Por Elba García
Este lunes el Gobierno dominicano recibió la primera entrega de las compras de vacunas que se ha hecho a varias farmacéuticas y ahora queda que las autoridades desarrollan un plan de inmunización que llega primero a los más vulnerables y después a todas y cada una de las personas que viven en el territorio nacional.
El operativo de vacunación tuvo su inicio en el hospital Rubén de Lara de la capital dominicana y luego se extendió a otros centros asistenciales de Santo Domingo, pero lo más importante no es sólo que este proceso sea un instrumento para promover una eficiencia deseada, sino que la misma sea real y comprobable.
El ministerio de Salud Pública ha ratificado a través de su titular, Plutarco Arias, que la cadena de frío necesaria para que no se dañen las vacunas adquiridas con dinero del erario y que sirvan para preservar las vidas de la gente frente a la embestida de la Covid-19, está garantizada, lo cual constituye una afirmación tranquilizadora.
Otro elemento es que la vacuna no se aplique sobre la base de politiquería ni privilegios en favor de nadie, sino que su postura sea parte de un plan oficial que incluya a los sectores más vulnerables, como el de salud, los envejecientes y luego cualquier otro identificado como prioritario y que al final la misma llegue hasta todos los dominicanos.
En su primer día la cantidad de vacunados alcanzó la cantidad de más de 300 personas, lo cual podría indicar que aunque no vaya a la velocidad que reclaman las circunstancias, por lo menos por diligencias oficiales se ha iniciado el proceso de vacunación, porque son muchos los escollos encontrados en el camino, sobre todo porque como se ha comportado el capitalismo salvaje para comprar todas las vacunas para una zona muy específica del mundo.
En lo que respecto a la disposición de la población de vacunarse, el Gobierno debía iniciar una amplia campaña nacional de concientización para bajar la resistencia a la medida de aproximadamente un 40 por ciento de los habitantes de la República Dominicana, según las encuestas que se han hecho en esta materia.
La vacuna es lo único que salva vidas, porque de lo contrario la gente se expone a contagiarse con un virus que ha demostrado ser altamente letal y que no tiene preferencia por nadie exclusivamente, sino por la única condición de se sea una persona humana, nada más.
Otra distorsión que se debe evitar a como de lugar es que la pandemia sea aprovechada por determinados sectores para sacar provechos económicos e incluso mediante la compra de vacunas en el exterior, lo cual también ha sido dejado claro por el propio presidente de la República, Luis Abinader.
Todo el mundo sabe que la única forma de detener el impacto letal del coronavirus es a través de las vacunas que se han producido en diferentes lugares del planeta, porque así ha quedado demostrado cuando han existido otras pandemias como el sarampión, la fiebre española, entre otras.
Se debe insistir que el Gobierno debe concebir urgentemente una campaña de educación de la necesidad de vacunarse para evitar que la Covid-19 causa más estragos con la perdida de vidas humanas en el territorio nacional, porque muchas veces la ignorancia es una causa más que suficiente para que a cualquier individuo le llegue la muerte.
En este momento en que el país recibirá lotes de vacunas periódicamente es importante que el Gobierno esté dotado de las herramientas para que las mismas surtan su efecto y se convierta en el dique de contención de la pandemia que ya tanto daños ha causado en todo el mundo con millones de contagiados y miles y miles de muertos.