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El Real Madrid conquista la Supercopa sin dejar oportunidad al Barcelona
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9 años agoon
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LA REDACCIÓNEFE
MADRID. El Real Madrid conquistó su décima Supercopa de España, con una autoridad incontestable ante un Barcelona que no despierta de la conmoción de haber perdido a Neymar, superado nuevamente por una primera parte madridista mágica, liderada por Marco Asensio (2-0).
La Supercopa de España plasmó la distancia actual entre dos grandes enemigos. Del estado de gracia del Real Madrid a la impotencia y la desesperación de un Barcelona que nuevamente se vio superado, muy lejos del nivel que exhibe el bloque de Zinedine Zidane con variantes diversas para golpear sin misericordia.
La final se presentaba para el Barcelona como la mejor oportunidad para huir de la depresión y trasladar a su afición un soplo de optimismo tras la fuga de Neymar. Frenar el ciclo victorioso madridista era el objetivo, pero instalado siempre en un escalón anímico inferior a un Real Madrid en estado de gracia, su realidad fue cruda. Los de Zidane sacaron a relucir sus debilidades y provocaron impotencia y desesperación. Los fichajes le urgen.
Construir una nueva ilusión.
Se presentaba como un imposible en el momento actual levantar la final, los dos goles de desventaja de la ida y golear en el Santiago Bernabéu. La apuesta táctica de Ernesto Valverde fue apostar por defensa de tres con Sergi Roberto y Jordi Alba como carrileros. La idea podía ser buena con otros centrales. A Mascherano se le ve a otro ritmo y Umtiti sufrió cada vez que tuvo que tapar las subidas de Lucas Vázquez.
Zidane se permitía el lujo de rotar en una final. Sentar la magia de Isco y a dos jugadores indiscutibles como Casemiro y Bale. Los nombres dan igual. Exhibe una profundidad de plantilla, con futbolistas enchufados que no rebajan el nivel. Su estado de ánimo le invitó a no especular con el resultado de la ida y salió volcado, a desenmascarar las debilidades de su gran rival en un momento de duda. Lo atropelló con presión alta y un ritmo de juego endiablado.
El Bernabéu entraba en éxtasis con un nuevo golazo de Marco Asensio. Le bastaron cuatro minutos para conseguir lo que Bale aún no ha hecho en toda la pretemporada. De un saque de banda inventó un zurdazo espectacular, con una parábola imparable para Ter Stegen y que provocaba un gesto mayoritario en la grada, las manos en la cabeza y cara de asombro. El niño lo había vuelto a hacer.
Desató un fútbol de diversión, con taconazos, rápidas transiciones, subidas continuas de laterales, robo en campo contrario. El Barcelona despertó cuando ya perdía y se cumplían once minutos de partido. Con Messi tapado nuevamente por un Kovacic colosal, el orgullo de Luis Suárez invitó a la reacción. Peleó la primera con Ramos antes de asistir a André Gomes que no llegaba a tiempo, como le ocurrió en todo el clásico. El uruguayo la enganchaba arriba segundos después.
La final estaba sentenciada y la segunda parte solo serviría para que el Barcelona maquillase su imagen.
El Barcelona estaba obligado a arriesgar, Messi se topaba con Keylor en un mano a mano, pero era más corazón que cabeza. La opción de contragolpe era un regalo para un Real Madrid con un solo punto, Benzema, que al fin disfrutó sobre el césped. Empezó a correr el conjunto madridista, con Asensio bordando las rápidas transiciones.
Marcelo llegaba y probaba suerte, Kroos no la enganchaba bien y Karim se acercaba al gol de cabeza.
El disfrute no tenía freno para el aficionado blanco en el Bernabéu. Kovacic ponía en pie la grada con sus robos y salidas en carrera, Varane exhibía su velocidad, Modric provocaba el olé con un control y sombrero a André, la lectura de juego de Asensio, el desequilibrio de Lucas, un eslalon de Benzema. Jugador por jugador imponía su fuerza con la afición en éxtasis.
Lucas Vázquez se topaba con el poste antes de que Benzema marcase su primer tanto del curso. Marcelo desbordaba de nuevo y en el segundo palo, el francés se adelantaba a Umtiti y remataba de zurda a la red.
La final estaba sentenciada y la segunda parte solo serviría para que el Barcelona maquillase su imagen. El Real Madrid levantó el pie del acelerador hasta que irrumpió la ilusión de los debutantes Theo y Dani Ceballos.
Buscó el tanto de la honra el conjunto azulgrana, con un Messi insistente pero con la cabeza baja, herido en su orgullo de campeón.
Le frenó el travesaño cuando más cerca estuvo del gol. Cómodo en su terreno y a la contra, el Real Madrid acarició el tercero con Benzema probando los reflejos de Ter Stegen.
Negado ante el gol ningún esfuerzo azulgrana tendría premio.
Keylor se empleó a fondo y hasta se permitió un error en una salida por alto que Luis Suárez no pudo aprovechar. A la madera envió otro testarazo tras un rechace del portero madridista a disparo seco de Messi. El clásico se hizo largo en una cuenta atrás hacia el segundo título del curso de un Real Madrid imparable que alimenta el sueño del sextete.
– Ficha técnica:
2 – Real Madrid: Keylor Navas; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Kovacic (Casemiro, m.62), Kroos (Ceballos, m.79), Modric, Lucas Vázquez; Marco Asensio (Theo, m.74) y Benzema.
0 – Barcelona: Ter Stegen; Mascherano, Piqué (Semedo, m.50), Umtiti; Sergi Roberto, Busquets, André Gomes (Deulofeu, m.71), Rakitic, Jordi Alba (Digne, m.77); Messi y Luis Suárez.
Goles: 1-0, m.4. Marco Asensio. 2-0, m.39: Benzema.
Árbitro: José María Sánchez Martínez (colegio murciano). Amonestó a Luis Suárez (89) y a Mascherano (92) por el Barcelona.
Incidencias: partido de vuelta de la final de la Supercopa de España, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 79.400 espectadores.
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Karl-Anthony Towns: «Para triunfar en Nueva York tienes que estar preparado para salir del barro»
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2 días agoon
junio 11, 2026Agencia AFP
Nueva York, EEUU.-El dominicano Karl-Anthony Towns dijo este miércoles que los New York Knicks tuvieron que «salir del barro» para completar la mayor remontada de la historia de las Finales de la NBA.
«Como sabe cualquiera que viva en Nueva York, si quieres triunfar en esta ciudad tienes que estar preparado para salir del barro, y eso es lo que hicimos esta noche», aseguró Towns en rueda de prensa.
Los Knicks se impusieron por 107-106 a los San Antonio Spurs tras levantar 29 puntos en el segundo tiempo y pusieron el 3-1 en las Finales de la NBA, a las puertas del anillo.
Para Towns, fue “la mano derecha de Dios”, una expresión que evoca a la histórica «mano de Dios» de Diego Armando Maradona frente a Inglaterra en el Mundial de 1986.
Con la serie 3-1 a su favor, las Finales regresan a Texas para el quinto partido, que se disputará este sábado en San Antonio, donde los Knicks tendrán la primera oportunidad de conquistar su primer anillo desde 1973.
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Knicks regresan de una desventaja de 29 puntos, vencen a Spurs y lideran 3-1 las Finales NBA
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2 días agoon
junio 11, 2026Agencia AP
Nueva York.-Los Knicks de Nueva York lograron el miércoles por la noche una remontada récord tras estar 29 puntos abajo y quedaron al borde de su primer campeonato desde 1973 al vencer 107-106 a los Spurs de San Antonio.
OG Anunoby encestó con un toque el tiro fallado de larga distancia de 3 puntos de Jalen Brunson cuando restaban 1,2 segundos para completar la remontada, lo que dio a los Knicks una ventaja de 3-1 en las Finales de la NBA y tres oportunidades de ganar el campeonato.
Parecía imposible al inicio, cuando los Spurs se fueron al descanso con una ventaja de 27 unidades. Pero Brunson ayudó a que los Knicks reaccionaran con 36 tantos y Anunoby terminó con 33.
El quinto partido se juega el sábado por la noche en San Antonio.
Ningún equipo había remontado una desventaja de más de 24 puntos en un partido de las Finales, cuando Boston lo hizo en 2008 ante los Lakers —desde que la NBA comenzó a llevar un registro detallado jugada por jugada de los cuatro cuartos en 1997—. Los Spurs ampliaron su ventaja a 81-52 en el tercer cuarto.
La única remontada mayor registrada en cualquier partido de playoffs fue de 31 puntos, lograda por los Clippers de Los Ángeles contra Golden State en el segundo partido de una serie de primera ronda en 2019.
A los Knicks se les cortó su racha de 13 victorias consecutivas en el tercer partido y parecían encaminados a una segunda derrota seguida durante toda la primera mitad, cuando Victor Wembanyama y los Spurs lograron la mayor ventaja al descanso de un equipo visitante en las Finales.
Pero los jóvenes Spurs, que encestaron 11 de sus primeros 16 triples, se enfriaron en la segunda mitad, al acertar 3 de 17 desde el perímetro mientras los Knicks los superaron 58-30.
“Nos quedamos sobre los talones — fallamos algunos tiros”, dijo el entrenador de los Spurs, Mitch Johnson. “Es decepcionante, por decir lo menos”.
Wembanyama tuvo 24 puntos y 13 rebotes, pero tiró apenas 9 de 25 de campo.
Los equipos visitantes habían ganado los primeros tres partidos, apenas la segunda vez que eso ocurría en las Finales. San Antonio iba bien encaminado a ponerlo 4 de 4.
Dentro del recinto en la primera mitad, tampoco había mucho para que los locales estuvieran contentos.
Pero los Knicks se dieron una oportunidad al limitar a los Spurs a 14 puntos con 4 de 20 en tiros en el tercer cuarto, usando una racha de 13-0 para meterse de nuevo en el partido y recortar a 90-75 de cara al cuarto periodo.
Estos Knicks, que borraron un déficit de 22 puntos en el cuarto periodo contra Cleveland en el primer partido de las finales de la Conferencia Este, simplemente no se rinden. Incluso cuando la remontada pareció en vano cuando Stephon Castle recibió una falta después de que los Knicks habían tomado la delantera y encestó dos tiros libres para devolverle la ventaja a San Antonio con 30 segundos por jugar, los Knicks tuvieron una remontada más en ellos.
Dylan Harper anotó 21 puntos y De’Aaron Fox y Devin Vassell aportaron 18 cada uno por los Spurs, que intentarán reagruparse y llevar la serie de vuelta a Nueva York para el sexto partido el martes.
Los aficionados abuchearon a Wembanyama cuando salió a la cancha para calentar aproximadamente una hora antes del partido y los Knicks intentaron jugarle rudo, con Mitchell Robinson sancionado con una falta flagrante por golpearlo por encima de los hombros y Jose Alvarado revisado por una después de ir por debajo del cinturón.
Wembanyama —quien también fue sancionado con una flagrante— se mantuvo bien ante los Knicks, pero lamentará los dos tiros libres que falló con 1:47 por jugar y San Antonio arriba 104-103.
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Vistosa ceremonia inaugural de la Copa Mundial de Fútbol 2026
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2 días agoon
junio 11, 2026
MEXICO.- El Estadio Ciudad de México está vestido de gala. Ya se inauguró la Copa del Mundo.
Al inicio del partido, al minuto 8, Julián Quiñones abrió el marcador para que Mëxico le vaya ganando a Sudáfrica 1-0.
Antes, se realizó una ceremonia en la que la mexicana Salma Hayek acompañó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
En la parte superior, en el techo, ahí donde había elementos de seguridad durante la ceremonia protocolaria de los Himnos Nacionales, lucen las banderas de los más de 200 países afiliados a la FIFA.
Aquellos que hayan acudido al Mundial de 1986 seguramente tendrán el recuerdo desbloqueado. Aquellos que lo han visto en videos, probablemente sintieron algo similar.
Por supuesto, la bandera Tricolor, la del verde, blanco y rojo desató la algarabía, casi como en aquel disparo que minutos después, al 4′, realizaría Raúl Jiménez.
Oles desde el primer segundo
Arrancó el Mundial con la cuenta regresiva de 10 segundos, después de esa innovación de la FIFA al colocar a titulares y suplentes de ambos equipos en el círculo de la mitad del campo, en una muestra de unión y solidaridad.
Y apenas comenzó el juego y arrancaron los «oles», como nunca, en cada pase, lateral o vertical. ¡Qué razón tuvo Javier Aguirre! Un Mundial en casa es algo totalmente distinto.
Después llegó el «México, México», y apenas tocó Sudáfrica la pelota comenzaron los abucheos. El «Cielito Lindo» y hasta los insultos al árbitro brasileño Wilton Sampaio.
Alrededor de 87 mil 500 almas en un apoyo sin igual, en el Mundial 2026 que empieza aquí, en casa, en el Estadio Ciudad de México.
La ceremonia
México vuelve a ser el ombligo del Mundo, colocando una réplica monumental del trofeo de la Copa del Mundo en el centro del corazón del futbol mundial, el Estadio Ciudad de México, y con el sonido de una de las bandas más populares de México como música de fondo, Los Ángeles Azules, junto con Belinda, que a la par de más de 80 mil personas ánimo el “Viva México”, todo después de la apertura de Maná.
La FIFA, la organizadora del torneo más importante del orbe, no podía faltar, e hizo flotar en el centro del campo su propio nombre, rodeado de juegos pirotécnicos, al tiempo que era el turno de J Balvin en el campo, el cantautor colombiano, como acostumbra, erizó a un estadio que era visto por cientos de millones en todo el mundo, iniciando con la canción ‘Qué calor’.
La pista quedó libre para Shakira, la potente artista colombiana, que ha trascendido generaciones y Mundiales, estuvo en la Copa del Mundo 2010, organizada en Sudáfrica, en la que México estuvo en la inauguración, con su famoso ‘Waka Waka‘ y vuelve coincidir con los dos equipos, ahora en 2026. Otra vez como intérprete de la canción oficial del torneo: “Dai Dai”.
Alrededor de la colombiana el clásico color dorado, combinado con plateado, y Burna Boy, el otro cantante con el que hace mancuerna para animar la Copa del Mundo más grande de toda la historia, pero también más controversial.
El fin, fue un estallido de juegos pirotécnicos alrededor de la techumbre del Estadio Ciudad de México, rodeado por las banderas de las 48 selecciones participantes, y animado por humo color verde, blanco y rojo.
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