de la Unión Europea, que son permanentemente asediados y amenazados de imponerles aranceles y otros castigos como parte de la vocación dictatorial del mandatario norteamericano.
El chantaje de los Estados Unidos incluye también el otorgamiento de visados para ingresar al territorio de la potencia del norte.
La conducta de Trump es como si su administración haya borrado del mapa la supuesta clase gobernante que existe allí.
El problema se torna tan grave que la violación de derechos no solo se produce en Estados Unidos, sino en todo el mundo que parece haber retornado el derecho constitucional clásico, que fue sustituido por el derecho constitucional moderno en que los Estados grandes aplastan a los pequeños.
La época Trump prácticamente ha borrado el legado establecido por Estados Unidos a través del derecho constitucional difuso y sobre el equilibrio de los poderes.
Lo sorprendente de la era Tromp es que hasta la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos luce sometida a una cierta tolerancia del jefe de Estado de la potencia del norte.
Si la mayoría de los países no reaccionan a la política represiva y de dominación de Trump difícilmente pueda sobrevivir el sistema democrático, lo que puede crear serias tensiones y confrontaciones sociales y políticas en todo el planeta.
